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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-03-2019

Tambores de guerra contra Venezuela: las hiptesis en curso

Roger Landar
Rebelin


No cabe duda, el conflicto venezolano tiene una dimensin geopoltica irreductible a la lgica binaria schmittiana amigo-enemigo. El anti-imperialismo es el ltimo bastin de unidad posible para el gobierno encabezado por Nicols Maduro (sin duda, el presidente elegido bajo la legalidad constitucional en curso). Pero esto no debe llevarnos a reducir la conflictividad social a la simple polarizacin imperialismo-nacionalismo. Hay ms. Las dinmicas de las distintas regiones histricas de Venezuela estn sujetas a profundos cambios en las relaciones de poder, y ello incluye los vnculos con los procesos de acumulacin global y la medida geopoltica del capital en curso.

Esto nos lleva a plantearnos la factibilidad de una invasin estadounidense a Venezuela. Si bien es cierto que Washington nunca descarta esa posibilidad en su accin como potencia hegemnica, no siempre puede abrir la puerta a una invasin cuando le plazca al presidente de turno. Se necesita una alineacin de los factores de poder interno (no pensemos que dentro del imperio ms poderoso del mundo todo es homogneo), as como un panorama geopoltico favorable: dos cuestiones que no estn dadas de hecho en el momento actual. Sin embargo, vale la pena revisar las hiptesis en curso. Como toda hiptesis, se trata de tendencias sujetas a procesos de contrastacin.

Hiptesis I, invasin y cambio de gobierno. EEUU prepara el terreno de la opinin pblica internacional (como lo viene haciendo desde hace varios aos) y genera un falso positivo que desencadena la operacin militar ya planificada (como de hecho se ha recientemente ensayado en varias oportunidades ). Las fronteras con Colombia y Brasil son los ejes de cerco militar, en especial la primera. La modernizacin llevada a cabo por las fuerzas armadas colombianas con el objetivo de convertirlas en una fuerza multimisin an no pueden hacerle frente a la capacidad de la aviacin venezolana, por lo que necesitara apoyo areo y terrestre estadounidense ( con la consiguiente movilizacin de tropas hacia C olombia, como presuntamente se hizo ). Desde el Mar Caribe y en conjunto con el uso de facto de la base de Manta en Ecuador (cedida de nuevo por Lenn Moreno) se podra crear una zona de exclusin area contra Venezuela. El control de los pasos de entrada por el Mar Caribe desde las bases de Guantnamo en Cuba, la misin de la MINUSTAH en Hait y desde Puerto Rico impediran la posible llegada de ayuda militar desde Rusia, atizando un probable enfrentamiento en aguas internacionales. La entrada desde Colombia de fuerzas irregulares, y luego de fuerzas regulares buscara aislar la media luna, con prioridad sobre el Zulia por su salida hacia el Caribe y el resguardo de los campos petroleros all ubicados. Desde las bases de Curazo (Hato Rey) , Aruba (Reina Beatriz) y Bonaire se podra emprender una accin area contra Caracas y otras capitales, as como defender la salida y entrada del golfo de Venezuela en el Zulia. Al bloqueo areo y el bombardeo de poblacin civil (para crear caos) y puntos estratgicos (como el mismo palacio de Miraflores, y de servicios vulnerables como la electricidad ), le seguira un intento de activar los factores reaccionarios de las Fuerzas Armadas venezolanas para quitar (parcialmente) el apoyo al gobierno, as como declaraciones de factores de oposicin (como Juan Guaid y otros personajes ) anunciando la sustitucin del gobierno y aceptando la entrada de fuerzas militares extranjeras. A lo interno, la resistencia militar efectiva tendra que articularse en una resistencia popular (milicias y otros cuerpos populares armados) ante una llegada de tropas estadounidenses y colombianas, en especial en la frontera y en la capital; el apoyo de Nicaragua y especialmente de Cuba sera fundamental en un proceso de resistencia armada . En el sur del pas la entrada de tropas por la frontera brasilera slo sera factible una vez alcanzada posiciones estratgicas en la frontera colombiana y en la capital. Si el gobierno de Venezuela ve vulneradas sus posiciones e n la media luna y la posibilidad de invasin por el sur del pas, no dudara en explotar y dejar inopera nte buena parte de l parque industrial petroler o de la FAPO (tal y como propuso el constituyentista Fernando Travieso). Lejos de estabilizar el pas, con una invasin la conflictividad social aumentara y podra traer aparejada una guerra civil con al activacin del fascismo de amplios sectores de la sociedad civil (incluyendo clases trabajadoras). A nivel internacional una accin de invasin agudizara los escenarios de guerra que mantiene estados unidos, especialmente en medio oriente y el Sur de Asia . Ante la imposibilidad de enviar ayudar militar directamente a Venezuela, Rusia e Irn podran iniciar una escalada en medio oriente para defender a Siria y desactivar militarmente a Israel. Este ltimo tambin podran aventurar alguna incursin militar contra Tehern e incluso contra Iraq. Por su parte, C orea del Norte podra aprovechar el aumento de la conflictividad social para amenazar la posiciones de Estados Unidos en el pacfico, incluyendo ataques con los cohetes de largo alcance recientemente desarrollados, lo que traera una reaccin militar de Japn y posiblemente de Corea del Sur. En cualquier caso, una invasin a Venezuela traera aparejada un intensificacin de los conflictos blicos a escala internacional que Estados Unidos no est en posicin de asumir sin perder notablemente sus intereses y las posiciones que ha alcanzado en dichas regiones.

Hiptesis II, desestabilizacin interna y cambio de rgimen por la fuerza. Con la des movilizacin de las FARC-EP la penetracin paramilitar en Venezuela, tan vieja como la misma guerra interna de Colombia, se increment de manera notable . La activacin de grupos paramilitares en conjuncin con factores reaccionarios de las Fuerzas Armadas Venezolanas es otra carta que est jugando Estados Unidos. Una incursin paramilitar de gran escala debera incluir un ataque a la media luna, con nfasis en Tchira y Zulia, as como un asalto al palacio de Gobierno para intentar un magnicidio o secuestro del presidente Maduro y parte de la direccin poltico-militar (como de hecho se intento con la llamada O peracin Jeric en 2015 ). A esta accin de grupos mercenarios le debera seguir un pronunciamiento de sectores reaccionarios de las Fuerzas Armadas aceptando un eventual cambio de rgimen y promoviendo un gobierno de transicin encabezado por factores de la oposicin (con Juan Guaid a la cabeza?) y en compaa de los cuerpos diplomticos del grupo de Lima, Estados Unidos, el episcopado venezolano, y otros gobiernos europeos . La reaccin contraria de Rusia, China, Irn y Turqua , as como de Bolivia, Nicaragua y Cuba sera inmediata, con gran peso diplomtico pero sin capacidad de intervenir internamente si se diera una presunta movilizacin de grupos de las Fuerzas Armadas a favor del cambio de rgimen. La persecucin y asesinado de los lderes de la direccin poltic o-militar actual sera inmediata, y se incrementara a escala insospechada el asesinato de lideres sociales de todos los sectores . Ante un magnicidio o secuestro del presidente y la activacin de factores paramilitares y militares, el pueblo no podr reaccionar como en 2002, donde el golpe de Estado fue meditico y sin apoyo militar o paramilitar para los golpistas . La factibilidad de este camino est cerrndose toda vez que el gobierno venezolano h a lograd o : 1) desactivar los distintos dispositivos de magni c idio (como el recientemente fallido atent ado con Drone) , 2) impedir incursiones paramilitares de gran escala y 3) bloquear a tiempo la activacin de factores conservadores de las Fuerzas Armadas. Adems, h a logrado mantener la movilizacin en las calles bajo la bandera del nacionalismo anti-imperialista.

Hiptesis III, salida pacfica de la coyuntura, incremento de presiones diplomticas y de los problemas econmicos. La tensin interna contina, y la conflictividad social aumenta toda vez que el gobierno no ha logrado dar respuesta a los problemas socio-econmicos de la poblacin, slo ha logrado contener por momentos la irrupcin de la protesta social por medios violentos, ganando tiempo en la bsqueda de soluciones polticas estructurales . A la vez, los factores ms reaccionarios que an mantienen cargos de poder vienen cerrando las puertas a las organizaciones populares ms radicales que apuestan por salidas menos vinculadas a la negociacin con la burguesa comercial e importadora o las concesiones a grupos bancarios y mafias financieras. Los triunfos diplomticos indudables de Venezuela en la ONU y otros espacios le permiten moverse en le terreno de la solucin de conflictos internacionales con posturas de negociacin favorables . El apoyo frontal de China y especialmente de Rusia , as como de otras potencias regionales como Irn y Turqua, o potencias diplomticas como Cuba, le dan un respaldo incuestionable e infranqueable incluso p ara el mismo Estados Unidos. Sin embargo, las presiones internacionales van a continuar , y el gobierno queda r inmerso en un juego de disputas diplomticas y posiciones estratgicas donde el menor error interno (incluyendo falsos positivos y dispositivos mediticos manipulados) puede hacer revertir el apoyo de la comunidad internacional, abriendo de nuevo la posibilidad de una invasin o la necesidad de negociar con factores de poder interno de manera desvaforable. Las sanciones econmicas contra Venezuela escalarn y podran convertirse en un bloqueo econmico r eal (tal y como lo padece Cuba) en el mediano plazo. Adems, los factores reaccionarios internos de la direccin poltica y militar inmersos en la economa parasitaria y beneficiarios de los ciclos de extraccin de plusvalor por la va de la especulacin, intensificarn las dinmicas de saqueo y opresin a las clases trabajadoras , lo que a su vez incrementar el proceso de destruccin del tejido social construido durante la Revolucin Bolivariana, as como de los procesos organizativos para el ejercicio real del poder popular ( manteniendo slo aquellos promovidos desde arriba para recibir la asistencia, necesaria en la coyuntura ). La conflictividad social interna aumentar en medio de constantes tensiones diplomticas. Este parece ser el camino que actualmente recorremos, sin que los dos anteriores se encuentren completamente cerrados.


En los tres escenarios el resultado ser el aumento de la conflictividad social interna en Venezuela, as como de la tensin diplomtica internacional. En los tres escenarios se acrecienta la dominacin de las clases trabajadoras y la destruccin de sus procesos de organizacin social contestarios y autnomos; incluso de manera no intencional o como efecto indirecto del mismo proceso de defensa asumido por la direccin poltica actual. En los tres escenarios el campo poltico determina los movimientos prcticos del campo socio-econmico, por lo que las disputas polticas harn presin entre la bsqueda de la estabilidad (parcialmente lograda con la constituyente), y la inestabilidad (buscada con la coyuntura actual que tiene en Juan Guaid el ttere de turno). No se ven alternativas claras, no porque no existan , sino porque las propuestas ms o menos elaboradas por grupos de base de la izquierda no cuentan con una capacidad de movilizacin o impacto social como para hacer valer una alternativa poltico-econmica en lo inmediato. No es posible retrotraer a los procesos de movilizacin de los aos 98 al 2005, en especial porque existe un desfase entre el proyecto poltico, la dirigencia actual y los procesos de organizacin popular. Se avecinan tiempo ms difciles y complejos a nivel social.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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