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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-02-2019

Universidades bajo el acoso de la corrupcin
Crisis tica y moral en los campos de la educacin superior

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin


Un sistema corrupto no respeta ciencias ni conciencias. En la prctica, una multiplicidad de mafias burocrticas (que se aduearon del gobierno) ejercen con toda impunidad su fuero de ignorantes y su estulticia de ladrones. Avasallan todo escudados en polticas y protocolos de Estado, diseados para esquilmar, reprimir o aniquilar todo intento de desarrollo acadmico e intelectual que tenga por alma mater servir a los pueblos en su emancipacin. Y hemos debido soportar tal canallada bajo el imperio de las amenazas y desplegu delincuencial, impdico e impune, de funcionarios gubernamentales entrenados para fabricar esclavos de consciencia -con ttulos universitarios- al servicio del sistema. Mundo patas arriba, clamaba Galeano.

Slvense aqu todas las excepciones pero no por eso quede silenciado lo que es una demanda sentida e inmensa, que vive en el hartazgo y en la desesperacin de los pueblos, porque no han existido polticas rigurosas capaces de impartir justicia verdadera a la hora de juzgar el papel del Gobierno en el tutelaje de la Educacin Superior. No pocas veces se ha puesto en manos de funcionarios ignorantes, inoperantes y delincuentes el destino de la ciencia y el instrumental acadmico con que un Estado pretende desarrollar las capacidades intelectuales de los pueblos. No pocas veces hemos visto componendas, cohechos, malversaciones y persecuciones protagonizadas por los funcionarios responsables de la educacin universitaria y no pocas veces hemos visto fraudes variopintos relacionados con la aprobacin o el rechazo de planes de estudio, contenidos cientficos y prcticas profesionales. Vivimos una crisis tica de alcances descomunales en el campo de las polticas publicas para la educacin de los pueblos. Lo dicho slvense las excepciones.

No es una corrupcin slo de mordidas, coimas o dinero. Es una corrupcin de contenidos y de formas, de impostaciones y defraudaciones que abarcan desde el perfil de los funcionarios hasta su currculo o el papel que han jugado en el terreno de la educacin. Muchos carecen de experiencia mnima (eso nada tiene que ver con sus ttulos) y carecen de respeto alguno por su papel como defensores de una u otra metodologa cientfica para el perfeccionamiento de Educacin Superior. Pero incluso muchos de los que tienen todos los papeles y los oropeles, tampoco han sido blancas palomas y hemos padecido, con dolor intenso, los asaltos desembozados de peleles burcratas, baados en prestigio de clase, pero infectados por el veneno del robo contra el presupuesto educativo que no es otra cosa que dinero del pueblo. Historia, por lo dems, tristsima.

Ya no podemos seguir guardando silencio aunque el miedo nos transite por los huesos. Ya no podemos seguir callando las canalladas de la corrupcin gubernamental que, en todas sus escalas, ha dejado huellas indelebles para la historia de la educcin en nuestros pases. No podemos ni debemos tragarnos la denuncia por ms amenazas o insultos recibidos (directa o indirectamente) por los funcionarios aludidos ni podemos fingir normalidad cuando el fracaso general de la educacin, en todas sus modalidades, salta a la vista como resultado de un modelo econmico y poltico excluyente, racista, selectivo, injusto expresado en contenidos manipulados para traficar modelos ideolgicos opresores disfrazados academia o de ciencia.

No podemos ser cmplices del avasallamiento de grandes y buenas iniciativas gestadas en las refriegas del trabajo intelectual honesto, que quieren encontrar los mejores caminos para multiplicar y democratizar los mejores saberes. No podemos ser aliados del exterminio de la creatividad pedaggica y didctica de los grandes proyectos educativos incluyentes que anhelan derribar los muros entre las nuevas tecnologas y las mejores filosofas del desarrollo humano y humanista. No queremos ser cmplices de la barbarie burocrtica de funcionarios incapaces de entender la dinmica magnifica, ni la fuerza transformador de la educcin, pensada para seres humanos cultos que anhelan ser libres. Basta de caciques burocrticos en las tareas de la educacin, de la ciencia y del pensar riguroso.

No hay manera de imaginar pases libres infestados con burcratas ladrones medrando con la educacin de los pueblos. No hay manera de convertir las universidades en fuente nutricia de la transformacin social si desde el gobierno se infiltran agentes de la corrupcin econmica e ideolgica. No hay manera de anhelar una humanidad renovada en las fuerzas de sus fuerzas creadoras si las ciencias viven acosadas por mafias de burcratas empeados en destruir toda buena nueva idea emancipadora de los pueblos. No hay manera de democratizar los saberes si hay gobiernos y funcionarios empeados en destruirlos, ignorarlos o resecarlos con todo tipo de crmenes burocrticos.

Esos burcratas corruptos que infestan no pocos territorios de la Educacin Superior no slo han esquilmado a las universidades con vocacin de justicia social para el saber, sino que han manchado su prestigio, les han inventado expedientes espurios, han hecho campaas difamatorias, han manoseado la vida privada de los cientficos, de los intelectuales y de los acadmicos ms honestos y ms plenos de sentido popular. Han escupido sobre las mejores obras revolucionarias en la metodologa y han hecho reinar la calumnia como forma de sistemtica de amedrentamiento y castigo contra todos los que no quieren ser cmplices ni siervos de la estulticia gubernamental.

Pero lleg la hora de los lmites y toda la paciencia, que muchos han tenido, se agot. Lleg la hora de confrontar abiertamente en todos los campos pertinentes o adyacentes. Lleg la hora de la denuncia renovada que se hermana con la gran tradicin de otras denuncias y luchas, contra la corrupcin en todas sus expresiones y contra la condena a la ignorancia, injusta y criminal, a que han sometido a los pueblos esos corruptos investidos como funcionarios gubernamentales para la educacin del pueblo. Ya basta. Tenemos nombres y apellidos, tenemos casos concretos y fechas precisas, tenemos estudios a fondo y tenemos la solidaridad internacional de miles de cientficos, intelectuales y acadmicos hartos tambin de la corrupcin infiltrada contra la educacin. Y, por si fuese poco, tenemos tambin la razn de nuestro lado.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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