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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2019

Colapso (intencionado) de la sanidad pblica gallega

Elena Martn y Pablo Santiago
El Salto

La gestin sanitaria de la Xunta de Galicia destaca por su carcter privatizador, que pone los intereses de las empresas por encima de los pacientes. El colapso en la atencin primaria y en las urgencias son resultado de una privatizacin implacable que favorece el lucro de gigantes empresariales como Medtronic.


Un multimillonario dueo de una farmacutica dona parte de su patrimonio a un hospital tras perder a su padre, enfermo de Alzheimer. Para el hospital, esta noticia increble permite mejorar las instalaciones, hacindolas ms eficientes y, lo ms importante, sin dar nada a cambio. Solo un mdico ve algo raro detrs de una donacin tan generosa y aparentemente altrusta. Cmo es posible que un empresario multimillonario regale su dinero? No se equivoca. Al tiempo, todas las decisiones tienen que pasar por el millonario, decidiendo a quin curar segn los gastos que implique, exigiendo que se prueben los medicamentos de su farmacutica y despidiendo a las trabajadoras entre ellas a este mdico por no estar de acuerdo con la bsqueda del mximo beneficio en lugar de velar por los enfermos.

El multimillonario Edward Vogler y el doctor Gregory House son dos personajes de la conocida serie House M.D. Sin embargo, en Galicia ocurre algo no muy diferente y que no tiene nada de ficcin. Estamos siendo testigos de una privatizacin lenta pero implacable de la sanidad pblica que podra acabar con dcadas de lucha por una sanidad universal.

La historia de la sanidad en Galicia

La sanidad pblica en el estado espaol no tiene ni medio siglo de existencia. Sin embargo, en este tiempo lleg a ser una de las mejores del mundo. En 1986, la Ley General de Sanidad y el Sistema Nacional de Salud (SNS) modernizaron unos hospitales obsoletos, fruto de la dictadura, y mejoraron la atencin con la creacin de los centros de salud y de la atencin primaria.

En Galicia, con la llegada del PP a la Xunta en los aos 90, la sanidad universal y gratuita empez su declive, siendo atacada desde el poder con la excusa de no ser sustentable, con medidas de corte privatizador. En el blog Pavilln de Repouso, Pablo Vaamonde, mdico y fundador de la revista Cadernos de Atencin Primaria, denuncia este ataque. Hay una estrategia internacional para convertir la sanidad en una parcela de negocio. Desde el FMI, el BCE o el poderoso Club Bilderberg, los poderes econmicos tienen la mirada puesta sobre el SNS y maniobran para hacerse con l. En el Estado hay plataformas (FAES, SEDISA, Club Gertech) que repiten las falacias neoliberales (recogidas en el Informe Abril en 1992): que la sanidad pblica es insotenible, que la gestin privada es ms eficiente y que la financiacin debe ser pblica pero la provisin de los servicios debe ser privada.

Con todo, la sanidad pblica es sostenible y, para muchas, el problema son los recortes y el mal uso del presupuesto que se hace desde muchos gobiernos. El PP de Nez Feijo es de los que parecen creer en esa falsa falta de solvencia, a pesar de erigirse como defensor del sistema pblico y de culpar de la situacin a crticos destructivos de la izquierda. Feijo fue responsable del Sergas en los 90, cuando se lleva a cabo uno de los primeros intentos privatizadores las fundaciones que acabaron sendo rescatadas con dinero pblico.

Desde su llegada a la presidencia de la Xunta, Feijo est contribuyendo a un constante deterioro del sistema, legislando a favor de los intereses privados. Un ejemplo es la nueva Lei Galega de Sade, que supone para muchas un retroceso implacable, pero no el nico. Son ejemplos de esto la paralizacin de hospitales pblicos como el de Vigo, transformado en un hospital semiprivado gestionado por la multinacional Concessia; la paralizacin del Plan de Mellora de Atencin Primaria, que acabo tambin con la autonoma en la gestin en esta especialidad; o la Instrucin 1/2018, que deriva pacientes a hospitales privados y castiga a quien se niega.

Reduccin presupuestaria, recortes de personal, desaparicin de reas sanitarias que acenta el problema demogrfico, colapsos en urgencias provocados por el deterioro de la atencin primaria... Ni rastro de una poltica sanitaria a favor de los pacientes, que sufren de mayores listas de espera y de una peor calidad en su atencin. Los PAC de diferentes reas sanitarias llevan meses de protestas ante la falta de personal, causa de la muerte de una persona en el PAC de A Estrada en agosto.

En cuanto a los complejos hospitalarios, el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), bajo la gerencia de Eloina Nez prima de Feijo desde el ao pasado, es un ejemplo de lo que est pasando en la sanidad gallega: tanto por la infiltracin de empresas como por verse afectado por las polticas del PP.

Medtronic, con voz y voto en el CHUS

Medtronic, empresa estadounidense de tecnologa, servicios y soluciones mdicas, es una de las mayores empresas dedicadas a este mbito. Segn el libro La salud como negocio, coordinado por Vaamonde y con la participacin del portavoz de SOS Sanidade Pblica de Galicia, Manuel Martn, Medtronic est vinculada al capital riesgo, a la industria farmacutica y a la industria de la alimentacin. Adems, el libro recoge que forman parte del consejo de administracin de Medtronic el gerente del grupo estadounidense Apollo beneficiado por Feijoo con la adjudicacin de EVO Banco (Novagalicia) y el Director General de Trexton, empresa mundial de aeronaves incluyendo aviones de guerra. Por otra parte, es socia de la Sociedad Espaola de Cardiologa.

Medtronic entr con xito en bolsa en 1985, sin embargo en 2008 tena prdidas millonarias. Segn una investigacin del Consorcio Internacional de Periodistas (ICIJ), tuvo que pagar 6700 millones de dlares para resolver querellas judiciales de 20.000 pacientes entre 2008 y 2017 ya que sus productos estn relacionados con la muerte de 9300 personas y con las lesiones de 292.000. De hecho, en el estado espaol, una bomba de insulina de esta multinacional, la Minimed 640G, fue retirada del mercado tras un aviso de mal funcionamiento de la Agencia Espaola de Medicamentos y Productos Sanitarios.

En 2014, los autores de La salud como negocio ya advertan que Medtronic llavaba aos interesada en entrar en la sanidad del Estado espaol, concretamente en el rea cardiovascular, por estrategia empresarial. A pesar de su historial de errores y mala praxis entr en la sanidad catalana en el 2015, y en el ao 2016 logr un convenio con el Sergas, precisamente en el rea cardiovascular. Sin embargo, a diferencia del caso cataln, la Xunta ocult las clusulas del acuerdo. A pesar de su historial de errores y mala praxis entr en la sanidad catalana en el 2015, y en el ao 2016 logr un convenio con el Sergas, precisamente en el rea cardiovascular.

Solicitamos ver el acuerdo y la Consellera de Sanidade lo rechaz alegando que haba secretos ' vinculados a la propiedad industrial', denuncia Fernando Abraldes, de la Asociacin de Pacientes del CHUS. Hicimos un recurso ante la Valedora do Pobo y nos dio la razn. Medtronic contest que no tena ningn problema y tuvieron que darnos la informacin. La Xunta fue ms opaca que la propia empresa. Abraldes dice que la Xunta no quera revelar el contenido de esos convenios por el alcance que tiene la intervencin sobre la sanidad pblica por parte del sector privado y de las multinacionales de instrumentos y software sanitarios.

Finalmente, los trabajadores del CHUS tuvieron acceso al convenio, pero la informacin es poco precisa. Para Fernando Abraldes, el peligro est en darle tanto poder a una empresa privada dentro de un hospital pblico. Sorprende que la administracin pblica le de tal capacidad de intervencin a una multinacional americana a travs de convenios que no requieren de concurrencia ni ningn requisito previo, ni acreditacin de competencias, ni solvencia econmica o profesional... nada. Si los elementos que forman parte del convenio se hicieran mediante un procedimiento pblico en el que se permitiera concurrencia, los problemas de Medtronic en el pasado podran ser motivo de exclusin del procedimiento de contratacin.

Por otra parte, el acuerdo de colaboracin, sin intercambio econmico (0 euros), evidencia que la empresa obtendr algn otro tipo de beneficio con el acuerdo. En el convenio Medtronic deja claro cual es su objetivo para el futuro: que los productos que ofrezcan al mercado tengan un valor aadido al estar avalados por hospitales pblicos. No es lo mismo tener un instrumento de control remoto para personas con dificultades cardacas, testado en un hospital pblico que diga que funciona perfectamente, a no tenerlo. Con ese aval, ganas una posicin predominante en el mercado, denuncia Abraldes. Se produce, adems, una dependencia tecnolgica hacia esta empresa, que implica que cuando el hospital precise cualquier componente, a quien tiene que recurrir es a Medtronic. Abraldes recuerda tambin que Medtronic est utilizando patrimonio pblico, los medios tcnicos del CHUS, el personal del Sergas y a los pacientes para testar los productos con libertad.

Adems, Medtronic tiene presencia fsica en las reas de cardiologa de estos hospitales y en el digestivo de Lugo, con asesores que controlan lo que pasa en el hospital y el cumplimiento del acuerdo. Para Fernando Abraldes este es el verdadero caballo de Troya de la sanidad; hay otras formas de privatizar pero esto tiene una implicacin de tal calibre que estamos muy alarmados. Incluso se prev que los planes de formacin de personal sobre todo mdicos residentes corran a cargo de Medtronic, y tambin la utilizacin de sus elementos tcnicos. Es increble.

La privatizacin desde abajo

La prdida de personal en los Puntos de Atencin Continuada (PAC) y la falta de recursos en la atencin primaria por los recortes deterioraron la atencin a los pacientes, llegando a las 60 consultas al da, segn denunciaron varios profesionales. Ante una atencin primaria masificada, mucha gente acaba buscando respuesta en las urgencias.

Hay listas de espera de diez das. La gente busca la atencin donde se la puedan proporcionar en el momento afirma Mara Mguez, de la Asociacin Galega de Mdicos y mdica del PAC de Santiago, para quien la situacin es insostenible. Si la atencin primaria tuviera los medios y el personal precisos, muchas urgencias y domicilios que cubrimos los PAC, seran resueltos en la atencin ordinaria y reduciran la carga de trabajo.

As traballadoras dos PAC reivindican desde hai meses Consellera once melloras nas sas condicins. Es un chiste, nos concedieron la menos importante de las reivindicaciones que tenamos, dice Maris Lpez, tambin mdica del PAC. Es una burla hacia nuestro trabajo. Ni siquiera convocaron al comit de huelga. Mara Mguez aade: Dicen que los centros estn suficientemente dotados y que no lo consideran importante, pero tendran que verse ellos en el momento de una urgencia con una persona sola para atenderla. El otro da en Vigo, una mdica estaba sola y tuvo que pedir ayuda a las personas que estaban en la sala de espera. Este sbado en Santiago, por ejemplo, entraron casi 50 personas en una hora.

Maris y Mara coinciden en que la intencin es privatizar alegando que la sanidad pblica no cumple y que la privada es mejor. En nuestro PAC privatizaron el almacn y ahora es un desastre. Las gasas, por ejemplo, son de un material malsimo, o los guantes, que se gastan muchsimo y no hacen su funcin. Muchas veces deciden ellos lo que hace y no hace falta... Por ejemplo con el Urbason que es un corticoide bsico en muchos tratamientos nos encontramos con que casi no hay porque en el almacn dicen que no es necesario o que gastamos mucho.

Al colapso en los PAC se le suma la falta de personal en las urgencias de los hospitales, haciendo que la situacin sea an peor. Desde 2010 a 2019 en Urgencias hubo que ampliar espacios con camillas, boxes o cubculos sin aumentar el personal. Estamos reclamando personal para atender esos espacios, dice Camilo Agulleiro, de la Comisin de Centro del CHUS. No reclamamos una subida retributiva, reclamamos ms personal para tratar a los pacientes con celeridad, para no saturar Urgencias.

Ante la situacin desesperada en las urgencias, la Xunta y el Sergas alegan que no hay personal suficiente para cubrir las bajas y las jubilaciones, diciendo adems que la gente joven prefiere marcharse a quedarse en Galicia. Esto es mentira, denuncia Agulleiro. Cuando se convoca una OPE en Galicia para plazas estables, se presenta muchsima gente e incluso viene gente de otras comunidades. Ahora los mdicos cuando acaban el MIR estn con contratos da a da cambiando de centro, por lo que terminan yndose a otro sitio con mayor estabilidad.

Fernando Abraldes cree que el problema es querer incrementar la produtividad con el mismo volumen de personal, que no es posible. Al final, los pacientes son las vctimas, viendo su salud deteriorada y permaneciendo en los pasillos y despus muriendo a ltima hora en un cubculo porque no te atendieron antes, en referencia a las dos personas muertas en las Urgencias del CHUS en enero. La situacin est llegando al punto de cuestionar la universalidad y gratuidad de la sanidad pblica. Con todo, y parafraseando a la Doctora Cuddy de la serie House M.D., la solucin est en nuestras manos. Si hacis todo lo que Vogler dice porque tenis miedo de que se vaya con su dinero, entonces l tiene razn, es vuestro dueo. Pero an podis escoger. Y probablemente sea la ltima vez que podris hacerlo.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/sanidad-publica/colapso-intencionado-sanidad-publica-gallega


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