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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2019

Herramientas para discutir una nueva arquitectura financiera regional

Pablo Wahren
CELAG


Hoy la regin enfrenta grandes desafos que requieren un cambio en el rol de las finanzas. La mayor parte de nuestros pases enfrentan, desde los ltimos aos y simultneamente, dos problemas [1] :

1. Dficits sostenidos de cuenta corriente y,

2. Un acelerado proceso de endeudamiento externo.

La vulnerabilidad externa de nuestras economas es cada vez ms elevada y eso es muy peligroso en un contexto donde el ciclo financiero global amenaza con iniciar una fase signada por la reversin de flujos de capital. En las ltimas semanas la tensin se ha reducido a causa de la decisin de la FED de posponer la suba de tasas inters y por la tregua entre Estados Unidos y China. Sin embargo, el equilibrio es inestable y las fragilidades acumuladas en estos aos son muchas.

Hoy, nuestros pases no estn preparados para afrontar lo que la literatura denomina un sudden stop , es decir, un freno en el ingreso de capitales y, menos an, una salida neta. Los equilibrios externos son muy delicados y las recientes devaluaciones y contagios en las economas latinoamericanas durante 2018 dan cuenta de que esta situacin ya se est viendo [2] .

La actual arquitectura financiera internacional no contribuye a aliviar los miedos. La facilidad de movimiento transfronterizo del capital financiero, la dependencia respecto al dlar para realizar todo tipo de transacciones, la condiciones que imponen los prestamistas de ltima instancia de divisas y la concentracin de gran proporcin del ahorro mundial en manos de grandes fondos de inversin, implican grandes desafos y riesgos para las economas latinoamericanas en la coyuntura actual.

En este contexto es preciso pensar alternativas a un esquema que parece entraar ms riesgos que soluciones a los problemas de nuestra regin. Lamentablemente, con los cambios polticos ocurridos en los ltimos aos se abandon una agenda de vital importancia: la construccin de una nueva arquitectura financiera regional. Hacer un balance de los alcances y limitaciones de las medidas que se adoptaron en este frente en las ltimas dcadas y volver a pensar sus potencialidades se hace ms necesario que nunca.

Los debes de la arquitectura financiera internacional

El trmino arquitectura financiera refiere a las instituciones y normativas que rigen las relaciones monetarias y financieras a escala internacional. Tras la salida de la Segunda Guerra Mundial se dise un esquema de tres ejes: el FMI, el Banco Mundial y el GATT (hoy la Organizacin Mundial del Comercio). El FMI tena por objetivo asistir, mediante crditos, las necesidades financieras derivadas de las cuentas externas. El Banco Mundial sera el responsable de financiar las polticas de desarrollo. El GATT armonizara las reglas en materia comercial y contribuira a liberalizar el comercio internacional. Este diseo institucional se realiz en el marco del acuerdo de Bretton Woods, que estableci al dlar como la moneda internacional, al determinar que los pases deban fijar sus tipos de cambio en relacin con esta moneda. A su vez, el acuerdo estableca que la divisa norteamericana tendra respaldo en oro.

Sin embargo, en 1971, el presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, declar la inconvertibilidad entre el dlar y el oro, con lo que ech por tierra el acuerdo de Bretton Woods. Aun as, las instituciones creadas se mantuvieron vigentes y el dlar se sostuvo como moneda hegemnica. El FMI pas a cumplir el rol de garantizar los pagos de deuda contrada por los pases mediante el seguimiento y la implantacin de programas de salvataje y polticas de ajuste. El Banco Mundial se ha dedicado a financiar programas de asistencia focalizada u obras pblicas particulares sin constituir un apoyo al desarrollo econmico. El GATT, luego convertido en OMC, avanz en la liberalizacin de los flujos comerciales.

En estos aos se asisti a un proceso de liberalizacin financiera, expresada en los crecientes flujos financieros internacionales, y al protagonismo de banqueros, fondos de inversin, aseguradoras, calificadoras y bolsas de valores. Tanto las desregulaciones financieras como el desmantelamiento del Estado de Bienestar contribuyeron a este fenmeno. La privatizacin de la seguridad social hizo que el dinero que antes se encontraba en manos del Estado pasara a ser administrado por agentes privados (aseguradoras, fondos privados de pensin, etc.).

Desde ese entonces se han reiterado con excesiva frecuencia y gravedad crecientes crisis financieras (lunes negro de 1987, Tequila 1994, Asitica 1997, Rublo 1998, Brasil 1999, Turqua y Punto.Com 2000, Argentina 2001, Bolsa EE. UU. 2002, la gran crisis de 2007, Grecia 2009, Argentina/Turqua 2018, entre otras). La gravedad de la crisis financiera que atravesamos desde 2008 ha permitido visibilizar la magnitud del dficit de regulacin y coordinacin financiera internacional.

De hecho, a raz de esta crisis se realizaron una serie de cambios entre los que se destacan la implementacin de Basilea 3 [3] , el mayor fondeo para las lneas de crdito de los organismos internacionales y la creacin del FSB (Financial Stability Board). Este ltimo organismo tiene la funcin de coordinar los distintos rganos que emiten normativas financieras. En la arquitectura financiera internacional actual se encuentran, en lo ms alto, el G7 y el G20. Por debajo existen dos grupos de instituciones: por un lado, aquellas que ofrecen financiamiento como el FMI, el Banco Mundial y el BID; por el otro, las instituciones reguladoras coordinadas por el FSB (Carrera, 2009).

Sin embargo, los puntos ms importantes que condujeron a la crisis no han sido corregidos:

El rol del dlar : el dlar sigue siendo la principal divisa internacional y moneda global. Esto es un problema para los pases emergentes ya que en contextos de reversin del flujo de capitales pierden capacidad de hacer poltica anticclica. Ante shocks de liquidez, los bancos centrales de los pases emergentes tienen recursos limitados al no emitir la moneda norteamericana, lo cual no sucede en Estados Unidos que, tras la crisis, pudo desarrollar una poltica profundamente expansiva.

Mala canalizacin del ahorro : el ahorro derivado del supervit externo de economas como las asiticas fluye hacia Estados Unidos en forma de inversin financiera. De esta manera, los recursos fluyen hacia el pas desarrollado en lugar de financiar el desarrollo.

Ausencia de mecanismos de compensacin y de liquidez : no existe ningn mecanismo de compensacin para pases deficitarios en su sector externo. Asimismo, ante problemas de liquidez, tampoco est establecido ningn mecanismo de asistencia para pases emergentes, ms que el discrecional apoyo de los organismos internacionales con sus clsicos condicionamientos.

El shadowbanking: en los ltimos aos ha proliferado lo que se conoce como la banca en las sombras. Se trata de grandes fondos de inversin y otras instituciones que operan por fuera de las normas que rigen los bancos y son los responsables de movimientos multimillonarios de capitales entre pases. Actualmente, por caso, tres fondos de inversin privados manejan en conjunto una inversin de 13 billones de dlares, y son los principales accionistas del 90% de las 500 empresas ms grandes de Estados Unidos y el 40% de todas las compaas del pas [4] . A su vez, son los responsables de gran parte de los movimientos de capital transfronterizos.

Experiencias alternativas

Durante el ciclo denominado de los gobiernos progresistas, la regin inici un importante proceso hacia la construccin de una nueva arquitectura regional. Los pilares de una Nueva Arquitectura Financiera Regional (NAFR), en contraposicin a la arquitectura financiera internacional tradicional, se basan en una institucionalidad democrtica, en incorporar mecanismos de financiamiento sostenibles y basados en la bsqueda de beneficios sociales, y en un diseo integral que abarque todo el sistema financiero (Paez, 2010).

El primer paso de magnitud en esta direccin se encuentra en la Declaracin de Quito de 2007 donde Hubo coincidencia respecto a la necesidad de disear una nueva arquitectura financiera regional, orientada a fortalecer el papel del continente en el mundo financiero y comercial globalizado y beneficiar el aparato productivo que priorice las necesidades bsicas de nuestros pueblos [5] . La carta fue firmada por el presidente de Ecuador, Rafael Correa, y los ministros de Economa, Finanzas o Hacienda de Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay, Venezuela y Ecuador.

No se logr un consenso regional en torno al rol del Banco del Sur. Las preferencias oscilaron entre orientarlo a la financiacin de grandes obras de infraestructura, apalancar la expansin las empresas multilatinas, y hasta promover desarrollos con contenido social, a favor de empresas pblicas y PYMES (Benzi, 2016).

Ante la falta de desarrollo del Banco del Sur, una iniciativa que no se ha consolidado, en junio de 2007, los pases del ALBA decidieron avanzar en la conformacin de un banco de desarrollo subregional, el Banco del ALBA. El 5 de noviembre de 2008 Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela firmaron el convenio constitutivo que dio nacimiento a esta iniciativa. El objetivo declarado fue disear una nueva arquitectura financiera regional, bajo control soberano de los pases latinoamericanos y caribeos, orientada a reducir la vulnerabilidad externa de las economas de la regin y contribuir a transformar el aparato productivo, priorizando las necesidades bsicas de los pueblos. La idea subyacente era que una nueva arquitectura financiera regional permitira desarrollar sus mercados financieros internos para elevar la disponibilidad de liquidez, canalizar recursos hacia programas y proyectos de carcter nacional y regional, revitalizar la inversin y el comercio justo, y desarrollar la infraestructura integradora () [6] .

Un pilar en el diseo de la NAFR fue el diseo del Sistema Unificado de Compensacin Regional de Pagos (Sucre). El Sucre constituye una unidad de cuenta compuesta por una cesta de monedas de los estados que son parte. La constitucin de esta moneda apuntaba a la desdolarizacin de las transacciones comerciales y financieras al interior del grupo, reduciendo as la dependencia del dlar y estimulando la demanda de monedas locales (Puello-Socarras et al. 2014). Esta iniciativa tuvo un desarrollo inicial auspicioso, sin embargo, por diversos motivos, entre ellos el bajo nivel de comercio intrarregional, su inters y utilizacin fue decayendo paulatinamente sin que se lograran los objetivos. En esta lnea, los pases del Mercosur tambin desarrollaron el Sistema de Pagos en Moneda Local (SML), que implicaba financiar el comercio bilateral entre pases miembro con las respectivas monedas locales. Este sistema empez a regir en 2008 entre Argentina y Brasil pero su uso no logr generalizarse. Recientemente, Brasil y Paraguay alcanzaron un acuerdo para utilizar el SML, que aspira a abarcar el comercio entre pequeas y medianas empresas.

Otro pilar de la NAFR sera el Fondo Comn de Reservas, que permitira constituir mayores grados de seguridad financiera a nivel regional y mayores niveles de independencia de la estructura financiera global en aquellos momentos de dificultades financieras, en los que el financiamiento es ms necesario y, al mismo tiempo, ms costoso, debido a la arquitectura financiera existente.

Las potencialidades de una nueva poltica financiera regional que ameritan seguir discutiendo y avanzando en este sentido radican en:

Establecer esquemas de gobernanza democrticos.

Salir de los dogmas del FMI y el G20 que establece recetas uniformes para todos los pases del globo, sin importar sus particularidades econmicas, y pensar una poltica econmica que atienda las particularidades y necesidades de nuestra regin.

Contribuir a la estabilizacin de las economas de la regin frente a crisis del sector externo, sin las exigencias de ajuste que realizan hoy los organismos internacionales para otorgar ese tipo de apoyo.

Favorecer acuerdos cambiarios estables para promover la integracin comercial. Asimismo, la reduccin de la demanda de dlares, va una nueva moneda de carcter regional, permitira evitar frenos en el comercio asociados a la escasez de divisas.

Aislar a la regin de problemas financieros a escala mundial.

Establecer mecanismos de financiamiento orientados a proyectos estratgicos en trminos econmicos y sociales.

Desafos presentes

Urge pensar una nueva arquitectura que nos proteja de las fluctuaciones externas en lugar de exponernos a ellas. Pero no solo eso. Una nueva arquitectura debera favorecer el desarrollo econmico siendo el vehculo para canalizar inversiones que, en lugar de guiarse meramente por los criterios de rentabilidad privada, resuelvan los problemas productivos y sociales ms acuciantes y financien proyectos estratgicos en los sectores que impliquen cambios en nuestra matriz productiva e integren regionalmente cadenas de valor competitivas.

Lamentablemente, la arquitectura financiera internacional no parece llevarnos en esta direccin, tal como reflejan los cambios cosmticos realizados tras la crisis financiera internacional. La gobernanza de los principales organismos rectores de las finanzas (G7, G20, Banco Mundial y FMI) est concentrada en muy pocas manos. Es decir, las decisiones dependen exclusivamente de los pases ms poderosos, que velan por sus propios intereses.

Las salidas individuales tambin tienen sus problemas. Durante los 2000 los pases en desarrollo apostaron a la acumulacin de reservas internacionales como mecanismo de prevencin de crisis del sector externo. Sin embargo, la descoordinacin monetaria global ha provocado que la cantidad de reservas ptimas que debe tener un pas haya aumentado desproporcionadamente, ya que deben enfrentar ataques especulativos y estabilizar el valor de las monedas internas.

Por lo tanto, la mayor potencialidad para avanzar en una arquitectura al servicio del desarrollo se encuentra en la regin. Los recursos combinados y bien administrados de nuestros pases nos permitiran avanzar hacia nuevas formas de integracin, nuevos proyectos productivos de carcter regional, reducir la exposicin a los vaivenes de los pases centrales y resolver la escasez de divisas que cclicamente atraviesan nuestras economas. En resumen, retomar la agenda de la Nueva Arquitectura Financiera Regional y fortalecer las instituciones ya creadas permitira reducir los lazos de la dependencia y avanzar hacia la construccin de una regin ms justa y estable.

Algunos aspectos propositivos para orientar el debate pueden ser:

1. Desdolarizar el comercio intrarregional : promover la utilizacin de una moneda regional con el rol de moneda de intercambio regional y de unidad de reserva.

2. Desdolarizar la economa interna : deben darse pasos significativos para desdolarizar las economas domsticas, por un lado, creando incentivos para mantener activos financieros en moneda local, ya sea gracias al desarrollo de instrumentos indexados y, por el otro, penalizando la tenencia de dlares con fines de ahorro privado o especulacin de parte de particulares, empresas y especialmente de la banca

3. Fortalecer los mecanismos de asistencia financiera : el carcter del apoyo regional puede ser muy distinto al de los organismos multilaterales que como contrapartida exigen polticas de ajuste. Estas lneas de financiamiento deberan ser preferentemente en moneda local (o regional) y permitir financiar las operaciones intrarregionales.

4. Asignacin de divisas para el desarrollo : en los pases en desarrollo, los dlares o divisas disponibles deberan tener como destino prioritario a los sectores estratgicos en los que sea conveniente utilizarlos.

5. Aprovechar las nuevas tecnologas : el uso de nuevas tecnologas pueden implicar un salto en materia de inclusin financiero, una mayor capacidad de fiscalizacin de las transacciones, nuevos mecanismos de financiamiento y la agilizacin y abaratamiento de costos en las operaciones financieras.

6. Regular los movimientos de capitales especulativos : a las regulaciones propias que dispone cada pas (encajes, plazos de permanencia, entre otros) sera importante incorporar medidas de carcter regional. Es fundamental pensar estrategias de carcter regional para poder desarrollar medidas macroprudenciales que beneficien al conjunto y no generen competencia entre los pases por atraer estos capitales a costa de incrementar la vulnerabilidad externa.

Notas:

[1] Este punto se ha desarrollado en mayor profundidad en https://www.celag.org/sombra-negra-riesgos-financieros-america-latina/ y en https://www.celag.org/america-latina-endeudada-reestructuracion-de-deuda/

[2] https://www.celag.org/devaluaciones-america-latina-problema-local-o-externo/

[3] Destinado a regular el nivel de reservas de los bancos y ponderndolo por riesgo. Es decir, dentro de sus activos los bancos deben mantener una proporcin de alta calidad.

[4] Datos extrados de Fichtner, Heemskerk y Garcia Bernardo (2017).

[5] Declaracin de Quito, 7 de mayo de 2007.

[6] Convenio Constitutivo del Banco del Alba, 5 de noviembre de 2008.

Pablo Wahren, investigador CELAG, es licenciado en Economa por la Universidad de Buenos Aires. Actualmente cursa la Maestra en Desarrollo Econmico de la Universidad de San Martn (UNSAM) y el Doctorado en Desarrollo Econmico de la Universidad de Quilmes (UNQ). Se desempea como Investigador en el CITRA-CONICET, donde se especializa en temas asociados a la restriccin externa. Cuenta con experiencia laboral en el sector privado y pblico en calidad de analista macroeconmico y sectorial. Es autor de diversas publicaciones acadmicas y de divulgacin.

Fuente: https://www.celag.org/herramientas-discutir-nueva-arquitectura-financiera-regional/



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