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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-03-2019

La Cuba de los prximos aos

Julio Perns
La Trinchera


Un anlisis interpretativo de la Cuba que viene tras el S constitucional.

Es importante que cuando intentemos desempolvar la historia de nuestra nueva constitucin, la miremos con una mirada ms amplia del 86,72% a favor y el 9% en contra. Los datos a menudo son muecas frvolas que no aportan las luces suficientes para visionar el horizonte inmediato.

Lo primero que no debemos solapar es que la nueva Carta Magna del pas es superior, con bastante claridad, a la de 1976; aquella posea un ncleo sovitico envolvente y, adems, una disimulada filosofa atesta. Desde mi optimismo ciudadano siento que ahora tenemos a nuestra disposicin un documento que ofrece una amalgama ms amplia de derechos civiles que su antecesor y esto, de cumplirse, puede ser algo que facilite su tangible aplicacin.

No obstante, desde ahora afirmo que una cosa es la mencin de los derechos y otra diferente su puesta en prctica. Sin creerme jurista, es un poco llamativo saber que hay ms de 80 ocasiones en las cuales la constitucin hace referencia a que la ley luego definir este artculo con una norma complementaria (1). No es slo una metfora decir que el ordenamiento jurdico cubano est en el limbo y que, con nuestra votada ley de leyes, se tiene la esperanza de poder llenar ese espacio tan poco utilizado en los ltimos tiempos de constitucionalidad ciudadana.

Uno de los puntos importantes cuando tratemos de recordar por qu se vot S el 24 de febrero, es el de la consulta popular. Esto no es algo del todo novedoso para nuestra nacin, con una infaltable batalla de ideas; pero s en referencia al contexto en que se desarroll dicha consulta. La izquierda vive una de sus peores crisis hemisfricas, con una Venezuela colapsada; en Cuba vivimos la consolidacin de un nuevo gobierno nacional, dirigido por el actual presidente Miguel Daz Canel. Todo esto en medio de una economa deprimida y con tragedias nacionales de gran impacto social-, sufridas en los ltimos meses, como la cada del avin rentado por Cubana de Aviacin con ms de cien muertos y el tornado que azot con rabia el pasado mes de enero a La Habana.

Para los que gustan de profundizar en la etimologa de los conceptos, nos referimos a un proceso de consulta popular cuando se buscan mecanismos eficientes de participacin del pueblo, en la toma consciente de decisiones polticas importantes (2). En Cuba cualquier proceso de este tipo es relevante; sobre todo, por el precedente de una raigambre sustancial de conciencia histrica, en ocasiones vinculada en demasa, con una subjetiva batalla de ideas, que conduce al pueblo a una lucha constante por su emancipacin social. Entonces me parece interesante ver todo el complexus de consulta popular sobre el proyecto de constitucin cubana, desde los espejuelos del profesor francs Guillaume Faburel (3), quien describe nuestro hacer como un proceso que ha buscado la restauracin de la confianza poltica. Es oportuno reconocer que, dentro de la constitucin,

no se menciona nada sobre pobreza y desigualdad

lo que denota un peligro, ya que resulta improbable que a posteriori se realicen polticas de accin afirmativa para corregir estos males sociales. Solo espero que estos planteamientos puedan convocar a los decisores de nuestra nacin a introducir los trminos dentro de sus agendas resolutivas; porque uno de los mejores aportes que debe hacer una Carta Magna, es dar voz a personas con poca o nula visibilidad dentro del entramado social de cualquier nacin. Estamos hablando de poder recrear una realidad pblica con leyes que le den una connotacin importante de sentido poltico.

Un asunto a pensar para las siguientes votaciones generales es que, en otros pases del mundo, las campaas propagandsticas tienen un final, mientras que el Yo Voto S estuvo presente hasta durante el marcaje de la boleta. Dentro de los colegios electorales haba pancartas que lo reafirmaban. Un elemento impresionante es que los 586 diputados presentes en la Asamblea Nacional, al someterse a votacin el proyecto final, dijeron S;

eso deja fuera del mayor rgano representativo del pueblo cubano, a 706 000 personas que no cuentan hoy da, en ese espacio, con algn delegado que represente su No.

Esto debe servir de reflexin al interior del organismo y, como nacin, debemos buscar frmulas que propicien la inclusin de algn representante del pensamiento divergente en las esferas decisoras del pas. Y surge una pregunta que no debe ser soslayada del todo:

si los que votan S estn votando por Cuba, entonces, los que votan No, por qu estn votando?

Lo que se vot es un documento importante, pero el proceso en s mismo no pona en disputa nada de soberana nacional, ni mucho menos nuestra independencia como pas. En la constitucin no aparece ninguna definicin de nacin ni de patria, ni de casi nada, entonces, por qu esto lo representa todo.

Uno de los temas de gran impacto a nivel mundial es el asunto de cmo perfeccionar la democracia; de ah que, a cualquier proceso poltico que logre legitimarse como un estallido de democracia participativa, se le presta gran atencin. Sin embargo, y esto fue reseado incluso por nuestros medios masivos, fuera de Tele Sur y algunos canales rusos, nuestro referndum pas casi en silencio por las grandes cadenas internacionales. Esto puede que no diga nada a muchos, pero, en sentido general, lo efectuado, siento que no cont con mucha credibilidad internacional.

Desde 1998 se est convocando a votacin general con un sentido muy estatocntrico, dando una visin de no cubano, para esas personas que no votan a favor de lo propuesto oficialmente. Desde las fuentes de poder sera interesante valorar la posibilidad de vivir estos procesos como algo en construccin, y no desde una visin de que ya todo es dado por hecho; sobre todo por la magnitud y relevancia cvica del documento en consulta, que atraviesa toda nuestra sociedad civil, en la que, si auscultamos con sinceridad, podemos encontrar opiniones divergentes.

La divergencia no tiene por qu ser vista como un tumor maligno

sino como un sector con una visin diferente a los del establishment gubernamental. Este tipo de consultas populares, generara un mayor grado de confianza de cara al pueblo, si se trabajaran desde los medios con un mayor sentido de pluralidad.

Es importante ir aprendiendo a ceder posiciones histricas de hegemona absoluta

todo esto matizado por la mirada integradora de un discurso oficial transparente, sin dobles intenciones. Algo lamentable es que en nuestra Carta Magna no se hace mencin a la sociedad civil, una fuerza viva dentro del pueblo que suele hacer frente, dentro de la primera lnea, en momentos claves como las catstrofes naturales.

A muchos les llam la atencin el hecho de que, dentro de la etapa consultiva, el pueblo no dijera nada sobre un tema y, de pronto, este fuera eliminado del documento. De ah surge la interrogante sobre la desaparicin del acpite sobre los derechos humanos; porque supuestamente lo que discutimos no era una especie de revalorizacin. Entonces, quin lo elimin y por qu? Lo del matrimonio igualitario pareca una carta de doble cara y ahora se habla de llevarlo a plebiscito; sin embargo, ese mismo tratamiento no se les brinda a otras interrogantes esgrimidas por el soberano, como la ley electoral.

Uno de los logros significativos de la nueva constitucin es el empoderamiento del municipio, sobre todo, porque pervive muchas veces la poltica de esperar a que todo baje desde arriba y esto cambia para bien las reglas del gobierno local. Pero

ahora los etnlogos del patio tendrn que repensar qu es un municipio, para entonces poder brindar un sostn slido a las nuevas leyes de municipalidad

ya que las demarcaciones geogrficas no pueden ser una camisa de fuerza.

Estamos a la puerta de una nueva etapa social, adentrndonos de a poco en la revolucin tecnolgica que vive la humanidad, con una de las poblaciones ms envejecidas de Amrica Latina y en medio de una palpable depresin econmica. La poltica de plaza sitiada, no parece ser algo prximo a desaparecer. Entiendo que no es lo mismo pluralidad poltica que pluripartidismo, pero desde una espiritualidad cristiana, se hace excluyente la existencia, como centro filosfico de la vanguardia poltica de la nacin, de una ideologa que niegue a Dios. Es importante que podamos esclarecer qu es electoral y qu no; por dems, se hace importante suprimir la visin de ratificacin en los medios de propaganda oficial, porque conceptualmente, eso slo habla de estar de acuerdo con algo que ya viene orientado desde arriba.

El control de la constitucionalidad debera estar en manos de los tribunales para que agilicen lo antes posible un conjunto de leyes que no acaban de salir a la luz pblica, como la ley religiosa o de cultos. Al final, solo el pueblo debe ejercer su rol de soberano y su papel como rector de los destinos de la nacin.

La Cuba de los prximos aos ser un escenario virtual con una lucha constante por la influencia ciudadana. Uno de los elementos a seguir ser el desenvolvimiento poltico de una sociedad civil con fuerzas vivas interesantes, naciendo y consolidndose en su interior, adems, de las clsicas ya conocidas.

Como conclusin, considero que la Carta Magna ofrece nuevas oportunidades de empoderamiento ciudadano. Todo esto mediado por obstculos propios de un pas como el nuestro, con mltiples contrastes.

Es importante participar con conciencia cvica de todos los procesos que se advienen dentro del escenario democrtico cubano.

El primer reto que se advierte, en menos de dos aos, es el del cambio del cdigo de familia. Me gustara terminar este artculo con un texto del Papa Francisco, que inicia el mensaje de los obispos catlicos de Cuba en relacin con la nueva Constitucin de la Repblica:

Cada uno puede aportar su propia piedra para la construccin de la casa comn. La autntica vida poltica, fundada en el derecho y en un dilogo leal entre los protagonistas, se renueva con la conviccin de que cada mujer, cada hombre y cada generacin encierran en s mismos una promesa que puede liberar nuevas energas relacionales, intelectuales, culturales y espirituales.

(Mensaje del Papa Francisco Jornada Mundial de la Paz, 2019)

Notas

(1) Intervencin del jurista Eloy Viera Caibre, en un panel organizado en el Centro Cultural P. Flix Varela sobre la Constitucin, el primero de febrero de 2019. Nota del autor.

(2) Docurro Chappi Tania; Consultar y decidir? Dilogo con los ciudadanos; resumen sobre la presentacin en el ltimo Jueves de Temas de Yohanka Len del Ro, filsofa e investigadora del Instituto Cubano de Filosofa; http://www.temas.cult.cu/ consultado el 26 de febrero de 2019.

(3) Guillaume Faburel, profesor de estudios urbanos de la Universidad de Lyon, Francia.

Fuente: http://www.desdetutrinchera.com/politica-en-cuba/cuba-proximos-anos/?fbclid=IwAR0x7sBXKTKQJQ1idIdQpT-j6GUdS2pJ4qjPiSez3OLhNjlxbnlX9zipVb0



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