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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-02-2019

Hacia un marxismo posmoderno

lvaro Coscoln Fidalgo
Rebelin


Pensar que son ideas aleatorias, absurdas que surgen ahora porque la gente es imbcil o algo parecido y antes la gente tena "las cosas claras" es a mi juicio entrar en la descalificacin antes que en el estudio minucioso del fenmeno, es emprender un juicio sin leyes dejndolo todo a la ideologa del juez. No, esto no surge porque Dios le ha dado un ramalazo y se ha puesto a inyectar tonteras en el personal, sino que es producto del desarrollo lgico de la realidad material, incluyendo evidentemente la economa poltica capitalista pero jams monopolizndola.

Algunos podrn decir que no es Dios, sino el capitalismo quin a travs de sus mecanismos reproductivos ha creado est falsa conciencia posmoderna. Es l quien quin nos engaa y nos hace pensar que existen ms de dos gneros, es el quin diluye la identidad de la clase obrera para distraernos con, en el sentido ms literal, mariconadas.

Llamadlo como queris, pero pensar que la realidad material presente se encuentra inserta, sin ningn pie fuera, sin un espacio precisamente para la dialctica, dentro del marco de la economa poltica capitalista es pensar al capitalismo como una totalidad determinada y determinante por "la historia". En otras palabras: El capitalismo es quien determina la realidad material. Esta manida tesis del comunismo ms cerrado, o directamente de la socialdemocracia resulta absurda, pues de ella surge la consecuencia lgica directa de su incongruencia. Si la historia est determinada por las relaciones del capital y el capital es consecuencia directa del desarrollo histrico es imposible una historia que haya conducido al capitalismo y que a su vez haya sido determinada por el capital, es como pensar que un hijo(el capital) es padre de su padre(la historia). La historia, o por lo menos nuestra historia jams ser la historia del capital, sino la historia de la dialctica.

Es aqu donde se encuentra el meollo de la cuestin, hay algo ms que capital, y por ello hay algo ms que marxismo. Parafraseando a Althusser, el materialismo se encuentra en Marx, cierto, pero tambin en Demcrito, Epicuro, Maquiavelo, Spinoza, Hobbes, Rousseau o Heidegger y no son sino bases tericas que evidentemente no podemos evitar. Todos y cada uno de ellos no son materialistas mediocres, sino que materialista que estudian la realidad material desde pticas diferentes a "la mierda econmica". Debemos aceptar, y sobretodo aprender a ser algo ms que marxistas, por lo menos si aceptamos al marxismo como una ciencia con su objeto de estudio bien definido que es la economa poltica capitalista. Si se piensa como divagaciones de una izquierda cultural caracterizada por estar rellenada de hoces y martillos en los costados y memes de Stalin mandando al gulag evidentemente el marxismo habr perdido toda su capacidad revolucionaria.

El capital totalizante, y con ello, el marxismo totalizante (deducindose de ello una gentica marxista, un derecho marxista, una verdad marxista, una tica marxista o una lengua marxista) resulta completamente absurdo, no por argumentos externos, sino internamente cae por su propio peso. No, el marxismo no es una cosmovisin, y si lo es, que tal vez lo hayamos convertido en ello, es empricamente intil.

Algunos entendern que estoy proponiendo un abandono parcial del marxismo pero nada ms lejos de la realidad, estoy reconociendo al marxismo como una ciencia con su objeto de estudio pertinente, no como divagaciones aleatorias que los medios de comunicacin detectan como extrema izquierda.

Antes de enjuiciar la propuesta poltica ya presente en el mismo ttulo es de agradecer que no se partiera de prejuicios y categoras extraas al texto que ni siquiera estn an presentadas. Entrar en este texto, aunque en realidad en cualquiera queriendo ver lo que ya uno presupone que sabe, no solo es abiertamente antimaterialista, sino en cierta medida una forma de colonialismo intelectual hijo directo del proyecto moderno imperialista. Tomar al objeto de juicio como un objeto que ya previamente se ha discutido hace inviable un juicio particular de ese objeto de juicio, destruyes la especificidad del texto para convertirlo, transformarlo, enajenarlo en un texto que en tu soberbia individual impones. As pues, si est es vuestra actitud es preferible que dejis de leer este texto pues os supondr una completa prdida de tiempo, volved a leer lo que ya sabis para volver a aprender lo que ya sabis, si es que a eso se le puede llamar aprender.

Hacer explcita esta actitud interpretativa en este texto no es accidental sino que es producto de la ms absoluta necesidad cuando intentas defender un concepto tan absurdamente vilipendiado. Hablemos claro, s que incluso despus de este texto la posmodernidad tiene todas las de perder en los grupsculos marxistas, pero eso desde luego no resta su imperiosa necesidad sino todo lo contrario, la hace an ms necesaria.

Es frecuente or en redes sociales o incluso en nuestra propia militancia que tal o cual es "posmo" pretendiendo desacreditar sus argumentos. Ahora bien, si se carece de una definicin mnimamente acordada cada uno entender lo que le de la real gana, es decir, que cada uno en realidad hablar consigo mismo en vez de con el otro, rompiendo evidentemente el valor de la propia comunicacin. Ser, y de hecho es, una conversacin entre pedantes que lo nico que pretenden es masturbarse con la otra persona delante para que vea su extraordinario hacer sexual consigo mismo.

Ahora bien, nos hemos olvidado del valor ms relevante que nos ocupa esta particular comunicacin twittera. Por un lado, la evidente, presupuesta falsedad de la posmodernidad y por otro la misma realidad a la que se refiere la completa indefinicin del concepto. Lo segundo no es algo que debera hacer un tercero como es mi caso, sino los mismos que la utilizan a la ligera, pero puestos en faena habr que ver qu podemos hacer.

Este significante vaco que ana la izquierda bajo un mismo estandarte contra los "progres" suele ser utilizado como arma arrojadiza se define a juicio de cualquiera y siendo lo ms imparcial posible como la exacerbacin del individuo como sujeto poltico completo, afectante y afectado y por otro lado, y probablemente el ms sangrante, la disolucin de las diferencias subjetivas con el objetivo de encontrar una unin social, un totem, una comunidad alrededor de "las magdalenas" de Carmena.

Ahora bien, si somos mnimamente materialistas, entender la posmodernidad como una doctrina de ideas con la que puedas estar ms o menos de acuerdo carece de completo rigor cientfico. Si tomamos las ideas como un objeto de estudio al mismo nivel que quin estudia la gravedad, entrar a discutir el valor de verdad de la posmodernidad es como si un fsico entrara a juzgar la constante gravitacional porque le gustara saltar ms alto, un autentico disparate. Es por ello que es esencial saber de dnde proviene este fenmeno para as, utilizar cual ingeniero las leyes que lo conforman.

Si la polis tena en medio el gora, el estado moderno tena en medio la nacin articulada principalmente por tres ejes, la lengua, la religin y por ltimo la raza. Eran esos tres ejes los que daban sentido al Estado, a la divisin, a la diferenciacin entre un Estado y otro. Si fallaban, si esta diferenciacin entre franceses y espaoles no se daba, si se entendan entre ellos estableciendo puentes en comn dejaran de ser precisamente franceses o espaoles. De hecho, lo primero que haca el estado-nacin para darse sentido a s misma, para tener un lugar propiamente "espaol" o "francs" era forzar estas diferencias, enseando la lengua y la religin. La comunidad poltica por antonomasia, el estado-nacin tras las dos guerras mundiales se encuentra en completo descredito. La nacin, lo que vertebraba la comunidad poltica en los Estados occidentales haba llevado la humanidad al Holocausto, a millones y millones de muertos, a la miseria y al hambre. Es en esta deslegitimacin de lo que haca Estado al Estado donde el individuo nace con ms fuerza que nunca, pero no porque el capital nos quiera necesariamente diferentes entre nosotros, sino por la derrota del proyecto comunal por excelencia, la modernidad. Es aqu donde las jvenes empiezan a buscar alguna forma de agrupacin ante la locura tardocapitalista. Que si las drogas, que si la msica, que si el cine, incluso llegando a ser la revolucin un lugar de encuentro como los "enrags" franceses demuestran.

La poltica nacional que se encontraba encerrada en los despachos del rey y su maquinaria, el Estado, se diluye entre las individualidades y es por ello que el mismo Althusser llama Aparato Ideolgico de Estado a cosas que no son para nada en principio estatales como los sindicatos o la familia. La centralidad radical de la nacin como organizador poltico que ocupaba el Estado desaparece multiplicndose entre los nuevos sujetos polticos, que traslada sus competencias al individuo.

El individuo est solo, y es en su hacer, en sus relaciones interpersonales donde se encuentra la poltica, donde puede determinar y ser determinado al/por el resto. La poltica en su sentido fuerte se da a la fuga. El politiqueo institucional, aburrido y jubilado no tiene ningn poder sustancial, solo lo gestiona, lo administra. El Estado institucional posmoderno no supone un centro poltico donde se d ningn cambio radical como si lo poda suponer la toma de la bastilla bajo lentes jacobinas, sino que su nica labor es la del funcionario que organiza, llevar lo que hay lo mejor posible bajo criterios objetivos. Las diferencias subjetivas, de intereses entre clases, entre esos individuos carecen de importancia, lo que importa es lo objetivo, en lo que todo el mundo est de acuerdo, bajar la deuda pblica, el paro y los casos de corrupcin, el que sepa gestionar eso ser quin se lleve el voto. Es este el espritu de Carmena.

La felicidad o el amor aparece en los pasos de cebras intentando dar sentido a la ciudad como unin de ciudadanos pues tanto a la madre violada por su exmarido como al mismo exmarido o al emprendedor freelance clasista y al perroflauta de Glovo les gusta ser felices y sentirse queridos. La propuesta de Carmena es precisamente una herramienta para la posmodernidad y que nosotros ni siquiera aceptamos utilizar, por lo menos conscientemente, generar comunidad ciudadana bajo significados compartidos. Si hay algo que est pidiendo el individuo posmoderno es su comunidad de la que carece y Carmena se la da. El fracaso evidente de "la ciudad de las magdalenas" radica en que no es ninguna comunidad, no pone lmites al sujeto, lo deja abierto a todo el que quiera ser feliz. Volvemos otra vez a la poltica objetiva, indiferenciada y por ello moderna e intil.

El individuo posmoderno es poltico, lleno, completo, no como "media naranja" o como "una parte del cuerpo de Dios", o como "un hijo de la patria" que debe cumplir un lugar, que debe precisamente estar "sujeto" a una identidad socialmente dada. Es en su hacer particular, en sus actos propios donde precisamente tiene relevancia, donde toma presencia como alguien diferente al resto, se de-termina como un individuo capaz de cambiar las relaciones inherentemente polticas entre los sujetos. La posmodernidad, lejos completamente de ser un hijo legtimo del tardocapitalismo, aunque desde luego relacionado dialcticamente con l es abiertamente contrario al capitalismo. Las lgicas capitalistas son dependientes del sujeto moderno, del individuo como sujeto terminado, predecible y aburrido(solo hace falta ver las crticas sesentayochistas). El capitalismo impone las necesidades mercantiles en la poltica en su sentido posmoderno, pero como hemos visto, estas necesidades capitalistas no tienen nada que ver con la posmodernidad sino que estn constantemente en pugna con ella, infiltrndose a duras penas en ella. El individuo posmoderno es el individuo de la independencia por excelencia, independiente ante el hombre, ante el heterosexual, ante el blanco, ante la polica, ante los recursos del planeta, antes los animales y tambin ante el patrn.


lvaro Coscoln Fidalgo. Estudiante de filosofa y militante de la UJCE.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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