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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2019

Carnaval: celebrar la alegra de vivir a pesar de todo

Leonardo Boff
Blog de Leonardo Boff


Brasil est viviendo una de las fases ms tristes e incluso macabras de su historia. Se ha desenmascarado la lgica de la corrupcin, presente en toda nuestra historia, como parte de un Estado patrimonialista (colonialista, esclavista, elitista y anti-popular) y secuestrado durante siglos por las oligarquas del ser, del tener, del saber, del dominar y del manipular a la opinin pblica. Durante todo este tiempo ha habido corrupcin y no slo, como se ha atribuido en los ltimos aos casi exclusivamente al PT (es verdad que sus cpulas fueron contaminadas), convertido en chivo expiatorio para ocultar la corrupcin de los privilegiados de siempre.

Ha surgido un nuevo Collor (caza a los marajs), el mito (Jair Bolsonaro) que iba a exterminar la corrupcin. Fueron suficientes 50 das de mandato para identificar la corrupcin tambin en sus propias huestes, hasta en su familia. Muchos creyeron ingenuamente en la profusin de fake news y eslganes de sesgo nazi: Brasil por encima de todo (Deutchland ber alles, lema de Hitler) y Dios por encima de todos. Qu Dios? Aquel de los neopentecostales que promueve la prosperidad material pero es sordo a la nefasta injusticia social y que da mucho dinero a sus pastores, verdaderos lobos trasquilando a sus ovejas? No es el Dios del Jess pobre y amigo de los pobres, de quien deca Fernando Pessoa que no entenda nada de contabilidad y que no consta que tuviese biblioteca. Era un pobre que deambulaba por todos los lugares anunciando una gran alegra para todo el pueblo, como relatan los evangelios.

Dentro de este cuadro siniestro se festeja el carnaval. No podra ser de otro modo, pues es uno de los puntos lgidos de la vida de millones de brasileos. La fiesta hace olvidar las decepciones y da espacio a las muchas rabias ahogadas en la garganta (como los miles que gritaban indecentemente en So Paulo: "B. vete a tomar por el c."). La fiesta, por un momento, suspende la terrible cotidianidad y el tiempo tedioso de los relojes. Es como si, durante un lapso de tiempo, participramos de la eternidad, pues en la fiesta el tiempo de los relojes queda en suspenso. Pertenece a la fiesta el exceso, la ruptura de las normas convencionales y de las formalidades sociales. Lgicamente, todo lo que est sano puede enfermar, como el carcter orgistico de algunas expresiones carnavalescas. Pero esta no es la caracterstica del carnaval.

La fiesta es un fenmeno de riqueza. Aqu riqueza no significa tener dinero. La riqueza de la fiesta es la riqueza de la razn cordial, de la alegra, de mostrar un sueo de fraternidad ilimitada, gente de la favela con gente de la ciudad organizada, todos disfrazados: nios, jvenes, adultos, hombres y mujeres y ancianos bailando, cantando, comiendo y bebiendo juntos. La fiesta es la manifestacin de que podemos estar alegres y felices incluso dentro de desgracias colectivas.

Pensndolo bien, la alegra del carnaval es una expresin de amor que es ms que empata. Quien no ama nada o a nadie, no puede alegrarse, aunque lo suspire por ello de forma angustiada. Un telogo de la Iglesia ortodoxa, del siglo V de la era cristiana, san Juan Crisstomo (de quien el cardenal Paulo Evaristo Arns era lector y gran entusiasta) lo escribi bien: ubi caritas gaudet, ibi est festivitas (donde el amor se alegra, ah se encuentra la fiesta).

Ahora un poco de reflexin: el tema de la fiesta se presenta como un fenmeno que ha desafiado a grandes nombres del pensamiento como R. Caillois, J. Pieper, H. Cox, J. Moltmann y el propio F. Nietzsche. Es que la fiesta revela lo que hay an de infantil y mtico en nosotros en medio de la madurez y del predominio de la fra razn instrumental-analtica que rige nuestras sociedades.

La fiesta reconcilia todas las cosas y nos devuelve la nostalgia del paraso de las delicias que nunca se perdi totalmente. Platn deca con razn: los dioses hicieron las fiestas para que pudisemos respirar un poco. La fiesta no es slo un da que hicieron los hombres sino tambin un da que hizo el Seor como dice el Salmo 117, 24. Efectivamente, si la vida es un camino difcil, necesitamos a veces, parar para respirar y, renovados, seguir adelante con alegra en el corazn.

De dnde brota la alegra de la fiesta? Fue Nietszche quien encontr su mejor formulacin: para alegrarse de alguna cosa hay que dar la bienvenida a todas las cosas. Por lo tanto, para poder festejar de verdad necesitamos afirmar positividad de todas las cosas. Si podemos decir s a un solo momento entonces habremos dicho s no slo a nosotros mismos sino a la totalidad de la existencia (Der Wille zur Macht, libro IV: Zucht und Zchtigung n. 102).

Este s subyace a nuestras decisiones cotidianas, en nuestro trabajo, en la preocupacin por la familia, por el empleo amenazado por las nuevas leyes regresivas del actual gobierno, en la convivencia con amigos y colegas. La fiesta es un tiempo fuerte en el que el sentido secreto de la vida es vivido incluso inconscientemente. De la fiesta salimos ms fuertes para enfrentar las exigencias de la vida, para la mayora llena de lucha siempre y sobrellevada a duras penas.

Tenemos buenas razones para festejar en este carnaval de 2019. Olvidemos por un momento los sinsabores de un gobierno sin rumbo an, con ministros que nos avergenzan y con polticos que representan ms a los grupos que los eligieron que los verdaderos intereses del pueblo. A pesar de todo esto, debe predominar la alegra.

Leonardo Boff es filsofo, telogo y escritor; autor de Virtudes para otro mundo posible (Sal Terrae, 2012).

Traduccin: M Jos Gavito Milano, para el Blog de Leonardo Boff.


Fuente: https://leonardoboff.wordpress.com/2019/03/01/carnaval-celebrar-la-alegria-de-vivir-a-pesar-de-todo/


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