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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-03-2019

Entrevista a Miguel ngel Hurtado, psiquiatra infantil y vctima de abusos
Los obispos han animado a los padres a traicionar a sus hijos

Agnese Marra
Ctxt


Miguel Angel Hurtado no suelta el mvil. Lo tiene en la mano derecha cuando le vemos. Se sienta y lo pasa a la izquierda. Enfrente tiene su porttil. Se pone a responder mails. Y de reojo, siempre, una miradita al telfono que ha dejado otra vez a su derecha.

Perdn, es que hay una tele que viene despus y estoy confirmando.

Tiene varios frentes abiertos. Una semana en la que aparecer en los medios. Que su voz se escuche bien alto. Que oigan su mensaje y el de centenas miles, quizs no hay nmero claros de vctimas. Tiene una batalla que pelea desde hace tres aos. Bueno, sa es apenas una. La guerra, en su caso, comenz cuando cumpli diecisis. Pero sigamos con la batalla antes de entrar en la Gran Guerra.

Miguel ngel Hurtado tiene 36 aos. Alto, delgado, de los que camina un poco encorvado sin controlar mucho su cuerpo.

Miguel ngel Hurtado es psiquiatra infantil y activista por los derechos de la Infancia. Pero antes de todo eso fue vctima de abusos durante su adolescencia. Una vctima de la Iglesia. La Abada de Montserrat (Barcelona) como escenario de guerra.

Cuando a lo largo de la conversacin le preguntamos si habla como vctima o como psiquiatra experto en trauma infantil, nos dice que bueno, es algo difcil de separar. Y curiosamente durante toda a charla, al hablar de los abusos, alternar la primera y la tercera persona arbitrariamente. Pero al empezar la entrevista, el que habla, claramente es el activista. Se acerca a la periodista con el libro del monje y agresor que abus de l durante un ao. Lo muestra.

L Escoltisme i Montserrat, de Andreu Soler.

Siempre se lo muestro a los periodistas. Que vean que lo public despus de que le denunciara. Despus de que el abad de Montserrat me prometiera que le apartara. Despus de que la Abada de Montserrat me diera dinero para ayuda psicolgica reconociendo lo que haba pasado. Despus de todo eso permitieron que saliera ese libro. Mira, mira.

Ese manual sobre prcticas scouts escrito por un pederasta tiene tanto de irona como de tragedia. Pero para Miguel ngel Hurtado sobre todo es una estafa: Obviamente que le devolv el dinero a la abada. Una tomadura de pelo todo.

Habla el activista que nos recibe en las oficinas de change.org la semana en la que va a presentar en las puertas del Congreso de los Diputados las 525.000 firmas que ha conseguido la peticin por la no prescripcin de los delitos sexuales a menores que hizo en esta plataforma. Son das en los que los medios s prestan atencin. Poco despus de que se estrenara el documental de Netflix, Examen de Conciencia, en el que Hurtado hace de protagonista, y en el que a travs de cinco captulos acompaa y escucha a otros abusados por la Iglesia. Le vemos la misma semana que aparecen nuevas denuncias de abusos contra los padres Claretianos, y contra Manuel Brias, fundador de la escuela del Atltico de Madrid y exprofesor del Colegio marianista Hermanos Amors. Le vemos una semana antes de la Cumbre contra la Pederastia que el Papa Francisco ha organizado en el Vaticano estos das. Hurtado ahora est all. Manifestndose.

Retrocedemos. Habla con nosotros. Nos habla de esa batalla y de su gran guerra. De su primer objetivo: que los delitos de abusos a menores no queden impunes. Que las vctimas sean odas. Que los agresores sean juzgados. Aqu lo cuenta.

En un primer momento pedimos la imprescriptibilidad del delito como sucede en Argentina, como se va a aprobar en Chile, pero diversos juristas nos explicaron que en la legislacin espaola no tendra cabida. En estos momentos nuestra lnea roja es que el plazo de prescripicin del delito comience a partir de los 50 aos de la vctima. Lo que propone el gobierno es que comience a partir de los 30. Yo tengo 36 y soy la vctima ms joven de Montserrat, si mi agresor estuviera vivo no podra ser condenado. No tiene ningn sentido esa reforma.

Hurtado junto a Juan Cuatrecasas padre de la vctima de abusos del colegio del Opus Dei Gaztelueta se sentaron esa semana con varios partidos polticos. Explicaron su lnea roja, mostraron sus argumentos y todos respondieron con buenas palabras. Pero Hurtado que tres aos antes haba hecho lo mismo cuando la misma peticin haba alcanzado las 300.000 firmas, sabe lo que es que una reforma se quede encajonada:

Los temas de violencia contra la infancia son transversales pero de baja intensidad. Todo el mundo est de acuerdo pero nunca hay tiempo para ellos. Los polticos lo ven todo muy razonable, pero estn antes los presupuestos, el procs, sacar a Franco del Valle de los Cados

Se habla mucho de las vctimas, de los agresores, pero poco de los encubridores. Tenemos una sociedad que no quiere mirar a este problema?

En la pelcula Spotlight dicen: Se necesita una aldea para abusar de un nio. Y es precisamente lo que sucede. La pelcula muestra cmo lo saban polticos, abogados, periodistas, y nadie haca nada. En Espaa sucede lo mismo. El problema es que el abuso sexual es un abuso de poder, y tiene que ver con las estructuras de poder. Castigar a los abusadores significa darle la vuelta al sistema de poder. En mi caso significa que una institucin como Montserrat, patrona de Catalua, se ponga en cuestin, y su prestigio se desmorone. Enfrentar los abusos significara reorganizar buena parte de la estructura social. Significara que los adultos perderan poder para que los nios ganaran derechos, y si hay un colectivo que gana derechos, hay otro que pierde privilegios. Pero adems hay otro punto esencial, y es que los abusadores de la iglesia controlan a la vctima, se llevan bien con su familia, estn dentro de su escuela, en la parroquia donde se pasa el tiempo libre. Si la mayor parte de los abusos los cometieran desconocidos no habra ningn problema para frenarlos. La sociedad sabe muy bien por qu mira hacia otro lado, el esfuerzo que es afrontar los abusos y la reorganizacin social que supone.

Bueno no s si un alumno o un profesor que encubre hace todo ese razonamiento.

No, claro. Lo que te acabo de decir es toda una reflexin que no s si se tiene en el da a da. Lo primero que piensa la gente que lo encubre es que es un marrn. As de simple. Un marrn porque es enfrentarse a una estructura de poder y no quieren problemas.

Llama la atencin en el documental Examen de Conciencia cmo algunos de los abusados cuentan que los otros nios se rean de ellos, saban lo que ocurra y se burlaban.

Eso es muy habitual porque culpabilizar a la vctima es una medida protectora. Si a un compaero le sucede eso, ser porque algo habr hecho, porque es un flojo, porque es dbil. De esa manera creen que a ellos no les va a pasar, y les da una sensacin de falsa seguridad.

En una entrevista usted habla de cmo el monje aprovech un mal momento personal suyo para ganarse su confianza. Hay un modus operandi en el abuso?

Pues en mi caso fue claro. Identific una vctima vulnerable que estaba pasando por un mal momento en casa. Hubo una aproximacin progresiva para ganar la confianza, y cuando haba una relacin afectiva en la que esa persona se convierte en alguien importante, empieza a abusar de l. As me pas a m y es bastante habitual, pero otras vctimas de Montserrat me contaron que a ellos les abus directamente en el mismo da que entraron a la abada. Al final lo que se iguala mi caso con el de ellos, es que el abusador sabe que est en la abada de Montserrat, que es un monje respetado en una de las instituciones ms importantes de Catalua. Toda esa escenografa cuenta a la hora de sentirse con la seguridad de que los chavales no se van a atrever a denunciar.

Estudiar psiquiatra infantil ha sido su terapia?

Hice terapia un par de veces. Primero en grupo cuando tena 22 aos y despus individual a los 26 aos. Y decid estudiar psiquiatra infantil para entender lo que me haba pasado. Cuando eres abusado tienes una sensacin de confusin, no entiendes por qu. Te han inculcado una historia y luego es la contraria. Te han contado que la iglesia es un lugar seguro que los sacerdotes son gente buena, que el peligro est fuera de casa, con los desconocidos. Y encima cuando intentas hablar al que defienden es al malo. Es el mundo al revs. Durante toda la vida te ensean lo que son las buenas acciones, y esa misma gente que te enseaba un cdigo tico es la que ms lo vulnera. Todo eso te genera mucha confusin, y la carrera que estudi me ha ayudado a entenderme mejor. Al fin y al cabo el conocimiento es poder.

Dice cuando intentas hablar apoyan al malo. Su familia le apoy?

No. Pero como sucede en muchas familias, es una cuestin cultural. Especialmente en Espaa hay esa cultura de mejor no meterse con la Iglesia, una actitud apaciguadora. Cuando se da una situacin de abuso de este tipo las familias en vez de ir a la polica van al obispo, o al jefe de la congregacin. Ellos siempre proponen que se solucione de forma privada, que no haya escndalos. Los obispos han animado a los padres a traicionar a sus hijos porque a fin de cuentas si hay un pedarasta que le ha hecho algo tu hijo, y permites que no le pasa nada, es una traicin. La Iglesia ha enseado a los padres a no defender a sus hijos, esa es la idea de familia que propagan. Eso lo llam yo pedagoga negra.

Con todo ese contexto parece difcil que la vctima pueda hablar.

Es muy difcil. Muchas vctimas guardan lo que les pas en un rincn de la memoria. Les hace tanto dao que algunas lo olvidan por un tiempo. Pero si el trauma no se convierte en historia se manifiesta en sntoma, y tarde o temprano va a salir. Hay vctimas que me decan que se haban olvidado pero que tenan problemas de alcoholismo, o de drogas, o que eran incapaces de tener una pareja estable, o que no conseguan mantener un trabajo fijo. Despus se dieron cuenta que tenan que digerir esa experiencia, contarla es el primer paso.

Cundo aconseja que se cuente?

Se cuenta cuando se puede, pero para que sea curativo creo que lo ms importante es que sea en un momento de estabilidad emocional de la vctima. Si est sin alojamiento, sin trabajo, en una situacin vulnerable, es mejor no hacerlo hasta que est estable. Aconsejo que se haga poco a poco, porque es como una comida, si te das el atracn te sienta mal. Uno tiene que dosificar lo que cuenta, digerirlo con calma porque cada vez que lo cuenta se queda muy revuelto.

Cmo fue con usted?

Fue un proceso de muchos aos, muy poco a poco. Primero lo cont a un crculo de amigos pequeo, dije que haba sufrido abusos pero no dnde. Despus dices dnde, cmo fue. Luego empec a contarlo en los medios, primero hablas de forma ms genrica, luego das datos ms personales. Ahora mi historia es completamente pblica porque me he convertido en un activista. Lo que me sucedi es un no-evento en mi crculo. Todo el mundo lo sabe y no pasa absolutamente nada. Y es importante recordarlo porque sobre todo en Espaa hay una cultura de que el abuso sexual es secreto, es algo vergonzoso, que cuando se sepa va a pasar algo catastrfico, y es mucho ms normal de lo que imaginamos. Se cuenta y no pasa nada.

Y le pesa mucho que su agresor no haya podido ser juzgado?

Algo pesa. Si siguiera vivo y con las leyes que tenemos, no le pasara nada. Y eso me indigna por eso lucho por el cambio de plazo de prescripcin del delito. Pero en mi caso hay una condena social que es tan reparadora o incluso ms que la condena legal. Para m el hecho de que haya un consenso en la sociedad catalana y espaola de que los hechos son ciertos, que este seor es un agresor y que eso sea de dominio publico, es muy sanador. Los abusos dejan de ser secreto. No te tienes que esconder, todo el mundo sabe lo que ha pasado.

Que le crean.

Justo eso, ganar la batalla del relato. El principal problema que tienen las vctimas y por eso muchas no quieren hablar es que no son credas. A m me empezaron a creer despus de que salieran otros diez casos que denunciaban al mismo monje. Pero cuando estaba yo solo, incluso despus de que la abada me pagara parte de mi tratamiento psicolgico, haba gente que no me crea. Dicen que lo inventas porque odias a la Iglesia, o que buscas notoriedad, que son ganas de sacar dinero, todo tipo de barbaridades. En Espaa si denuncia solo una vctima parece que no es suficiente, tienen que hacerlo al menos cinco para que se las empiece a tomar en serio. Y ojo, yo no digo que se tenga que creer a todas las vctimas, lo que pido es que el testimonio del abusado y del agresor tengan la misma validez, y que no se parta de que todas las denuncias son falsas.

Se supera el trauma?

No todo el mundo lo supera, pero muchos s que lo consiguen.

Y usted?

En gran parte s. Lo que pasa es que nadie te va devolver la infancia. Yo ahora estoy bien porque tengo 36 aos, pero a m me hubiera gustado estar bien cuando tena 16. Esos aos no me los da nadie. Te roban una parte de tu vida.

Usted vena de una familia religiosa. Sigue creyendo en Dios?

No. Yo digo que cambi de religin, y ahora la que tengo son los Derechos Humanos.

Le cuesta entrar a una Iglesia?

No me cuesta nada. Pero con todo lo que estoy diciendo no s si los que no me van a dejar entrar son ellos. Y por primera vez en toda la entrevista suelta una carcajada.

Fuente: http://ctxt.es/es/20190227/Politica/24599/Agnese-Marra-Miguel-Angel-Hurtado-Psiquiatra-infantil-entrevista.htm



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