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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-03-2019

Cachemira, el fundamentalismo como detonante

Guadi Calvo
Rebelin


A poco ms de una semana de que se hayan disparado todas las alertas internacionales tras la nueva escalada por la cuestin cachemir entre India y Pakistn, como era lo ms previsible, las aguas lentamente vuelven a su curso natural, un curso siempre al filo del desborde. Nada dice que en cualquier momento la tensin vuelva a trepar al nivel de que ya nada pueda evitar un conflicto de real envergadura.

La escalada que se vivi estos ltimos diez das se ha convertido en la ms grave desde la Guerra de Kargil en 1999, por lo que ambas naciones mantiene acantonadas a sus tropas a los largo de los mil kilmetros de la Lnea de Control (LdC) que divide la Cachemira India de la pakistan.

Al menos 250 mil efectivos indios y 100 mil paquistanes, otras versiones hablan de entre 800 mil y 500 mil efectivos, siguen estacionados a cada lado de la frontera y el menor incidente puede detonar la situacin si se tiene en cuenta que a los dos lados de la frontera fundamentalistas religiosos y polticos estn muy interesados en que esto suceda, a pesar de los esfuerzos diplomticos de Mosc, Beijing, Washington, y varias naciones islmicas, obligadamente interesados en que no se profundic un conflicto en que ambas naciones cuentan con armamento nuclear.

Los cientos de desplazados a ambos lados, que buscaron refugios tanto en campamentos establecidos por Nueva Delhi e Islamabad o en casas de familiares y amigos, todava no han vuelto a sus lugares, teniendo en cuenta que ms de 70 mil civiles han muerto en la regin solo desde 1989, aunque el conflicto se inici en 1947, por lo que el nmero de muertos a lo largo de la LdC, es ostensiblemente mayor. Cada ao y particularmente desde 2014 se producen nuevos episodios que suman decenas de muertos.

Este ltimo jueves 7, en la terminal de autobuses de la ciudad india de Jammu, una granada fue lanzada bajo un bus cargado de pasajeros que estaba a punto de partir hacia la ciudad de Pathankot en el estado indio de Punjab. La explosin ha dejado un muerto y 25 heridos. Aunque ninguna organizacin se adjudic el ataque, ha sido demasiado oportuno para los intereses belicistas de ambos lados de la frontera y a algunas naciones vendedora de armas como es el caso de Israel, que durante 2018, ha estrechado inditos lazos con el gobierno neo-nazi de Primer Ministro indio Narendra Modi (Ver Israel, un caballo de Troya en India.).

Desde mayo de 2014, en que el Primer Ministro Modi lleg al poder la situacin en Cachemira se ha ido deteriorando progresivamente, lo mismo que la relacin con los 180 millones de musulmanes indios, con el resto de la comunidad incentivada por las operaciones mediticas lanzadas por el gobierno de Modi e instrumentadas por la organizacin ultra derechista que llev a Modi al poder, el Bharatiya Janata Party (Partido Popular Indio) o BJP, y sus aliados del Rastriya Swayamsevak Sangh ( Asociacin Patritica Nacional) o RSS un remedo de los camisas pardas hitlerianas, y el Vishva Hindu Parishad (Consejo Mundial Hind) que alientan el nacionalismo indio enmascarndose en los valores de la religin hind. Modi exacerba estos valores, con la vista puesta en las elecciones del prximo mes de mayo donde el pelear por su reeleccin

En 2003, el conflicto pareca haber entrado en una senda de solucin cuando los entonces Primer Ministro de la India, Atal Behari Vajpayee y el presidente de facto y jefe del Ejrcito de Pakistn, Pervez Musharraf, acordaron el primer alto el fuego formal desde 1947. A lo que le sigui la reanudacin de vnculos de comunicacin interrumpidas desde la Particin, (1947). En junio de 2006, se lanz un segundo servicio de autobuses intra-Cachemira, que permiti cruzar la LdC y en 2008, ambos pases comenzaron a comercial a travs de la Lnea de Control. A comienzo de 2011, se anunci la reanudacin del dilogo bilateral sobre diferente problemtico incluyendo Cachemira, el antiterrorismo y los recursos hdricos.

A los pocos meses de la asuncin de Modi, todo cambi en agosto de 2014, India cancel las conversaciones con Pakistn excusndose en una invitacin que Islamabad habra hecho a lderes separatistas de la regin del Himalaya. Desde entonces los bombardeos y las muertes en la LdC, se incrementaron ao tras ao, violando de manera permanente el acuerdo de alto el fuego de 2003.

Modi ha puesto atencin, como ningn Primer Ministro anterior en Cachemira, convirtindose en el primer mandatario que ms veces visit la regin. En octubre de 2014, durante su primera visita, coincidiendo con el festival religioso hind de Diwali o Festival de las Lmpara, prometi una gran inversin tras las inundaciones que haban arrasaron la regin en septiembre, dejando 500 muertos y un milln de desplazados. Las ayudas nunca llegaron, por lo que las siguientes visitas de Modi a Cachemira fueron recibidas con protestas de los grupos separatistas pro-pakistanes.

Protestas que se hicieron cada vez ms frecuentes y violentas y que son reprimidas con ferocidad inaudita por las fuerzas de seguridad de Nueva Dehi. En julio de 2016 la represin de una de esas manifestaciones dej ms de 6 mil heridos, de los que 782 quedaron ciegos, gracias a los perdigones utilizados por la polica de Modi.

El integrismo lejos de la paz del Islam.

Islamabad, por su parte ha sido acusada, no sin razn de estimular y financiar no solo las revueltas que protagonizan los musulmanes cachemires que viven en territorio indio, unos 12 millones de un total de los catorce millones de habitantes, con que tiene todo el estado Jammu y Cachemira, sino de muchas operaciones fuera de esos territorios el ms letal sin duda fue el ataque de noviembre de 2008 en Bombay protagonizado por Lashkar-e-Toiba (Ejrcito de los Puros), que provoc la muerte de 173 personas.

Se sospecha que el grupo que se adjudic el ataque del 14 de febrero pasado en la regin de Pulwama Jaish-e-Mohammed (Ejrcito de Mohammed) o JeM, en que murieron 50 policas indios (Ver Cachemira, ms fuego a la caldera.), ha sido tambin financiado por el servicio de inteligencia paquistan, la poderossima Inter-Services Intelligence (ISI), quien tendra importantes lazos con Masood Azhar, el lder del JeM.

Intentando rebajar la tensin el Primer Ministro pakistan Imran Khan , ha accedi a uno de los reclamos fundamentales de Nueva Delhi que era detener la actividad del JeM, en territorio pakistan. Este ltimo martes 5, se conoci que el Hamad Azhar y Mufti Abdul Raoof, hijo y el hermano de Masood Azhar, junto a otros 44 activistas de la organizacin fueron detenidos. Mientras que la organizacin liderada por Hafiz Saeed, Jamaat-ud-Dawa y su organizacin benfica Falah-e-Insaniat Foundation, fueron clausuradas sus sedes de las ciudades de Lahore y Muridkey, una pequea ciudad del Pujab y muchos de sus integrantes fueron tambin detenidos

El gobierno de Khan a principio de esta semana decidi desempolvar el Plan de Accin Nacional (NAP), que haba sido ideado tras el ataque terrorista en un colegio de Peshawar en 2014 que produjo ms de 150 muertos, en su mayora estudiantes hijos de militares, el atentado fue adjudicado a el Tehrik-e-Talibn Pakistn (Movimiento de los Talibanes Pakistanes). Con la puesta en marcha del NAP, se inici el ltimo mircoles una gran redada contra elementos vinculados al fundamentalismo en distinta mezquitas, madrassas y hospitales pertenecientes a distintos grupos wahabitas. En Islamabad, las autoridades tomaron la mezquita y un dispensario administrado por Jamaat-ud-Dawa, dirigida por un sheik anti-India, Hafiz Saeed,

Ayman al-Zawahiri el sucesor de Osama Bin Laden en la jefatura de al-Qaeda en septiembre de 2014, haba anunciado la apertura de la organizacin para Asia Meridional que tom el nombre de Yamaat Qaidat al-Yihad fi Shibh a-Qarrah Al-Hindiyya, que en julio de 2017, fund la clula cachemir Ansar Ghawzat ul-Hind , bajo el liderazgo de Zakir Musa, un ex combatiente del JeM, agregado ms incertidumbre en la regin.

Nada en Pakistn, ni India hoy est seguro de no volver sufrir nuevos ataques terroristas no solo en el rea de Cachemira, sino a lo largo de los dos pases, donde el terrorismo fundamentalistas tanto musulmn como hind, se tornan en el verdadero enemigo de la paz.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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