Portada :: Venezuela :: Asalto a Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-02-2019

Agresin contra Venezuela
Miami-Ccuta: el eje terrorista de la gusanera y los paracos

Renn Vega Cantor
Rebelin


Qu pueden tener en comn Miami y Ccuta, dos ciudades distantes entre s por unos 2.200 kilmetros y que adems tienen enormes diferencias en cuanto a nivel de vida, desarrollo arquitectnico, potencial econmico y riqueza? A primera vista nada, porque en efecto las diferencias son abrumadoras, como lo indican unos datos de tipo general de la capital de Norte de Santander. En Ccuta, con 750 mil habitantes, 40 de cada 100 no pueden cubrir sus gastos bsicos; la tasa de informalidad es del 70%; el 40% de sus habitantes son pobres, 281 mil personas, y el 8.5% vive en la pobreza absoluta, unas 60 mil personas; es la ciudad con mayor exclusin de todo el pas; el 1% de la poblacin se desempea en actividades ilcitas relacionadas con el contrabando de mercancas venezolanas, como gasolina, alimentos y medicamentos; slo el 25,32% de la poblacin tiene acceso al agua potable, y el 74,68% recurre a fuentes hdricas de origen ilegal; existe un dficit habitacional de 60 mil viviendas y el 90% de los pobres se apian en cinco barrios de tugurios; el desempleo reconocido es del 17% y en las calles laboran diariamente 15 mil nios

En contraste, Miami es un emporio capitalista de riqueza y despilfarro, con 5 millones y medio de habitantes y un ingreso per cpita de 16 mil dlares; es sede de empresas multinacionales, grandes bancos y de compaas de televisin y epicentro de la cultura de masas que domina a Amrica Latina; cuenta con ms de 800 edificios de Art Deco; tiene el mayor puerto de cruceros del planeta; por all salen el 40% de las exportaciones de Estados Unidos hacia el resto del mundo; en ese lugar viven multimillonarios de muchos pases del mundo; pero tambin y como expresin de la desigualdad es la tercera ciudad con ms pobres de los Estados Unidos, solo superada por Detroit y El Paso, en Texas.

En conclusin, aparte de los pobres Ccuta y Miami son dos universos distintos, uno es la meca del despilfarro capitalista de los Estados Unidos y la otra es un desvencijado villorrio, lleno de pobres y huecos.

Sin embargo, en las ltimas semanas se ha construido un verdadero eje del terror que ha conectado a Miami con Ccuta.

MIAMI Y LA GUSANERA

Miami despus de 1959, tras el triunfo de la Revolucin Cubana, se convirti en la capital de la gusanera, nombre que se utiliza en Cuba para referirse a los contra-revolucionarios y criminales que salieron de la Isla y se refugiaron en Miami, hoy el lugar del mundo donde se concentra la mayor cantidad por metro cuadrado de torturadores, terroristas, mercenarios y criminales estatales y paraestatales, bajo el cobijo de las autoridades del Estado de la Florida y del gobierno federal. All residen y muchos de ellos conspiran contra diversos pases de Amrica Latina. En ese lugar cohabitan contra-revolucionarios de Cuba, torturadores de Hait (desde los tiempos de Bb Doc), guarimberos venezolanos, paramilitares de Colombia, ex militares fugitivos de las dictaduras del cono sur y otras malas yerbas del pantano de la criminalidad.

Por ejemplo, en Miami se refugi uno de los militares que tortur y asesino al cantante chileno Vctor Jara y tambin all ha residido el militar argentino Roberto Guillermo Bravo, uno de los responsables de la masacre de Trelew de 1972, cuando remat l mismo a 16 de las vctimas de esa masacre cometida por el Ejrcito argentino. Luego de su refugio en Miami se convirti en un prspero empresario que vende servicios a la US Army y es contribuyente del Partido Republicano. Tambin Miami fue la guarida de los terroristas y asesinos internacionales, agentes de la CIA y protegido por los Estados Unidos, Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, entre cuyo palmars criminal sobresala el asesinato de 73 pasajeros que viajaban en un avin de Cuba en 1976, derribado por una bomba. Estos datos, entre miles, indican que Miami es un refugio de asesinos, los cuales son respaldados e impulsados por la mafia cubano-estadounidense, a la cabeza de la cual se encuentran congresistas como Marco Rubio y Mario Daz-Balart, no por casualidad los que encabezan la andanada de terror contra Venezuela.

Aparte de todo, Miami se ha convertido en el emporio del negocio de la msica, encabezado por la gusanera cultural del clan Estefan, alrededor del cual y de otros mafiosos por el estilo se ha constituido un mercado de mercenarios de la msica de diversos pases del mundo, entre los que sobresalen muchos de los que participaron en el concierto del odio y de la muerte, que se celebr en Ccuta el viernes 22 de febrero.

Para no ir ms lejos, en 2006 se estableci una especie de Grammy Paramilitar, concedido a cantantes y compositores vallenatos de Colombia de dudosa ortografa, como fue el caso de su primer ganador, Poncho Zuleta. De este individuo circul una grabacin en la que, tras una rfaga de ametralladora, remata diciendo Nojoda, viva la tierra paramilitar, vivan los paracos.

Esa zaga la ha continuado en el da de hoy Silvestre Dangond, denominado como el paramilitar del vallenato No extraa que haya sido una de las estrellas del concierto en la frontera del 22 de febrero. Sobre el mismo dice un comentario de prensa:

Uno de los cantantes ms populares de la msica vallenata [] es Silvestre Francisco Dangond Corrales. El mximo representante de la nueva ola del vallenato [] muestra una de sus caras ms nefastas ante un pblico que llena estadios, coliseos y parques alrededor del pas: la de militar frustrado [] [al] que le queda perfecto el de paraco. Basta con ver detenidamente los detalles de su lbum lanzado en 2013, La IX Batalla, en el que parece [ser] uno de los discpulos prdigos de Carlos Castao1.

Estos dos aspectos de gusanera predominantes en Miami, la poltica y la musical, han sido trasladados a Ccuta, por unos pocos das, lo que dio la falsa impresin de que esta destartalada ciudad se haba convertido en Miami. Soar es barato, el problema es que al despertar el guayabo (la resaca) es intensa y frustrante.

CUCUTA Y LA PARAQUERA

As como Miami va ms all de sus rascacielos, playas y cruceros, en Ccuta, para completar su desgracia, reina el poder paramilitar, hasta el punto que se le conoce como la Repblica Independiente de los Paracos. En efecto esta ciudad y sus habitantes han sido asolados por el paramilitarismo desde hace varias dcadas, y estos se han convertido en el verdadero poder de la regin, en estrecha alianza con polticos locales y regionales, mafiosos, miembros de las fuerzas armadas e incluso sectores de la iglesia catlica. Desde Ccuta se planearon y organizaron terribles masacres contra campesinos de Norte de Santander, y entre lo ms infame que se ha realizado all y en todo el pas se encuentran la utilizacin de hornos crematorios que revivieron las prcticas del nazismo en Alemania- para incinerar a campesinos y guerrilleros:

Esto no ocurri en 1943 en la Alemania nazi. Sus mtodos fueron similares, pero la poca y el lugar de los hechos esta fuera del contexto de la Gran Guerra. Lejos de ser detenidos por las autoridades de la ciudad de Ccuta, pero s a tan solo 30 minutos de esta, se registraron estos degradantes relatos que la humanidad crea ya superados luego del horror que fue la aparicin del Tercer Reich. Para vergenza internacional, paramilitares en Colombia acondicionaron como crematorios unas ladrilleras para desaparecer seres humanos2.

El dominio paramilitar en la ciudad es casi absoluto, ellos son los que gobiernan la ciudad e incluso uno de sus ex alcaldes desde una crcel de Bogot ha seguido gobernando. Un buen nmero de los taxis que circulan por la ciudad exhiben calcomanas de Pablo Escobar y la figura de este capo adorna la principal discoteca. En ese lugar han sido asesinados estudiantes, profesores, jueces independientes, defensores de derechos humanos, dirigentes sindicales y campesinos. No extraa que all mismo se haya fraguado un atentado contra un candidato presidencial en 2018. La iglesia catlica no se escapa a esa influencia y se sabe de un sacerdote que se rob el dinero de los restaurantes escolares de los barrios ms pobres. En pocas palabras,

Es la misma ciudad que irradia decadencia con decenas de personas durmiendo en la calle mientras un BMW ltimo modelo pasa despacio para no estropearse con los huecos del asfalto. O donde la gente del comn, ya comenz a validar en sus discursos la necesidad de la limpieza social incluso con las personas venezolanas que llegaron huyendo.

Esta es la ciudad que se qued sin brisa y sin pamplonita, hasta el ro se sec porque lo desviaron para una multinacional. [] Una ciudad sin industria pero con personas que humillan a los dems con sus enormes riquezas mafiosas. Un rgimen enquistado como un tumor canceroso heredado a bala, coca, masacres contrabando, hornos crematorios3.

DE MIAMI A CUCUTA: AFINIDADES CRIMINALES

Tanto la gusanera de Miami como la paraqueria de Ccuta tienen afinidades criminales, las cuales son exaltadas y aprovechadas por los poderes polticos, econmicos mediticos de Estados Unidos y Colombia. La oportunidad de juntar esos intereses criminales, a la luz pblica porque por supuesto tienen nexos anteriores, se ha dado ahora cuando el gobierno de Donald Trump, cuyas relaciones exteriores estn en manos de la gusanera, ha decidido derrocar a Nicols Maduro, contando con el apoyo irrestricto del gobierno colombiano de Uribe-Duque, con una larga cadena de nexos comprobados con los paramilitares.

La ocasin de desplegar esa santa y criminal alianza se ha dado en los meses recientes, en la medida en que Ccuta por su ubicacin estratgica en la frontera con Venezuela, ha sido designada como el epicentro de la agresin contra el gobierno bolivariano.

Eso explica acontecimientos que se encuentran encadenados, tales como la frecuencia con que merodean por Ccuta criminales de toda laya (institucionales y para-institucionales) de los Estados Unidos (Usaid, la CIA y otras agencias secretas), y sus halcones ms sanguinarios (como el criminal Elliot Abrans) el secretario de la OEA, los congresistas republicanos de la gusanera, presidentes derechistas del continente (como Sebastin Piera, de Chile, y Mario Abdo Bentez, de Paraguay), mercenarios, tropas de los Estados Unidos y de seguro un sinnmero de chacales de la muerte, prestos a lanzarse sobre territorio venezolano. Es decir, parte significativa del entable criminal de Miami y sus alrededores se ha trasladado a Ccuta.

Y eso mismo ha sucedi en el terreno de la msica, puesto que por 24 horas Ccuta se convirti en el escenario de los cantantes que se han hecho en Miami o son patrocinados por los clanes mafiosos del espectculo musical. Y, como se sabe, eso no ha sido casualidad, es un complemento de la agresin contra Venezuela, para darle un respaldo aparentemente artstico a la accin imperialista. Eso explica el concierto Aid Live del 22 de febrero, pocas horas del Da D del 23, cuando llegaron a Ccuta, algunos en sus jets privados, unos 30 artistas Made in Miami. En ese concierto, de odio y de guerra, desfilaron cadveres vivientes, mejor sera decir muertos en vida, como Jos Lus Rodrguez, El Puma, admiradores de los paramilitares (Silvestre Dangond), individuos que en su juventud flirtearon con Pinochet (Miguel Bos), simpatizantes de las camisas negras (Juanes), cristianos de xito (Juan Luis Guerra), entre otros. El mensaje fue claro: hay que ayudar a los libertadores de Estados Unidos y Colombia en su arremetida contra Venezuela, y sobre todo darle impulso y nimo para la agresin que se preparaba para el da siguiente. Algunos intentaron disimular su papel de cruzados de la guerra y la muerte con mensajes de paz, diciendo por ejemplo que las guarimberos que iban a desfilar al da siguiente llevaron rosas y se las entregaran a los miembros de la Guardia Nacional para que los dejaran pasar con la ayuda humanitaria, y as Juan Guaid entrara como el nuevo libertador a Caracas. Eso fue pura apariencia, porque en el fondo todos estn convencidos, como El Puma que ya ni arua quien dijo sin rodeos: Es tan simple y sencillo pedir libertad despus de 20 aos de dictadura que ya tiende acabar en toda Amrica Latina, no es mucho pedir. Basta ya de dictaduras de izquierda en Amrica Latina". Miguel Bos no se qued atrs y con un logo en la mano que deca Paz en Venezuela, asegur con un lenguaje propio de la alcantarilla de la gusanera: Venezuela no es tuya ni de tu compaa de narcos, refirindose al presidente Maduro. Y as, con ese tono tan profundo y potico, fueron los mensajes de la mayor parte de los cantantes que aparecieron en Ccuta como adalides de la pax estadounidense, es decir, la del terror y la muerte.

Lo significativo es el tono verdaderamente artificial de lo que dicen esos cantantes, si se les compara con su vida de derroche, cuando nunca se han preocupado por los pobres, los trabajadores, los perseguidos de sus propios pases ni de ningn lugar del orbe. Cundo Miguel Bos ha actuado para denunciar los crmenes que comente el reino de Espaa, entre ellos contra los ejemplo en solidaridad de los miles de africanos que mueren en alta mar tratando de llegar a la pennsula Ibrica. Cundo Juanes ha hablado de los miles de dirigentes sindicales asesinados en Colombia. Cundo ese genio potico de la misoginia que es Maluma se ha preocupado por los miles de asesinados del paramilitarismo en Antioqua y Colombia y as sucesivamente.

El objetivo era claro: ablandar a travs de la msica los corazones de millones de personas, sobre todo en Colombia, para que acepten como normal una agresin imperialista (gestionada a travs del territorio colombiano y por el rgimen de Uribe-Duque), dizque en nombre de una pretendida ayuda humanitaria.

Al otro da, el sbado 23 de febrero, quedaron al desnudo las pretensiones de paz de estos cantantes de pacotilla, cuando las guarimbas fueron tradas por Guaid, Duque, Piera y compaa a actuar directamente en la frontera, como lo hicieron, tratando de penetrar en territorio venezolano, sin conseguirlo, y fueron conducidos por la Polica Nacional de Colombia. Y por eso recurrieron a la violencia, al terror, esgrimiendo su odio y rencor, para lo cual contaron con el respaldo de los sicarios con micrfono de los grandes medios de desinformacin. Todo eso forma parte de la ilusin de que Ccuta sea el Miami de Colombia, una vana ilusin de pocas horas, inflada con la venida de miles de turistas que llenaron todos los hoteles del lugar y consumieron hasta el hartazgo. Pero, luego de que termin el concierto, y los discursos falsos y banales sobre la Paz en Venezuela ya ni se oan, porque los aullidos de las fieras del espectculo se haban apagado, los turistas de ocasin se fueron y Ccuta despert con su miseria eterna, con los mismos criminales de siempre dominando la vida cotidiana, solo que ahora ese crculo de odio se ha ampliado con los gusanos provenientes de Miami, expertos en matar y torturar, junto con los marines y los servicios secretos de los Estados Unidos, y algunos presidentes derechistas del continente, y el lacayo del Ministerio de Colonias, Luis Almagro. Al fin y al cabo, se acab la fiesta de la msica y se abri paso a la accin violenta de las guarimbas en los puentes que unen a Colombia con Venezuela. Como en la cancin de J. Manuel Serrat: Y con la resaca a cuestas/ vuelve el pobre a su pobreza,/ vuelve el rico a su riqueza/ y el seor cura a sus misas.// Se despert el bien y el mal/ la zorra pobreal portal, / lazorra rica al rosal,/ y el avaro a las divisas. // Se acab,/ el sol nos dice que lleg el final,/ por una noche se olvid/ que cada uno es cada cual.

Notas:

1. Fabio Andrs Olarte Artunduaga , Silvestre Dangond: el paramilitar del vallenato, julio 14 de 2005. https://www.las2orillas.co/silvestre-dangond-el-paramilitar-del-vallenato/

2. Disponible en:https://diariodelhuila.com/judicial/las-historias-detras-de-los-hornos-crematorios-de-los-%E2%80%98paras%E2%80%99-cdgint20151114221327112

3. Chrarly Spansky, Ccuta y su rgimen paramilitar, El Espectador, marzo 10 de 2018. Disponible en: https://colombia2020.elespectador.com/opinion/cucuta-y-su-regimen-paramilitar


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter