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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2019

Entrevista a Anna Gabriel (CUP)
Los derechos civiles y polticos en peligro

Juan Tortosa
SolidaritS


El peridico solidaritS (Suiza) ha conversado con Anna Gabriel, ex-diputada de la Candidatura de Unidad Popular (CUP) en el Parlamento Cataln, y ahora en el exilio en Suiza, para que nos cuente qu ha pasado este ltimo ao en Catalunya, as como el comienzo del juicio a lxs representantes institucionales del gobierno de la Generalitat y a los lideres de la ANC y Omnium Cultural, por el Tribunal Supremo.

SolidaritS: Recurdanos qu ocurri el 1 de octubre de 2017.

Anna Gabriel: El primero de octubre es un da en el que ocurren varias cosas, pero sobre todo es un da en que uno de los conflictos ms serios que tiene el Estado espaol cristaliza y sus imgenes dan la vuelta al mundo. El da 1 se celebr un referndum de autodeterminacin, que pretenda preguntar a la ciudadana si deseaba constituirse en repblica, independiente del Reino de Espaa. Pero es un referndum que se celebra en condiciones de absoluta excepcionalidad, no solo por la actuacin policial de ese da, que deja ms de 1000 heridos, y que todos conocemos, sino porque durante los meses anteriores ya se haban clausurado centenares de webs, se haban registrado departamentos del gobierno cataln y detenido a 14 altos cargos, se haban presentado querellas penales contra la Mesa del Parlamento, se haban prohibido actos polticos y confiscado material de difusin del referndum en imprentas o mientras la gente encartelaba en sus pueblos. O, por ejemplo, se haba sitiado policialmente nuestra sede en Barcelona durante ms de 8 horas y sin orden judicial.

El da 1, finalmente, la gente sali a defender los colegios electorales y las urnas con tanta dignidad porque sintieron que si no lo hacan, avalaban todas las vulneraciones precedentes; las del derecho de reunin, de manifestacin, de expresin y de participacin poltica. Sintieron que lo que estaba en juego era su voto sobre la independencia, pero otras muchas cosas ms.

S.: En esas fechas proclamasteis la Republica Catalana. Qu balance haces de esta experiencia?

A. G.: Creo que una de las posibilidades que ha comportado trabajar por la constitucin de una repblica catalana, que es obvio que en este momento no es una realidad material, es que abrimos el abanico de todos los sueos. Y quiero insistir en este punto porque el debate existente en Catalunya durante estos aos era tambin un debate sobre la sanidad, la educacin o el ejrcito. Una parte importante de la poblacin, que ve en el Estado espaol y en sus poderes una falta de voluntad de dar respuesta a la crisis econmica, a la corrupcin o a la perdida de soberana econmica y financiera, ve en la constitucin de una repblica catalana posibilidades de abrir debates constituyentes sobre multitud de cuestiones. En los ltimos aos la consciencia critica, la sensibilidad social, el respeto por la pluralidad o la voluntad de trabajar por unas relaciones mundiales alejadas de las invasiones militares, ha crecido. Por lo tanto, y aunque la situacin sea de auge de la derecha y la extrema derecha, y de discursos beligerantes y de odio, las personas republicanas, que nos sentimos herederas de la Repblica que combati contra el golpe de estado fascista de 1936, seguimos pensando que luchar por la repblica y contra el fascismo, siempre vale la pena.

S.: Observando desde fuera de Catalunya se tiene la idea que quien domina la accin politica hoy da en Catalunya es el gobierno de Madrid. T, qu opinas?

A. G.: El Estado espaol es un Estado fuerte a nivel diplomtico, es un Estado que controla la administracin, con aliados econmicos y financieros, tambin internacionales, muy influyentes. Es un Estado, adems, que cuenta con un poder judicial que acepta instruir causas penales contra actores polticos, pero tambin sociales, culturales o educativos. La situacin es de mucha excepcionalidad desde el punto de vista democrtico y del estado de salud en que se encuentran los derechos civiles y polticos. Pero tambin es una situacin en la que mucha gente adquiere conciencia de que solo una solucin democrtica puede resolver la situacin.

S.: Este 12 de febrero comenz el juicio contra 10 representantes del gobierno cataln y los portavoces de ANC y Omnium Cultural, que estn actualmente en prisin desde hace un ao. Por qu este juicio?

A. G.: El Fiscal General del Estado prepar una querella criminal contra el gobierno y toda la Mesa del Parlament de Catalunya. La acusacin era de rebelin y sedicin. Unos das antes, el 16 de octubre, ya haban encarcelado a los dos presidentes de la ANC y de Omnium Cultural, esta ltima una asociacin que cuenta con 160.000 personas asociadas, alegando que hubieran podido cometer esos delitos por el hecho de invitar a la gente a movilizarse en las calles. Pero es que adems en el proceso judicial, y esto es un aspecto diferencial de la justicia espaola, como acusacin particular est tambin Vox, el partido poltico que recientemente consigui representacin en el Parlamento andaluz y que mantiene posiciones de extrema derecha. Esta misma semana ha sido invitado al Parlamento europeo de la mano del partido Ley y Justicia de Hungra, un partido que dice literalmente que la inmigracin puede traer a Europa pandemias erradicadas, o que hay que derogar la ley contra la violencia de gnero. Pues bien, esta formacin es parte de la acusacin, junto con la fiscala y la abogaca del Estado, y pide 74 aos de crcel para estos presos y presas polticas. Ese juicio es la derrota de la sociedad ante sus propios retos. Ese juicio es la consecuencia de la irresponsabilidad de muchos dirigentes polticos del Estado que durante dcadas han dicho que la unidad de Espaa no se discute. As que ese juicio es un despropsito. Por eso algunas defensas y personas acusadas tienen claro que van a aprovecharlo para ser ellas quien acusen al Estado de todos los atropellos de derechos fundamentales que se estn produciendo en nombre de la unidad de Espaa.

S.: Qu errores piensas que ha cometido la izquierda radical independentista en este proceso?

A. G.: Seguramente muchos; si no se reconocen errores, difcilmente se puede intervenir en poltica con honestidad y, por lo tanto, difcilmente se puede seguir diciendo que se es de izquierdas. Dira que no supimos prever que el Estado y buena parte de los actores polticos principales invertiran todo el esfuerzo en generar divisin identitaria. El independentismo no se distingue, justamente, por fundamentos identitarios, y en cambio han conseguido que parezca que el conflicto es entre dos mitades. Ese es el relato oficial, de forma permanente: en Catalunya hubo un golpe de Estado, los responsables del referndum son criminales y son responsables de un enfrentamiento civil. Esa guerra ideolgica, meditica, de esa magnitud, no la supimos prever, por lo tanto, quizs no estuvimos atentas a la realidad que se generara. Tambin dira que quizs no fuimos suficientemente explcitos respecto a la represin que habra. Seguramente porque la gente viva con tanta, tanta ilusin el hecho de poder votar y poder decidir que insistir tanto en la represin y en el dolor que esta podra causar en la gente no era fcil, y quizs no lo hicimos lo suficiente. Tambin aadira que podramos haber hecho una campaa de difusin internacional mucho ms intensa. Pero de lo que partidos contrarios al referndum piden que digamos que fue un error, convocar el referndum, no puedo aceptarlo. Nunca puede ser un error poner urnas.

S.: Y ahora, qu piensas que hay que hacer?

A. G.: Pues yo creo que seguir pensando que luchar por la consecucin de derechos econmicos, sociales, culturales, civiles y polticos, vale la pena. Seguir luchando porque todava no ha habido ningn argumento razonable que indique que un referndum no puede ser una buena forma de conocer cul es el apoyo real a la independencia. Y es que desde nuestra perspectiva, solo la confrontacin con el Estado nos permite adems plantear alternativas a nivel econmico. En el marco de la monarqua parlamentaria del Estado, por su propia gnesis y eso requerira de mucho ms espacio para ser analizado-, hay pocas opciones de gestar un sistema econmico ms justo, que genere menos desigualdades. Es por tanto importante nuestra alianza con las izquierdas de mbito estatal, que muchas veces han tenido una posicin, a nuestro entender, muy centralista: no os vayis del Estado y ayudadnos a construir uno ms de izquierdas. Nuestra respuesta siempre era: ayudadnos con la repblica, que es la mejor manera de democratizar el Estado y sentar unas bases que permitan, a su vez, generar otros marcos econmicos que el sistema actual no permite.

Hay quien puede pensar que lo que deberamos hacer es olvidarnos de todo lo que ha sucedido y esperar a si algn da 2/3 partes del Congreso espaol deciden cambiar la Constitucin espaola de 1978 y ese artculo que plantea que la unidad de Espaa es indisoluble. La respuesta es que nosotros no luchamos por establecer un nuevo marco territorial. Nosotros queremos contribuir a un mundo ms justo, queremos poner la vida en el centro y deseamos establecer marcos jurdico-polticos que respondan a las necesidades de las mayoras y no de las elites. Nada de esto es posible en el seno del Estado espaol, desgraciadamente, porque la pulsin hacia el autoritarismo est an demasiado presente. La repblica catalana no s si sera feminista, por ejemplo, pero s que como mnimo un proceso constituyente para definir las bases constitucionales desde una perspectiva de gnero sera posible. Es ya mucho ms de lo que tenemos y es algo a lo que no podemos ni debemos renunciar.

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article14627



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