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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2019

Adoctrinamiento para una "minera sostenible": un arma cargada de no futuro

Julia Barbosa
Ctxt


Hace un par de semanas nos enterbamos a travs de diversos medios de que la Cmara Oficial Minera de Galicia, con el apoyo del conselleiro de Industria, daba a conocer pblicamente la marca Minara sostible de Galicia. Su objetivo era, segn los organizadores, responder a la campaa de mitos y desinformacin que lleva aos producindose sobre el sector minero en este territorio. Y como medida estrella para revertir esta situacin presentaban unos materiales escolares, dirigidos a infantil, primaria y secundaria a travs de los cuales poner en valor el protagonismo de los minerales en el desarrollo de la humanidad, la funcin social de la minera y el compromiso de las empresas mineras con la calidad medioambiental y la rehabilitacin y restauracin de los espacios mineros una vez finalizada su explotacin.

Si nos detenemos en los argumentos-fuerza con los que los representantes del lobby minero pretenden revertir esa desinformacin de la que se quejan, podemos asistir a un juego de prestidigitacin, en el que la realidad se muestra de manera totalmente alterada, como el mundo al revs. El inters general forma parte de este argumentario, con el que el sector de la minera pretende mejorar su imagen.

La actual Ley de Minas del 73, preconstitucional por tanto y segn muchas organizaciones y voces autorizadas inconstitucional tambin pues no tiene en cuenta las consideraciones medioambientales, establece en efecto que toda la riqueza del pas se supedita al inters general. Pero lo que fija ms bien son las condiciones para la expropiacin forzosa y la eliminacin de toda traba que se oponga a la extraccin de recursos, lo que va a ir determinando una interpretacin del inters general que suele ser ajena al inters de muchos, frente al de unos pocos.

Este marco interpretativo facilita la confusin y la mezcla del inters general con los intereses de las grandes empresas mineras, lo que se agudiza en el contexto actual de desregulacin. Esto se traduce en la proliferacin de proyectos de megaminera que destruyen, atentan y amenazan al patrimonio y al bien comn. En definitiva, el inters general puesto al servicio del fetiche casi universalmente aceptado del crecimiento econmico ilimitado.

Para acabar de configurar ese mundo al revs de manera creble hace falta crear un OTRO. Un OTRO que, este s, defiende solo sus intereses particulares y para ello propaga bulos y genera desconfianza hacia el sector minero. De manera que, como en un juego de espejos, las plataformas vecinales medioambientales y los colectivos ecologistas que defienden el mantenimiento de formas de vida sostenibles y la preservacin de los recursos y del medio natural para las generaciones futuras son vistos como unos iluminados, enemigos del inters general.

Reivindicar la funcin social de la minera es tambin otro de los centros de inters de esta campaa, que pretenden introducir en las escuelas.

Si entendemos que la funcin social de la minera se expresa en la utilizacin social de sus recursos, es imprescindible y estratgica. Pero precisamente por eso, porque es un recurso necesario y limitado (mucho ms en la actualidad), es por lo que su extraccin y finalidad no debe servir para alimentar una demanda externa de produccin ilimitada que satisfaga una dinmica consumista voraz que est sobrepasando los lmites fsicos del planeta. Los minerales son recursos finitos, no es posible su extraccin en condiciones de sostenibilidad pues una vez se extraen se agotan. Por eso, y ms ahora que tenemos la urgencia de transitar hacia otro modelo energtico, se hace ineludible garantizar la disponibilidad y el uso de estos recursos para las necesidades estratgicas que estos cambios nos pueden deparar. Tanto en el momento actual, como en el futuro que habitarn otras generaciones.

Se argumenta tambin en esos materiales didcticos que la minera es una actividad que aporta valor a las comarcas en las que se instala, ayudando a fijar la poblacin al territorio. Esta afirmacin no tiene en cuenta los nmeros. Si analizamos los datos demogrficos que hacen referencia a los 20 aos (71-91) en que, por poner un ejemplo, estuvo abierta la Mina de Touro- O Pino, la prdida de poblacin en estos ayuntamientos fue mucho ms acusada (-22,8% para el concello de O Pino y -24,5% para el concello de Touro) que en los 20 siguientes, (1991 - 2011) en los que ya la mina estaba cerrada (-10,2% para O Pino e un -18,8% para Touro). Esta tendencia es similar en otros ayuntamientos que tambin tuvieron minas a cielo abierto, como en Belmonte de Miranda, concejo asturiano situado en el cinturn de oro del Narcea.

Galicia necesita su minera, clama el lobby, realizando un ejercicio discursivo de apropiacin simblica que equipara las necesidades de las grandes empresas con las de toda la poblacin. Frente a ello, crece una ciudadana activa y organizada que entre el espanto y la responsabilidad rechaza estas polticas extractivistas. No es la ignorancia. Tampoco los prejuicios. Es la constatacin hoy mismo de las graves consecuencias que para la tierra y el agua tienen las prcticas que en su da (y en condiciones mucho menos agresivas que las actuales) produjeron las minas abandonadas hace dcadas y que hoy la administracin no slo no repara o insta a reparar, sino que minimiza y niega a la vez que promete que los nuevos proyectos mejorarn los ecosistemas donde se desarrollan.

Por todo esto resulta especialmente escandaloso que la Xunta de Galicia se coloque al lado de estas grandes empresas frente al sentir mayoritario de la ciudadana. Que financie adems estos materiales a travs de una subvencin para el fomento del sector minero, concedida por la propia Consellera de Economa renunciando, por lo tanto, a ejercer siquiera un papel de arbitraje y de salvaguarda del inters general, al equiparar ste como ya decamos con una idea de progreso basada en el crecimiento ilimitado. Idea que se ha hecho hegemnica, invisibilizando sus consecuencias ecolgicas y sociales a costa de expoliar otros territorios, de ocultar el trabajo de reproduccin social de las mujeres, de negar el agotamiento de la energa y los materiales y de crear en definitiva la ficcin de que es posible una vida emancipada de la naturaleza y de las necesidades y dependencias de nuestros cuerpos fsicos.

Por esto es urgente que ahora que la informacin cientfica y nuestra propia experiencia emprica desvela que es imposible seguir negando la alteracin de los ciclos naturales y el agotamiento de los recursos, construyamos otro modelo que defienda y concrete la posibilidad de un futuro habitable.

Ese futuro, el de nuestros hijos e hijas, de los hijos e hijas de todo el planeta, tiene que abrirse hueco a travs de muchos frentes, entre los que la educacin tiene un papel central. Construir un mundo no basado en el crecimiento ilimitado de la economa y que ponga la vida en el centro implica necesariamente un modo de vida ms austero, que articule la produccin y el consumo de manera cercana, no global, que atienda a las necesidades de las personas, y que asuma la necesidad de cuidados y la interdependencia con la naturaleza. Implica tambin huir del modelo individualista que muestra sujetos autnomos escindidos del resto de la vida.

Todo esto es lo que un gobierno responsable y comprometido con el bienestar de la ciudadana debera estar plantendose llevar a las escuelas, contribuyendo a romper los vnculos que identifican el consumo con la calidad de vida, que de mantenerse no slo nos est abocando a la insostenibilidad de sta, sino tambin a formar sujetos infelices condenados a vivir una vida de privaciones y frustracin.

La ley orgnica de educacin vigente recoge entre sus fines preparar al alumnado para el ejercicio de la ciudadana y la participacin, con actitud crtica y responsable. Frente a esto la Xunta de Galicia participa de una prctica de adoctrinamiento de los nios y nias al servicio de los intereses de un modelo agotado, que ha llevado hasta el lmite la capacidad de regeneracin del planeta, actuando de manera realmente irresponsable ante los retos que este momento requiere.

Por todo esto, es reconfortante que, adems de las organizaciones ecologistas ms sensibilizadas con el tema, sea la Federacin de Anpas Galega, la organizacin que representa a las madres y padres del alumnado gallego, quien, asumiendo la responsabilidad ltima de que sus hijos e hijas se formen como ciudadanos y ciudadanas crticos, se oponga a que la Xunta haga uso de estos materiales en los que se propaga una imagen idlica de la actividad de las empresas mineras, que en ltima instancia pretende amortiguar y desescalar la respuesta social que estas actividades estn encontrando. Esperemos que esta vez la libre eleccin de los padres tambin sea escuchada.

No quiero dejar pasar la ocasin para agradecer a todas las personas, las organizaciones, las administraciones que cada da se posicionan y luchan contra la reapertura de la Mina de Touro O Pino y por la restauracin del dao ya causado.

Julia Barbosa es integrante de la Plataforma Mina Touro O Pino NON.

Fuente: http://ctxt.es/es/20190306/Firmas/24749/Julia-Barbosa-tribuna-minera-Galicia-explotacion-recursos.htm

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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