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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-03-2019

La nueva lectura de Marx de Michael Heinrich (XVII)
Funciones del dinero, mercanca dineraria y sistema monetario moderno

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


-Por qu haces siempre as?- le pregunt un sora a un obrero que tena el oficio de aceitar gras.

-Es para levantar la cangalla.

-Y para qu levantas la cangalla?

-Para limpiar la veta y dejar libre el metal.

-Y qu vas a hacer con el metal?

-A ti no te gusta tener dinero? Qu indio tan bruto!

El sora vio sonrer al obrero y l tambin sonri maquinalmente, sin motivo. Le sigui observando todo el da y durante muchos das ms, tentado de ver en qu paraba esta maniobra de aceitar gras. Y otro da, el sora volvi a preguntar al obrero, por cuyas sienes corra el sudor.

-Ya tienes dinero? Qu es dinero?

El obrero respondi paternalmente, haciendo sonar los bolsillos de su blusa:

-Esto es dinero. Fjate. Esto es dinero. Lo oyes?

Dijo el obrero esto y sac a ensearle varias monedas de nquel. El sora las vio, como una criatura que no acaba de entender una cosa:

-Y qu haces con el dinero?

-Se compra lo que se quiere. Qu bruto eres, muchacho!

Volvi el obrero a rerse. El sora se alej saltando y silbando.

Csar Vallejo, El tungsteno

La referencia completa de la cita: Csar Vallejo, El tungsteno, Montesinos, Barcelona, 2012, pgina 10. Una buena lectura.

Es esta una entrega un poco ms extensa. Con disculpas y con propsito de enmienda.

Si quieren ampliar su informacin sobre los asuntos que tratamos en estas ltimas entregas: Michael Heinrich, Cmo leer El Capital? Indicaciones de lectura y comentario del comiendo de El Capital, Madrid, Guillermo Escolar, 2018 (traduccin de Csar Ruiz Sanjuan). Secciones: 1. Captulo segundo: El proceso de intercambio (pp. 103-113), pp. 219-242. 2. Apndice 1: Los escritos de la economa de Marx, pp. 243-258. Les doy ms referencias en las prximas entregas.

He incluido al final dos notas: una sobre este mismo resumen de un atento lector: Manuel Martnez Llaneza [2] y otra, sobre el resumen anterior, de un lector no menos atento: Joaqun Miras [3].

Seguimos en el captulo III -Valor, trabajo y dinero- del libro de MH. Ocho apartados en total, en el sptimo de ellos: Funciones del dinero, mercanca dineraria y sistema monetario moderno, pp. 100-107.

Marx distingue tres funciones bsicas del dinero seala MH. Resultan de la circulacin simple de las mercancas y el dinero. Si se considera el proceso global de produccin y la reproduccin capitalista, se aaden an otras funciones del dinero (MH remite al captulo VIII de su libro: Inters, crdito y capital ficticio).

La primera funcin: consiste en ser medida universal del valor para todas las mercancas. El valor de una mercanca, de cualquier mercanca, se expresa como una determinada cantidad de dinero.

Las mercancas, nos recuerda MH, son valores como cristalizacin de la sustancia comn a ellas: trabajo abstracto. No es pues el dinero el que hace comparables a las mercancas sino esta referencia al trabajo abstracto. El autor lo ilustra con una cita de Marx:

El dinero, como medida del valor, es la forma de manifestacin necesaria de la medida inmanente del valor de las mercancas: el tiempo de trabajo.

Con ello se plantea inmediatamente la pregunta de por qu el valor no puede medirse igualmente en tiempo de trabajo, o mejor dicho, comenta MH, por qu el dinero no representa inmediatamente el tiempo de trabajo.

Marx aborda brevemente esta pregunta en una nota a pie de pgina de EC y remite a su obra Contribucin a la crtica de la economa poltica.

El paso de la Contribucin que destaca MH es el siguiente:

Las mercancas son, de manera inmediata, productos de trabajo privados aislados e independientes entre s, que a travs de su enajenacin en el proceso de intercambio privado se tienen que confirmar como trabajo social general, esto es, el trabajo, sobre la base de la produccin de mercancas, solo llega a ser trabajo social a travs de la enajenacin universal de los trabajos individuales.

Lo que se puede medir con el reloj es solo el trabajo privado gastado antes del cambio. Como hemos visto en la seccin dedicada al trabajo abstracto, solo en el cambio se puede comprobar cuanto de este trabajo gastado fue realmente generador del valor (y vale por ello como parte integrante del tiempo social del trabajo).

El tiempo de trabajo generador de valor (o la cantidad de trabajo abstracto) no se puede medir antes, sino solo en el cambio, y si los valores de todas las mercancas deben ser referidos unidos a otros, entonces esta mediacin solo puede efectuarse por medio del dinero.

De ah que Marx pueda hablar del dinero como la forma de manifestacin necesaria de la media inmanente del valor, el tiempo de trabajo: el tiempo de trabajo generador de valor no se puede medir de ningn otro modo que no sea por medio del dinero

[En nota a pie de pgina MH seala: Por eso en la Contribucin tambin se designa el dinero como la forma de existencia inmediata del trabajo abstracto].

La expresin del valor de una mercanca en dinero es su precio. Para indicar el precio de una mercanca, seala nuestro autor, debe estar claro qu desempea la funcin del dinero (oro, billetes, plata, etc) pero el dinero no tiene que estar realmente presente (junto a la mercanca). El dinero sirve aqu como dinero figurado o ideal.

As, pues, la magnitud del valor de la mercanca se expresa en el precio: es la nica posibilidad para poder expresar la magnitud del valor. Si se transforma la magnitud de valor de la mercanca, si el trabajo gastado individualmente se encuentra en una nueva relacin con el trabajo social global, se transforma tambin el precio de esta mercanca. Sin embargo, advierte MH, lo contrario no es vlido: ni cada precio es expresin de una magnitud de valor, ni cada transformacin del precio indica una transformacin de la magnitud del valor.

Tambin pueden tener precio cosas sin valor, cosas que no son producto del trabajo abstracto: estados de cosas irrelevantes (ttulos nobiliarios por ejemplo) o absolutamente relevantes (el precio de una opcin sobre acciones, el precio por el derecho a realizar una compra de acciones bajo condiciones garantizadas).

El cambio de precio de una mercanca individual puede indicar un cambio en la magnitud de su valor, pero tambin, seala MH, puede indicar simplemente un cambio de circunstancias: favorables o desfavorables (los desplazamientos momentneos de la oferta y la demanda) bajo los que puede venderse temporalmente la mercanca.

El cambio simultneo del precio de todas las mercancas, el cambio del nivel de precios, no indica en general un cambio de todas las magnitudes de valor sino un cambio de valor del dinero: la disminucin del valor del dinero repercute en una subida general de los precios (inflacin) y el aumento del valor del dinero en una bajada general del precio (deflacin).

En lo sucesivo, seala MH, se supone que los mercancas se intercambia generalmente a su valor. Los precios de las mercancas sern, pues, la expresin adecuada de los valores. Prescindir de las fluctuaciones monetarias.

Sin embargo, comenta MH, en el captulo VII.II (Beneficio mutuo y precio de produccin) se ver que bajo condiciones capitalistas normales las mercancas no se intercambian a sus valores, es decir, que los precios normales no son simplemente la expresin de las magnitudes de valor de las mercancas. Asunto pendiente.

La segunda funcin del dinero es la de ser medio de circulacin que acta de intermediario en el intercambio efectivo de las mercancas.

Presentemos un resumen:

1. En el proceso de intercambio, el poseedor de la mercanca A -un tejedor de tela-, que no es valor de uso para l, quiere transformarla en la mercanca B (una silla por ejemplo), en cuyo valor de uso est interesado.

2. Vende la tela por 20 euros y compra una silla a continuacin tambin por 20 euros. Marx designa este proceso como metamorfosis de la mercanca [1]. Su contenido: la sustitucin de un valor de uso por otro.

2.1. Marx habla tambin aqu de cambio social de materia.

3. El resultado es el mismo que en el intercambio simple de productos: la tela por la silla.

4. Empero, remarca MH, la forma del proceso es completamente distinta y precisamente esa diferencia de forma es lo que importa.

5. La metamorfosis de la mercanca est mediada -a diferencia del intercambio de productos- por dinero. El proceso tiene la forma: M-D-M, mercanca-dinero-mercanca. En nuestro caso, el caso del tejedor: tela-dinero- silla.

6. Lo que para el tejedor es el primer paso del proceso (M-D), transformacin de la mercanca en dinero, es para el poseedor del dinero que compra la tela, la conclusin de la metamorfosis de su mercanca inicial.

7. De este modo, el comprador de a silla representa para el tejedor la conclusin de la metamorfosis de la mercanca. Para el carpintero, que vende la silla, este acto es el comienzo de la metamorfosis de la mercanca.

8. Estas metamorfosis de mercancas estn entrelazadas y no acaban nunca: en su totalidad constituyen la circulacin de las mercancas.

9. El intercambio de productos (valor de uso por valor de uso) es solo un asunto bilateral que se acaba definitivamente con la realizacin del intercambio.

10. La circulacin de mercancas y el intercambio de productos son, por tanto, esencialmente distintos.

11. El que en la circulacin de mercancas (a diferencia del mero intercambio de productos) tenga lugar la conexin de los actos individuales a travs del dinero significa que con la intervencin del dinero se da tambin la posibilidad de una interrupcin de esta conexin: si el tejedor vende su tela, pero no compra nada, y conserva su dinero, no slo se interrumpe con ello la metamorfosis de su propia mercanca, la tela, sino tambin la metamorfosis de las mercancas ajenas (la silla en nuestro ejemplo).

12. Consiguiente, como la mediacin del metabolismo social a travs del dinero se da tambin la posibilidad de su interrupcin. Y con ello de la crisis.

13. Pero, seala nuestro autor, para que de la mera posibilidad de la crisis se pase a una crisis real tienen que sobrevenir toda una serie de circunstancias adicionales. MH remite al captulo IX de libro. Su ttulo: La crisis, por supuesto (asuno tambin pendiente).

14. La metamorfosis de la mercanca, M-D-M, comienza con una mercanca y termina con una mercanca del mismo valor pero con otro valor de uso. La mercanca parte del poseedor de mercancas y vuelve a l con otra forma. Describe un ciclo (por decirlo de algn modo).

15. El dinero, que acta como mediacin, no describe l mismo ningn ciclo sino una circulacin: en el primer acto, M-D, el poseedor de mercancas recibe dinero pero solo (en una circulacin de mercancas que transcurre con normalidad seala MH), para gastarlo de nuevo inmediatamente y realizar el segundo acto, el final: D-M.

16. En su funcin como medio de circulacin, el dinero permanece siempre en esta esfera.

17. Pero ya que los poseedores de mercancas solo han tenido en cuenta las mercancas que pueden comprar con la ayuda del dinero, para la circulacin basta simplemente el dinero simblico, y como meto medio de circulacin el dinero puede ser sustituido por signos de valor que carecen ellos mismos de valor. Trozos de papel por ejemplo.

En su tercera funcin, el dinero acta como valor real. Como medida del valor, nos recuerda MH, el dinero no tena que estar presente realmente, bastaba como dinero ideal. Como medio de circulacin, lo acabamos de ver, el dinero tena que estar presente realmente pero bastaba como dinero simblico. Solo como unidad de medida del valor y medio de circulacin el dinero es dinero real, forma autnoma del valor, lo que encierra, seala MH, toda una serie de determinaciones nuevas.

Mientras que las mercancas individuales representan en su existencia material un determinado valor de uso y su valor (la riqueza abstracta) solo puede estar figurado en ellas, el dinero real es la existencia material de la riqueza abstracta.

Lo que hace las veces de dinero acta en su existencia material inmediata como cosa de valor. Como tal cosa de valor puede cambiarse en todo momento por cualquier mercanca, transformarse en cualquier valor de uso. El dinero real es, por tanto (MH cita un pasaje de Marx) el representante material de la riqueza material.

El dinero real, el dinero como forma autnoma de valor, tiene funciones totalmente determinadas: funciona como tesoro, como medio de pago y como dinero mundial.

1. Como tesoro, el dinero se retira de la circulacin. No hace de mediacin sino que existe como forma autnoma de valor. Para atesorar, se vende una mercanca sin que tenga lugar a continuacin una compra. El fin de la venta es retener el dinero como forma autnoma de valor. Para no tener que esperar a hacer sus compras hasta que est vendida la mercanca, tambin para prevenir el fracaso de la venta, todo productor de mercancas precisa de un mayor o menor atesoramiento.

2. El dinero como forma autnoma de valor funciona como medio de pago. Si en la compra de una mercanca no se paga inmediatamente sino despus, entonces el comprador se convierte en deudor y el vendedor en acreedor. El dinero no acta como medio de circulacin que hace de mediacin en una compra sino como medio de pago que salda la compra que ya ha tenido lugar.

(Entre parntesis seala MH: la expresin medio de pago solo es utilizada en este sentido por Marx; en el uso comn, as como en el de la -digamos- ciencia econmica, se designa como medio de pago el dinero que sirve para pagar una compra tanto si se paga en el acto como si se hace con posterioridad).

Si se emplea el dinero como medio de circulacin, el poseedor de mercancas primero ha vendido (acto M-D). A continuacin compra (D-M). En el empleo del dinero como medio de pago se invierte el orden: el poseedor de mercanca compra primero y luego vende, para obtener dinero y cumplir con su obligacin de pago. Luego por tanto, conseguir dinero como forma autnoma de valor se convierte ahora en el fin de la venta.

3. Por ltimo el dinero acta como dinero mundial en el mercado mundial. Aqu puede se utilizado de nuevo como medio de circulacin para mediar una compra, como medio de pago para saldarla o como materializacin social absoluta de la riqueza si no se trata de compra o de pago, sino de transferencia de riqueza de un pas a otro (por ejemplo, el ejemplo es de MH, despus de una guerra).

Marx parte en EC, prosigue MH, de que el dinero siempre tiene que estar vinculado a una determinada mercanca. En su poca, el oro representaba ese papel de mercanca dineraria. En aquella poca, apenas circulaban ya monedas de oro en la prctica del comercio. Los importes pequeos se pagaban en monedas de plata o cobre; los importes grandes en billetes de banco. Estos billetes eran emitidos, inicialmente por bancos particulares, que se comprometan a canjear el billete por un desembolso en oro.

Despus, los billetes de banco solo fueron emitidos por un banco emisor estatal que se comprometa igualmente al reembolso. Por lo general, los bancos emisores de los distintos pases no podan emitir tantos billetes como quisieran: los importes deban estar cubiertos en un determinado porcentaje por las reservas de oro del banco emisor. Ciertamente, apenas circulaba ya oro pero el papel moneda circulantes era solo el represente del oro.

Al final de la II Guerra Mundial, nos recuerda MH, se acord en Bretton Woods un sistema monetario internacional que segua basndose en el oro como mercanca monetaria: 1. El oro solo cubra el dlar americano: 35 dlares correspondan a una onza de oro. 2. Las dems monedas deban estar en relacin fija de cambio con el dlar. 3. La obligacin de reembolso del dlar en oro no estaba en vigor para las personas privadas sino solamente para los bancos centrales estatales. 4. Desde finales de la dcada de los sesenta del siglo XX, era evidente que haba unas cantidades de dlares en circulacin sobre los que la obligacin de reembolso era ficticia. 5. A comienzos de la dcada de 1970, la obligacin de reembolso se suprimi tambin formalmente. 6. Tambin los tipos fijos de cambio de las monedas.

Desde ese momento, seala el filsofo alemn, no hay ninguna mercanca que mundial o internacionalmente acte como moneda dineraria. Ahora funciona como dinero el papel moneda emitido por los bancos centrales estatales. No hay nada ms por lo que se pueda canjear este papel moneda. Se puede comprar oro pero ese oro es ahora una mercanca como la plata o el hierro.

No acta ni jurdica ni fcticamente como mercanca dineraria.

Ciertamente, admite el autor, Marx no poda imaginarse un sistema monetario capitalista sin mercanca dineraria. Empero, esto no se deriva en absoluto, en su opinin, de su anlisis de la mercanca y el dinero. En el marco del anlisis dde la forma de valor, Marx haba desarrollado las determinaciones formales del equivalente general. El anlisis del proceso de intercambio dio como resultado que los poseedores de mercancas tenan que referir sus mercancas a un equivalente general. Pero el hecho de que este equivalente general tuviera que ser necesariamente una mercanca no es algo que Marx haya demostrado sino que lo supuso. Lo que sirve como equivalente general, se trate de un mercanca o meramente de papel moneda, no puede determinarse a nivel de circulacin simple.

MH nos remite en este punto a su obra sobre el valor no traducida al castellano (pero s al portugus): Die Wissenschaft vom Wert. Die Marxische Kritik der politischen konomie zwischen wissenschaftlicher Revolution und klassischer Tradition [La ciencia del valor. La crtica marxiana de la economa poltica entre la revolucin cientfica y la tradicin clsica] , pp. 233 y ss.

Cuando examinemos el sistema de crdito capitalista (lo har en el captulo VIII.II del libro), seala finalmente MH, se pondr de manifiesto que la existencia de una mercanca dinero es simplemente una situacin histrica transitoria, por lo que no corresponde al modo de produccin capitalista en su media ideal, que es, insiste MH, lo que Marx quera analizar (nos ha hablado de ello en el captulo II.I, en la entrega 8 de esta serie).

Ya es suficiente por hoy.

Vayamos al ltimo apartado de este captulo, un apartado importante: El secreto del fetichismo de la mercanca y el dinero. Los iremos viendo poco a poco.

Notas:

(1) En un artculo de Manuel Sacristn de 1978 ya citado -El trabajo cientfico de Marx y su nocin de ciencia, comentaba sobre esta expresin el autor de Sobre Marx y marxismo:

Seguramente hemos repasado suficientes aspectos de la mala influencia del hegelismo en la filosofa de la ciencia de Marx (tras haber considerado las influencias buenas) para arriesgar un balance. Un balance favorable, porque la oscuridad, las confusiones lgicas, la discrepancia entre el trabajo cientfico y la visin ideolgica del mismo, todas esas malas consecuencias de la dialctica hegeliana tienen una transcendencia mucho menor de lo que puede parecer y, lo que es ms importante, las malas consecuencias filosficas o metodolgicas resultan muchas veces eliminables sin prdida del trabajo cientfico material. Por ejemplo: el uso hegeliano de la metfora, tan intenso en la obra de Marx. La violenta metfora del libro I de El Capital metamorfosis de las mercancas, lo expresado por Marx con la frmula M-D-M (mercanca-dinero-mercanca), la cual no se refiere, como es obvio, a ningn cambio fsico de las mercancas, es una expresin confusionariamente hegeliana. Es evidente que la metamorfosis no lo es de la mercanca, sino del valor (y eso por quedarnos dentro del entomolgico o mstico lxico hegeliano de Marx):

Si consideramos ahora la metamorfosis completa de una mercanca, por ejemplo, del lienzo, vemos, por de pronto, que consta de dos movimientos contrapuestos y complementarios, M-D y D-M.

Es claro que sera ms sensato decir movimiento del valor que movimientos de la mercanca, porque del primero no parece tan absurdo decir que unas veces es lienzo y otras es dinero, mientras que decir del lienzo que unas veces es dinero y otras lienzo no resulta nada conveniente. Este modo de decir de Marx incurre en una vicio tpico de Hegel (querido por este como virtud): la abstraccin insuficiente, la abstraccin de confusos, de varios conceptos presentados como uno solo, confundidos en uno solo, abstraccin imprecisa que es una tcnica de la arbitrariedad de la derivacin por desarrollo y hace de esta un gran truco que no es necesario aprender. En el ejemplo aducido la arbitrariedad consiste en sostener que la mercanca en cuestin, el lienzo, vuelve al vendedor, al tejedor. Pero toda esa mala abstraccin hegelizante est encubriendo retricamente una abstraccin correcta, con el concepto de valor, como queda explcito pocas pginas ms adelante:

El cambio de forma en el cual se consuma el metabolismo de los productos del trabajo, M-D-M, condiciona el que un mismo valor constituya, como mercanca, el punto de partida del proceso, y vuelva al mismo punto de partida tambin como mercanca. Por eso es un circuito el movimiento de las mercancas.

Y todava ms explcitamente en el libro II:

En s mismos y por s mismos, son M-D y D-M meras traducciones del valor dado de una forma a otra.

(2) La nota (sobre este resumen) de Manuel Martnez Llaneza:

No tengo nada que aadir a lo dicho anteriormente, que es mi desacuerdo con la identificacin entre valor y precio que ahora hace descaradamente, al tiempo que elude la discusin sobre expresin del valor en tiempo. Desde luego, si parte de que La expresin del valor de una mercanca en dinero es su precio, sobra todo lo dicho anteriormente sobre trabajo abstracto, simple y socialmente necesario, Marx se podra haber ahorrado mucho trabajo en explicarlo y MH toda la metamorfosis anterior.

Con las funciones del dinero, lo nico que me extraa es que no hable de funcin del dinero como capital. No s si eso lo oculta bajo la denominacin valor real que no dice lo que es, aunque se parece ms al atesoramiento, es decir, valor = riqueza. Pero, ni personal ni econmicamente es lo mismo.

Ya veremos adnde nos lleva, aunque me voy haciendo cierta idea.

Un fuerte abrazo.

(3) La nota (sobre el resumen anterior) de Joaqun Miras:

Es muy importante lo que seala Heinrich: solo se denomina valor a algo que solo existe en el mundo de la mercanca. Solo el mundo de la mercanca permite que se relacionen determinadas cosas como valores. Seguimos en una teora sistmica relacional, donde no existe, sin embargo, un fundamento -Grund- exterior que preexista al mundo de la mercanca, la cual, sistmicamente solo surge cuando aparece el equivalente general denominado dinero, medida, pago, cambio de valor. Una sistemicidad que no deja que exista un fundamento o sustancia externa que sea causa externa de esta realidad. Sea una sustancia preexistente denominada trabajo o sea las preferencias utilitarias de los marginalistas, que remiten todo a la psicologa exterior. El trabajo, o si se prefiere, la fuerza de trabajo, que Marx considera realidad ontolgica, o sea, abstraccin, pero no abstraccin intelectual -veo un artesano carpintero de Rivera, veo un campesino, veo un tejedor, e invento por abstraccin intelectual la nocin de algo comn a todos ellos, y en vez de denominarlo, por ejemplo, metabolismo con la naturaleza, lo denomino "Trabajo", nocin mental abstracta- sino abstraccin real, gelatina de trabajo. Eso solo surge cuando todo es mercanca y esa actividad abstracta es generada por ser mercanca. Para lo que se exige la sistemicidad: que los elementos que permiten el sustento y reproduccin de la familia trabajadora sea mercanca todo ello, se encuentre en el mercado, sin lo cual el trabajador deber retirarse del mercado laboral para sembrar sus patatas, cocer su pan, hilar su ropa, o simplemente morirse de hambre, dado que su mercanca no obtiene contrapartidas de sustento. Eso es lo que permite que aparezca la mercanca fuerza de trabajo, y que uno pueda decidir que ya no va a ofrecerla al patrn de ayer, que era hilandero, sino al constructor o al ferroviario, que pagan ms -aparece la abstraccin ontolgica-. Pero esto tiene otro filo: la mercanca EFE de TE vale lo que vale las mercancas que insume, su valor es ese precio: el precio de las mercancas de la "cesta de la compra". Pero esas son mercancas cuyo valor es su precio, que se construye como correlato del de todas las mercancas tanto las que son iguales -competencia, precio social, lo explica bien Marx,- como de las dems -sistemicidad- en el precio de cada una entre no solo el promedio del trabajo, sino las fluctuaciones del mercado -se produjeron menos o ms de las que se compran, sube o baja, la moneda de devala, hay cortocircuitos en el crdito... nuevas ramas de la produccin dirigen capitales a ellas...- o sea el valor de cada mercanca -lo dice Heinrich- es su precio incluida la de la mercanca EFE de TE Pero esto, claro, va contra la sustancializacin del valor trabajo, y hacia la apreciacin del trabajo como una mercanca "ms".


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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