Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2019

Un paisaje habanero por erradicar
Monlogo de un basurero

Jos Antonio Michelena
IPS


Hoy cumpl diez aos y sigo aqu, en el mismo lugar donde nac y contino mis ciclos de vida: crecimiento y decrecimiento, como casi todos mis hermanos gemelos en la ciudad.

En ocasiones crezco tanto que me vuelvo un gigante. Para eso me nutro de papeles, cartones, cscaras de frutas y vegetales, restos de comidas, pomos, latas, cristales, telas, ramas de rboles, mesas, sillas, ventanas, herramientas, escombros; piezas de autos, de computadoras, de cocinas, de refrigeradores, de telfonos, de televisores; y todo lo imaginable.

Cuando adquiero grandes proporciones me extiendo en todas direcciones, tanto que a los autos y camiones les cuesta trabajo pasar por la calle porque la ocupo en una buena parte. Algunas personas pasan rpido, con la boca y la nariz tapadas. Parece que les doy asco. Otras no, ni siquiera me miran con desprecio.

Quienes ms me visitan son las ratas, las cucarachas, las moscas, los gatos, los perros, y los buzos. De estos ltimos hay varios tipos, pero se clasifican en dos grandes grupos: ocasionales y profesionales. Los primeros recogen, eventualmente, una mesa, una silla, una cabilla, un poco de arena, o un pedazo de ventana. Los segundos estn divididos segn su rea de especializacin: los que buscan latas de cervezas y refrescos, botellas, cartones; o los que buscan comida.

Los que bucean comida tambin forman dos grupos. El primero lo integran quienes pertenecen al ltimo escaln de la pobreza, los indigentes; pero hay otros buzos de comida con otro rango: los criadores de cerdos.

Los buzos que cran cerdos recorren los basureros con una lata para echar la comida y una herramienta para hurgar en el contenedor. Algunos usan guantes y tapabocas para protegerse. En ocasiones van en parejas y aplican una divisin social del trabajo: uno sujeta la lata y el otro extrae y vierte el contenido.

Como la cra de cerdos es una ocupacin rentable, ellos interpretan el buceo como un modus vivendi tan respetable como cualquier otro. Sin complejo alguno. Si a alguien se le ocurre llamarles la atencin por el reguero que hacen, los criadores de cerdos se pueden tornar muy agresivos. En eso todos los buzos se parecen. Yo les digo: djenlos tranquilos, no los molesten, para eso estn los agentes del orden y ellos no les dicen nada.

Los buzos criadores de cerdos, generalmente, andan en bicicleta para poder moverse rpido de un lugar a otro y llegar primero. Yo he visto disputas entre buzos que reclaman su hegemona, su derecho de buceo: nadie puede venir de otro barrio a escarbar en su zona antes que ellos.

En tanto tiempo que llevo en este lugar he podido conocer bien a la gente que viene a botar basura. Estn los que siempre la echan en el contenedor (cuando no est repleto). Incluso, si est cerrado, lo abren para arrojarla dentro. Y estn quienes les da lo mismo lanzarla donde quiera. No es su problema, dicen.

Otro grupo de visitantes cotidianos es el de los que vierten escombros. Llegan con sus carretillas y desparraman los desechos por todas partes. Luego, encima de los escombros, la gente deja tazas de bao, lavamos, cocinas, puertas, ramas, yerbas y comienzo a crecer y crecer.

Cuando pasan los das y he crecido tanto que las ratas y las moscas estn de fiesta por todas partes y los vecinos ms cercanos se han cansado de protestar y de quejarse, entonces llegan los camiones de comunales. Vienen con una excavadora que lo recoge todo, pero que tambin destruye ms la cerca del almacn que est al fondo, la acera, la calle Y se profundiza y extiende ms el hueco que se lo traga todo, el hoyo donde todo se hunde, donde me reproduzco de nuevo en otro ciclo, y otro, y otro.

Precisamente ayer vinieron los camiones, se llevaron una montaa de basura y me redujeron a la mnima expresin; adems, dejaron tanques recolectores nuevos; pero s que este orden no ser por mucho tiempo. Los servicios comunales volvern a ausentarse por varios das y tambin comenzarn a desaparecer las ruedas de los tanques, estos quedarn inservibles, y la basura volver a expandirse, a aduearse del espacio.

He odo decir que en otras partes de la ciudad han tomado empeo en erradicar a mis hermanos, dicen que tiene que ver con un cumpleaos de La Habana, pero aqu no hay hoteles, no pasan turistas, no vive nadie importante, no le importo nada ms que a los vecinos ms cercanos. Ser que este barrio no forma parte de la capital?

Saben una cosa? No es agradable ser un basurero, no es placentero ser madriguera de ratas, moscas, cucarachas, tener este mal olor; saber que representamos la marginalidad, los malos hbitos, la indisciplina social, la insalubridad, la incultura; y ser despreciados por las personas educadas y de buenas costumbres. Es vergonzoso. Alguien debiera de poner fin a nuestra existencia para siempre. Pero cundo llegar ese momento?

Fuente: http://www.ipscuba.net/espacios/la-esquina-de-padura/miradas-cubanas/monologo-de-un-basurero/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter