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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-02-2019

Ivn Duque y el crimen de agresin

Elmer Montaa
90minutos


Todas las guerras son predecibles, porque responden al mismo libreto. Empiezan con frases altisonantes entre los lderes de las naciones en pugna, seguidos de mutuos desafos y advertencias sobre las terribles consecuencias que los enfrentamientos traern al pueblo rival, al tiempo que se producen movidas diplomticas, especialmente ruptura de relaciones y abandono de las embajadas, para anunciarle al mundo el caos que est por llegar, y luego dar paso al movimiento de tropas y ejercicios militares en las zonas fronterizas a la espera de que ocurra el primer disparo o la primera violacin del territorio que justifique el ataque, sin que importe en realidad quien lo provoc o si en efecto ocurri.

Podra pensarse que al ser predecibles las guerras son evitables, pero, por regla general, ocurre que pese a todas las seales los conflictos terminan desencadenndose porque los pueblos sucumben al hechizo del discurso guerrerista y se dejan alimentar del odio a un enemigo, desconocido y annimo.

Lo que ocurre con Venezuela est escrito en el libreto de la guerra, los personajes se han lanzado acartonados y vulgares improperios, se retan con el gesto y la mirada, permiten que sus emisarios rompan el protocolo y se escupan a la cara, alardean con premoniciones sobre la hora exacta del fin de su enemigo, humillan al contrincante con su pasado y le sacan en cara sus miserias.

Tanto Duque como Maduro guapean haciendo alarde de una hombra sobreactuada y fruncen el ceo ante las cmaras para fingir dureza, pero sus caritas rellenitas y bonachonas los traicionan. Con disimulo miran el guante que est en el suelo y que no se atreven a recoger porque sus abultados estmagos no se los permiten.

Como dos gotas de agua, se identifican en los gustos y se entretienen por ahora en una batalla de conciertos. Ambos son msicos frustrados y en el fondo del alma quisieran resolver la disputa en un escenario, a trova limpia, pero no son dueos de su destino, sino instrumentos de una voluntad superior.

Duque, que por su formacin acadmica debera manejar las cosas haciendo uso de la razn crtica, sufre de la ceguera del pequeo Hansel que entretenido engulla la casa de bizcocho de la malvada bruja, ajeno a la suerte que le esperaba. Por eso no entiende las honduras en que se meti al visitar la Casa Blanca. El Patrn del Norte tiene previsto enviar 5000 tropas, para iniciar la operacin de rescate de la democracia venezolana, como lo ha hecho en Irak, Afganistan, Siria, Yemen, Somalia, Niger, Libia, y tantos otros pases que han conocido su mano salvadora y purificadora.

El vistoso traje de doa Mara Juliana eclips la humillante recepcin a Duque en Washington, ignorado por los periodistas quienes tenan la atencin puesta en el anfitrin, es decir, en la persona que realmente toma las decisiones, quien dej claro que en cualquier momento enviar tropas a Colombia.

Pacho Santos, nuestro divertido embajador en EEUU, ha insistido en la solucin militar al problema interno de Venezuela y de sus comentarios y actuaciones se colige que esto incluye el envo de tropas desde el exterior, igual piensa Guaid, el autoproclamado presidente interino de Venezuela, a quien no le importa desear para su pas un destino trgico que no deseara para l mismo.

Alguien debera decirle que Duque que la guerra no es un juego. No puede ser que sus asesores en estas materias sean Pacho Santos, quien se cree el conejito de la suerte de la segunda gesta libertadora y Alvaro Uribe, el ms vivo ejemplo de hasta dnde puede llegar un hombre de escasa inteligencia, enemigo del conocimiento y la verdad, pero con una astucia sin igual para esparcir el odio y provocar los ms brutales conflictos con el fin de satisfacer su ilimitada sed de venganza y su insaciable narcisismo.

Duque no sabe que desde el 1 de enero de 2017, la Corte Penal Internacional, de la cual no hacen parte los EEUU, pero si nuestro pas, podr juzgar los crmenes de agresin. El Estatuto de Roma, acordado en 1998 y puesto en vigencia en 2002, para juzgar el genocidio, los crmenes de lesa humanidad y los crimines de guerra, dej pendiente de definir o tipificar (segn el lenguaje de los abogados) el crimen de agresin. La tarea se realiz durante Conferencia de Kampala (Uganda) donde se adoptaron enmiendas al Estatuto de Roma que incluyeron la definicin del crimen de agresin y estableci la fecha desde la cual podr ser juzgado.

Entusiasmado por las palmaditas que le dio su mentor y ocupado en los preparativos del concierto humanitario, Duque no ha tenido tiempo de revisar su conducta de cara a la definicin del crimen de agresin. No creo que su comisionado en Derechos Humanos, firme convencido de que las reglas del Derecho Internacional aplican a voluntad de los gobernantes, considere importante que el presidente sepa que una persona comete un crimen de agresin cuando, estando en condiciones de controlar o dirigir efectivamente la accin poltica o militar de un Estado, dicha persona planifica, prepara, inicia o realiza un acto de agresin que por sus caractersticas, gravedad y escala constituya una violacin manifiesta de la Carta de las Naciones Unidas, y que tambin se entender por acto de agresin el uso de la fuerza armada por un Estado contra la soberana, la integridad territorial o la independencia poltica de otro Estado, o en cualquier otra forma incompatible con la Carta de las Naciones Unidas.

Hace algunas semanas en un foro internacional Duque se pregunt, ante la mirada atnita de los asistentes: Y por qu siete?, refirindose a los principios de su economa naranja y enseguida respondi con profundo acento: Porque siete es un nmero importante para la cultura. Tenemos las siete notas musicales, las siete artes, los siete enanitos. Mejor dicho, hay muchas cosas que empiezan por siete. Pues bien, siete son tambin los actos considerados crmenes de guerra, que debe tener en la cuenta nuestro farandulero mandatario antes de cometer el despropsito de involucrarse en una accin blica contra Venezuela:

1.- La invasin de un Estado por otro.

2.- El ataque (por fuera de lo establecido por la Carta de la ONU) de fuerzas armadas de un Estado contra otras de otro Estado o contra la poblacin civil de este.

3.- Toda ocupacin militar que derive de los actos anteriores y que implique el uso de la fuerza.

4.-El bombardeo.

5.-El bloqueo de puertos o de costas de un Estado.

6.- La disposicin de un territorio propio de un Estado para que otro Estado pueda agredir a un tercero.

7.-El envo por parte de un Estado de grupos irregulares paramilitares o mercenarios que lleven a cabo actos armados contra otro Estado.

Duque apenas est comenzando su mandato y aun cuando no goza del respaldo mayoritario tiene la expectativa de ser un ex presidente ms, sin poder ni gloria, pero libre y esto es preferible a ser un reo de la Corte Penal Internacional. S esto ltimo ocurre, no tendr al poderoso Donald Trump para que lo proteja.

Fuente: http://90minutos.co/ivan-duque-y-el-crimen-de-agresion-19-02-2019/



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