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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-02-2019

La desaceleracin en Alemania confirma el fiasco de su nacionalismo exportador
Triste, sola (y en recesin)

Rafael Poch de Feliu
Ctxt


La Conferencia de Seguridad de Munich es un cnclave atlantista que rene anualmente en la capital bvara a los responsables polticos del militarismo europeo y norteamericano, ministros de defensa y exteriores, con los actores empresariales del complejo militar industrial de ambas orillas del Atlntico y sus propagandistas, periodistas y expertos de think tanks a sueldo de los anteriores. A esta especie de aquelarre imperial se suele invitar a algunos personajes del resto del mundo, en una proporcin de uno sobre treinta, para dar color al evento. En su ltima edicin esta obscena asamblea guerrera ha retratado el creciente aislamiento de Alemania en el actual desorden mundial.

Ha quedado en evidencia la simple realidad de que el pas jefe de la Unin Europea est tan rodeado de problemas como sus vecinos; la Francia de Emmanuel Macron, un poltico acabado que sigue gesticulando, y la Inglaterra del embrollo del Brexit, donde ya se propone la humillante repeticin del referndum para lograr el resultado correcto, como ocurriera antes en Dinamarca e Irlanda.

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, lleg a Munich procedente de Varsovia. All haba organizado pocos das antes una conferencia de guerra contra Irn -en palabras de Netanyahu- a la que asistieron Israel, los aliados rabes y Polonia, pero no los principales pases europeos. Pence amenaz en Varsovia con romper la OTAN y crear an ms distancia entre Europa y EE.UU si los europeos, que han puesto en marcha un precario mecanismo para amortiguar sanciones extraterritoriales americanas contra las empresas que se atrevan a mantener relaciones con Irn, no colaboran en la demolicin del acuerdo nuclear con Tehern. Tambin arremeti contra el gaseoducto en construccin, Nord Stream 2, con el que Rusia incrementar su suministro de gas a Alemania, y de all a Europa, bajo las aguas del Mar Bltico.

No podemos garantizar la defensa de Occidente si nuestros aliados dependen del Este, dijo Pence, al tiempo que el embajador americano en Berln, Richard Grenell, enviaba cartas a las empresas alemanas subrayando que, las compaas relacionadas con exportaciones energticas rusas estn participando en algo que conlleva un riesgo considerable de sanciones de EE.UU..

La simptica nota del embajador, un tipo que apoya abiertamente al partido racista y ultraderechista alemn Alternative fr Deutschland, lleg a Munich junto con un informe del diario Handelsblatt que citaba fuentes de la administracin Trump, advirtiendo que Washington se dispone a declarar las importaciones de coches alemanes a Estados Unidos como riesgo a la seguridad nacional de Estados Unidos.

En medio de este espectculo, los polticos alemanes hacen como si no pasara nada. S, en su discurso en Munich, Merkel, la canciller que no protest ante la evidencia de que la NSA espiaba sus comunicaciones, critic lo de los coches alemanes como riesgo de seguridad y fue muy aplaudida por ello, pero el tono lo dieron sus ministros de defensa y exteriores al reafirmar un claro compromiso con la OTAN y el partenariado con los Estados Unidos, como si no pasara nada. Pero claro que pasa.

La presin de Trump empuja a los europeos a autonomizarse, a abordar planes de crear un ejrcito europeo, una poltica energtica que precisa necesariamente unas relaciones normales con Rusia, lo que supone tener un poco en cuenta los intereses de seguridad de Mosc, etc., etc., pero las cosas son complicadas. Quiz hay esperanzas de que Trump sea un fenmeno pasajero y que su sucesor regrese a las relaciones anteriores, cosa poco probable, pero hay tambin claras seales de esquizofrenia en el establishment alemn, que tiene el corazn partido entre los atlantistas irredentos y los que quieren hacer negocios con Rusia, China e Irn. En los dilemas que se presentan, la propia desintegracin que el liderazgo alemn en la UE ha propiciado se vuelve contra Berln.

Una poltica energtica comn? Si, pero Francia ya no puede conformarse con lo que se vislumbra con el Nord Stream 2. No tiene que ver con la cacareada independencia del suministro. La UE recibe gas de: Noruega, Argelia, Qatar, Nigeria, Azerbaidjn, Per y Trinidad y Tobago, adems de Rusia. El suministro de todos esos pases supera con creces el ruso. Lo que ocurre es que a Francia no le hace gracia que Alemania se posiciones como hub gasstico continental, a menos que se consienta en darle a ella el papel de distribuidor continental de energa nuclear. El 22 de enero, el ministro de energa alemn, Peter Altmaier, glosaba el abandono en paralelo del carbn y la energa nuclear. Das despus, Pars respondi retirando su apoyo al Nord Stream 2 y forzando una negociacin in extremis para impedir que la Comisin Europea bloqueara el gaseoducto.

Un ejrcito europeo? S, los alemanes piensan en ello, hasta proponen europeizar (un verbo sinnimo de germanizar) la disuasin nuclear francesa. Pero en Pars el jefe del Estado Mayor, Franois Lecointre, ha dejado claro que ese recurso francs no es socializable. La autonoma de las fuerzas nucleares francesas est garantizada por los menos hasta el 2050, ha dicho. Los alemanes tienen en su suelo decenas de bombas nucleares de Estados Unidos, en las bases de Bchel y Ramstein. La cifra exacta no la conocen ni siquiera los polticos alemanes que tampoco se atreven a decirles a los americanos que se las lleven de vuelta a su pas como desea la mayora de los alemanes. Y en temas de defensa, los franceses estn mucho ms cerca de los britnicos en cuestin de cooperacin militar-industrial, que de los alemanes, por razones histricas obvias.

Sin acuerdo en las dos cuestiones esenciales, energa y defensa, la autonomizacin europea sera complicada, incluso si la Unin Europea no estuviera en proceso de desintegracin como resultado, fundamentalmente, del nacionalismo exportador alemn que llamamos liderazgo alemn. Y, he aqu que hasta eso est pinchando.

La mezcla de la ruina y desapego de los socios europeos, en el Sur (Italia), en el Este (Polonia y compaa), de la incertidumbre del Brexit, del agotamiento del vendedor de alfombras del Elseo, de las sanciones y amenazas comerciales de Estados Unidos, del enfriamiento chino, la estpida guerra fra con Rusia y sus sanciones, y dems, ha acabado afectando a la propia estrategia alemana. Solo las barreras de Trump pueden reducir a la mitad la exportacin de coches alemanes a Estados Unidos. El automvil es el sector clave de la exportacin alemana, que responde de la mitad del PIB. Alemania es una especie de China europea en su dependencia de la demanda del consumidor extranjero, con la diferencia de que China tiene un potencial enorme en su mercado interior que lleva aos potenciando. La miseria de los sueldos en Alemania, el avance de la precariedad y de todo lo que se ha elogiado del modelo alemn en Europa, se est volviendo contra ella. Llegamos as a la actual recesin. La agencia federal de estadsticas dice que an no, que se ha rozado la recesin, pero, pese a sus trucos de contabilidad, el hecho es que llevamos dos trimestres de desaceleracin en Alemania y probablemente habr un tercero La supuesta granja modelo que daba lecciones a diestro y siniestro esta siendo vctima de su propia estrategia avasalladora, prepotente y egosta.

(Publicado en Ctxt)

Fuente: https://rafaelpoch.com/2019/02/28/triste-sola-y-en-recesion/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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