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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-03-2019

8M & #HaciaLaHuelgaFeminista
8 de marzo: da de la mujer trabajadora y revolucionaria, no es da de reinas y explotadoras

Cecilia Zamudio
Rebelin

Hacia otro 8M. "Si nosotras paramos, el mundo se para"




El 8 de marzo se conmemora a la mujer trabajadora, revolucionaria. La comunista Clara Zetkin propuso la conmemoracin en la conferencia de mujeres socialistas de 1910, para homenajear la lucha de las mujeres contra la explotacin capitalista. Se recuerda el asesinato, a manos del Gran Capital, de 129 obreras quemadas vivas en una fbrica cuyos dueos haban cerrado las puertas (en EEUU). Se conmemora la lucha por la justicia social, la lucha contra el patriarcado y el capitalismo, cuyos mecanismos se articulan el uno al otro a la perfeccin.

El 8 de marzo qued apuntalado como fecha eminentemente revolucionaria por los sucesos del 8 de marzo de 1917 en la Rusia tzarista: miles de mujeres salieron a las calles clamando por sus derechos, contra la explotacin y las guerras que la burguesa impona al pueblo: ellas detonaron la Revolucin de Octubre.

Tras la revolucin de Octubre las mujeres conquistaron sus derechos econmicos, sociales, sexuales y reproductivos: derecho al voto para todas las mujeres (no solo para las propietarias como en Gran Bretaa), derecho al divorcio, derecho al aborto, derechos plenos al estudio y trabajo, vivienda, sanidad y educacin garantizadas, etc. Todos estos derechos todava se siguen luchando en la inmensa mayora de pases capitalistas.

Las mujeres somos la parte ms golpeada de la clase explotada. Somos vctimas de las guerras imperialistas, del saqueo capitalista que empobrece regiones y pases enteros, de las privatizaciones y la precariedad, y adems somos vctimas del machismo incesantemente promovido por los medios y toda la industria cultural del capitalismo. Porque el capitalismo se sustenta fragmentando y dividiendo a la clase explotada: por ello la industria cultural del capitalismo difunde incesantemente paradigmas de discriminacin como el machismo y el racismo. Somos las trabajadoras explotadas, estudiantes, artistas, paradas y jubiladas a quienes se nos est privando de una vida digna, en ocasiones hasta de la alimentacin, la vivienda, el acceso a la salud, el acceso a la educacin, etc.

Somos privadas de condiciones de trabajo y de remuneracin dignas por los capitalistas que sacan la plusvala de nuestro trabajo. Somos las madres cuyo trabajo en el hogar no es reconocido, las que se quedan en absoluta precariedad sin pensin. Somos las mujeres migrantes empujadas a padecer las peores explotaciones: en maquilas de espanto, rociadas de veneno en el agro-industrial, abocadas a la explotacin de la prostitucin o a ser cosificadas y saqueadas como "vientres de alquiler". Somos las nias violadas y forzadas a parir. Somos designadas por este sistema como la diana de las frustraciones aberrantes que este sistema causa, de la misoginia que fomenta.

Por ello el feminicidio galopa: porque los medios banalizan la tortura y toda discriminacin alienante funcional al capitalismo, porque la violencia ejercida de manera estructural arrastra su odio contra nosotras. Somos vcimas del capitalismo y su barbarie, vctimas del machismo que el mismo Capital promueve; pero tambin somos mujeres luchadoras y revolucionarias. El 8 de marzo no es el da de las princesas, ni de las empresarias explotadoras.

Las mujeres opresoras, las Cristine Lagarde, las Thatcher, las Hillary Clinton y dems... las que se lucran de devastar selvas, de oprimir poblaciones, de esclavizar en fbricas de espanto a miles de trabajadoras, las que se lucran, tambin, de fomentar el machismo a travs de sus medios de alienacin masiva, son clase explotadora, al igual que los hombres de la clase explotadora. El verdadero feminismo es revolucionario, lucha contra la clase explotadora y su sistema capitalista: contra este sistema que promueve incesantemente paradigmas de opresin y sumisin como el machismo o el racismo.

Al Capital le interesa mantenernos atadas a la divisin sexual del trabajo, a labores de cuidado no remuneradas, a la discriminacin salarial por ser mujeres. Al Capital le interesa una clase explotada pulverizada y golpeada, impedida de unidad por el machismo, el racismo, el individualismo, el miedo y dems alienaciones que la clase explotadora se encarga de cultivar. Frente a una realidad tan brutal, el reformismo, siempre sirviendo a impedir cuestionamientos profundos, pretende encapsular nuestra lucha y superficializarla, ocultando su carcter de clase, obviando la funcionalidad que para el capitalismo tiene el machismo.

El reformismo busca ocultar que no lograremos cambiar la cultura profundamente machista que impera en el mundo entero, a menos que nos tomemos los medios de produccin y por lo tanto los de difusin y educacin. Los caballos de Troya de la burguesa intentan hacer creer que las mujeres explotadoras son nuestras hermanas, cuando ellas tambin participan de perpetuar este sistema que devora a la naturaleza, explota a los seres humanos (a la clase trabajadora), y perpeta al machismo, al racismo, al individualismo, comportamientos y discriminaciones fundamentales para el mantenimiento de este sistema putrefacto.

Las mujeres revolucionarias sabemos que la sociedad de clases se perpeta sobre la violencia: esa violencia ejercida por la clase explotadora (la que posee los medios de produccin) contra las mayoras explotadas y precarizadas, y sabemos tambin el lastre que significa el machismo para la unidad de la clase explotada. Luchamos tambin por un feminismo revolucionario, para poder oponerlo a la infame recuperacin que el sistema est intentando hacer de la lucha feminista, con sus aberrantes Caballos de Troya y su discurso de sororidad interclasista" (Cmo si tuviramos que tener "sororidad" con una capitalista explotadora, una proxeneta o una ficha del complejo militar-industrial por el mero hecho de ser mujer!).

Luchamos contra toda explotacin, y nuestra lucha contra la opresin de la mujer trabajadora, la adelantamos luchando da a da contra el machismo, y luchando contra la raz que sostiene las desigualdades sociales: luchando contra un sistema que fomenta la opresin de la mujer porque la necesita como mecanismo de dominacin y divisin de la clase explotada; luchando contra un sistema que fomenta la violencia machista a modo de control social: como vlvula de escape de las frustraciones que tal sistema crea.

El Feminicidio es parte de la barbarie de un sistema econmico, poltico, social y cultural, el capitalista, violento en esencia y perverso en su lgica. Un sistema basado en la explotacin de las y los trabajadores y en el saqueo de la naturaleza, es un sistema que necesita banalizar la explotacin, la injusticia social y la tortura. La lucha por la emancipacin de la mujer y la lucha contra el capitalismo son inseparables. Por un feminismo revolucionario, que no es foto de portada sino lucha cotidiana, que lucha contra toda explotacin.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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