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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-03-2019

Cuba ya no es lo que era: el nuevo ecosistema meditico

Milena Recio
esglobal

El boom de medios alternativos que experimenta la isla est produciendo una transformacin comunicacional con efectos democratizadores.


La noche del 27 de enero de 2019, La Habana, que cumplir 500 aos el prximo noviembre, sufri el embate de un fortsimo tornado con vientos de hasta 300 km/h. Durante unos 16 minutos de recorrido por aproximadamente 11 kilmetros de zonas muy pobladas por sectores populares de bajos ingresos, el fenmeno hiri de gravedad a la capital cubana: siete fallecidos, unos 190 heridos, ms de 7.700 viviendas afectadas total o parcialmente, y decenas de miles de personas sobre las que la calamidad se ensa.

En ese escenario se produjo en Cuba lo que podramos llamar, en trminos del bisbol, un hit comunicacional, gracias al cual se logr una movilizacin ciudadana numerosa, transfronteriza y efectiva, para llevar ayuda a los damnificados.

Fue una seal de dimensiones sin precedentes en un pas donde la accin autnoma de los ciudadanos ha estado tradicionalmente acotada por instancias centralizadoras estatales, acostumbradas a acaparar la iniciativa en la direccin de los flujos de informacin, y en el despliegue de personas y recursos materiales ante este y otro tipo de contingencias.

El tornado impact pocas semanas despus de que la nica operadora de telecomunicaciones del pas iniciara la comercializacin del servicio de datos para telfonos mviles, con tecnologa 3G. Y aunque a precios todava altos, considerando el salario medio de los cubanos que ronda el equivalente a 30 dlares mensuales, ETECSA ha conseguido un destacable xito comercial.

Millones de personas en Cuba se han convertido en usuarios de Internet en el ltimo ao. Millones de ciudadanos con potencialidades para ser fuentes directas de informacin, dinamizadores de opinin y micro-influencers dentro de un sistema informacional cada vez ms desenvuelto y diverso.

Durante 2018 otros eventos de mucho inters para los cubanos como la cada de un avin en La Habana que dej 112 fallecidos y solo una persona sobreviviente; los daos causados por la tormenta Alberto; el estreno en Twitter del presidente Daz-Canel en octubre y la consiguiente oportunidad de dilogos directos; o la consulta constitucional y la campaa por ambas opciones ratificacin o negacin previa al referendo, constituyeron un entrenamiento social de gran escala para la movilizacin, el debate y la comunicacin.

La disponibilidad de Internet ha multiplicado paulatinamente la influencia de las diversas formas emergentes de comunicacin en la isla, y en particular del ecosistema meditico que ha venido conformndose y donde conviven a veces confrontando y otras complementndose los medios de prensa, radio y televisin estatales y partidistas, con un grupo cada vez mayor de productores audiovisuales independientes (documentales, series televisivas, largos de ficcin), diarios digitales, revistas de actualidad, especializadas, de pensamiento, msica, moda, deportes, en la web o en pdf que circulan en el Paquete, blogs de activistas, de artistas, directorios en forma de apps, discos de msica, exposiciones de arte, etctera.

El Paquete cubano: una experiencia de sociedad red

En ese diversidad sobresale por su endemismo y originalidad el llamado Paquete semanal, una compilacin de un terabyte de contenidos informacionales y de entretenimiento, que se distribuye offline, a travs de dispositivos de memoria USB, y de puerta en puerta, llevando a los hogares, por medio de una red de vendedores-distribuidores, una suerte de televisin-cine-kiosco-Internet paralelo y personalizado por los usuarios.

El Paquete semanal es, por muchos motivos, el eptome del nuevo perfil comunicacional cubano que va surgiendo. Ocupa un lugar destacado dentro de las formas de consumo cultural hoy a pesar de que se trata de una prctica que comenzara hace poco ms de un lustro y ha desplazado formas tradicionales de exposicin a medios como la televisin, la radio y la prensa impresa.

Esta compilacin, tambin conocida como El cargue en zonas rurales, se arma en nodos principales, desconocidos, desde los cuales se distribuye a travs de una densa red a lo largo de todo el pas. Ni la ubicacin fsica de esos nodos, ni el origen de las fuentes que utiliza de contenido tan variopinto se conocen abiertamente. Las autoridades no amparan estas distribuciones, aunque las toleran.

En el Paquete aparecen pelculas (recin estrenadas o de cinemateca; estadounidenses, francesas, cubanas, espaolas, indias, etctera.); series de ficcin para televisin; videoclips musicales cubanos y extranjeros; msica en formato MP3; reality shows; documentales; mangas; doramas; dibujos animados para nios; revistas nacionales e internacionales; aplicaciones para mviles o PC; juegos y mucho ms.

Personas, probablemente encubiertas, se encargan de hacer las grandes selecciones, lo que equivale a complacer peticiones, perseguir estrenos, curar contenidos, buscar nuevas fuentes. Es un ejemplo de autorregulacin impecable adems: no se distribuye ni poltica, ni pornografa, ni religin. Algunos de los distribuidores principales, no tan encubiertos, encomian al Paquete por ocuparse, entre otras cosas, por rescatar contenidos de la produccin audiovisual artstica cubana que ya no se difunden en los medios de comunicacin tradicionales. Algunos crticos, por otra parte, reprochan la sobreabundancia de televisin basura y de contenidos pseudoculturales. El Paquete en Cuba ha sido vital para la difusin del reguetn o variantes de este gnero como el trap, por ejemplo.

Las autoridades cubanas han tratado de competir brindando una compilacin paralela conocida como La mochila, que aunque no logra desplazar al Paquete y mantiene un alcance mucho menor, consigue complementar los contenidos para ciertos pblicos.

El Paquete no se atiene a obligaciones de copyright. Es la encarnacin de un paradigma de free culture y asuncin del copyleft ad hoc que aprovecha un ambiente relativamente desregulado sobre estos aspectos en Cuba, y sobre todo, que ha convertido la carencia de contenidos en los canales de distribucin normalizados y la alta demanda, en su principal escudo y motivacin de mercado.

La compra-venta de contenidos mediante el Paquete alcanza seguramente cifras importantes, por el alcance que tiene: un terabyte cuesta entre dos y un CUC (aproximadamente entre 80 cntimos y 1,75 euros) los lunes, da en que comienza a venderse cada semana si es servido en las casas. Los precios varan luego a lo largo de la semana y en dependencia de si los usuarios lo reciben o los van a buscar a determinados puntos de venta sin licencia para ello pero tampoco perseguidos.

El Paquete es un fenmeno multidimensional atravesado por lgicas econmicas, culturales, comunicacionales y constituye un amplificador principal de las mltiples experiencias que se han desarrollado en los ltimos aos, englobadas todas en la zona de lo alternativo y que van desde la produccin audiovisual, la publicidad, el marketing, la prensa, la msica, entre otras. Zonas de la vida simblica que se van desarrollando en red y desde experiencias privadas, grupales o comunitarias, muchas veces no institucionalizadas, underground, alegales.

Todo esto ocurre a pesar de la escasez material y de los mecanismos de control y censura habituales que condicionan riesgos y dificultades colaterales de cuidado. La mayora de estas prcticas, siendo alternativas al mainstream, no pueden ya clasificarse como disidentes o subversivas contra el Gobierno, an cuando predominan en ellas discursos crticos sobre los ms diversos temas cubanos.

Son expresin de pluralidad poltica e ideolgica que retrata con ms detalles la sociedad cubana actual. La mayora de estos proyectos no se realizan por aficionados o intrusos, sino por excelentes profesionales, entrenados en las propias universidades cubanas; la mayora jvenes con ilusiones de transformar su entorno social.

Cuba, en resumen, ya no es lo que era. Pero esta transformacin comunicacional no ocurri en una madrugada, y no ha terminado de plantearse plenamente, ni de influir el sistema poltico.

Se trata de un proceso que est en pleno desarrollo. Implica a mltiples actores, dentro y fuera de los mrgenes del Estado y del Gobierno; dentro y fuera de la ideologa socialista y del consenso en torno a la Revolucin; abarca, incluso, realidades que se sitan dentro y fuera de los lmites territoriales cubanos. Se trata de una dinmica que ya tiene efectos democratizadores en la isla, y que todava es interpretada con suspicacias o animadversin por algunos, mientras otros la ven como lecciones mayores para la poltica.

Compromiso (pendiente) del Gobierno

En el escenario de las reformas en Cuba, los Lineamientos de la Poltica Econmica y Social (2016-2021), donde se actualizaron las indicaciones de abril de 2011, establecieron que se deba implantar una Poltica de Comunicacin Social del Estado y el Gobierno enfocada en conseguir las transformaciones funcionales y estructurales requeridas, para que la comunicacin acompae la actualizacin del modelo econmico y social cubano.

Este ha sido, desde el punto de vista del Estado y el Gobierno, el compromiso ms importante para encarar cambios profundos en la esfera de la comunicacin social en Cuba. Sin embargo, contina siendo un compromiso solo parcialmente cumplido.

La Poltica de Comunicacin an no se ha dado a conocer de manera oficial. No se conoce a ciencia cierta si ya ha sido elaborada completamente o si an est sujeta a modificaciones tras el proceso constitucional.

En diciembre pasado Periodismo de barrio, uno de los nuevos medios llamados alternativos, tuvo acceso y public un documento, de enero de 2018, en el que se lee que desde junio de 2013 existe un Grupo de Trabajo Temporal para la creacin de esta Poltica.

Casi seis aos despus, el Gobierno cubano no ha terminado de establecerla. Segn el documento citado, esta Poltica abarcara al Estado, el Gobierno, sus entidades, los medios de comunicacin masiva, las formas de propiedad y de gestin econmica estatales y no estatales, las organizaciones polticas, de masas y sociales, asociaciones, fundaciones y todos los ciudadanos.

Es cierto que se puede suponer la influencia de los gestores de la Poltica en la redaccin o revisin de varios artculos de la nueva Constitucin en especial el 54 y el 55 sobre la libertad de expresin y la libertad de prensa, respectivamente y que sus puntos de vista dictarn tambin el enfoque principal de leyes, largamente esperadas, como una Ley de Prensa o de Comunicacin.

Despus de ratificar la Constitucin en referendo el pasado 24 de febrero, el gobierno de Miguel Daz-Canel y la Asamblea Nacional estrenados ambos en abril de 2018 estn abocados ahora a una especie de avalancha legislativa para solucionar los dficit actuales en materia normativa y darle curso a los nuevos enfoques constitucionales.

El origen del nuevo escenario

Los cambios comunicacionales en Cuba no han sido liderados desde el vrtice del poder poltico institucional y partidista en Cuba. Esas transformaciones han estado incorporndose en medio de una tensin permanente, y no remiten a una experiencia como la glasnost sovitica.

Sin embargo, son las reformas del modelo promovidas desde el Partido Comunista de Cuba la causa profunda de estas nuevas dinmicas comunicacionales, en la medida en que han permitido desarrollar nuevas relaciones de trabajo y sujetos econmicos con nuevas demandas en el terreno de la comunicacin.

La extensin y consolidacin del trabajo privado o cooperativo, agrcola o urbano, en Cuba, que constituye un sector creciente de la poblacin econmicamente activa (a finales de 2018 se contabilizaron 580.828 trabajadores por cuenta propia), define el carcter de estas transformaciones en la sociedad cubana.

Dado que ni la inversin extranjera ni el perfeccionamiento de las empresas estatales han rendido an los frutos esperados, el sector no estatal/cooperativo en Cuba, a pesar de estar fuertemente regulado, consigue ser uno de los ms dinmicos e incorpora a la sociedad no solo nueva riqueza sino tambin nuevas aspiraciones.

Una parte del relativo xito de estos sectores econmicos descansa sobre las remesas que llegan desde el exterior. Son ellos quienes absorben una parte mayoritaria de estas inyecciones de capital que segn varios analistas podran considerarse entre la segunda y tercera fuente de ingreso anual al pas, tanto las orientadas al consumo, como a la inversin para negocios familiares.

Ese flujo financiero proviene de una dispora con escasos derechos polticos y econmicos en Cuba pero con fuertes lazos y representacin a travs de sus familias en la isla. Una dispora nutrida por las migraciones sostenidas durante las ltimas dcadas, incluso, a pesar de la reforma migratoria de 2012, que relaj los obstculos que padecan los cubanos para viajar.

Esta interrelacin transnacional ha supuesto, entre otras cosas, que se compartan cada vez ms intereses de informacin, conocimiento y entretenimiento. La disolucin paulatina de las fronteras, sobre todo por compartir espacios comunes en Internet, tiende a aplanar las diferencias y a reducir las distancias.

Este es un proceso atravesado por fuertes contradicciones en las que se nota una puja, a veces tcita y otras de forma explcita, entre quienes detentan y administran el poder en Cuba, y de quienes lo interpelan o lo confrontan. Existen muy diferentes expectativas sobre el tempo, la direccin y el alcance de las reformas.

Lo que la Constitucin manda

Un examen comparado de las constituciones de 1976 y la actual, nos dice que ambas cartas magnas se concentraron en definir las formas de ejercer la propiedad sobre los medios de comunicacin.

En el artculo 55 de la nueva Constitucin se afirma que los medios fundamentales de comunicacin social, en cualquiera de sus manifestaciones y soportes, son de propiedad socialista de todo el pueblo o de las organizaciones polticas, sociales y de masas; y no pueden ser objeto de otro tipo de propiedad. Adicionalmente se dicta que el Estado establece los principios de organizacin y funcionamiento para todos los medios de comunicacin social.

La persistencia de este enfoque, donde el nico modelo de propiedad y por ende, de gestin para el ejercicio de la libertad de prensa en Cuba es aquel en el que los medios de comunicacin permanecen exclusivamente en manos estatales, nos seala la naturaleza de las tensiones presentes y futura por el dominio de las voces pblicas.

Este enfoque da por sentado que la propiedad estatal garantiza el control popular cosa que el estado actual de la gestin y produccin de contenidos de la mayora de los medios de comunicacin estatales y partidistas en Cuba pone en solfa.

La necesidad de suplementar la democracia cubana, de vitamizar la deliberacin y la participacin poltica, es una nocin ampliamente compartida, pero la forma de llegar a ello no parece estar del todo consensuada.

En la medida en que se profundicen las reformas si es que el Gobierno no renuncia a ello y se desarrollen nuevos actores sociales, es previsible que sigan evolucionando tambin estas formas nuevas de produccin comunicacional, incluso, ms all de los mrgenes que hoy establece la nueva Constitucin.

En este sentido, la carta magna nace a contracorriente. Y 2019 seguir siendo un ao de disputas: unos tratarn de agarrar los cuernos del toro y otros seguirn tratando de librarse.

Fuente: http://www.esglobal.org/cuba-ya-no-es-lo-que-era-el-nuevo-ecosistema-mediatico/?fbclid=IwAR1ZyDPJ8gJIHAWOLZk8iNIj4qLGpE3dsS9_4Dcd2tCp9cwC0xGGHUpSNnw



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