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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-03-2019

Sanfermines-1978: el informe Martn Villa
La maraa de un crimen de Estado

Sabino Cuadra Lasarte
Rebelin


La noticia ha saltado a los medios. Gracias a la ayuda de distintos grupos parlamentarios, la asociacin Sanfermines-78: gogoan!, ha conseguido rescatar del Archivo del Congreso el Informe elaborado por el Ministerio de Interior relativo a la criminal intervencin policial realizada durante los Sanfermines de 1978.

El citado Informe, entregado en su da a los grupos parlamentarios del Congreso, fue debatido pblicamente en su Comisin de Interior el 19 de julio de ese mismo ao. Se trata de un Informe elaborado en caliente, compuesto a su vez por tres informes distintos, suscritos por el General Inspector de la Polica, Sr. Dionisio Bartrech, de 11 de julio de 1978, el Gobernador Civil de Navarra, Sr. Ignacio Llano, de 12 de julio y el Subdirector General de la Polica, Sr. Jos Sainz, designado al efecto por el ministro Martn Villa para informar sobre lo sucedido, de fecha 14 de julio.

Junto a ellos aparecan ms Informes, referidos stos a los sucesos de Donostia, donde en una manifestacin en solidaridad con Iruea realizada el 11 de julio, un joven, Joseba Barandiarn, sera asesinado por disparos policiales, y de Rentera, localidad que sufri aquellos mismos das por idnticas razones asalto y barbarie policial. Todos estos otros informes han sido remitidos por Sanfermines-78: gogoan! a los Ayuntamientos de Renteria y Donostia, as como a los familiares de Joseba Barandiaran, a fin de que sean stos quienes decidan libremente lo que a ellos afecta.

INFORME SOBRE SANFERMINES: VALORACIN GENERAL

Digamos en primer lugar que se trata de un Informe realizado por la propia Polica y el Ministerio del Interior; es decir, es un informe de parte, no elaborado por persona o institucin independiente alguna. El principal objetivo perseguido es as intentar eximir a los responsables policiales de aquellos hechos de todo tipo de responsabilidad criminal, sin importar para ello realizar afirmar las ms burdas y falsas afirmaciones.

Los Informes buscan as, con carcter general, reconducir todo a la existencia de posibles negligencias y responsabilidades de carcter nicamente disciplinario, que no penal. A fin de cuentas, el guin del Informe se asienta en lo afirmado por el entonces ministro de Interior, Martn Villa, el da 9 de julio, a las pocas horas de suceder aquella masacre: Lo nuestro son errores. Lo de ellos, crmenes. Sin embargo, y quizs por ser un informe laborado en caliente por tres personas distintas, lo cierto es que son numerosas e importantes las afirmaciones sobre lo ocurrido que contradicen frontalmente lo que despus ha sido la verdad oficial y judicial sobre aquellos hechos.

Digamos por ltimo que la documentacin lograda es tan solo una parte de la existente sobre estos sucesos. A solicitud de Sanfermines-78: gogoan! el Parlamento de Navarra y el Ayuntamiento de Iruea han solicitado hace ya un ao a los gobiernos de Rajoy y Snchez la desclasificacin de diecisiete documentos ms, sin que se haya recibido an respuesta alguna por parte del Gobierno, ni siquiera la de dignarse enviar el acuse de recibo de las peticiones formuladas. En cualquier caso, no nos aburrirn. Seguiremos insistiendo y al final, tal como ha sucedido con el presente Informe, terminaremos consiguindolos. Que nadie lo dude.

UN INFORME ENVUELTO EN UN MANTO DE SILENCIO

En la tramitacin de los sumarios abiertos por los sucesos de sanfermines (todos ellos fueron archivados finalmente sin que ningn polica fuera siquiera procesado ni sentado en el banquillo, pues no lleg a haber juicio alguno), tanto el Juez de Instruccin como el propio Tribunal Supremo requirieron al presidente del Congreso la remisin del citado Informe al Juzgado. Sin embargo, el silencio fue la respuesta a la peticin. A pesar de su importancia, nunca fue aportado a los sumarios abiertos.

Por su parte, en esa misma sesin del Congreso de 19 de julio, se adopt por unanimidad una resolucin en exigencia de la mxima claridad en la informacin sobre los hechos ocurridos y responsabilidades derivadas de ellos..., pero nunca se ha sabido en el Congreso y sus grupos de nada relacionado con lo anterior. Ms silencio.

Finalmente, durante el pasado ao, a peticin de Sanfermines-78: gogoan!, distintos grupos parlamentarios reclamaron el citado Informe, primero al Gobierno de Rajoy y despus al Snchez,. La respuesta, en ambos casos fue idntica: no consta la existencia del informe solicitado. No import a ambos Gobiernos negar as la existencia de algo cuyo debate ocup en el Diario de Sesiones del Congreso ms de 40 pginas. Desvergenza sin lmites de dos Gobiernos prepotentes y cmplices para con la impunidad que ha cubierto estos sucesos.

ENTREMOS EN HARINA: EL ACTA DE LA JUNTA PROVINCIAL DE ORDEN PBLICO DEL 1 DE JULIO DE 1978

El da 1 de julio de 1978 se reuni la Junta de Orden Pblico de Navarra con el objetivo de fijar las normas generales de actuacin con motivo de las prximas fiestas de San Fermn. A la citada reunin acudieron Ignacio Llano, Gobernador Civil de Navarra, Miguel Rubio, Comisario Jefe de Polica, Fernando vila, comandante Jefe de la Polica Armada y Lino Bailo, teniente coronel de la Guardia Civil.

En la reunin se acord expresamente que las directrices de actuacin de las Fuerzas de Polica durante los sanfermines deben ser de mxima prudencia. No solo eso, sino que en el Informe del Gobernador Civil, ste hace referencia a que se descart la entrada de la Polica Armada en la plaza de toros... y no hubo ninguna oposicin al respecto.

Por ltimo, en el Acta se seala adems la peticin de una compaa de reserva de la Polica Armada (guarnicin de Logroo), a sumar a la de Pamplona, con finalidad de reserva y sin intervencin, en principio, de ningn tipo. Es decir, su funcin sera la de reforzar las fuerzas policiales locales, habida cuenta que la poblacin de Pamplona se multiplica durante esas fiestas, pero no para realizar en principio actuacin de tipo alguno.

LA POLICA ENTRA EN LA PLAZA: VIOLENCIA CRIMINAL INDISCRIMINADA

Al finalizar la corrida del da 8 un par de docenas de jvenes bajan al ruedo con una pancarta en la que se lee: Amnista total. Presoak kalera! San Fermn sin presos!. Hay gente que protesta, otros aplauden. Al pasar frente al tendido 3, alguien les arroja algn objeto, lo que hace que algunos de estos jvenes asciendan al tendido, donde comienza una discusin y un pelea entre unos y otros. Sobre esto, el Gobernador civil, cercano al tendido 3, afirma que estos incidentes duraron tan solo breves momentos.

Cuanto este altercado haba ya finalizado, varias decenas de policas de la guarnicin de Pamplona entran por el callejn de la plaza golpeando y disparando desde el primer momento. La carga la ha ordenado el Comisario Rubio, que es quien la anima, encabeza y dirige. Citamos de nuevo al Gobernador Civil: Segundos despus de la entrada de la P.A. algunos de sus nmeros dispararon botes de humo. Pronto aparecen pistolas en manos de agentes de polica, oficiales y el propio comandante vila.

La razn oficial para la entrada es que la Polica entr para disolver la pelea del tendido 3. Sin embargo, como evidencian las fotografas que recoge el propio Informe, los policas no se dirigen a este tendido, sino a todos por igual. La carga es en abanico e indiscriminada contra los varios cientos de personas que entonces ocupan el ruedo. Tambin se dispara contra la gente que est en los tendidos, en especial contra aquellos en los que se encuentran las Peas Sanfermineras.

La polica no entra tan solo por el callejn. Tras un momento en que se retiran quienes haban dado la primera carga, entran desde el extremo opuesto de la plaza la Compaa Especial de Reserva de Logroo que all estaba preparada (qu haca all si se haba acordado en la Junta de Orden Pblico que su funcin era la de reforzar, no la de intervenir?). Su carga es ms salvaje que la primera. El ambiente en la plaza humo, gases,..- se vuelve irrespirable y peligroso. Hay ya numerosos heridos, algunos de bala.

HABLA EL GENERAL INSPECTOR DE LA POLICA, SR. BARTRECH

El Informe del General Inspector de la Polica, Sr. Bartrech, no es un informe cualquiera. No solo por el rango de su autor, sino por su contenido. Suscrito a las 14,00 horas del da 11 de julio afirma ha sido realizado tras contrastar las siguientes fuentes: la propia informacin gubernativa hasta entonces existente (expte. 217/78), contactos con miembros de la polica, conversaciones con el Gobernador Civil, Comisario-Jefe y miembros del Cuerpo General de Polica de Pamplona, as como con miembros de la carrera judicial y fiscal y, finalmente, testigos civiles cualificados.

El general Bartrech no duda en calificar la intervencin policial como un autntico disparate: La orden del Comisario-Jefe disponiendo la entrada en la plaza de toros de la Fuerza Pblica, cualquiera que fuera la versin de la misma, es a todas luces inadecuada; no solo desde el punto de vista policial, sino desde el ms elemental sentido comn. El introducir 30 hombres, en lugar cerrado, con numeroso pblico -18.000 personas- que haba de preverse con seguridad reaccionara en contra, es una temeridad. No solo eso, sino que prosigue diciendo: El Comandante vila al recibir la orden del Comisario ... deba de hacerle los reparos pertinentes, puesto que la ejecucin material del servicio era de la competencia del Jefe de la Fuerza, o bien negarse a cumplir el requerimiento....

En resumen, las rdenes de entrada en la plaza, que segn el Gobernador Civil fueron dadas sin consulta previa a mi Autoridad no solo contravinieron frontalmente lo acordado en la reunin de la Junta Provincial de Orden Pblico sino que fueron tambin un completo despropsito tanto desde un punto policial como desde el ms elemental sentido comn. Y frente a esta orden descabellada, el comandante vila de la Polica, que pudo no solo poner reparos a la orden, sino incluso negarse a cumplirla, dio curso a la misma e incluso penetra tambin en la plaza pistola en mano.

Todos estos hechos, unidos a la constatacin de que los dos contingentes de polica se hallaban agrupados y cercanos al callejn de la plaza y su patio de caballos antes incluso de que terminara la corrida, muestran la evidencia de que, al margen de como se desarrollaron los hechos en concreto, la intervencin policial fue premeditada y preparada con anterioridad, siendo los principales responsables de ella el Comisario Rubio y el comandante Avila, amn de las responsabilidades personales directas correspondieron a los dos capitanes y tenientes que participaron en la intervencin y cargas policiales.

DISPARAR CON TODAS VUESTRAS ENERGAS. NO OS IMPORTE MATAR

Ya se ha sealado al principio que uno de los objetivos principales de los tres informes es el de eximir la actuacin policial de todo tipo de responsabilidad criminal y reconducir todo, a lo ms, al mbito disciplinario interno de la propia polica: traslados, destituciones, sanciones....

Quien mejor expresa esta intencin de difuminarlo todo en el supuesto que lo por l afirmado merezca esta expresin- es el Informe del Subdirector General de la Polica, Sr. Sinz, enviado expresamente por el ministro Martn Villa para redactar un informe sobre los hechos. En ste se afirma as que .. todo fue el lamentable producto de una desacertada interpretacin de indicaciones, o bien de una errnea transmisin de rdenes y/o de defectos en la canalizacin de la decisin operativa, con clara influencia del ambiente de tensin que imperaba. Alguien entiende algo de lo sealado por el sr. Subdirector General de la Polica?

Digamos en cualquier caso que el Sr. Sainz era un antiguo miembro de la Brigada Poltico Social de la Polica franquista, quien a su paso por Bilbao como Jefe Superior de Polica a comienzos de los setenta haba sido denunciado repetidamente como torturador. Es decir, un currculum un tanto sospechoso como para dar credibilidad a su buena fe y diligencia.

En este intento de negar la mayor, tanto el informe de Bartrech como el de Sainz afirman con total desfachatez que los 134 disparos policiales contabilizados fueron hechos al aire. Algo contradicho por el hecho de que todos los heridos por arma de fuego lo fueron en el ruedo, en los tendidos de la plaza y a pie de calle, y porque muchos de los impactos de bala hallados al da siguiente en distintas calles de Iruea (comercios, mobiliario urbano,...) estaban a una altura de entre 1 y 3 metros.

Por otro lado, segn el Informe del General Inspector, Sr. Bartrech, el uso de pistolas estuvo justificado en el pleno sentido jurdico de esta palabra, habida cuenta las agresiones padecidas por los agentes: piedras, botellas,... Sin embargo, el da 9 de julio, un da despus de la agresin criminal, cuando ya se saba de la existencia de un muerto por disparo de bala y de varios heridos, se pudo grabar de la emisora policial las siguientes rdenes: Disparar con todas las energas. No os importe matar. Evidentemente, la licencia dada no era para disparar al aire ni responder a agresiones, sino para matar alevosamente, es decir, para asesinar.

Porque tal como en aquellos das afirmaron la Comisin Investigadora de la Ciudad de Pamplona (Ayuntamiento de Pamplona, partidos polticos, sindicatos, Peas Sanfermineras, colectivos vecinales y sociales) y la impulsada por la Comisin de Peas, la agresin policial padecida por la poblacin de Iruea en aquellos sanfermines no fue en modo alguno casual, sino premeditada, siendo responsable poltico de la misma el entonces gobierno de UCD y, en particular, su ministro del Interior, de quien entonces se pidi su dimisin inmediata.

EL ASESINATO DE GERMN RODRIGUEZ

Algo parecido sucedi con la muerte en la calle, tras la corrida, de Germn Rodrguez, joven militante de la LKI. Los informes afirman que en el lugar y hora en que Germn recibi de frente un disparo en la cabeza no exista all fuerza policial alguna. No solo eso, sino que tampoco a ninguna otra hora fue disparada municin real alguna en ese sitio.

Los Informes describen con detalle seis lugares y horas en los que la Polica dispar municin real. Tres de ellos fueron entre las 21,00 horas y las 21,15, es decir, en tan solo 15 minutos se hicieron 90 disparos. En otros dos ms, entre las 0,00 horas y las 0,30 horas del da 9, se realizaron 34 disparos. Por ltimo, a las 3,00 horas, en otro lugar fueron hechos 6 disparos. Pues bien, resulta sorprendente comprobar que precisamente en las cercanas de la hora en la que Germn fue herido -22,00 horas- no fuera realizado disparo de bala alguno en ningn lugar. Casualidades de la vida o tergiversacin flagrante de los hechos?

Sin embargo, varias personas que se encontraban junto a Germn, en los alrededores, o presenciando los hechos desde ventanas y balcones prximos, afirmaron lo contrario. En sus testimonios sealaron que varios policas avanzaron por la calle a esa hora disparando con un fusil cetme y varias pistolas en direccin al lugar en que se encontraba Germn y otros jvenes, recargando sus armas en alguna ocasin, pues el tiroteo dur varios minutos.

Al da siguiente, en el lugar donde asesinaron a Germn fueron hallados ms de treinta impactos de bala en una farmacia, una caja de ahorros, una farola, un automvil... La mayora de ellos se encontraban a una altura que oscilaba entre los 0,90m. y los 2,50m. As pues, quin puede tragarse la versin oficial de que all no hubo a esa hora fuerza policial alguna y que los impactos encontrados pudieron ser hechos por alguien que no fuera miembro de la Polica?

Y AHORA QUE?

Por todo lo que se ha sealado hasta ahora, la documentacin lograda ha sido de gran importancia para Sanfermines-78: gogoan!. No porque hasta la fecha tuviera duda alguna de que la agresin policial padecida durante los sanfermines de 1978 tuvo un carcter claramente criminal y que la muerte de Germn Rodrguez fue un asesinato, sino porque viene a reforzar precisamente estas afirmaciones.

En esta direccin, el primer paso que vamos a dar va a ser solicitar la ampliacin de la querella criminal interpuesta el pasado 22 de enero por nuestra asociacin, familiares de Germn Rodrguez y varias personas ms heridas en aquellos sucesos, aportando a la misma el Informe tantas veces reclamado, negado y silenciado.... y finalmente conseguido.

El segundo, interponer acciones penales al amparo de lo dispuesto en el artculo 413 del Cdigo Penal que regula el delito de destruccin, sustraccin o inutilizacin de documentos pblicos, pues entendemos que la negativa reiterada del Ministerio del Interior a aportar este Informe y la negacin, incluso, de su existencia, es acreedora de esta consideracin.

En tercer lugar, personarnos como querellantes en el proceso seguido en Buenos Aires por los crmenes del franquismo (querella argentina), por entender que los sucesos de sanfermines de 1978 se enmarcan en el contexto de los crmenes de lesa humanidad cometidos por el franquismo durante sus 40 aos de existencia y, en especial, en el de la violencia criminal que acompa el proceso de Transicin de los aos setenta, cuyo objetivo fue forzar a las fuerzas polticas, sindicales y sociales a aceptar los lmites de la reforma franquista.

Y por ltimo, seguir impulsando la iniciativa Juicio a Martn Villa en la que estamos participando distintas asociaciones de memoria histrica y colectivos sociales de Euskal Herria, Galiza, Madrid, Catalunya, Andaluca, Pas Valencia, Illes Balears.., a fin de poder sentar en el banquillo a quien fue uno de los principales responsables de la represin franquista durante esa Transicin a la que antes nos hemos referido.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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