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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-02-2019

Alexander kluge (Halberstadt, 14 de febrero, 1932)
Por la conservacin y el uso prctico de las ideas

Luis Carlos Muoz Sarmiento
Rebelin


A veces la moral y la ley no estn de acuerdo / Y son estos momentos

que pueden hacer un delincuente de un hombre derecho.

HCTOR LAVOE (El vigilante)


Todo aquello a lo que cerramos los ojos, todo aquello a lo que huimos,

todo lo que negamos, denigramos o despreciamos, sirve para derrotarnos al final.

HENRY MILLER


La crueldad es uno de los placeres ms antiguos de la humanidad.

FRIEDRICH NIETZSCHE


Aqul que camina una sola legua sin amor, camina amortajado hacia su propio funeral.

WALT WHITMAN


Informacin no es conocimiento, conocimiento no es sabidura, sabidura no es verdad,

verdad no es belleza, belleza no es amor, amor no es msica. Msica es lo mejor!

FRANK ZAPPA

 

Si se acepta, el cine es la vida por otros medios, cuento: haba una vez en Ikiru (1952), Vivir o Condenado a vivir, de Kurosawa, un annimo e nfimo funcionario municipal de esos que, en verdad, ayudan a construir un pas: los que no figuran en medios/farndula, ni (ms faltaba) en TV. Igual que en los filmes, hay en la vida seres que, a pesar de su mayor o menor descuido, trabajan en pos de esa fuerza que a medida que se camina hacia ella se mueve como el horizonte: la utopa. Uno de sus hacedores al que, salvo Gubern (Baber, 1995) y Aguilar, diccionarios del cine omiten, ni Sadoul ni Martnez T. lo incluyen, es A. Kluge, cineasta, guionista, productor, montajista, abogado, historiador: estudi en la U. de Marburg y en la de Frankfurt am Main; adems, doctor en derecho (1956); marxista lnea Lukcs (novela), Brecht (teatro), Adorno (arte), cuyas interacciones segn Perry Anderson constituyen uno de los debates centrales en el desarrollo cultural del marxismo occidental (1); hacedor de cine por Godard: Yo comenc a hacer pelculas porque existe Godard. Vi bout de souffl [Sin aliento] y me dije: Quiero ser realizador de cine. (2); amigo de Adorno, del Instituto de Investigacin Social, rgano vital de la Escuela de Frankfurt de la cual son baluartes W. Benjamin, M. Horkheimer, H. Marcuse, E. Fromm y, de la segunda generacin, J. Habermas.

Como a Watanabe Kanji, en ficcin, podra aplicrsele el Paco Ibez de La mala reputacin: A la gente no gusta que / uno tenga su propia fe. El permanecer fiel a s mismo, hace del hombre/artista Kluge una identitt flmica, un carcter singular, para recordar al cine de autor que, a fines de los 50, propag por el orbe la Nouvelle Vague o Nueva Ola Francesa (NOF) (que no fue movimiento y no tena uno como el Salga y empuje!, del Free-Cinema ingls, por Lindsay Anderson), trmino acuado por Franoise Giroud, de LExpress, al partir de la voz New Look, que no tena que ver con cine, sino con moda, juventud y belleza, esa trada tan de terrible moda siempre, j, y que hoy se recicla con posverdad y nihilismo, valores (?) para lo efmero u obsolescente y que se aplic durante mucho tiempo a todo lo que pudiera considerarse moderno o que estuviera en primera lnea (3); de la cual se dice es tributario el NCA: error en tanto, como la NOF, no fue movimiento pues no haba temas/historias ni estilos comunes. La lealtad a s mismo es el nico compromiso del artista: vase Tarkovski, Keaton, Bergman, Chaplin, Bresson, Godard, Fassbinder, W. Allen, Buuel, Rossellini, Fellini, Welles, Hitchcock, Scorsese, Saura, Truffaut, Khemir o un Rohmer, entre otros coetneos.

Este ensayo incluye aspectos biofilmogrficos: la ruta de Kluge y el valor del mestizaje cultural, Manifiesto de Oberhausen y sus antecedentes, formacin e influencias, v. gr., la de la ya citada NOF, la pera y la historia; cinematogrficos: narracin alterna, uso reiterado de citas e interttulos, valor del montaje, empleo del distanciamiento, rechazo al esteticismo como nico factor artstico, narracin en 1a o 3a personas (Trabajo ocasional), separacin capitular y voz en off, inserto de secuencias documentales, caricaturas y/o vietas, humor e irona en el relato; y, para no fatigar(me), enfoque crtico de sus filmes ms relevantes, de los cuales ya no hay copias en 16 mm, sino en DVD o Blu-ray: Despedida del ayer (1965/66) o Una muchacha sin historia; Artistas bajo la cpula del circo: perplejos (1967); Trabajo ocasional de una esclava (1973); En peligro y extrema necesidad, el justo medio acarrea la muerte (1974, codir.: Reitz); Ferdinand el duro (1975); El poder de los sentimientos (1983); El ataque del presente al resto de los tiempos (1985); y Noticias de la Antigedad Ideolgica: Marx/Eisenstein/El Capital (2008), logro del proyecto frustrado de Eisenstein por rodar El Capital, basado en el Ulysses, de Joyce; tambin, de entender la vigencia de Marx hoy y de concebir de nuevo el cine como medio crtico y de conocimiento, no de simple diversin.

Se muestra un cineasta que les recuerda tambin a los alemanes el valor de la utopa para combatir la fatalidad y la resignacin; la gracia del mestizaje cultural, en tanto descendiente de celtas, como la ruta ms indicada hacia la globalizacin: pero, no de la miseria sino de la solidaridad, la que reivindica la diferencia y la cooperacin, no el individualismo a ultranza, lo mismo que el pensamiento complejo, no el nico, que es lo nico a prohibir, hacia un universalismo compatible con la diferencia, que de por s resiste a la cultura dominante. Esta proyecta un modelo de vida que se pretende imponer como el nico posible: entindase, uniformizar; uno cada vez ms intolerante con la diferencia; de ah la urgencia de recuperar esos poderosos proletarios los sentimientos, agentes del sentir, tremenda facultad de los humanos de mover montaas en su interior, de tender puentes sobre los tiempos, para recoger su credo. El de un cineasta cuyo presupuesto artstico no incluye el esteticismo, teora que cifra el fin y la perfeccin en el amor de lo bello, como s la efectividad de la reflexin, desde la visin marxista y dialctica de la historia sobre lo socio/econmico y de la crtica/autocrtica sobre lo poltico. El verdadero arte no es moral ni perfecto e incluye lo feo; todo ser esttico es tico, no al contrario, as como todo futbolista es un atleta, no al revs.

Kluge naci en Halberstadt. El 8/abr/1945, con 13 aos, sobrevive al bombardeo que liquida gran parte de su ciudad natal. Desde 1946 asiste al Instituto berlins de Charlottenburg. Siendo estudiante en Frankfurt, fue amigo del filsofo Adorno, que haba vuelto a Alemania de EEUU y era profesor en el Instituto de Investigacin Social. Trabaj para este como asesor legal y comenz a escribir, entonces, sus primeros relatos: como Un experimento amoroso, sobre la esterilizacin masiva con rayos X y apareamiento forzado efectuados por el nazismo (4). Por consejo de Adorno, empez tambin a investigar sobre cine, y en 1958 l mismo le present al director y abuelo del NCA Fritz Lang. En 1960 rueda su primer corto Brutalitt in Stein (1961), junto a Peter Schamoni. En 1962 es un firmante de Oberhausen, que declara muerto el cine alemn de los aos 1950 y propone como alternativa a los jvenes realizadores del nuevo cine alemn (sic), sin rtulos. Junto a Edgar Reitz, el creador del filme/novela con Heimat (1984), serie de TV, 11 episodios, 924 min.; y Detten Schleiermacher, ese mismo ao, asume la direccin del nuevo Instituto de Formacin Cinematogrfica de Ulm.

En 1963 funda la productora Kairos-Film que opera hasta hoy. Su primer largo es Despedida del ayer, que para algunos inaugura el NCA, aunque El pan de los aos tempranos, de Vesely, lo precede. Luego se inclina ms por el documental. Ahonda en un estilo analtico/asociativo que deriva clave personal en Artistas bajo la cpula del circo: perplejos y en Trabajo ocasional de una esclava. En este, gracias a su hermana Alexandra, construye uno de los roles femeninos ms entraables del NCA: Roswitha Bronski, abortista por necesidad, luego filo sindicalista y ms tarde activista social y poltica, casada con el qumico Franz Bronski, tres hijos. Cuando ella empieza su activismo, suena el Estudio Opus 10 N 12 Revolucionario, de Chopin, que servir de base para El sonido bestial, de Ray & Cruz, cono musical de la revolucin de la salsa a partir de 1970; mientras, Franz siente que si trabaja para la empresa Beauchamp & Co.: Sus ideas perteneceran a la empresa y l quiere conservarlas para s mismo. Y agrega: Pero, las ideas inutilizadas no perduran. Se desperdician. O, lo que es igual, las ideas requieren vida propia para mantenerse vigentes, si no desaparecen del mapa.

Para comprender mejor la trayectoria vital/artstica de Kluge, antes de ir con su propia formacin e influencias, que desembocarn en Oberhausen, un recuento histrico. La labor realizada por algunos cineastas durante ms de 20 aos, en quienes se combina paciencia y trabajo infatigable, ha sido factor predominante en el reconocimiento internacional otorgado al equvocamente llamado, pues en l no hay estilos, historias ni temas comunes, nuevo cine alemn, cuya calidad tiene mucho que ver con las condiciones en que inici su desarrollo. En los aos 20, periodo de mayor auge del Expresionismo cinematogrfico, heredero en buen parte del Pictrico, as como del autodesignado Cine Absoluto de Viking Eggeling, Hans Richter, Walter Rutmann, las obras de Fritz Lang, el abuelo del cine alemn para Wenders, F. W. Murnau, Georg W. Pabst, Robert Wiene y Max Ophls conformaban la vanguardia del cine internacional. Berln era considerada la Meca del cine europeo en calidad, as en cantidad no pudiera competir, primero, con Hollywood, y, luego, con Bollywood, como se denomina a Bombay, la ciudad india que ms pelculas produce anualmente hoy en el mundo.

Pero, como todo no es color de rosa (blanca) (5), tan prspero desarrollo se ve abruptamente interrumpido por el ascenso de Hitler al poder, en feb/1933. Los nazis abusaron al inicio del cine para su propaganda: su mayor objeto de manipulacin, Leni Riefenstahl, realizadora de El triunfo de la voluntad (1936) y de Olympia (1936/38), documental sobre los Juegos Olmpicos, dos partes y ms de tres horas de duracin; aunque tambin Emil Jannings, estrella de Der Letzte Mann (1924), El ltimo hombre o El ltimo, del Kammerspielfilm, cine-teatro-de-cmara, no Expresionismo, bajo el influjo de Max Reinhardt; y el citado Pabst, pionero de la Nueva Objetividad y de la corriente psicolgica en cine con Secretos de un alma (1926), filme sobre un caso de impotencia sexual apoyado en las teoras sobre sexualidad infantil, neurosis y represin de Freud, para el que cont con dos socios de ste, Karl Abraham y Hans Sachs. Fue censurado, como con Bajo la mscara del placer (1925), filme que dio a conocer a la divina Garbo a travs de un realismo nuevo, en la inflacionista Viena de posguerra, y un toque sexual en aguas de la oposicin lujo/miseria. De El ltimo , una sntesis: cuando la digna sobrina del portero est a tiro de casarse y se prepara una fiesta por lo alto, el da de boda, cuando de maana aqul va a su trabajo, ve que por viejo lo han reemplazado por un hombre joven y fuerte: l va al bao de hombres como mozo. Una vida entera de orgullo/respeto se escapa por el wter que ha de dejar pulcro cada vez que lo usan. Destrozado, decide ocultar la verdad a su sobrina por lo que vuelve a casa con el uniforme, el que deja en una taquilla de la estacin del tren antes de entrar y vuelve a recoger al salir.

No en ltimo trmino, los nazis abusaron para distraer, como siempre en estos casos, la atencin sobre una deprimente realidad: como puede notarse, el pan y el circo, mejor dicho, ya sin el pan, es una realidad no nacional sino ecumnica. As, la nefasta influencia del ministro de propaganda Goebbels, sobre la UFA, a la cabeza de la industria flmica germana y desangrada mediante el exilio forzado en la mayora de casos, se prolong hasta muchos aos despus de la cada de los falsos dolos. Solo a mediados de la dcada de 1960 surgen propuestas ambiciosas que rompen el cascarn del huevo que (con)tena el cine de pap.

Recordar viene de amarcord y equivale a cavar

En tal va, una de las propuestas ms slidas provino del escritor, graduado adems en msica sacra y cineasta A. Kluge, merecedor del rtulo Padre del Manifiesto de Oberhausen que, a partir de 1962, ha venido eliminando, mediante el exorcismo del arte, los fantasmas reales del nacionalsocialismo, que no era nacional ni socialista, y del monopolio de la UFA sobre la industria, con la consecucin de estmulos por parte del gobierno y la creacin de la Filmverlang der Autoren o Cooperativa de Autores de Cine y el Kuratorium Junger Deutscher Film o Curatorio de Joven Cine Alemn. Desde entonces, cineastas como el propio Kluge, Reitz, Senft, Schamoni, Schleiermacher, Vesely, Tichavski y Pohland, manifestaron: El fracaso del cine convencional alemn ha privado, por fin, de base econmica a una actitud espiritual que rechazamos. Con ello, el nuevo cine tiene la oportunidad de vitalizarse. [] Manifestamos nuestra intencin de crear el nuevo cine alemn de ficcin. Tenemos concepciones espirituales, formales y econmicas concretas [pero no similares] sobre la produccin del nuevo cine alemn. Estamos dispuestos a asumir conjuntamente los riesgos econmicos. El viejo cine ha muerto. Tenemos fe en el nuevo. Oberhausen, 28/feb/1962.

Ese mismo ao, Kluge se hace director del Instituto de Cine de la Escuela Superior de Diseo Industrial de Ulm que, segn sus propias palabras, fue fundado por Schleiermacher, Reitz y l mismo. Durante seis aos instruy estudiantes, mientras no hubo academias de cine ni de TV, labor hecha por encargo del grupo de Oberhausen y por el estado federal de Baden-Wrtenberg. A partir del 69, cuenta, se abandon la actividad acadmica, por innecesaria, al aparecer la Escuela Superior de TV y Cine de Mnich y la Academia de Berln, centrndose as en la investigacin y desarrollo y en la produccin anual de cuatro a seis horas de cine, en unidades que iban desde un minuto hasta 60 o 90 minutos, fuertemente concentrado en el documental y en el filme de ficcin o potico, segn entrevista dada al crtico Rainer Lewandovski: del libro Die filme von Alexander Kluge, Hildesheim, NY, Olms Presse, 1980.

Aunque Vesely haya filmado El pan en 1961, puede considerarse a Despedida del ayer, junto a El joven Trless, de Schlndorff, tambin del 65, sobre la novela de Msil, el primer argumental relevante del nuevo cine alemn (sic), por sus nueve premios en Venecia, entre ellos el Especial del Jurado, el de la OCIC y el de la FICC, ratificando as sus alcances flmicos como adalid de las actividades flmicas, y extra en lo poltico, al recibir en 1967 por el mismo filme su primer Premio Federal. Con el segundo, Artistas bajo la cpula hizo saber al mundo que lo ganado no era gratuito, cuando en 1968 obtuvo el Len de Oro y en el 69 su segundo Bundesfilmpreis: por el que volvera en el 76, por la dramaturgia musical, con Reitz, de En peligro y extrema necesidad y en el 79 por La patriota. Fund la Empresa de Desarrollo para Programas de TV, con la que realiza espacios, poco usuales, para las cadenas privadas Clase A. Hoy sigue activo y es reconocido ante todo en Alemania, donde es parte del Grupo 47, que en la dcada de 1950 marc nuevos derroteros en la narrativa de su pas, y ha recibido premios como el Georg Bchner, 2003, el ms importante en lengua alemana. Desde 1973, profesor honorario en la U. Johann von Goethe de Frankfurt del Meno.

Entre las influencias detectables en su obra estaran la algo vaga de la Nouvelle Vague y las de Lang, aun con sus reparos por decepcionante, Godard y la pera; todo ello con el aroma, no pocas veces rancio, de la Historia: la que si es manipulada se convierte en la ms apcrifa de las ciencias; pero, que tambin nos lleva de la conciencia a la memoria y viceversa, hacia el arraigo de la identidad, nocin confundida con documento. La misma aptitud de recordar (de amarcord, recuerdo en dialecto romano, para Fellini solo una palabra seductora, la marca de un aperitivo), que tanto tiene que ver con cavar, cualidad bsica del hombre desde que existen tesoros y arados, segn Kluge, y que, ms all, lleva a agricultura, cultivo de la tierra, madre natural de esa otra voz, cultura, cultivar el conocimiento, refinar los sentidos. En 1956, ya doctor en derecho, se interesa por el cine hasta convertirse en asistente del abuelo del NCA, el creador de Der Mde Tod o La muerte cansada, Las tres luces o Destino la que decidi el dem de Buuel; de Metrpolis (1927), ciencia ficcin muda, cima expresionista y, ms all, de la historia del cine, con guion de l y de Thea von Harbou, segn su novela: primer filme estimado Memoria del Mundo por la Unasco, ex Unesco, porque con el retiro de EEUU e Israel, el 31/dic/2018, por el ingreso de Palestina a ella, la directora saliente, Irina Bokova, quiso contrariar a la Historia al declarar a EEUU lder contra el extremismo y por prevenir el odio, cuando es el pas que ms terrorismo de Estado produce y divide en mayor grado a los pueblos: ha invadido 70 pases desde 1776, 50 desde 1945 (6) y es el que ms ha apoyado golpes de Estado en Amrica Latina, desde 1948 (7): En momentos en que la lucha contra el extremismo violento requiere de renovadas inversiones en educacin, en el dilogo entre las culturas para prevenir el odio, es [] lamentable que EEUU se retire de la agencia de Naciones Unidas que lidera en estas cuestiones, retiro que, de paso, se suma al abandono del pacto de cambio climtico de Pars y a la separacin del acuerdo nuclear con Irn (8) , lo que confirma su desprecio por todo pacto ; y de la premonitoria saga del Dr. Mabuse en torno al advenimiento del nazismo, entre muchas obras inmortales y una de figuras cimeras del cine mundial: Fritz Lang (Viena, 1890-Beverly Hills, 1976).

Experiencia que, segn Aguilar, en su respectiva entrada, Kluge mismo juzga decepcionante y la que debera recogerse con el beneficio de la duda. Porque, cmo ser impermeable a la influencia de aquel arquitecto, uno de los grandes diseadores del espacio en el cine? Cmo abstraerse al especfico peso histrico de un cineasta que en Los Nibelungos (I Parte: Sigfried; II Parte: La venganza de Krimhilda, 1924), exalt como pocos la tradicin heroica alemana, profetiz los desfiles nazis de Nremberg y el hundimiento del III Reich a sangre y fuego? Cmo disociar su trabajo del de quien, despus de 1940, y en lo mejor de su obra gringa (Perversidad, La mujer del cuadro, Mientras NY duerme), basado en la crtica social del ambiente, de la Ley y las convenciones, centr el gran tema de su obra en el combate del individuo contra las circunstancias, el combate contra los dioses, el combate de Prometeo?

En cuanto a Godard y la pera, una fuente confiable: la entrevista Lewandowski-Kluge. Cuando aqul conjetura que desde Despedida se le relaciona con el creador de Le Petit soldat, 1960, manifiesto NOF para la intelligentzia, que radico en la provocadora/anarquista y subversiva A bout de souffl o Sin aliento, 1959, filme en el que Truffaut fue coguionista y Chabrol consejero tcnico y le pregunta por el autor de El desprecio, segn la obra de Moravia en l Lang es un viejo cineasta en lo con su productor, similar al de El estado de las cosas (1982), de Wenders, cuyo director aqu es Friedrich Munro, por Murnau, filme en el que fueron coguionistas Joshua Wallace y Robert Kramer, ste eximio documentalista de la historia del cine y autor del colosal Milestones y sus otras creaciones, Kluge responde no sin humor: Me lo encontr una vez en Venecia e intercambi un par de palabras con l, el tiempo, qu hora es. Siempre quise conocerlo, pero nunca pude porque vive muy retirado. Godard es por as decirlo el primer maestro a quien acept plenamente y yo dira que estoy orgulloso de imitarlo. Considerara que es tpico de un heredero seguir desarrollando lo que l ha fijado consecuentemente y adems con un sentido insuperable del movimiento, seguirlo desarrollando con gravedad alemana y resistencia del material en aquellos puntos donde l se entrega demasiado a la claridad y simplifica los nexos. Una de estas simplificaciones es el robinsonismo con que l se retrae. Creo que como administrador de esa herencia siempre tratar de convertir en cine supuestos bsicos suyos. En este sentido soy un alumno neto.

Cules son la herencia godardiana y los supuestos bsicos que hacen de Kluge alumno neto? Ambos, Godard y Kluge, provienen de la escritura: el primero, de la crtica en Les Cahiers du Cinma, cuyos antecedentes estn en LEcran Franais y Objectif 49 (Cine-Club), caldo de cultivo para la eclosin de la NOF; el segundo, del Grupo 47, del cual surgieron figuras claves para letras y cine, por las adaptaciones de obras y sus guiones, como H. Bll (1917-1985), M. Walser (n. 24/mar/1927) y, claro, G. Grass (1927-2015). Como los de Godard, El soldadito, El desprecio, La chinoise, filmes de Kluge como Ferdinand, El poder de los sentimientos, El ataque del presente, se caracterizan por el estilo sobrio y vibrante bajo una aparente frialdad, un cierto racionalismo, eso s, cual Rohmer, y no poca irritabilidad: emparentada con la anarqua, en su sentido etimolgico y a la vez prctico de sociedad sin Poder, sin Estado, pero no despelotada, que le viene por va expresa de Sin aliento, a travs del personaje que encarn Belmondo, Michel Poicard, quien al ponerse al lado de un anuncio de cine comprende de pronto que es preciso vivir peligrosamente hasta el fin. Poicard no es hipcrita: admira a Bogart, el dandy/hampn del cine gringo; cuando no tiene carro, toma con naturalidad uno como suyo; si est sin dinero sablea a sus compaeros o hurga en el bolso de una amiga pero, eso s, nunca en el de la bella Patricia Franchini (la gringa Jean Seberg, 1938-1979, muerta en Pars, 40 aos, por sobredosis de barbitricos, lo mismo que Marilyn, en hechos nunca esclarecidos: sin embargo, si se considera que fueron figuras mediticas vinculadas al Poder, ambas pudieron ser vctimas de Cointelpro/FBI, que origin el libro La CIA y la Guerra Fra Cultural, de Frances S. Saunders [9]: la 1a por su apoyo a diferentes grupos de derechos civiles, Black Panters, Freedom Riders, durante la dcada de 1960 y, la 2a, por sus relaciones peligrosas con los dangerous brothers John F. y Robert F. Kennedy, pues fue amante de los dos, conoca los amoros de Jack con una alemana oriental y muchos secretos de Estado y mataba de celos a ciertas allegadas a los Peaky Blinders de antes [10]), quien al final lo denuncia, entrega a la polica y le dice que hace eso porque no est enamorada; as, Patricia tampoco es hipcrita (y segn el semanario Voz, para el cual Seberg fue asesinada por el FBI al quedar embarazada de un lder Pantera Negra, tambin capaz de vivir peligrosamente hasta el fin) ni Godard maniquesta (como no es Kluge). Poicard es anarquista, pero no pierde el tiempo libre tirando petardos como ciertos idealistas que buscan cambiar la sociedad con el salario del miedo: que por otros medios tambin infunde el Estado: al usar la fuerza desnuda la injusticia. Poicard, ignorante de la metfora y conocedor del acto gratuito, no piensa siquiera en cambiarla: la nica arma que usa contra ella es el desprecio. Hroe de un nuevo romanticismo, es desde cierta ptica un simple truco de Godard, y dice lo que ste piensa al estilo Belmondo. Anita G. y F. Rieche son no simples trucos de Kluge, que dicen lo que ste piensa con el tono de su hermana, y la manera de Heinz Schubert, Michel Poicard, Anita G. y Ferdinand no figura nada ejemplar, desde su propia subjetividad, ya que lo ejemplar apenas cobra valor por cotejo con una tica que, de distinto modo, los tres desconocen, que a ninguno le importa. Los hroes son, en realidad, antihroes.

Con la misma fe de Brecht en ciencia o historia como narraciones maestras, Kluge y Godard se identifican con el dramaturgo, poeta y guionista (coautor entre otros del de Kuhle Wampe, 1932, o Vientres helados, de Slatan Dudow, que habla de los cuatro millones de parados en Alemania tras el Crack de 1929) en su afn por implicar al espectador en la narracin, lo mismo que en hacerle ver los personajes como conocidos y extraos a la vez, para que aqul asuma una actitud crtica: esta, rasgo del Verfremdung o distanciamiento brechtiano, el separar al espectador de la empata para al tiempo sacudirlo, buscando que surja la crtica que lleve a la accin, fin dialctico para que el drama pase a ser parte de la vida y no se quede en simple funcin: todo esto, lo aplican en su trabajo. Tambin los unen la negativa a ocultar la posicin propia; la interrupcin, que no eliminacin, de la ilusin dramtica y su rechazo a todo esteticismo, en pro de efectividad y no de efectismo; en fin, a favor de lo fragmentario, episdico, abierto. Esto, fue lo que hizo de Brecht un miembro de la vanguardia de Weimar, que anticip todo eso que hoy para bien o para mal se etiqueta como posmoderno. De ah que a cierta gente no le guste que Kluge y Godard tengan su propia fe: mucho menos, una comn.

La otra gran fuente de la que ha bebido es la pera, para algunos la madre del cine. l mismo lo corrobora, cuando le dice a Lewandowski, a propsito de la inclusin de un aria de Don Carlos, drama lrico de Verdi en cuatro actos que Pichota le canta a Anita G. en Despedida: En primer lugar, mi padre escuchaba todas las noches sus diez discos de pera [ eso, ni Gabo] o a veces Radio Roma hasta que muri, es decir, yo he crecido con las peras. Adems, me parece que el cine tiene mucho que ver con la msica, especialmente con msica que es portadora de una accin, como la pera. La pera sera algo as como la forma bsica del cine y yo la utilizo para detener el momento de la accin en la pelcula. Por ej., en Verdi (casi siempre lo tomo) hay algo que siempre me deja perplejo y es que las acciones ms horrendas, v. gr. El Trovador (Rigoletto tampoco termina sin muertos) las desarrolla con una msica muy suave que est en agudo contraste con lo que est sucediendo. Hay algo consolador en esta msica y este elemento consolador lo necesito en mis pelculas como equilibrio.

Temiendo que la cita no alcance para declarar al cine hijo de la pera, se anota algo desde que Wagner formul la obra de arte total, hasta el encuentro de pera y cine en el campo de la pera filmada, el encuentro imposible madre/hijo, ya se sabe lo del tab del incesto, pasando por escenografa, composicin y narracin en ambas artes. En efecto, el creador del arte lrico, imaginaba un nuevo truco, no explcito, que aadiera a la utilera tradicional de las artes algn factor que hiciera posible la reunin de ellas en una sola, pero que no fuera apenas la sumatoria, sino su sntesis. El truco resultante, que nada tiene que ver con el maestro de Bayreuth donde Ludwig II, de Baviera, hizo construir en 1876 el hoy famoso teatro que representa sus obras y realiza un festival anual fue la luz, la Lumire: curioso, la misma voz/apellido de quien invent el arte lumnico por excelencia, Louis Lumire, exageracin semntica al parecer. Lo que se suma a que dicho invento se ech a andar el da de inocentes de 1895. La luz no solo alter la calidad de la imagen teatral, variando el colorido y la imagen de los decorados, sino que convirti a la linterna mgica en un artificio que permita proyectar escenas de la vida misma; quizs por ello, al inicio, artistas e intelectuales la juzgaron curiosidad tecnolgica, apta para barracas de feria o de inters documental, pero no esttico.

Y aunque Wagner no pudo llevar a efecto su sueo de la obra de arte total, s introdujo en la arquitectura teatral un prototipo que heredara el cine: salas con localidades frontales, de planta rectangular y la orquesta semioculta bajo el escenario; salas sin decoracin en las que nada distrae la atencin del espectador y en las que no se hace clasismo, solo economicismo, jejeje, entre los asistentes, tal cual se vera en el cine de 1940 y 50. La figura del director artstico en el plat tambin es de estirpe wagneriana: pinsese aqu en Ernst Lubitsch (1892-1947), quien surgi del teatro de Max Reinhardt (1873-1943), a su vez pieza clave para la gestacin del expresionismo cinematogrfico, aunque, antes, del cine-teatro-de-cmara; de igual modo, el arquitecto decorador. Primer ejemplo: el viens Joseph Urban, escengrafo de pera antes de ser decorador y vestuarista de la compaa de variedades Ziegfields Follies. Dise el interior de ciertas mansiones en el Oeste hasta que William Randolph Hearst (1863-1951), patrn del periodismo amarillo y modelo para Orson Welles (1915-1985) en Citizen Kane (1941) o Ciudadano Kane, le encarg la construccin de los decorados corpreos para la Cosmopolitan Productions, en 1920. Aqu, se aclara, aunque se diga que Hearst es modelo para Kane, el propio Welles desvirtu la idea: No he hecho una pelcula sobre l; Hearst fue educado por su madre, tuvo una infancia muy feliz. Mi Kane fue educado por un banco. Este es el principal argumento de la pelcula. Hay diferentes tipos de hombre. (11) En todo caso, es uno de los primeros filmes en mezclar, de forma muy hbil, documental y ficcin, sobre todo en relacin con el aspecto periodstico; en usar la profundidad de campo no solo con fines estticos sino dramticos para, de paso, fracturar la tpica historia cronolgica/lineal; en construir un personaje arquetpico, no prototpico, para dejar de lado la tan gringa visin maniquesta: lo que consigue de forma subjetiva/objetiva al armar una suerte de personaje/rompecabezas con base en los recuerdos de quienes lo conocieron y/o trataron, amaron y/u odiaron. Bastara el testimonio de Truffaut sobre la reaccin ante Welles y Kane en Europa, donde apenas se lanz en 1946, a cinco aos de su estreno en EEUU: Welles era joven y romntico y su genio nos pareca ms cercano a nosotros que el talento de los directores [gringos] tradicionales. Cuando Everett Sloane, [quien] haca el papel de Bernstein en Kane cuenta [cmo] un da de 1896, su transbordador se cruz con la estela de otro, en la Baha de Hudson, en el que iba una mujer joven vestida de blanco y con un parasol y que solo la vio durante un segundo, pero que haba pensado en ella una vez al mes durante toda su vida tras esta escena chejoviana no haba ningn gran director al que admirar, sino un amigo al que descubrir, un cmplice al que amar, una persona a la que nos sentamos unidos en cuerpo y alma. (12) Seguidores de Urban como el polaco Andr Grot y el gringo William Cameron Menzies, el de Gone With the Wind (1939) o Lo que el viento se llev (filme tan racista/clasista como Intolerance, que tanto exalta al Ku-Klux-Klan), dieron a Hollywood buena parte de su artificial encanto visual. Por dicha Mejor Pelcula, en 1940 por primera vez una mujer negra gan el Oscar, a Mejor Actriz de reparto: la Mammy, por criada, (Hattie McDaniel). No obstante, pocos saben que David O. Selznick, productor, tuvo que pedir permiso para que ella pudiera entrar al hotel en el que se celebraba la ceremonia porque los negros tenan prohibido el acceso: en lugar de sentarla a la mesa con la Mejor Actriz Vivian Leigh, Clark Gable, Victor Fleming, Mejor Director, o su rival Olivia de Havilland, Hattie tuvo que sentarse, como cualquier jazzista de la Era del Swing, contra un muro al fondo del comedor. Segundo ejemplo: el francs Ben Carr, primero en emplear luz artificial en los rodajes, lo cual revolucion el sistema fotogrfico del cine, tambin provena de la pera.

En cuanto a recursos compositivos: planos superpuestos y sucesivos, visin modernista del Oriente, uso protagonista de las masas, se halla la presencia del modelo eisensteniano (El acorazado Potiomkin (sic), Octubre, La huelga), con su montaje intelectual, conceptual, rtmico; y del operstico en filmes como Cabiria (1913), del italiano G. Pastrone (seudnimo dannunziano: Piero Fosco), primer largo histrico y modelo de sucesivas/fastuosas obras, o como The Birth of a Nation (1915) e Intolerancia (1916), del yanqui Griffith, en las que se evocan esenciales recursos opersticos: la polifona de base contrapuntstica y el Leitmotiv, en su orden. As, en El nacimiento, filme sobre la Guerra de Secesin (1861/65) a travs del cual se narra el conflicto entre los Cameron y los Stoneman, hacia el clmax de la segunda mitad surge un crescendo en montaje paralelo, que viene a ser el concertante (melodas simultneas, careo de voces independientes y armonizadas) llevado a lo visual. Y en Intolerancia, las historias del filme, moderna, juda, francesa del siglo XVI y babilonia, se separan/intercalan e interrumpen por un detalle recurrente: la mujer que mece la cuna (Lilian Gish, 1893-1993, quien ayud a Griffith, cuando fue relegado del cine, al final de su vida), tambin de la pera, Leitmotiv, tema de reminiscencia y atributo clave de la obra de Wagner.

El mismo que Kluge utiliza con frecuencia en sus cortos valindose de imgenes que se repiten o de citas e interttulos reiterados, y dndole a la palabra el trato de sucedneo verbal de la msica. Finalmente, desde la primera dcada del siglo XX se intent sincronizar filmes y discos con partituras opersticas. La incorporacin de la banda sonora simplific el trmite y tent a grandes cineastas, como a Abel Gance y su Louise (1939), supervisada por el propio compositor Gustave Charpentier. Sin embargo, es muy extrao y a la vez sugestivo que hombres surgidos de la pera o tocados por ella y que se dedicaron al cine, no hayan filmado peras: un caso, Luchino Visconti (1906-1976), quien hizo un Ludwig II que encarn Helmuth Berger. Y quizs no lo efectu, como tampoco se vali en sus obras de la gran actriz operstica de la poca, que tanto trabaj con l en el teatro, Mara Callas, porque advirti que el esfuerzo evidente del cantante limita su juego actoral; que el constante flujo musical ahoga el discurso, quitndole respiros y silencios; y que el canto, como expresin ntima de los personajes, tambin se reduce. No obstante, y a pesar de este incesto malogrado, lstima!, quienes amamos el cine sabemos que este hijo, a veces malcriado, goza hoy de mejor salud que su madre venida a menos: todo sea por el espectador, ya no tanto por el cineasta, j.

Un proceso a la justicia

Antes de la conclusin, se abordarn los filmes de Kluge desde una perspectiva crtica, es decir, valorativa/no peyorativa, tratando de hallar fortalezas y debilidades a la vez que eludiendo juicios y aclarando de antemano que no creo en crtica meramente subjetiva ni en la simple opinin doxa, comn, sino en la episteme, la del conocimiento, como tampoco en la total objetividad de ningn acto humano. Primero, los claves (para mejor comprensin de los otros, los menos relevantes desde sus virtudes y/o fallas): Despedida del ayer, Artista bajo la cpula de circo: perplejos, Trabajo ocasional de una esclava, El ataque del presente al resto de los tiempos, Ferdinand el duro, La patriota, El poder de los sentimientos y Noticias de la Antigedad Ideolgica: Marx/Eisenstein/El Capital . No abordar En peligro y extrema necesidad, el justo medio acarrea la muerte (1974, codir.: Reitz): solo lo vi una vez, ha sido imposible revisarlo por otro medio que no sea 16 mm y, aparte de su densidad que me dej perplejo, como a Kluge cierta pera, no lo recuerdo bien como para ocuparme tal como merece.

Segn la crtica, lo que desde el arranque diferenci a Kluge de sus colegas fue la relacin con la materia de los filmes: no hay en ellos cadenas completas de causalidad, tesis preconcebidas ni historias que avancen de forma continua, sino una condensacin en episodios, de los cuales cada uno presenta, como en Despedida, una etapa valiosa en el decurso de su estrella: Anita G., de origen judo, emigrada de la RDA a la RFA, sociedad a la que no logra amoldarse. Los distintos episodios se conectan entre s con ttulos, citas y trozos documentales: en Despedida o en Una muchacha monta escenas reales y ficticias haciendo, v. gr., que el fiscal general del estado Hesse en persona, informe acerca del trato a la mujer demandada. La herona, hermana de Kluge, es una mujer como cualquier otra, su nombre puede ser cualquiera, eso no es lo esencial: de ah, tal vez, Anita G., sin apellido explcito. La sin-historia no es solo de ella; la historia es de todos, en un presente continuo agobiante que da tras da pertenece ms al gnero humano. La justicia como columna vertebral, llevada a la pantalla en forma abierta y crtica: cdigos, fallos, jueces, medios, a la expectativa de que los hombres deben ser sin aceptar cosas ms sencillas y, por ello, ms sabias y ciertas como los hombres son, la eterna lucha social/sexual entre el principio del placer y el de realidad, planteado por Marcuse en Eros y civilizacin (1955).

El crtico Ulrich Gregor ha dicho que los personajes del filme no representan papeles, sino que son, al tiempo, ellos mismos: si hubiere alguna irona del tipo no actan, habra que recordarle lo que le dice Al Pacino a L. Grobell en el libro Conversaciones con Al Pacino: Actuar es, precisamente, no actuar (13), en otras palabras, el actor o la actriz no deben jugar un papel sino ser el personaje. Y aunque el ttulo Una muchacha sugiera otra cosa, es una historia, una de la lucha por subsistir, el aferrarse a una alternativa que ofrezca el mundo, en una ciudad, calle o noche de lluvia. Y el subsistir, qu es? Cada uno tendr su respuesta. Tal vez, para algunos no escape de ser un abrigo, un techo o el amigo que se busca para compartir la solitaria noche, pero la sociedad no perdona y la justicia castiga. Por qu lo hace?, pregunta un juez. La respuesta, que permite probar que casi nunca la tica, no moral, y la Ley estn de acuerdo, ser una paradoja, otra no podr ser: No s porque tengo fro. Esto no est en los libros, pero habr un fallo y una mano que no tiembla al sealar dura lex, sed lex, dura es la ley, pero es la ley: en Colombia, es a otro precio: blanda es la ley, pero, es la ley? Despedida o Una muchacha invaluable documento del mal llamado NCA, es, en sntesis, un proceso a la Justicia (sic) y a la sociedad: de algo todos somos culpables. Lo cual no es conceder en el grado de responsabilidad de cada uno frente a sus propias/impropias acciones.

Artistas bajo la cpula, la que, por reflejar, como ninguna otra obra de Kluge, una imagen colectiva de Alemania y una posicin claramente poltica e intelectual, debe observarse desde una perspectiva de distanciamiento, esto es, con la conciencia de estar asistiendo a una realidad ficticia que, no obstante, absorbe al espectador desde el comienzo, como lo hacen las piezas deliberadamente teatrales de Saura: Bodas de sangre, Carmen, El amor brujo. Ficcin innovadora, eso s, de mltiples y difciles lecturas, atractiva alegora emparentada con la potica del absurdo lanse Beckett, Kafka, Camus, en la que la imposibilidad de reformar la estructura del circo tradicional, o sea, la realidad a la que est integrada la protagonista, la indomable Leni Peickert (Hannelore Hoger) y sobre quien Kluge hizo un filme de ficcin para TV (60 min.; 35 mm: b/n) como complemento para el largo en cuestin, adquiere un amplio e irrefutable simbolismo poltico. Al no privilegiar la relacin entre los personajes y el espectador, el filme conduce la atencin de ste hacia el papel del reflejo y el reconocimiento en la construccin de la identidad con un trasfondo de autntica complejidad. Lo anterior, dice Romn Gubern, obliga a meditar la proposicin de Umberto Eco, cuando afirma que el valor del mensaje potico es proporcional a la ambigedad de su estructura. Artistas bajo la cpula alberga una cultura y un contenido profundo de la realidad, ofrece una esttica fresca y desarrolla un lenguaje flmico sin vicios, ratificando as la labor de Kluge en la bsqueda de temas inditos con pticas distintas a las del Gobierno, en la forma de narrar dichos temas y en el hallazgo de contenidos ligados estrechamente a la forma. El filme viene a ser, en ltimas, una metfora sobre ese circo al que eufemsticamente se llama vida, en el que a su turno se refleja su ms vil distorsin: la de aquel otro circo llamado poltica.

Trabajo ocasional, en varios aspectos afn a Despedida, constituye un paradigma de las contradicciones sociales que se dan en la Rep. F. de Alemania: antes de caer el muro, cmo sera ahora! Aqu de nuevo abdica frente a la narrativa tradicional de ficcin, en cuanto a dramaturgia, y puebla e interrumpe la ilusin dramtica con citas, comentarios en off e insertos, cuyo resultado es un nada fcil, por no decir catico, montaje de fragmentos, como la realidad que pretende representarse. Roswitha B., de nuevo Alexandra K., ama de casa y madre de tres nios, en medio de la angustia, busca darle sentido a su vida as como alternativas: entonces, nuevamente, cuando hay que defenderse y no hay tiempo pa quejarse, solo queda tiempo pa pelear. Entonces, abre un consultorio donde se practican abortos, para poder darse el lujo de tener ms hijos, mientras su marido, Franz Bronski, quien depende materialmente de ella al comienzo de su relacin, es qumico; luego, ella, se interesa en poltica social y de ese modo aprende la dificultad que hay para articular teora y praxis y eso que no se habla propiamente de una marxista. As, termina soltando sobre el espectador un puo de verdad, el de Franz: Si no se las utiliza, estas ideas no se conservan y desaparecen.

Al ao siguiente de Trabajo ocasional, en 1974, Kluge aplic ms radicalmente aun sus principios narrativos a En peligro y extrema necesidad, el justo medio acarrea la muerte, en una especie de collage cinematogrfico, mediante un montaje que asocia cuatro hilos conductores independientes entre s: la historia de un agente democrtico, quiere decir, de la RDA: que en la Alemania Federal realiza investigacin bsica de forma poco ortodoxa, como Ferdinand el duro; la historia de una puta ladrona que hurta a sus clientes que la hurtan a ella y luego se van vacos; escenas documentales de la ocupacin y demolicin de casas en Frankfurt y de acciones policiales contra la ocupacin y (no es chiste) demolicin de casas; y por ltimo un popurr de noticieros, sucesos actuales e informes del carnaval que al mismo tiempo se celebra en la ciudad. Moraleja sin intencin: no solo en el Tercer Mundo (cules son en verdad el primero y el segundo?), la alegra ritualizada se convierte en brutalitt.

Luego de este filme con el que se cerraba un ciclo carente de humor e irona, Kluge, con Ferdinand, para un sector de la crtica, intent a su modo una sophisticated comedy alemana. Su cortante irona, inaudita capacidad de asociacin y orden mental, no de armario, parecan garantizar el xito de realizacin, si no econmico, ms la distincin de ser uno de los pocos cineastas capaces de presentar comedias brillantes, como por esa poca ya lo haban hecho Bernd Sinkel en la desafiante Los intereses del banco no son los mismos intereses que Lina Braake tiene (1974), la historia de Lina Braake (Lina Carstens), quien lucha ms que la Anciana indigna de Brecht y junto a un viejo experto en finanzas, desahuciado para ejercer (Fritz Rasp), se venga de un banco que le quit su vivienda y la envi a un ancianato: mejor, ambos ingenian un plan para destruirlo como sea posible: un alegato a favor de la anarqua y una defensa dialctica en contra de lo que avaricia, soberbia y capital hacen por vas legales pero inhumanas; o Bartnick y Dotzel en la rica/ldica/delirante y marxista Gute Reise (1982) o Buen viaje: un real y no demaggico bienestar del pueblo debe tener salud pblica/alimento y educacin. F. Rieche, antihroe por muy distintas razones a las de Anita G., R. Bronski o M. Poicard, y burcrata de investigacin criminal, del corte del de En peligro y extrema, con sus mtodos sin escrpulos, como apresar a alguien antes de robar (o de comprar una empanada) o abrir puertas con ganza, despierta el rencor de sus jefes; hecho que no conlleva impedimento alguno para continuar su escalada arribista, al ascender a jefe de seguridad de una empresa industrial. All desarrolla otras funciones que se identifican a plenitud con su carcter: chantaje, insubordinacin e intento criminal; y a la vez se enfrenta con huelgas, atentados terroristas y sabotaje: insisto en dejar constancia de que se habla de Alemania, jeje.  

Pero F. Rieche piensa igual que Len M. Lozano, el triste/clebre Cndor del amargo pan de cada da: la violencia: Todo en la vida es cuestin de principios y as acta. Kluge seala algo nada que ver con mesas ni fiscales criollos: Es la primera vez que en el cine alemn se trata un tema tan candente como este: la historia de la gente que vive en nuestro derredor, que en calidad de hombres de bien altamente dotados en el aspecto econmico venden seguridad a quien quiera que la necesite. A menudo, como en el caso de Rieche, proceden de las modestas filas de la polica de investigacin criminal, en la que la vida cotidiana es mucho menos emocionante de lo que pretenden hacer creer las series policiacas de TV. De camino a travs de la proteccin de la empresa y el aseguramiento de grandes plantas industriales contra amenaza de bombas, espionaje, maquinaciones anarquistas, vienen a parar a los altos pisos de la direccin de la gran empresa e industria y su carrera, a menudo, roza hasta mbitos internacionales: como colaboradores de grandes organizaciones de espionaje, se convierten en noticia; como asesores de gobiernos en peligro, que tienen que temer cualquier golpe, forman un jet set de seguridad que nadie conoce. Se reitera, Kluge habla de Rieche y Alemania, no de Werner Mauss ni Colombia ayer; u hoy de Uribe o Martnez N.; tampoco, de EEUU despus del autotumbe de las Torres: de nuevo, la moral y la Ley en desacuerdo, solo que aqu la balanza se inclina por la segunda, que vive en piso distinto al de la Justicia.

El producto fracasado que junto a La gran estacada signific Ferdinand para Kluge, le impuls a volver sobre sus fuentes primarias. Su siguiente filme de ficcin empez a rodarse en 1977 y apareci a fines del 79: La patriota: mientras, adems de unos cortos, hizo Alemania en otoo, pelcula colectiva junto a Alf Brstellin, R. W. Fassbinder, Max Mainka, Edgar Reitz, Katja Rup / Hans Peter Cloos, Volker Schlndorff y el ya citado Bernd Sinkel. La patriota supone un filme sobre dos milenios de historia alemana y para ello la historiadora Gabi Teichert, otra vez H. Hoger en escena, la patriota, se lanza a un viaje por el pasado y el presente de su pas. Lo que emerge, a travs de una mixtura de los ms variados documentos auditivos y visuales, no audiovisuales, parte ficticios y parte autnticos, es un montn de escombros equivalente a las excavaciones de un arquelogo que ha tropezado con los ms diversos testimonios de todas las pocas, sin que haya un orden cronolgico en virtud de la secuencia de los estratos recogidos. La significacin y sus contextos como obra de deconstruccin, construccin y reconstruccin es tarea, poco agradable, del espectador.

Una poltica que tuviera fuerza para evitar la guerra

Continu el mtodo de La patriota con mayor nfasis en el presente: El poder de los sentimientos, cuyo tema es mucho ms susceptible de interpretar y percibir que el de La patriota; las opciones/frustraciones del amor en un mundo regulado/conducido a la ruina por el Sistema, la ley de oferta y demanda y ahora solo por aquella pues esta le importa un pito al neoliberalismo, eufemismo por capitalismo: no se aade salvaje pues sera pleonasmo para algo que per se es un crimen. El poder habla de invisibles sentimientos, por inaprehensibles y, aun as, posibles de insinuar mediante cine y msica, en tanto movimiento/artes de percepcin inmediata; los que creen en un desenlace feliz y de modo tcito en la vida eterna (hoy tan cortica), de ah que nadie se resiste a ellos (salvo Varito) y pueden diferirse en el tiempo, mover obstculos internos, hacer chico un espacio grande e dem uno chico, como el nio que se siente tigre o cree tocar el techo con la cabeza, cuando se compara con el adulto ms alto: pap. Kaspar Hauser (1974), de Herzog: el expsito suea y la caravana onrica no avanza por el desierto debido a una supuesta traba; un bereber: Las montaas no existen; estn en la mente. Kluge a Hopf: Los sentimientos son, pues, formidables movimientos de compensacin capaces de lograr lo imposible. Sentimiento y sacrificio estn, por tanto, dentro de una misma estructura. Ahora, sera posible crear una escuela de los sentimientos. En la literatura clsica existen viajes didcticos dedicados a ese fin. Un libro de Flaubert se titula Lcole sentimental. Hacen falta, s, los sentimientos, esa tremenda facultad de los humanos de mover montaas en su interior, de tender puentes sobre los tiempos. (14)

Poltica tiene algo que ver con sentimientos? Desde luego que no. Pero, veamos lo que dice acerca del nexo: Una poltica que tuviera fuerza suficiente para evitar las guerras, para evitar un fascismo, no despus de que hiciera estragos sino antes de que llegara a desarrollarse, una poltica as puedo imaginarla tan solo si se halla en posesin de todos los sentimientos. Y es esto, justo, lo que no lograr mientras se la siga sometiendo a las leyes del mercado del dinero caliente, del marketing y de la publicidad, a la estupidez de las encuestas que patrocinan los medios, a la postre patrocinados por quienes al inicio buscaron patrocinio. ConKluge con irona: A los sentimientos cabra compararlos con proletarios que se ven ante la alternativa de ser obreros sin trabajo o aceptar las centrales nucleares y todo el embarullado complejo de cuestiones que contribuyen tambin a su propio desempleo. Ahora propugnan adems la racionalizacin y estn en contra de los perturbadores. Y este es el status que tienen los sentimientos. Son proletarios dentro de nosotros, poderosos proletarios. (15)

Con El ataque del presente al resto de los tiempos, Kluge hizo una especie de ensayo de filme episdico como si estuviera diciendo adis al cine clsico, segn l mismo, y procesando una vez ms fragmentos de realidad en modo collage flmico, como en La patriota. En el centro del filme, titulado en ingls The Blind Director o El director ciego (!), est la gente que por encontrarse bajo la insoportable presin del presente inmediato, del cotidiano cuando no de la estricta rutina, no tiene tiempo para pensar ni en el pasado ni en el futuro o, desde otro ngulo, ni en la Historia de la Memoria, o viceversa, ni en la posibilidad de realizar sus sueos, de alcanzar la utopa. El ttulo del filme es de por s asaz elocuente.

Para terminar, su insigne trabajo de 9 horas, 30 min.: Noticias de la Antigedad Ideolgica: Marx/Eisenstein/El Capital (16), proyecto que Eisenstein crane en compaa de Joyce, pero que jams prosper. De visita en Pars, 1929, le propuso filmar El capital (1867), de Marx, siguiendo la estructura narrativa del Ulysses, cuya trama ocurre en un solo da, 16/jun/1904, al parecer por el domingo en que Joyce conoci a su amada Nora Barnacle, pero en torno a la faena diaria de un trabajador. 79 aos despus, el talentoso Kluge se dio a la tarea de transformar en imgenes la dialctica histrica y el socialismo cientfico al fondo del libro que, quizs, mejor representa el concepto lucha de clases, clave para entender el capitalismo. Sistema que en s es un crimen, dada la explotacin sin piedad del hombre por el hombre, basada en la mercanca como fetiche, el trabajo como alienacin, la plusvala como razn de ser de tal explotacin. Todo ello fue lo que el filsofo, aunque duela, cientfico social, escritor e intelectual (Trveris, Prusia, 5/may/1818), desarroll junto a Engels y que se halla en la base, y son bases, del socialismo cientfico, el que an hoy se discute y hay que desor pues al ser mtodo, no dogma, es cientfico; adems de artstico, que fue lo que supo ver y traducir al audiovisual, apoyndose en los conceptos de cine dentro del cine, historia contada desde los derrotados (igual que La otra historia de los EEUU [1980], de Howard Zinn) (17), as como tragedias y catstrofes del siglo XX, entrevistas a pensadores, exgesis de ficciones, textos y trozos de discursos, dando como efecto un mosaico de imgenes y citas culturales claves para entender uno de los libros ms influyentes en la historia humana, medio esencial para que los revolucionarios puedan ayudarse a entender sus retrocesos y avances hacia un mundo ms humano y humanstico basado en el socialismo y a contrapelo del sistema capitalista, que no ha hecho ms que engaar incautos y, si se quiere, cautos, por igual. Kluge: El plan de Eisenstein me conmovi tanto que quise rendirle un pequeo tributo. Se trata de un gran homenaje, no solo a aqul sino al creador de El capital, Karl Marx, un experimento fuera de serie, a la altura del mejor cine de su maestro desde los comienzos, Jean-Luc Godard.

Cine y msica son lo mejor

Cual eplogo ideovisual, o coda, en modo collage, para no abstraerse al influjo del arte de Kluge, dira: su cine muestra lo que muchos saben, pero pocos hacen conciencia: que (casi) siempre hay un desacuerdo entre moral y Ley, entre tica y Ley, que esta no llega al piso donde vive la Justicia: si vive, por eso tantos hombres derechos acabaron vendindose, as esto no entrae justificacin alguna. Que es imposible vivir con personas meramente rectas, sin saber cun hipcritas, porque carecen de humor e impiden que la naturaleza humana se exprese: la confianza en ella comporta la aceptacin de lo bueno-y-malo, con la consecuente expulsin del ripio maniqueo, as como la desconfianza en quienes no aceptan sus flaquezas, porque son peligrosamente inconscientes de sus peculiares sombras y, por psimo contraste, alevosamente conscientes de las cegadoras luces de su soberbia. Y se dice esto sin que los presuntos implicados alcancen la talla de un Stalin, un Mussolini, un Hitler, un Stroessner, un Bordaberry, un Pinochet, un Videla; un Clinton, un Mitterrand, un Fujimori, un Bush, otro Bush, un Blair, un Berlusconi, un Hitler Trump, un mesas Uribe, otro Messias Bolsonazi.

El cine de Kluge, a su vez, recuerda lo que hace ya ms de dos mil aos dijera Lao-Ts, autor del Tao-Te-Ching, citado por el ingls Alan Watts en su libro El camino del Tao: Cuantas ms leyes y prohibiciones se practican en el imperio, ms se empobrece el pueblo. Cuantas ms armas conserva el pueblo, ms desorden y confusin reina en el pas. Cuantas ms artes e industrias desarrollan los hombres, ms cosas frvolas e intiles se producen. Cuantas ms leyes y regulaciones dictan los gobiernos, ms ladrones y salteadores existen. (18) Por su parte, Kluge, el cineasta, nunca ha cerrado los ojos ante, v. gr, la historia de su pas, sino que la ha enfrentado y cual Prometeo, el de la tragedia de Esquilo, el del combate contra las circunstancia y los dioses, el portador de la tea de la cultura, las ha puesto a su servicio, historia y cultura, claro, consciente cada vez ms de que no se puede seguir siendo su esclavo, aun sabiendo, por Camus, que la historia es una tierra estril en la que no crece el brezo.

No obstante, como Prometeo, Kluge y su cine tambin se han rebelado contra los dolos en su ocaso y contra la aparente esterilidad de la historia porque, quizs, piensan que solo se hace tarde con la muerte, que an hay tiempo para que los brezos revivan. Y eso tal vez sea posible, en tiempos de desesperanza, violencia y estupidez, merced a esa luz de desesperada esperanza llamada utopa, a la que a toda hora se le decreta la muerte, como a la historia, a la novela, al cine, al marxismo, al que piensa, al que disiente, al que no cree en lo que la masa cree o porque cree en lo que la masa no cree. Utopa, nica arma que no hiere ni mata ni cuesta, eficaz contra fatalismo, resignacin y borreguismo o, sencillo, para caminar: porque, como se dice en Artistas bajo la cpula (ya no perplejos), la utopa se ir perfeccionando mientras nosotros la estemos esperando: mejor, mientras sigamos tras ella. Esa espera, ese anhelo, no son ni pueden ser pasivos sino activos: s, hay que esperarla buscndola, yendo en pos de esa fuerza a la vez tan lejos y tan cerca, sin importar que a medida que se vaya hacia ella se aleje como el horizonte. En tiempos del placer que se quisiera antiguo y no perpetuo, la crueldad, solo cabe oponer la fuerza del sentir, cuya mayor expresin es ese inefable quinto elemento, el amor, que puede ayudar al hombre, si no a ser ms libre, a sentirse ms libre. Eso es la libertad y tal vez no haya mejor definicin que la del sabio ruso del cine y, ms all, de la vida, A. Tarkovski: Libertad: sacrificio hecho en nombre del amor. Cita para comprender cabalmente (no por la Cabal, claro), no religiosa sino humanamente, y no para tomarse a la ligera como si fuera una de nuestro Nobel para que mis amigas me quieran ms.

Segn Tarkovski, que coincide con Kluge, cine y msica no precisan mediacin de la palabra, la que para ser entendida debe decodificarse a travs de signos y normas: de ah, la diferencia entre lenguajes: imagen y palabra. Mientras esta es abstracta, aquella concreta, as haya similares escollos de anlisis, con ventaja para la que todos ven, as sea con los diversos ojos que cada cual toma con la cultura; con desventaja para la incierta, la que todos leen igual, pero la exgesis difiere por la prctica personal con el libro. Entre ms afn la historia del espectador al filme, mayor identificacin comn por el carcter concreto de la imagen, mientras para el lector el ejercicio es distinto frente a la novela, por la incertidumbre de la grafa. Cine y msica no requieren del fonema, rasgo esencial que las hace afines al tiempo que refuerza su insalvable lejana frente a la literatura, en la que signos/normas son el nico y total lenguaje de expresin. Una obra literaria se recibe a travs de smbolos y conceptos verbales y no por medio de sensaciones. Cine y msica, por contraste, ofrecen la posibilidad de una recepcin inmediata, emocional de la obra de arte, enfatiza el creador de Stalker.

Por eso, Frank Zappa tena razn: Msica es lo mejor! Y Andrei Tarkovski, tambin: el cine y la msica, gracias a la fuerza de los sentimientos, se perciben inmediatamente; lo otro, tiene que esperar el paso por la cabeza. De manera que The Cinema and the Music are the Best; Kino und Musik ist das Beste; el cine y la msica son lo mejor, cosa que no solo sabe sino practica A. Kluge: Si no se las utiliza, estas ideas no se conservan y desaparecen, nos vuelve a decir Franz Bronski, personaje de Trabajo ocasional de una esclava que, a diferencia del cineasta, que lo hace libremente, trabaja como un involuntario esclavo. En contra de esto, se alza la voz de Rossellini para recordarnos a todos que Un espritu libre no debe aprender como esclavo, tal como seala el ttulo del libro/universidad sobre cine y educacin, que muy seguramente Godard y Kluge leyeron y a travs del cual captaron el valor de aceptar la diferencia y aprendieron cmo es posible, sin ser catlicos como el Padre del Neorrealismo, ser no obstante marxistas, en el afn por la conservacin y el uso prctico de las ideas para que no se anquilosen ni se pudran, sino que permanezcan vivas y en accin.

Notas:

(1) https://www.centrocultural.coop/revista/12/lukacs-brecht-y-adorno-un-recorrido-posible

(2) http://www.marienbad.com.ar/masterclass/alexander-kluge

(3) Siclier, Jacques. La nueva ola. Rialp, Madrid, 1962, 153 pp.: 29.

(4) Herrero Salas, Fdo. y Hina, Horst. Narrativa alemana de hoy. Plaza & Jans, Barcelona, 1975, 158 pp.: 41 a 44.

(5) http://www.elcajondegrisom.com/2019/02/la-resistencia-de-la-rosa-blanca.html?fbclid=IwAR1UfXoikt6dCkQkOxH8fKAZNZoLRy_muli4iTd_dKzzrCZyg8XJL3RJSZY

(6) https://criterio.hn/2015/08/09/estados-unidos-ha-invadido-70-paises/

(7) https://actualidad.rt.com/actualidad/306266-historico-golpes-estado-eeuu-america-latina?utm_source=browser&utm_medium=push_notifications&utm_campaign=push_notifications

(8) https://www.brasil247.com/pt/247/mundo/384520/Presidente-do-Ir%C3%A3-considera-san%C3%A7%C3%B5es-dos-EUA-'ato-terrorista'.htm?fbclid=IwAR3uzGHVI9mzJx0er1_WrhYmPjD_IwwfOVt6ix3RxLRNI8aEkdgv49Ytpss

(9) https://www.nodo50.org/cubasigloXXI/b2-img/saunders_la_cia_y_la_guerra_fria_cultural.pdf

(10) Los de ahora, tambin anteriores al clan traficante de alcohol Kennedy, son los de la serie de Netflix: los Peaky Blinders, irlandeses/gitanos, a travs de los cuales se cuenta el paso del juego ilegal al legal en las apuestas hpicas, el trfico clandestino de alcohol, mujeres, cocana, armas, en fin, de muerte, la historia del Ulster y del IRA, la creacin de partidos, como el Laborista, a partir de presupuestos mafiosos, que es la de cualquier otro en la historia de Irlanda del Norte e Irlanda del Sur, como en el resto del mundo.

(11) Kobal, John. Las 100 mejores pelculas, Alianza Editorial, Madrid, 1991, 322 pp.: 21. En dicho libro, Citizen Kane ocupa el primer lugar. Y cabe decir que W. R. Hearst us todo el poder meditico para evitar la distribucin del filme por el mundo: no obstante, el factor tiempo termin por vencer su mezquindad.

(12) bidem, p. 22.

(13) Grobel, Lawrence. Conversaciones con Al Pacino. Norma, Bogot, 2007, 293 pp. Idea equivalente a la expresada por Jacques Rancire en el libro Bla Tarr. Despus del final sobre su filme El caballo de Turn y el rol jugado por los protagonistas Jnos Derszi, el viejo cochero, y Erika Bok, su hija: En primer lugar son personalidades, dice Bla Tarr. Tienen que ser los personajes, no actuarlos. El cuenco de Plata, Bs. Aires, 2013, 85 pp.: 74-75.

(14) Revista Kino, N 3/83, pp. 19 a 22.

(15) bidem.

(16)https://www.youtube.com/watch?v=U6aUO8FJzcMhttp://www.rebeldemule.org/foro/documental/tema10458.html

(17) https://humanidades2historia.files.wordpress.com/2012/08/la-otra-historia-de-ee-uu-howard-zinn.pdf

(18) Watts, Alan. El camino del Tao. Editorial Troquel, Bs. Aires, 1990, 179 pp.: 123.

Luis Carlos Muoz Sarmiento (Bogot, Colombia, 1957) Padre de Santiago & Valentina. Escritor, periodista, crtico literario, de cine y de jazz, catedrtico, conferencista, corrector de estilo, traductor y, por encima de todo, lector. Colaborador de El Magazn de El Espectador (EE). Corresponsal en Colombia de la revista Matrika, Costa Rica. Su libro Ocho minutos y otros cuentos, Coleccin 50 libros de Cuento Colombiano Contemporneo y Dos Antologas, fue lanzado en la XXX FILBO (Pijao Editores, 2017). Mencin de Honor por su trabajo Martin Luther King: Todo cambio personal/interior hace progresar al mundo, en el XV Premio Internacional de Ensayo Pensar a Contracorriente, La Habana, Cuba (2018). Invitado por UFES, Vitria, Brasil, al I Congreso Int. Literatura y Revolucin Los espectros de Marx y el realismo esttico (6-7/dic/2018). Autor, traductor y coautor, con Luis Eustquio Soares, de ensayos para Rebelin. Desde el 23/mar/2018, columnista de El Espectador.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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