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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-03-2019

Un S contra la revolucin socialista

Roberto Cobas Avivar
Rebelin


"Poner fin a la explotacin del hombre por el hombre":

inspirados en la historia de la humanidad y en los ms preclaros tericos y promotores de un sistema socialista de produccin y distribucin de las riquezas, el nico capaz de crear una sociedad verdaderamente justa y humana: Marx, Engels y ms tarde Lenin

- Fidel


La nueva Constitucin de la Repblica de Cuba que acaba de ser aprobada en el referendo nacional del 24 de febrero de 2019 opt por la decisin de la comisin central que la reescribe, nominada por el PCC, de eliminar el principio que distingue la propiedad socializada sobre el capital, aquella que se da fundamentalmente bajo formas de trabajo cooperativo, como el pilar del modo de produccin socialista. Justamente la idea madura sobre lo que Lenin, imbuido por el pensamiento revolucionario de Marx y Engels y la propia prctica revolucionaria en que enfrascan, llega a conceptuar como socialismo.

El PCC, la UJC, la FEU y el resto de las organizaciones polticas y de masas se entregaron con fe religiosa a la campaa por el S en el referendo constitucional. La campaa estatal por el S ha gozado de un despliegue descomunal, con uso de todos los recursos estatales. Mientras, la opcin por el no ha sido condenada oficialmente como un acto contrario a votar por la patria". Con ello, la prctica en torno al referendo desva la posibilidad de acceder al espacio pblico como espacio de deliberacin, reconocida en constituciones tratadas como referentes del nuevo texto cubano [1].

Al pueblo de Cuba, le decimos desde el pensamiento crtico revolucionario marxiano, leninista y fidelista que se ha votado por la opcin contrarrevolucionaria. Votando por el S se ha dado por socialista el orden neo capitalista que en su letra y espritu refrenda la nueva Constitucin.

No hay revolucin socialista sin ir a las races

La revolucin socialista es el arrojo democrtico de cambiar de raz el carcter del modo capitalista de produccin material y reproduccin social . El socialismo soportado en relaciones sociales de produccin capitalistas nunca ha existido, y nunca existir. Esto es esencial para entender el significado de la revolucin socialista y toda la esencia de la idea de Marx y Lenin sobre el cambio del modo de produccin e intercambio capitalista, asumida como el criterio raigal del camino socialista.

La gestacin de la revolucin socialista no puede durar mas de los 9 meses porque entonces la era no parir el corazn. Dar a luz una criatura atrofiada, pasada de tiempo, inhabilitada para poder crecer con fuerza transformadora. El pueblo se har verdaderamente revolucionario en la medida que asimile en qu consiste el autntico parto. El parto de una nueva cultura de las relaciones sociales y econmicas se gesta en la transformacin perseverante del sistema de relaciones socioeconmicas del modo de produccin e intercambio capitalista. Quitarle la r a la R -evolucin para verla sosobrar en el interregno poltico del neocapitalismo de estado es el claro llamado a la contrarrevolucin que hace el pensamiento adherido al viejo orden cultural burgus.

Con el inicio de la revolucin popular-nacionalista en 1959, las relaciones sociales del modo de produccin e intercambio en Cuba pasaron del capitalismo puro y duro de la anti repblica prerevolucionaria a convertirse en ariete de un neocapitalismo de estado que sera institucionalizado con la Constitucin de 1976. La propiedad privada del capital pasara a ser propiedad estatal. El trabajo asalariado continuara siendo la piedra angular del sistema de relaciones socioeconmicas de la nueva forma de organizar el capitalismo ahora de estado. La revolucin social usurpara la idea de la revolucin socialista. El socialismo vulgar se tornara bandera ideolgica, pues la Revolucin le dara todo al pueblo. El valor del trabajo enajenado por las relaciones asalariadas sera concentrado bajo la prctica de la acumulacin estatal de capital y empeado en la redistribucin del pan y los peces, todo lo que se tornara smbolo de socialismo. El modo de produccin seguira siendo en esencia, el de la explotacin del trabajo alienado. La nueva cualidad socialista en las relaciones sociales de produccin e intercambio se ajusticia. Esa ha sido toda la historia de la bancarrota de los procesos socialistas europeos y asiticos instalados despus de la II GM. Hoy todos y cada uno, despus de decenios en el embarazo de la revolucin socialista, se entregan con pasin digna de mejores causas a la transformacin capitalista.

El debate al que llam el PCC y al que respondi el pueblo sobre la reforma constitucional no fue conducido hacia las races de la cosa, hacia la esencia que habra de pautar y desencadenar la revolucin socialista: la radical transformacin del modo de produccin neocapitalista alimentado en Cuba desde 1959. Superar el interregno poltico del neocapitalismo de estado significa ir hacia el cambio de paradigma de la acumulacin de capital. La propiedad privada sobre el capital crea acumulacin privada, la propiedad social crea acumulacin social de capital y con ello el fundamento materialista de la democracia socialista. La propiedad estatal no crea acumulacin social de capital. Estee es el horizonte del cambio cualitativo a la luz del materialismo dialctico.

El modelo neocapitalista de estado cubano presa de insuperables antagonismos internos implosiona y es el propio Lder de la Revolucin quien declara que ya no le sirve ni a los cubanos (declaracin para la revista The Atlantic, 2010). Sin embargo, la salida no es objeto de un debate revolucionario por el socialismo. La pauta a seguir queda planteada en trminos del pensamiento socialdemocrta anti socialista.

La nica salida estara declara Fidel en un discurso que deviene histrico por significar un parteaguas en la visin del revolucionario en distribuir con justicia las riquezas que la tecnologa es cada vez ms capaz de producir en abundancia. Se refiere, no puede haber dudas, a la abundancia capitalista, no a la visin marxiana sobre la abundancia comunista. Nada avala cientficamente el parecer del Lder de la Revolucin. El salto exponencial tecnolgico capitalista de los ltimos 100 aos no ha detenido la expropiacin y concentracin progresiva del capital. No puede hacerlo bajo relaciones sociales de produccin capitalistas.

La desafortunada idea sobre el panaceum de la redistribucin social del producto, sin el cambio de łas relaciones sociales de produccin de estirpe capitalistas, Marx la ha conceptuado como socialismo vulgar en su profunda crtica al programa del partido obrero alemn, ya hace ms de un siglo:

El socialismo vulgar -y por intermedio suyo una parte de la socialdemocracia- ha aprendido de los economistas burgueses a considerar y a tratar la distribucin como algo independiente del modo de produccin, y por tanto, a exponer el socialismo como una doctrina que gira principalmente en torno a la distribucin. Una vez que est dilucidada la verdadera relacin de las cosas, por qu volver atrs?.

No existe otro camino hacia el socialismo que el de la transformacin de las relaciones sociales del actual modo de produccin neocapitalista cubano hacia el de relaciones sociales de produccin e intercambio democrticas.

Las relaciones sociales de produccin e intercambio que asumen el trabajo asalariado constituyen el vehculo por excelencia para la expropiacin del valor del trabajo por los detentadores del capital, sean estos sujetos privados o estatales. Son estas relaciones socioeconmicas de desigualdad las que hacen posible y fomentan la explotacin del hombre por el hombre, sobre la cual se erige todo el constructo del estado capitalista y la democracia burguesa. La Revolucin Socialista es una falsedad ideolgica si se atiene al reformismo neocapitalista. La Revolucin Socialista plantea el reto de la forja de una cultura humanista de las relaciones sociales del modo de produccin material, en tanto base de la reproduccin social de la existencia como individuos, familias, comunidades y sociedad.

Emprender la transformacin cultural de las relaciones sociales de produccin e intercambio contina siendo para el proyecto socialista cubano el rubicn a traspasar. Ello implica la redefinicin de la democracia y su asuncin como el camino socialista. N o puede hablarse de socialismo donde la democracia no es la piedra angular de la transformacin de las relaciones sociales de produccin.

La nueva Constitucin niega la fuente de la democracia socialista al no reconocer que la misma est en la emancipacin del trabajo.

El trabajo de productores sin mediacin de la relacin asalariada del trabajo, libremente asociados en entidades econmicas democrticas, solidarias, autnomas y autosustentables, tales como las que se conforman bajo los principios del cooperativismo en las empresas sociales, constituye la apuesta revolucionaria por la transformacin cultural del modo de produccin e intercambio en que ha de soportarse la revolucin socialista.

Toda vez que asumimos el socialismo no como fin, sino como el camino hacia el comunismo, la sociedad productora cooperativa es la llamada a crear la cultura de la no-propiedad como el valor socialista fundacional de las relaciones sociales del modo de produccin material y reproduccin social en la visin comunista.

La nueva Constitucin, sin embargo, se ha cuidado de no plantear la transformacin integral del modo de produccin e intercambio como la premisa bsica de la revolucin socialista. El pensamiento nico regimentado por el PCC responde con la promocin de un cambio constitucional de naturaleza anti socialista.

La transformacin del sistema de propiedad" que se est operando en Cuba ha planteado la idea de la apropiacin y la propiedad privada del capital como la idea sustentadora del orden soicoeconmico que habr de regir las relaciones sociales de produccin. Ello queda planteado en dos proyecciones: uno, directamente, dando luz verde a la apropiacin privada del capital en manos de propietarios privados; dos, indirectamente, haciendo dispositores del capital estatal a un estamento poltico con poder de gestin capitalista.

No es fortuito que el eje del reformismo (asumido como actualizacin del modelo econmico) que ahora sanciona la nueva Constitucin propuesta, se haya establecido con desenfado en la reforma laboral coadyuvante. La naturaleza capitalista de la misma se da en un concepto que expresa toda la esencia del modo y las relaciones sociales de produccin capitalistas. La figura capitalista-burguesa del EMPLEADOR. Si los Lineamientos de Poltica Econmica y Social (LPES) con los que se emprende la "actualizacin del modelo econmico establecen la figura del EMPRESARIO en calidad de manager capitalista como eje del sistema empresarial, la figura del EMPLEADOR viene a enmarcar el carcter ideolgico de las relaciones sociales de produccin que van a mediar el mundo del trabajo de los cubanos. El empleador lo es por el poder decisorio que de facto tiene sobre el capital, privado o estatal. El empleador alquila la fuerza de trabajo por un salario. El trabajador queda en una relacin de dependencia absoluta de los dueos y/o gestores del capital, puesto que es reducido a mano de obra asalariada. El trabajador desaparece como sujeto revolucionario para convertirse en objeto del poder del capital. La premisa fundacional de la democracia mediada por el carcter social del capital es anulada. La negacin de la idea de la economa socialista viene a situarse en el ojo de la actualizacin del modelo econmico neocapitalista que legitimiza la nueva Constitucin.

La relacin asalariada del trabajo seguir siendo el factor de explotacin del trabajador y alienacin del trabajo en Cuba . Lo que refrenda la nueva Constitucin es la institucionalizacin de relaciones sociales capitalistas de produccin por encima de las formas de apropiacin social y gestin democrtica del capital. Con ello l a alimentacin de la sociedad clasista es un hecho objetivo. Con la luz verde indiscriminada a la apropiacin privada capitalista se sienta el fundamento materialista para el desarrollo de una clase propietaria burguesa. Eso han estado esperando con ansiedad catrtica los enemigos del socialismo.

Se institucionaliza la contrarrevolucin de un modo de produccin, cuyas relaciones sociales son dadas a la explotacin del que genera el capital por el sujeto que se apropia del mismo. La negacin de esta relacin de explotacin puede darse solamente con apego a relaciones socioeconmicas que conformen la esencia socialista del modo de produccin.

Se trata de la idea-fuerza y el marco del modo de produccin que ha de definir el fundamento democrtico del estado socialista, superando la naturaleza neocapitalista que hoy lo determina y se legitimiza con la nueva Constitucin. Hablamos de los condicionamientos socioeconmicos sistmicos que pueden conformar la naturaleza del modo de produccin socialista:

La eliminacin de la explotacin del hombre por el hombre como condicin primera de la emancipacin del trabajo, la libertad del individuo y la igualdad social.

La aprobacin de la nueva Constitucin en referendo apunta a un estado de inconciencia poltica del pueblo cubano sobre las esencias fundacionales del socialismo. Ese debate ha sido conculcado por la direccin poltica de la Revolucin desde los orgenes hasta hoy, cuando se escribe y aprueba la nueva Constitucin. El debate revolucionario por el socialismo en Cuba ha sido mediatizado. Se ha impuesto el pensamiento nico que bloquea las ideas y las vas que habran de desencadenar la Revolucin Socialista.

Se ha hecho creer al pueblo que la idea, el concepto y la prctica de la democracia nada tienen que ver con el fundamento materialista de las relaciones sociales de produccin. Al evitar poner en el centro del debate revolucionario este fundamento la direccin poltica de la Revolucin apost por el estado de derecho burgus. Las relaciones sociales de produccin e intercambio neocapitalistas de la base material en que se sustenta toda la superestructura poltica, administrativa y cultural del estado as lo determinan. Se ha evitado plantear el empoderamiento socioeconmico democrtico del pueblo, mantenindolo como objeto poltico. Se mutila el sujeto revolucionario de la transformacin socialista.

La organizacin de la sociedad en relaciones sociales de produccin e intercambio cooperativa como eje del modo de produccin material y reproduccin social, constituye el factor determinante del movimiento horizontal democrtico de la misma. La direccin poltica de la Revolucin opta por el centralismo de dicho movimiento. La democracia es puesta en camisa de fuerza. El poder no es el poder del pueblo. Es el poder del Estado sobre el pueblo. Y as ha sido sancionado en los preceptos polticos de la estructura de poderes que la nueva Constitucin asume:

Partido-nico, rector de la sociedad con poderes supraconstitucionales; Presidente de la Repblica no elegido por el sufragio democrtico universal del pueblo; Asamblea Nacional no representativa al no ser elegida integramente por el sufragio universal democrtico del pueblo y quedar subordinada a un rgano no electivo como es el Consejo de Estado; marginacin de la democracia participativa y protagnica ignorando como institucin constitucional los referendos generales y parciales vinculantes; marginacin del derecho soberano del pueblo a promover procesos constituyentes; negacin del Tribunal Constitucional y el Tribunal de Estado, en su lugar Contralora de la Repblica subordinada al Gobierno Ejecutivo (juez y parte en uno); mediatizacin de la electividad democrtica y la autonoma de los poderes territoriales; conculcacin del derecho soberano del pueblo a la expresin poltica y la posibilidad de organizarse para vehicularla; conculcacin del derecho del pueblo al ejercicio democrtico de informacin y comunicacin (prensa plana, radial y televisiva estatalizadas), en ello: censura del acceso democrtico a internet (poltica de uso discriminatoria, politica de precios prohibitivos y restricciones administrativo-comerciales al acceso de los medios tecnolgicos); conculcacin bajo el precepto antidemocrtico emigrado del pleno derecho soberano de los cubanos a entrar, salir y asentarse libremente con sus derechos de ciudadana en el territorio de su pas.

Este espectro de coyundas polticas est encaminado a ejercer el dominio del Estado sobre la sociedad. Son regimentaciones polticas que, junto al carcter neocapitalista de la relaciones sociales de produccin e intercambio, mantienen al pueblo en el estado caracterizado por Marx como el eterno: pedir permiso para vivir bajo el capitalismo. Es el fracaso de la democracia y con ella del socialismo.

El modelo econmico basado en las relaciones estatales y privadas de produccin, tal como lo incorpora la nueva Constitucin, seguir siendo la anttesis del desempeo democrtico de la sociedad y la eficiciencia social de la economa. De esa manera se condena al pueblo de Cuba a un fracaso anunciado en sus aspiraciones por la emancipacin del trabajo, la libertad del individuo, la igualdad social y el salto al desarrollo socialista moderno. El desarrollo econmico que 60 aos de prctica basada en ideas retrgadas sobre el socialismo han impedido, seguir siendo una quimera.

La expresin del pensamiento crtico revolucionario ha de ser ante todo propositiva. Hemos presentado para ello, sin que el pueblo de Cuba haya podido asumir este debate, premisas revolucionarias determinantes de la transformacin socialista de las relaciones sociales de produccin e intercambio que pudieron haber sido Considerandos Constituyentes. Seguiremos desarrollando esas ideas en prximos anlisis. Este debate es un derecho democrtico de todos los cubanos, ms all de la victoria prrica que ha significado el S a la nueva Constitucin que pone en bao de mara la revolucin socialista.

Los cubanos tenemos derecho a saber con qu se est jugando en Cuba. Atar al pueblo revolucionario al reformismo de estirpe capitalista que plantea la nueva Constitucin, desentendindose de la participacin protagnica en la presentacin y el debate de las alternativas que puedan ir a las races de las ideas y la construccin del socialismo, ha constituido la primera y ms profunda expresin anti democrtica de la convocatoria al referendo con que se legitima el nuevo acomodo constitucional.

El debate revolucionario por el socialismo en Cuba ha de tomar fuerza, ms all de la Constitucin de estirpe anti socialista aprobada. Los revolucionarios, los trabajadores, el pueblo de Cuba podemos desancadenar el debate hacia el socialismo emancipador, el nico capaz de propiciar el desarrollo sustentable econmico y social y garantizar la soberana de Cuba. En ello le va la vida a la posibilidad de sentar el precedente paradigmtico que por su xito cambie el curso de la historia universal moderna, la historia del capitalismo en la tierra.

Notas:

[1] Julio Csar Guanche, https://jcguanche.wordpress.com/2019/02/22/deliberar-es-participar-a-proposito-de-la-consulta-constitucional/ .

https://robertocobasavivar.wordpress.com/2018/10/19/cuba-la-revolucion-socialista-ante-los-fundamentos-economicos-del-proyecto-de-nueva-constitucion/

https://robertocobasavivar.wordpress.com/2018/12/14/cuba-propiedad-y-constitucion-no-son-los-medios-son-las-relaciones-sociales-de-produccion-e-intercambio/

https://robertocobasavivar.wordpress.com/2018/08/11/cuba-constitucion-socialista-o-contrarrevolucion-capitalista/

Blog del autor: http://robertocobasavivar.wordpress.com/2019/01/15/interview-with-marxist-cuban-thinker-roberto-cobas-avivar-epoch-ok/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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