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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-03-2019

Esclavitud moderna, el crimen organizado en su mxima expresin

Thalif Deen
IPS

Este artculo forma parte de una serie sobre trata y trfico de personas, que cuenta con el respaldo de Riana Group.


La Red Safe Haven calific la trata y el trfico de personas como la mayor actividad criminal internacional, superior al narcotrfico y a la venta ilegal de armas. Crdito: Cortesa ONU.

NACIONES UNIDAS, 26 feb 2019 (IPS) - Ms de 40 millones de personas viven en condiciones de esclavitud en el mundo, entre ellas 25 millones realizando trabajos forzosos y 15 millones en matrimonios forzados, 71 por ciento de las cuales son mujeres y nias, concluy un exhaustivo estudio de la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT).

Y la situacin podra haber empeorado desde que se public Estimaciones Mundiales sobre la Esclavitud Moderna, en 2017, realizado en colaboracin con la Fundacin Walk Free.

La Red Safe Haven, con sede en Chicago, calific la trata de personas como la mayor actividad criminal internacional, superior al narcotrfico y a la venta ilegal de armas.

En la actualidad, la esclavitud y la discriminacin racial son dos lados de la misma moneda en Estados Unidos, donde el racismo se hizo ms visible bajo la bandera nacionalista de la supremaca blanca, resurgida con el demaggico gobierno de Donald Trump.

A pesar de estar prohibida en todas partes del mundo, la esclavitud adopt nuevas formas como la trata y el trfico de personas, el reclutamiento de nios soldados, el matrimonio precoz, la servidumbre domstica, tanto en el Sur como en el Norte global.

Los trabajadores migrantes, ya sea en plantaciones de naranja en Italia o en la construccin, en Qatar, estn en riesgo, puntualiz Karolin Seitz, oficial de programa para responsabilidad corporativa y derechos humanos de Global Policy Forum, con sede en Bonn, en dilogo con IPS.

La experiencia muestra que los compromisos voluntarios de las compaas trasnacionales no son suficientes, puntualiz.

No alcanza porque pases como Gran Bretaa, con su Ley contra la Esclavitud, Australia, con su Ley sobre la Esclavitud Moderna, o Francia con su Ley de Vigilancia, llegaron a la conclusin de que solo funcionan las normas vinculantes.

Un estudio de la Organizacin Mundial de la Salud sobre la salud de los refugiados y migrantes en Europa concluy que los trabajadores migrantes tienen ms probabilidades de trabajar una cantidad excesiva de horas en empleos riesgosos y sin las medidas de seguridad adecuadas y sin quejarse.

Las vctimas de trata o trfico quedan fuera del radar de las autoridades y no tienen acceso a la justicia, observ Seitz.

Segn ella, para eliminar las ventajas competitivas que ofrece la esclavitud moderna, la trata de personas y la contaminacin ambiental, los mecanismos de derechos humanos necesarios deben ir ms all de los lmites fronterizos, opin Seitz.

Por su parte, la secretaria general de la Confederacin Internacional de Sindicatos (ITUC, en ingls), Sharan Burrow, dijo a IPS que la desigualdad y la esclavitud moderna van de la mano para millones de personas. Pero es posible terminar con esta ltima.

La esclavitud moderna est en todas partes, desde el kafala (sistema en que trabajadores migrantes tienen un patrocinador local, responsable de su visa y su estado legal) en Arabia Saudita y Emiratos rabes Unidos, pasando por las haciendas de Paraguay y la pesca en Tailandia y Filipinas, hasta la agricultura en Italia, observ.

Es una cuestin de voluntad poltica generar los cambios legales y garantizar la libertad de asociacin, que derivar de exponer el escndalo y de las campaas de trabajadores, consumidores y sindicatos. Los gobiernos deben ejercer presin sobre las corporaciones, la gente lo reclama, aadi.

La directora de la oficina en Medio Oriente y frica del norte de Igualdad Ya, Dima Dabbous, dijo a IPS que la OIT estima que hay 1,6 millones de mujeres migrantes en la regin viviendo bajo el kafala.

En los pases del Golfo, las trabajadoras migrantes se encuentran en una situacin vulnerable pues trabajan en el mbito domstico, sujetas a un empleador sin poder renunciar ni cambiar de empleo ni irse del pas sin el consentimiento de su patrocinador, el que las puede amenazar con deportarlas en caso de que protesten por las condiciones laborales, precis.

En esas condiciones, abusos como restriccin de movimiento, retencin del pago y agresin fsica y sexual son moneda corriente. Y en casos extremos, causaron la muerte de alguna mujer, indic Dabbous, exdirectora del Instituto de Estudios de Mujeres en el Mundo rabe.

En Lbano se lograron ciertas mejoras en el tipo de contratos que regulan el trabajo de mujeres migrantes que realizan tareas domsticas, como descanso semanal, el pago en fecha del salario y que las que sufren abusos recurran a las autoridades.

Pero no se logr un gran cambio porque los contratos no estn escritos en una lengua que hablen las empleadas migrantes ni las autoridades velan por su cumplimiento.

Los empleadores les siguieron confiscando los pasaportes, todava no tienen un da de descanso semanal y tienen muy pocas posibilidades de quejarse ante las autoridades o de denunciar un abuso, se lament Dabbous.

La OIT y otras organizaciones no gubernamentales internacionales deben seguir denunciando el sistema de kafala que hace que las mujeres migrantes queden sujetas a sus empleadores como si fueran esclavas, subray.

Adems, la comunidad internacional debe ayudar a las organizaciones locales a abolir o reemplazar ese sistema.

Las leyes, si bien tienen falencias y presentan dificultades en su implementacin, obligan a las grandes compaas a realizar declaraciones precisando el riesgo de esclavitud en su cadena de suministro, as como las acciones que toman para evitarlo, destac Seitz, de Global Policy Forum.

Otros pases, en cambio, todava creen en medidas voluntarias. El Plan de Accin Nacional de Alemania para la implementacin de los Principios Gua de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos carece de responsabilidad, en parte tambin por la gran presin de las empresas.

A fin de fijar estndares comunes y slidos a escala mundial, los Estados deben apoyar el proceso actual en el Consejo de Derechos Humanos de la Organizacin de las Naciones Unidas (ONU) para crear un tratado vinculante que regule a las empresas transnacionales en cuestiones de derechos humanos, inst.

El documento debera requerir que los Estados establezcan la obligatoriedad de la diligencia debida en materia de derechos humanos, que las compaas se hagan responsables por romperla en casos de violacin y que eliminen los impedimentos que tienen las vctimas para acceder a la justicia, precis Seitz.

El trabajo es ms inseguro en el mundo, con el predominio de contratos a corto plazo, y aumentan el trabajo informal y la esclavitud moderna, puntualiz Burrow, de ITUC.

La desigualdad de ingresos hace que la gente acepte empleos en condiciones de explotacin, lo que impide a los trabajadores ejercer sus derechos.

Cuando hay salarios bajos y no hay un empleo decente, cuando no hay sindicatos que representen y defiendan los derechos de los trabajadores, se crean las condiciones que llevan a la esclavitud moderna, apunt.

La debida diligencia y la transparencia son clave para poner fin a la esclavitud moderna en la cadena de suministro, subray.

Cuando las corporaciones asumen su responsabilidad con la debida diligencia y, por consiguiente, le dan transparencia a su cadena de suministro, es posible crear procedimientos de reclamo que pueden facilitar una solucin a violaciones laborales, desde el trabajo forzado a un sueldo por debajo del salario mnimo.

Una ley sobre debida diligencia con nuevo mandato se est por adoptar en Francia, y otros pases como Alemania y Holanda se preparan para seguir el mismo camino, apunt.

Traduccin: Vernica Firme

 



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