Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2019

Cuentapropistas
Nueva etapa?

Ricardo Torres
Progreso Semanal


Las recientes medidas anunciadas para el trabajo por cuenta propia constituyen otro gesto positivo hacia el sector. Son nueve medidas cuyo denominador comn es la flexibilizacin de varias restricciones que entorpecen el crecimiento del sector. Resulta llamativo que se hayan presentado como parte del perfeccionamiento de esa forma de gestin, cuando los inicios de aquel se asociaron claramente a mayores restricciones.

Cada una de las medidas presentadas antes del referndum del 24 de febrero, carece de la norma jurdica correspondiente. Por lo que la evaluacin de su alcance puede ser un tanto apresurada. No obstante, habra que reconocer el esfuerzo comunicativo realizado para discutir su contenido, con lo cual no debe haber sorpresas una vez entren en vigor.

La inclusin de cinco nuevas actividades y la ampliacin del alcance de otras refuerzan este sector como opcin de empleo. En esta ocasin, todos los cambios propuestos en el alcance de varias actividades amplan y flexibilizan sus condiciones de operacin. Sin embargo, se mantiene el enfoque hacia la descripcin detallada y estrecha de las categoras aprobadas. La transformacin pendiente en este esquema es una lista reducida de categoras que no se pueden realizar de forma privada, lo que facilitara la labor administrativa y constituira un estmulo sin precedentes al desarrollo de las fuerzas productivas. Asimismo, autorizar la contratacin de hasta dos empleados al gestor inmobiliario solo viene a confirmar la prctica ms comn en el ejercicio de la actividad. Es casi seguro que ejemplos de ese tipo abundan en el cuentapropismo, lo que estimula innecesariamente la actividad informal.

Otro grupo de medidas apuesta por fortalecer a los municipios como nivel fundamental en la toma de decisiones respecto a las actividades que se ejercen en ese territorio. Ello es coherente con la declaracin de intenciones de la nueva Constitucin y tambin reduce el flujo vertical tan pernicioso que afecta a todos los procesos administrativos. Cada vez que se avance en esa direccin se estrecha el vnculo de la ciudadana con el gobierno local, pero empiezan a cobrar importancia las competencias de las autoridades correspondientes, en tanto se les traspasa poder de decisin sobre aspectos que afectan directamente la economa de la regin y la vida de las personas. Es una dinmica poltica notable en el caso cubano, que parece se reforzar en los meses u aos siguientes.

Sin prejuicio de lo discutido anteriormente, desde el punto de vista del impacto econmico esperado, los cambios de mayor alcance son el referido a la posibilidad de firmar contratos para la venta de bienes y servicios con cualquier entidad radicada en el territorio nacional, la posibilidad de que las empresas estatales vendan los excedentes y sobrecumplimientos a este segmento, y la eliminacin del requisito (opcional) de contratacin para los familiares del primero y segundo nivel de consanguinidad y primero de afinidad.

Las dos primeras en particular son las provisiones ms avanzadas en relacin al trabajo por cuenta propia que se han previsto desde que este apareci en el panorama econmico en 1993. La prctica confirmar su alcance verdadero, a partir de que su potencial pleno depender de las preferencias de los directivos de las diversas entidades, aunque parece haber una tendencia a concebir las relaciones con el sector no estatal como una caracterstica del modelo cubano.

Ambas constituyen transformaciones de gran alcance que pueden hacer una contribucin sustantiva a la eficiencia econmica general y, en especial, a la integracin interna de la economa. Esta ltima es uno de los problemas estructurales ms graves que padece la economa cubana, descrito en los estudios correspondientes desde, por lo menos, mediados del siglo pasado.

Durante mucho tiempo el enfoque predominante abord el problema desde la naturaleza de los sectores ms importantes de la economa. Es decir, el hecho de que los encadenamientos productivos sean dbiles responde a que las actividades ms dinmicas son incapaces de arrastrar a otros sectores. Lo cierto es que el problema tiene ms que ver con una lista interminable de restricciones y prohibiciones que inhiben las relaciones horizontales entre entidades de diversa denominacin, lo que ha provocado que el mercado domstico cubano est completamente fragmentado. Ello estimula numerosos sinsentidos en el sector, como que coexistan capacidades ociosas en ciertos sectores con excesiva dependencia importadora en otros (dejando de lado otros mviles bien conocidos).

Si este cambio se acompaa en lo inmediato de alternativas para el aprovisionamiento mayorista de esos negocios y la normalizacin del esquema monetario-cambiario, se estaran creando las condiciones para nivelar gradualmente las reglas de juego en el sector productivo, una condicin necesaria para estimular la eficiencia y el aprovechamiento de las capacidades domsticas.

El poder de estas medidas no debe ser subestimado. Pero el contexto en el que tienen lugar es todava ms interesante. Hace solo ocho meses estbamos discutiendo un grupo de medidas altamente restrictivas, con efectos realmente perversos para el cuentapropismo, por lo que no deja de ser sorprendente el giro que ha experimentado el enfoque del gobierno hacia el sector. En diciembre se dejaron sin efecto muchas de aquellas resoluciones, ciertamente las ms dainas, exceptuando el experimento con el transporte en la capital, que no hizo ms que deteriorar an ms la prestacin de un servicio clave, que ya operaba en precarias condiciones. Y ahora llegan estas nuevas decisiones.

Esto no hace sino resaltar el desafo que tiene por delante el gobierno cubano. Si bien los cambios ms recientes son bienvenidos, se han perdido casi dos aos desde agosto de 2017 (cuando tuvo lugar la suspensin del otorgamiento de numerosas licencias) en una discusin sin sentido sobre los mritos y alcance del cuentapropismo que a estas alturas ya deberamos haber zanjado. Aquellas se adoptaron a contrapelo de lo que aconsejaba el sentido comn, y no era un secreto que el enfoque resultaba altamente impopular. Lamentablemente el cuentapropismo y las cooperativas no agropecuarias se convirtieron en los chivos expiatorios de todo lo que no haba resultado bien con la actualizacin. O quiz una cortina de humo para desviar la atencin de problemas mayores.

Pocos dudaran que las propuestas que se hicieron en 2011 tuvieran el potencial para transformar positivamente el panorama econmico del pas. Pero no se debera cometer el error de subestimar la gravedad y la naturaleza de los problemas que arrastra nuestra economa. Cinco aos de aplicacin parcial e intermitente de un programa ya limitado de transformaciones no iban a permitir superar esas debilidades. Justo cuando se necesitaba hacer ms, se retrocedi. Dicen que las crisis originan sus propias soluciones. El contexto actual es propicio para que Cuba mire otra vez hacia dentro, y encuentre ah las verdaderas soluciones para sus problemas. Aunque se ha dicho varias veces no es ocioso recordarlo: el desarrollo es un proceso esencialmente endgeno.

La nueva Constitucin contiene provisiones muy potentes en el mbito econmico, ahora que se aparc el debate sobre su aprobacin, conviene aprovecharlas plenamente.

Fuente: http://progresosemanal.us/20190307/cuentapropistas-nueva-etapa/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter