Portada :: Brasil :: Bolsonaro: amenaza fascista en Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-03-2019

La crisis venezolana catapult a una virtual junta militar en Brasil, con Bolsonaro como jarrn chino

Aram Aharonian
Rebelin / Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico


Menos de dos meses dur el gobierno de Jair Bolsonaro: el posicionamiento de Brasil ante la crisis venezolana y su alianza incondicional con EEUU e Israel, presionaron para que los ministros militares asumieron el poder que monitoreaban desde el golpe de 2016 contra la presidenta Dilma Rousseff.

Seis militares, Augusto Heleno, Hamilton Mouro (vicepresidente), Carlos Alberto dos Santos Cruz, Eduardo Villas Bas, Fernando Azvedo e Silva y Floriano Peixoto Neto, que sustituy al destituido ministro Gustavo Bebiano como Jefe de la Secretara General de la Presidencia, forman la virtual junta militar.

Villas Bas fue el gran estratega y articulador, que someti al Supremo Tribunal Federal para impedir la liberacin de Lula y vedar su camino a las elecciones, y con eso asegurar el surgimiento del nuevo rgimen. Lo califican como un Augusto Pinochet posmoderno, del tiempo de los golpes sin movilizacin de tropas, sin bombardeos ni sangre en las calles. Es el lder, pero adolece de una fatal esclerosis lateral amiotrfica, que lo mantiene en silla de ruedas y con un respirador.

El jefe del Gabinete Institucional de la Presidencia, general Augusto Heleno, quien tuvo un papel decisivo en la campaa electoral, Alberto dos Santos Cruz, junto a Peixoto Neto, forman el "ncleo haitiano" de la junta; los tres comandaron las fuerzas de la ONU en Hait entre 2002 y 2010.

La junta militar asumi sin fanfarrias, pero con amplio apoyo de las elites empresariales, que los ven como la ltima oportunidad de implementar un programa ultraneoliberal. Los editoriales de O Globo y de O Estado de So Paulo fueron categricos: Sera ingenuo creer que Bolsonaro de un momento a otro pasar a comportarse como presidente y asumir las responsabilidades de gobierno, decret O Estado.

El capitn Jair Bolsonaro podr seguir viviendo en el Palacio Alvorada y hasta jugar videojuegos en su oficina del Planalto. Siempre que obedezca a sus superiores, los generales, seala Mauro Lopes, editor del portal Brasil 24/7 y de Jornalistas pela Democracia. Un jarrn chino de adorno constitucional.

Mouro esboz en Bogot la tesis militar

Para el analista Csar Fonseca qued clara la posicin de los militares brasileos -que representa Mouro- en la compatibilidad con la presin imperialista de la Casa Blanca, cuyo inters mayor es apropiarse del petrleo venezolano.

Brasil se mostr impotente para adoptar una poltica independiente, para posicionarse como lder sudamericano; tir por la ventana esa oportunidad, temi por una eventual presin de Washington en momentos en que la economa brasilea est completamente vulnerable ante el excesivo endeudamiento interno, que inviabiliza un desarrollo sustentable. Hablar mal de los estadounidenses, ahora, es impensable, aadi.

Mouro revel ambigedad: Brasil no quiere intervencin pero tambin rechaza el proceso revolucionario y constituyente chavista que empodera a la poblacin venezolana. La retrica revolucionaria bolivariana llena de terror a las elites conservadoras no solo brasileas, sino latinoamericanas, aliadas al capitalismo trasnacional, en condicin de socios menores.

Dijo que Venezuela no podr salir solita de la opresin del rgimen chavista si no se proponen soluciones ms enrgicas al problema. Para Mouro, el momento es de solidaridad interamericana desvestida de ideologa y sectarismo para evitar conflictos que agraven la crisis, y pidi sanciones de organismos internacionales como la ONU, la OEA y tribunales.

El tono de las declaraciones pronunciadas por el general, citando el principio de no intervencin en asuntos internos de otros pases, est lejos de las realizadas por el Bolsonaro hace un mes y medio cuando sugiri participar en un plan blico contra Caracas el cual contemplaba autorizar la instalacin de bases estadounidenses en territorio amaznico.

Mientras, Celso Amorim, quien fuera canciller de los gobiernos de Itamar Franco y Lula y ministro de Defesa de Dilma Rousseff, afirm que Amrica Latina corre, por primera vez en la historia, el riesgo de una accin militar estadounidense y que tambin por primera vez Brasil perdi la oportunidad de evitarlo por haber tomado parte en el conflicto. Se descalific como mediador y le atribuy esa misin a Mxico, Uruguay y la ONU, aadi.

Los especialistas en estrategia militar coinciden al sealar los vacos geopolticos que presenta la Amazonia brasilea y la desventaja en materia de equipamiento que tienen sus fuerzas armadas frente a las venezolanas, dotadas de modernos cazabombarderos Sukoi y bateras antiareas, de fabricacin rusa, seala el analista Daro Pignotti. Dos militares ministros dijeron al sitio de noticias UOL que Brasil se vera perjudicado si la crisis venezolana escala a una fase militar.

El profesor y periodista Gilberto Maringoni seala que el sentido comn del sector militar puso freno de mano a los delirios napolenicos de Bolsonaro quien jams supo nada de estrategia militar-, David Alcolumbre, Dias Tfolli y (el canciller nacido en Colombia) Ernesto Arajo, quienes defendieron (en la Folha de So Paulo) casi una nueva invasin a Normanda. Una accin ms decidida deba ser hecha por tierra, en medio de la selva, y el riesgo de fiasco militar era enorme, aade.

Subimperialismo postergado

Las aspiraciones geopolticas de Brasil desde su restriccin regional, estuvo siempre centrada en convertirse en satlite privilegiado de EEUU para hegemonizar Sudamrica, hasta sus devaneos globales contemporneos, pese a los retos internos como la pobreza extrema, 12,6 millones de desempleados, el hambre y la desnutricin.

Los militares se mostraron siempre reacios al plan de Bolsonaro de albergar bases militares de EEUU (en Alcntara, la frontera noreste, la Triple Frontera con Argentina y Paraguay o la Amazona) por no estar afinada a la poltica nacional de Defensa y podra complicar las delicadas discusiones bilaterales para el uso del Centro de Lanzamiento de Alcntara para el posicionamiento de satlites: los brasileos quieren vender servicios en rgimen de cooperacin y no ceder el control de la base.

Las tesis del expansionismo brasileo y su poltica exterior, netamente colonialista, tomaron especial vuelo durante la dictadura militar-empresarial de 1964-1985, donde el general Golbery do Couto e Silva autor en 1966 de Geopoltica do Brasil- se convirti en el terico de la dictadura con sus teoras sobre el papel hegemnico que estara reservado a Brasil en Amrica del Sur.

Golbery hablaba de fronteras ideolgicas, de la Fuerza Interamericana de Paz, del gendarme mantenedor del orden continental, del satlite privilegiado, del destino manifiesto de Brasil al sur del Caribe, de su vocacin rioplatense, de que las fronteras brasileas deben estar en los Andes, de las aperturas hacia el Pacfico, del puerto libre en el Caribe, del control del Atlntico Sur con la instalacin en la Antrtida, la de heredar las excolonias lusas de frica,

Hoy, aquellas viejas tesis y teoras subimperialistas basadas en la tesis de hechos consumados- parecan reflotar con el gobierno de Bolsonaro, quien cree que la Unin Sovitica an existe y por ello hay que combatir al comunismo. Resurga la idea bsica de la integracin latinoamericana bajo la tutela norteamericana: Solamente la conquista del hemisferio por EEUU y la implacable destruccin de las economas nacionales ahora existentes podra realizar la integracin necesaria", sealaba.

Golbery asuma que "las naciones pequeas se ven de la noche a la maana reducidas a la condicin de estados pigmeos y ya se prev su melanclico fin, bajo los planes de inevitables integraciones regionales; la ecuacin de poder en el mundo se reduce a un pequeo nmero de factores, y en ella se perciben pocas constelaciones feudales -estados barones-, rodeadas de estados satlites y vasallos (...). No hay otra alternativa sino aceptarlos (los planes de integracin del imperio) y aceptarlos conscientemente..."

En resumen, EEUU debera reconocer el destino manifiesto de Brasil en Amrica del Sur, eligindolo satlite privilegiado. Pero el vicepresidente estadounidense Mike Pence dej claro que Colombia, un narcoestado, era el socio estratgico de EEUU en su patio trasero.

Aram Aharonian es periodista y comuniclogo uruguayo, magster en Integracin, fundador de Telesur, presidente de la Fundacin para la Integracin Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE). Este artculo ha sido escrito en colaboracin con Juraima Almeida, analista brasilea de CLAE.

Fuente: http://estrategia.la/2019/02/27/la-crisis-venezolana-catapulto-a-una-virtual-junta-militar-en-brasil-con-bolsonaro-como-jarron-chino/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter