Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-03-2019

Para Duque y Guaid: una derrota sin batalla

Carlos Meneses Reyes
Rebelin


Un a Derrota Sin Batalla. Novela del escritor ocaero Enrique Pardo Farelo, con el seudnimo de Luis Tablanca, por la persecucin poltica desde siempre en Colombia, fue publicada en el ao de 1935 y reeditada en 1983 por la Imprenta Departamental de Ccuta. El autor fue Secretario de Hacienda Departamental, proponindose tomar, drsticas medidas, ante el despilfarro de la cosa publica y la corrupcin galopante, que convirti los cargos pblicos en un nido de ratas. Transcurri durante la llamada hegemona de un partido nico: el conservador, similar a la hegemona imperante en el da de hoy, de un partido fascista de hegemona, el Centro Democrtico (CD), dominante dentro del Bloque de Poder contrainsurgente, al que se han plegado liberales, socialdemcratas, reformistas. En un escenario de sistema electoral censista predominantemente corrupto y elitista, de igual fisonoma al imperante hoy en da en Colombia.

Entre las medidas propuestas por el autor estuvieron la su presin de algunos cargos, como la de Administrador de la Fabrica de Licores, la de la gerencia de la Empresa de Telfonos, adscribindole sus funciones al entonces Superintendente de Rentas.

Anhelante en la bsqueda de una Educacin gratuita (hoy reivindicada como popular) hubo de suprimir las becas departamentales, convertidas en botn clientelista y nido de ociosos; eliminar los auxilios de las bandas municipales, para que las asumieran los municipios acorde con la participacin ciudadana.

La novela consiste en ameno relato de la mas exacta radiografa de la picaresca poltica colombiana y aun americana de todos los tiempos y en la que expresa sus experiencias de funcionario publico. El nombre del personaje es JUAN. Lo tomo en referencia a Juan Guaid, con la salvedad que al JUAN protagonista de la novela lo mova el sentimiento altruista y regenerador a diferencia del ladino, astuto y disimulado, personaje de la contrarrevolucin bolivariana. JUAN en su calidad de empleado oficial nunca podr a salir d el atolladero en que se encuentra y su nombre quedara manchado para siempre. Se tejieron y circularon las peores calumnias contra l. La trama de la novela transcurre en en el desarrollo de abolengos, jerarqua, privilegios de castas y de favoritismos. Squitos de aduladores, comitivas de auto elogios y lisonjas. Tocaditas en el hombro y falsas sonrisas. Imperio del clientelismo. Todo un andamio de simulacros. JUAN es desplazado por el desenfreno popular. El Juan de hoy, el Guaid, sucumbe cual figura retorica que demostr todo lo contrario de lo que pretenda demostrar ser. Producto del tejemaneje de la dictadura meditica, en franca irona por la aplicacin de la practica poltica de los millennials; de esa mentalidad del consumismo y el mercado. JUAN asimila que sus

gestiones fracasan estrepitosamente. Queda solo en la Capital. Pero viene el carnaval (festejo de que?). Juan invita a Rosita, que lleg del pas vecino (Venezuela), se cubre la cara con un antifaz. Ella lo abandona y le roba la billetera. Al otro da Juan renuncia al cargo y regresa a su pueblo. No supo o no logr encarar la situacin. Piensa que ha fracasado lastimosamente que huye sin haberle hecho frente al enemigo. Lo encar acometiendo retos peligrosos y comprometedores pero sin afectar correctamente al enemigo. Deduce que ha sido victima de de una derrota sin batalla Se consuela: mi derrota es un triunfo porque la batalla era imposible... Juan hizo como las caballeras cuando tascan el freno y sinti espuma am ar ga en la boca pero se la trag y amablemente repuso..... Juan consulta al duendecilllo: con quien es posible dialogar? Cuando le dice que es imposible luchar solo sin masa popular combativa y organizada y sin milicia popular en las calles.

Opositores y lobbies pelean en Washington por hacer parte del Gabinete de Guaid. Deambulan por pasillos, edificios del Departamento de Estado, instalaciones y oficinas polticas, con sus curriculum vitae debajo del brazo. Cual carta de presentacin: el ser lacayos, sumisos al imperio y a las leyes de mercado... Destituidos por corrupcin... De compaas annimas de telfonos de Venezuela... Promotores de la libre competencia y de la invasin financiera extranjera... De la Universidad Catlica Andrs Bello (jesuitas en guerra con el Papa Francisco)... Analistas del Bank of Amrica para la colocacin de Bonos de Venezuela, en competencia con el imperio financiero y siniestro de la Casa o la familia Rothschild, gurus especializados en la compra de Bonos de Venezuela: hacia una Venezuela sin Chavismo... Ministros de Carlos Andrs Prez, al igual que el embaucador Embajador posesionado en Bogot, de un presidente o gobierno inexistente... Excandidatos presidenciales... Exalcaldes de Caracas... Antiguos dirigentes estudiantiles, que junto con Guaid, en noviembre de 2010 participaron en un seminario secreto de cinco das en un hotel de la Ciudad de Mxico, organizado por Otpor, la organizacin de Serbia dedicada a "cambio de rgimen", financiado por Washington, donde se plane para desestabilizar el gobierno de Venezuela, que tambin incluy el asesinato de Hugo Chvez y luego de Nicols Maduro... Impulsores de las guarimbas (terror callejero) de 2014, desplazados por la Milicias Populares... Desertores de la Asamblea Nacional (AN) en desacato-por orden judicial- por obtusa visin poltica y violadores del Reglamento Interno de esa Corporacin, como gestores para que Juan Guaid ocupara en el mes de enero la presidencia de la AN y se proclamara auto presidente en violacin al orden legal y constitucional imperante... Los ahora desertores de la Guardia Bolivariana... Codendose con Gigantes corporativos, como Exxon, Mobil y Mster Card...Se sumaron a los donantes de Atlas, que se prestigi con figuras destacadas entre los libertarios ultra derechistas, favoreciendo cientos de ONGs conservadoras y pro imperio.

La mitomana puesta en escena

Con el reconocimiento de mas de 50 pases -de 169 en el mundo- de un gobierno inexistente y de un auto proclamado presidente, queda en entredicho el Constitucionalismo moderno y asestado fuerte golpe, en particular, al Constitucionalismo Latinoamericano que propende en sus recientes Constituciones Polticas (Venezuela. Ecuador, Bolivia) por el Buen Vivir en armona con la Naturaleza.Pero ese desafuero jurdico no repercute con el mismo espectro que la respuesta poltica genera. La sensacin de desagrado y disgusto radica en que tres presidentes: el de Colombia (Duque), Paraguay (Abdo) y Chile (Piera), junto con el rango de Secretario de la OEA,(Almagro) se den a la tarea, en contrava, al ejercicio de sus funciones soberanas. Entronizan cual mentira patolgica, lo irrito de sus actuaciones conspirativas contra un estado Soberano y un gobierno nico constitucional existente, garante de total institucionalidad. Han pisoteado los principios fundamentales de sus sendas constituciones polticas. Ajustaron un concepto propio de Libertad. Acuan y pronuncian un concepto extrao de Dictador. Descartan el ejercicio armnico en la conduccin estatal de las ramas de poder con esencia independiente. Desconocen el efecto de las decisiones judiciales y hacen caso omiso a las condenas vigentes por desacato a la AN de Venezuela que la mantienen sin validez, ni fuerza obligatoria y de nulidad de toda nulidad sus actuaciones, por obtuso comportamiento y visin de incapacidad poltica de los Diputados mayoritarios. Personalizaron o individualizaron toda la problemtica que implica los pasos histricos que enmarcan los ltimos veinte aos de vida republicana venezolana y el proceso de aplicacin de soluciones alternativas a un orden neo liberal y privacionista impuesto a ultranza. Aplican la vigencia de una Constitucin Bolivariana desconociendo sus principios fundamentales de autodeterminacin nacional en ejercicio del poder originario que emana de la Asamblea Nacional Constituyente. Erigen a un presidente provisional o interino a sabiendas que no existe tal situacin en el orden constitucional vigente en Venezuela, al no existir falta absoluta del presidente Nicols Maduro Moros. (Articulo 233 de la Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela). De darse la falta total del presidente surge es un encargado que en modo alguno tiene funciones de mandatario en el ejercicio del poder. Por ello y mucho ms es dable concluir que han colocado en entarimado el montaje de una mentira patolgica, que como tal se define como un invencin. Lo demostrable de los acontecimientos lo corroboran. Surgen en contradiccin a los acontecimientos probables; siendo la existencia de ese tal gobierno interino fcilmente refutable. Por tratarse de una mentira colectiva lo consciente subsume lo inconsciente del individuo patolgico que la crea. Una prueba mas de como la extrema derecha se aferra al poder con la mentira y la falsa.

Del delito de agresin

La conducta asumida por el presidente de Colombia al permitir el territorio propio del Estado colombiano para poder agredir con la incursin de una llamada caravana humanitaria que pretendi pasar a la fuerza las fronteras del Estado de la Repblica Bolivariana de Venezuela, enmarca dentro de la tipificacin del Delito de Agresin o acto contra la paz, contemplado en el artculo 5 del Estatuto de Roma.Lo preparado y sucedido en la frontera de Colombia con Venezuela el da 23 de febrero de 2019,es un crimen estipulado como tal en el Derecho Internacional Humanitario. Aclaraciones ampliamente difundidas por el Comit Internacional de la Cruz Roja (CRIC) resaltaron la inconsistencia de esa campaa, al no mediar el consentimiento del Estado receptor. La definicin y comportamiento consecuente de no aceptacin del Estado de Curazao para la entrada inconsulta de las ayudas en alimentos y medicamentos; tal como estaba concebida, contribuye a la tipificacin del delito enunciado. La clara posicin del gobierno de Mxico sobre el presupuesto de autodeterminacin de los pueblos para rechazar el procedimiento aplicado, contribuyen al entendido de una situacin que ha de asumir La Fiscala de la Corte Penal Internacional (CPI). Tanto el Presidente de Colombia como sus alicos de Chile y Paraguay y el Secretario General de la OEA, planificaron, propusieron y realizaron los actos de agresin aludidos; desde cualquier punto de vista, como formas incompatibles con la Carta de las Naciones Unidas. Se multiplicaron las acusaciones de un casus belli, por la insistencia de introducir los cargamentos a Venezuela.

Internamente, el presidente Duque incurre en violacin directa de la Constitucin Poltica de 1991; segn la cual le corresponde como Presidente conservar el orden publico (Articulo 189-4 ibidem) y no alterarlo, como en realidad sucedi el da 23 de febrero de 2019 en la zona fronteriza colombiana con Venezuela y Brasil. La consecuente realizacin de esa conducta conllev a que luego de tal alteracin optara por cesar en la agresin cometida, ordenando recoger los camiones cargados, en el supuesto de hecho que contenan lo enunciado. Se supone o sospecha aunque no est demostrado, que eran alimentos y medicamentos. Lo presunto radica en que llegaron en aviones militares de carga norteamericanos que como tales valijan son cargas mortferas. La presencia de aeronaves de carga militar asimila al concepto de tropas en transito por el territorio colombiano, como indicio de una violacin mas al no contar el presidente Duque con la orden as sea, del cuestionado Congreso colombiano. La induccin del Presidente Duque para que el Comandante del Ejercito colombiano suscribiera Declaracin en torno a la operacin llamada humanitaria conjuntamente con el Comando Sur de las tropas norteamericanas de USA, es una clara muestra de deliberacin del alto mando militar en asuntos de poltica internacional. No le corresponda delegarla al presidente de la Repblica como comandante en jefe de las fuerzas armadas colombianas.

Lo expuesto es solo una muestra de las mltiples implicaciones que la agresin cometida y la fracasada incursin a territorio venezolano genera la autocracia, cuando los actos personales de un gobernante se realizan sin ningn tipo de limitacin, modificando el estatus constitucional a su antojo.

Tanto para Juan Guaid como usurpador de autoridad y funciones publicas, como para el presidente Duque; toda la aventura de esta derrota sin batalla se les volvi un bumerang.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter