Portada :: Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2019

Breve resea histrica
Despus del 23F. Claves para entender lo que pasa en Venezuela

Norman Antonio Boscn
Rebelion


El 23 F de 2019 es un momento de clmax en el debate poltico de la izquierda anticapitalista venezolana, latinoamericana y caribea. Unos apostaban por la insurreccin popular para salir de lo que consideran un gobierno burgus. Otros sealan que nadie quiere a Maduro y que por lo tanto no tiene legitimidad y hay que ir a una nueva eleccin; en esa lnea poltica se renen con Guaido y piden hacer lo propio con Maduro, catalogndolos a ambos como iguales. Estn tambin, los que defienden la posibilidad an abierta de una radicalizacin anticapitalista en Venezuela. Respetando todos estos puntos de vista, a partir de mi experiencia estar escribiendo una serie de breves anlisis para tratar de explicar y entender, qu es lo que realmente ocurre en Venezuela.

Brevsima resea histrica

La crisis actual se inicia en el ao 1983 con el llamado viernes negro. Es decir, la etapa de crisis del rgimen burgus en Venezuela est comprendida entre 1983 y 2019. Para comprenderlo debemos acudir a la herramienta de anlisis que es la historia.

La burguesa venezolana es sui generis porque se constituye desde 1936 alrededor de la disputa por la renta petrolera. Entre 1908-1935 bajo la dictadura militar se produce una entrega casi total de la industria petrolera al capital forneo, pero esto se da bajo la figura de concesiones a venezolanos o de mediaciones a travs de funcionarios locales. Los mrgenes de ganancias que este mecanismo genera despiertan el inters de sectores locales que comienzan a organizarse para derrocar a la dictadura y entrar en la disputa del negocio petrolero.

La llamada generacin del 28 no es otra cosa que la expresin poltica de esta realidad. Un sector comienza a aproximarse a la socialdemocracia (lo que sera luego Accin Democrtica), otra al liberalismo (se conformara posteriormente como Unin Republicana Democrtica) y finalmente la democracia cristiana (con COPEI). El Partico Comunista Venezolano nacera en estrecha vinculacin con la III Internacional, sin que le antecedieran las dinmicas de organizacin y fraccionamiento propias de la I y II Internacional. Es decir, la burguesa venezolana y sus representaciones polticas se constituyen alrededor de la disputa por la renta petrolera.

El petrleo y la industria petrolera organizan los campos de la lucha de clases; Accin Democrtica (AD), Socialcristianismo (COPEI) y liberalismo (URD) seran experimentos de la naciente burguesa rentista, mientras que el Partido Comunista de Venezuela (PCV) intentara ser la representacin de la clase trabajadora, eso s, bajo la orientacin del estalinismo en expansin.

Las representaciones polticas de la burguesa emergente (lo que seran luego AD, COPEI y URD) aceleraran la organizacin de sus fuerzas polticas y sindicales (AD a travs de Luis Beltrn Prieto Figueroa constituye el sindicato del magisterio y otros ms), mientras que el PCV organiza al movimiento obrero petrolero y genera la primera huelga petrolera del pas, eclosionando el proletariado como sujeto social en el pas. Bajo la orientacin de la Komitern el PCV tendra un papel de instancia de control de la clase obrera, hasta que comenz a perder aceleradamente su influencia en la dcada de los cincuenta.

Se producen gobiernos democrticos burgueses y golpes de Estado incesantes entre 1936 y 1958, porque era muy precaria la capacidad de negociacin poltica de las nuevas representaciones partidarias, a pesar de su evidente sumisin a los intereses del capital internacional. Toda la inestabilidad giraba alrededor de cmo se sostena la relacin del gobierno con la alianza entre el capital internacional y la burguesa nacional alrededor de la industria petrolera.

El fenmeno de Venezuela es que la burguesa nacional no disputa la produccin de petrleo, si no se organiza alrededor de la renta. La burguesa venezolana se conforma con las sobras que le dejan mediante: 1) la figura de porcentaje mnimo que les otorgan por la mediacin para obtener concesiones para la extraccin y exportacin del crudo fundamentalmente a travs de compaas norteamericanas; 2) licencias para importacin de alimentos, bienes y servicios terminados; 3) licencias para el montaje de fbricas de ensamblaje; 4) en estos dos ltimos casos se complementa con el otorgamiento por parte de los gobiernos de divisas (dlares) provenientes de las regalas petroleras y que se les oferta a precios preferenciales (dlar a precio preferencial); 5) facilidades para la compra de tierras generando nuevos latifundios que se utilizan en el mercado como valores.

La importacin de alimentos es una parte central de la estrategia de constitucin de la burguesa, pero ello choca con la importante produccin agropecuaria existente en ese periodo. La mayora de actores polticos asociados a la reestructuracin burguesa impulsan un discurso de la ciudad como sinnimo de progreso y, el campo como analoga de incultura, barbarie y atraso. Ello procura promover la migracin masiva de campesinos a la ciudad, el abandono de la tierra para que perdiera valor nominal en el mercado y la cada de la produccin agropecuaria para facilitar la constitucin de una demanda de alimentos que justificara los mecanismos de importaciones. Esta dinmica constituy rpidamente una franja de burguesa especulativa importadora sustentada a partir del acceso a dlares preferenciales provenientes del petrleo.

Por mucho que construyeran un lenguaje ideolgico las representaciones polticas burguesas entre 1936 y 1958 no generaban la confianza de los Estados Unidos en materia petrolera. Por ello, los intentos de apertura democrtica de ese periodo eran interrumpidos por dictaduras. Quien mejor logra entender las narrativas que deba construir y los imaginarios que deberan socializar en la nueva etapa para ser representaciones de la burguesa en ese momento fue Rmulo Betancourt, lder de AD, quien se perfila ya como un terico y propagandista contra el peligro comunista continental y nacional. En ese periodo escribe dos obras claves, con la clara intencin de mostrarle a los norteamericanos que un gobierno bajo su tutela respetara y ampliara la dependencia de la industria petrolera con el capital internacional; sus textos Venezuela: una factora petrolera(1954) y Venezuela, poltica y petrleo(1956) alcanzaran ese propsito. La revolucin democrtico burguesa (1958) acompaada del resurgir de las rebeliones populares, coloca a Betancourt como presidente del pas (1959-1964), inaugurando el ciclo de democracia representativa burguesa.

Entre 1958 y 1973 se produce una reestructuracin y constitucin de la burguesa venezolana, la cual se constituye y consolida alrededor de la disputa por los dlares provenientes de la industria petrolera. Se intensifica la promocin sistemtica de la migracin del campo, la importacin de rubros alimenticios, artculos, mercancas y partes crece aceleradamente y la tierra comienza a ser comprada como ttulo valor, ms que como espacio para la produccin. La importacin es el ncleo de estructuracin capitalista en esa etapa, como mecanismo de apropiacin de la renta petrolera.

La elevacin de los precios del petrleo y la aspiracin de funcionarios, dirigentes y burguesa emergente por apropiarse de la renta petrolera, eliminando cualquier posibilidad de crecimiento fuera de ese crculo genera la nacionalizacin del petrleo en 1976. El sector burgus que funciona alrededor de la nacionalizacin del petrleo intenta vincularse al capital trasnacional pero no tiene capacidad competitiva, por lo nuevamente se auto asume como compradores de partes para ensamblar productos en el pas, ms que como socios minoritarios en empresas y corporaciones capitalistas internacionales. Ese modelo le resultaba til y eficiente al mundo capitalista del momento.

La reestructuracin capitalista de los ochenta que se presenta con el formato de globalizacin neoliberal requiere de burguesas nacionales vinculadas al capital trasnacional como socios y no como simples clientes. Era evidente el derrumbe de la URSS y tanto el Banco Mundial, el BID como la Internacional Socialista coinciden, cada uno con su lenguaje, en la necesidad de promover en Amrica Latina una reforma del Estado, que en realidad procuraba generar una reestructuracin capitalista para abrirle paso a la integracin de las burguesas nacionales con el capital trasnacional.

El trotskismo logra constituir un partido poltico, el PST, que expresaba los intentos de integracin internacional del lambertismo y el morenismo, y que contaba con una importante representacin en la clase obrera fabril del sector textil, metalrgico, as como en el movimiento estudiantil.

Se produce la crisis de los precios del petrleo a comienzos de los ochenta, y con ella la primera gran devaluacin de la moneda venezolana, abrindose la etapa de crisis burguesa 1983-2019.

Caracterizar la etapa

La burguesa venezolana se organiza en dos grandes bloques. El primero, agrupado en Fedecmaras que expresa fundamentalmente el vnculo con la industria petrolera y el negocio de las importaciones. El segundo, agrupado en Pro Venezuela que expresa los intentos de un sector por montar fbricas en el pas de ensamblaje y en contados casos de innovacin tecnolgica propia como lo fue el caso de la industria alimenticia Polar, con la harina pre cocida. Este segundo sector participa en la disputa por la renta petrolera, pero intenta generar produccin nacional a partir de este proceso.

Un sector de la izquierda construye el discurso segn el cual Pro Venezuela era la burguesa nacionalista. Se plante alianzas con este sector, e incluso llegan an ms lejos incorporando a la direccin de sus partidos a representantes del capital representado en Pro Venezuela. La ultra izquierda en proceso de pacificacin, fundamentalmente de origen maosta, poco a poco va asimilando este discurso de burguesas nacionalistas.

En 1983 la cada de los precios del petrleo hace que el modelo rentista del orden burgus en Venezuela entre en crisis. No hay suficiente plata para alimentar a la burguesa parasitaria. La pugna comienza a expresarse en los negocios que giran alrededor de las representaciones polticas de AD y COPEI. El Movimiento Al Socialismo (MAS) que se haba escindido del PCV en los setenta, se asume abiertamente como la representacin ms importante de la burguesa nacional y, otros factores como Causa R que en sus orgenes explor la relacin con el propietario de un importante medio de comunicacin (Jorge Olavarra) giran progresivamente hacia estas definiciones.

Los medios de comunicacin son impulsados como rbitros de la reforma del Estado y como propagandistas de la crisis de eficacia y legitimidad de los partidos polticos. Era evidente que desde los Estados Unidos se procuraba un debilitamiento del papel de AD y COPEI, con el propsito de impulsar la agenda neoliberal (eliminan de derechos sociales que eran muy importantes en Venezuela) y producir una integracin de las burguesas locales con el capital trasnacional. Debilitar a AD y COPEI era parte de la estrategia de reestructuracin burguesa.

La disputa por la renta petrolera flexibiliz y elimin importantes conquistas sociales, otras como las pensiones pasaron a ser irrisorias. La clase trabajadora de Venezuela sufri sobre sus hombros los oscuros efectos de la reestructuracin burguesa en marcha.

La Internacional Socialista promueve con el aval del capital trasnacional y EE UU, las candidaturas de Salinas de Gortari y Carlos Andrs Prez para que cumplan el papel de puntas de lanza en la reestructuracin burguesa en la regin. Salinas de Gortari encontrara menos resistencia de la cpula poltica e iniciara la transformacin que posibilit el surgir de una burguesa trasnacional de la cual el seor Slim es una de sus cabezas visibles. En Venezuela no ocurri lo mismo. AD y COPEI se unen para enfrentar al liquidador de sus intereses a Carlos Andrs Prez. La situacin era irresistible a nivel del pueblo y se produce el Caracazo, el 27 y 28 de febrero de 1989. Este despertar profundizara la crisis de reestructuracin burguesa iniciada en 1983 y dara inicio al ciclo bolivariano de la misma. No obstante, poco tiempo despus se derrumba la URSS y la desmoralizacin se apodera de casi todas las izquierdas.

Se producen las insurrecciones militares de febrero y noviembre de 1992 con Chvez como lder visible. Los militares insurrectos eran una mezcla de todos los discursos de la poca, nacionalistas, anti partidos, opuestos a la dominacin extranjera y con algunas simpatas por las izquierdas. Algunos sealan que sectores del socialcristianismo, especialmente Rafael Caldera y militares como el General Italo del Valle Aliegro (ministro de la Defensa) fungieron como alentadores de las intentonas golpistas para profundizar la crisis y facilitar el reordenamiento burgus. Ello profundiza la crisis de gobernabilidad. El parlamento intenta resolver la crisis con la conformacin de un nuevo liderazgo poltico que les permitiera a la burguesa venezolana seguir manteniendo el control de la renta petrolera. Se destituye a C. A. Prez y se nombra a Ramn J. Velsquez como presidente de transicin.

Chvez desde la crcel se convierte en un referente tico y poltico para los sectores populares. La clase trabajadora y el pueblo en general, que haba llevado sobre sus hombros el peso de la crisis de reestructuracin burguesa, a la par que aumenta su combatividad en las calles comienza a convertir a Chvez en su representacin poltica. Se construye un fenmeno antropolgico indito en la poltica venezolana en el cual existen dos Chvez, uno el de la imagen construida por el pueblo que tiene cada da ms atributos rebeldes, revolucionarios y socialistas y, el Chvez que est en la crcel de Yare quien corre detrs de ese imaginario, con la clara intencin de asumirlo.

La mayora de la izquierda mira para otro lado. Surgen dos candidaturas con opcin de triunfo electoral en 1993, la de Caldera (lder socialcristiano y fundador de COPEI) apoyado por el MAS y el PCV, entre otros y, Andrs Velsquez de la Causa R (con representaciones de la llamada burguesa nacional en sus filas). La mayora de la izquierda apoya a Caldera en lo que se denomin el chiripero (desde el MAS hasta el PCV y buena parte de las bases de la ultra izquierda). La mayora consideran que va a ser imposible volver a levantar la idea socialista por dcadas.

El PST vive una crisis disolutiva profundizada entre otras causas por la desercin y fuga hacia la derecha de su principal dirigente Alberto Franchesqui.

Al salir de la crcel Chvez comienza a aglutinar el descontento acumulado por el pueblo por la crisis social y econmica iniciada en 1983. Sectores de la burguesa nacional ven en Chvez una posibilidad de conjurar la revolucin popular. El capital trasnacional ve en Chvez a un posible Torquemada que les permita hacer las reformas que le han sido esquivas. La izquierda anticapitalista ve la nueva situacin como una hendija por la cual puede surgir la revolucin socialista. Chvez se convierte en un arcoris con opcin de poder. Las elecciones presidenciales de 1998 lo llevan al silln de Miraflores.

Pero que se plantea Chvez en ese momento? Chvez presenta la Agenda Alternativa Bolivariana (ALB) de la cual destacan tres elementos 1) la nocin de capitalismo humano; 2) la intencin de redireccionar el papel de la industria petrolera como organizador de la economa y la poltica venezolana; y 3) la decisin de reconstituir y ampliar la agenda social destruida desde el inicio de la etapa de crisis burguesa abierta en 1983.

La candidatura electoral de Chvez tiene la ambivalencia de representar dos posibilidades de salida a la crisis iniciada en 1983. Una por la derecha de reconstitucin burguesa y otra por la izquierda de ampliacin de derechos de la clase trabajadora y de garantas sociales para el pueblo. Chvez no se plantea el socialismo. Pero Chvez no es un fenmeno personal, sino que expresa la corriente histrica social por la transformacin social, el espritu insumiso del 27 de febrero y los sueos de justicia social. Chvez empalma con el pueblo, pero su narrativa comienza a mostrar que es prisionero de la caracterizacin respecto a la existencia y conveniencia de una burguesa nacionalista, que en realidad es una de las fracciones en disputa por la renta petrolera. Esta burguesa acompaa a Chvez de cerca, incluso a travs del seor Luis Miquilena como intermediario pblico, pero tambin por sectores de izquierda, de los derechos civiles, de las organizaciones sociales.

La izquierda sumida en una crisis profunda de identidad ante la prdida del horizonte socialista, ve en Chvez una tabla de salvacin. Ya haba apoyado en su mayora a un socialcristiano y a un sindicalista (Andrs Velsquez de Causa R) con vnculos con el empresariado. La izquierda radical apoya a Chvez consciente de esta realidad, apostando a una radicalizacin del proceso producto de la insurgencia de las masas que haban eclosionado en febrero de 1989.

El periodo Chvez-Maduro forma parte de la misma etapa iniciada en 1983. Corrientes subterrneas que determinan el curso, mientras la mayora solo ve la crispacin superficial de las olas

Es imposible distinguir cualitativamente los periodos de Chvez y Maduro, porque ambos expresan tensiones en la lucha de clases en medio de una crisis del comn del rgimen burgus que se inicia en 1983 y que an hoy no concluye, as como vertebradores de la reestructuracin sui generis iniciada en 1999.

Periodo Chvez

Desde el lanzamiento de la candidatura presidencial de Chvez (1996), su gran asesor econmico era Luis Miquilena y su referente en materia petrolera es Bernand Mommer. Para poder concretar su eclctico programa de gobierno Chvez requiere una modificacin de la Constitucin, por ello levanta las banderas del proceso constituyente. Miquilena vena de la fraccin poltica burguesa vinculada a URD (Pro Venezuela), mientras que Mommer con un pasado izquierdista internacional haba estado muy vinculado al Partido de la Revolucin Venezolana (PRV dividido del PCV) que existi en los setenta y ochenta del siglo XX. Mientras la orientacin econmica capitalista del primero queda reflejada en la Agenda Alternativa Bolivariana (1996), la del segundo es explcita en su libro Venezuela, Polticas y Petrleo: el ingreso fiscal y la pobreza (1999).

La orientacin burguesa de Miquilena aparece reflejada en las tres claves de ALB que son a) decisin poltica de poner fin al Pacto de punto Fijo (expresada en Fedecmaras, AD, COPEI, la CTV) e iniciar una reestructuracin de la relacin poltica de la burguesa con el Estado y sus representaciones polticas; b) desarrollar un capitalismo humano que lograra atender la agenda social de millones de venezolanos golpeados por la crisis burguesa abierta en 1983; c) producir un reordenamiento de la propiedad de la tierra, que como explicara Marx es la fuente primaria de acumulacin, pero en Venezuela, era una forma de titulacin del capital especulativo burgus proveniente de la importacin con divisas provenientes de la renta petrolera; d) construir una reingeniera poltica y social con base al petrleo, dndole continuidad a su papel rector abierto en 1936.

En este ltimo aspecto Chvez sealara en la Agenda Alternativa Bolivariana (1996, pg. 33) la base productiva fundamental del modelo de acumulacin y desarrollo de Venezuela seguiŕ siendo, al menos para las primeras dcadas del prximo siglo, el petrleo.

Lo que pasa inadvertido en un primer momento, es el intento de un nuevo sector poltico en constituirse en ricos, no propiamente en burgueses, mediante el acceso a la renta petrolera por dos mecanismos: otorgamiento de dlares preferenciales y corrupcin. El problema es que las mayoras populares presionaban cada vez ms por un gobierno de amplias libertades y agenda social, asumiendo el chavismo como su representacin contra las viejas burguesas de Fedecmaras y Pro Venezuela.

El caballo de Troya de la fraccin poltica que quera constituirse en nueva burguesa hegemnica estaba representado entre otros por Mommer y los sectores vinculados al viejo PRV, especialmente Rafael Ramrez (quien sera luego y durante casi todo el periodo de Chvez Ministro de Petrleo y presidente de PDVSA), quien actuaba con la fraccin denominada Esperanza Patritica.

Miquilena representaba los intereses de la vieja burguesa nacionalista agrupada en la llamada Pro Venezuela constituida entre 1958 y 1999. Otras fracciones polticas provenientes del maosmo, especialmente de Bandera Roja, la OR, as como del MAS-MIR (en esa etapa alejado de su ideologa socialista inicial), y de la disidencia de la Causa R, competan por acceder a una parte del botn de la reestructuracin que dejara la reingeniera. Ello lo justificaban con el discurso de aprovechar la etapa para construir organizacin revolucionaria que lidere el creciente descontento popular.

Los militares nacionalistas que apoyaron las insurrecciones de 1992 (4F y 27N) no eran socialistas y apuntalaban la reestructuracin burguesa de carcter nacionalista y con agenda social amplia. A estos militares en su mayora les pareca lgico que el Estado fomentara la creacin de una nueva burguesa protegida desde el Estado, que fuera nacionalista. Los pocos sectores anticapitalistas en las Fuerzas Armadas vean en febrero del 1989 y los alzamientos militares de 1992 una posibilidad de abrir paso a una situacin revolucionaria con Chvez en el poder.

Los Bolivarianos en el gobierno

Chvez gana las elecciones y asume el gobierno en febrero de 1999; cumpliendo con su promesa convoc al proceso constituyente para generar un nuevo marco constitucional que posibilitara la reestructuracin con la cual se haba comprometido. Muchos de quienes hoy acusan a Maduro de impulsar polticas capitalistas, eran furibundos defensores de Chvez o mantenan una posicin crtica de acompaamiento, aunque todos saban que Chvez era un reestructurador del modelo burgus con posibilidades de abrirle cauce a las fuerzas revolucionarias. La ilusin de la izquierda anticapitalista era que ello pudiera derivar en el inicio de un proceso revolucionarios desde el pueblo, al estilo del emerger de las masas en 1989.

La Constituyente creo una nueva Carta Magna (1999) aprobada mediante referndum que se constitua en el marco jurdico para iniciar la reestructuracin burguesa pero tambin la reconstitucin de la agenda social amplia como premisas para intentar resolver la crisis iniciada en 1983. Las primeras leyes sectoriales de impacto estaban referidas al manejo de la industria petrolera y la tenencia de la tierra. La suerte estaba echada.

La vieja burguesa agrupada en Fedecmaras y representada por AD y COPEI se dio cuenta que esta reestructuracin los alejara del manejo de la renta petrolera y afectara sus intereses econmicos y polticos y en consecuencia comenz a conspirar seriamente, a travs de sus contactos en y con Washington. La llamada burguesa nacionalista agrupada en Pro Venezuela, cuyas caras ms visibles eran Luis Miquilena, el Movimiento al Socialismo (MAS) -que desde su surgimiento en los setenta apost por el progresismo de este sector y otros actores- coincidieron con la agenda conspirativa del anterior sector, introduciendo el gusano de la traicin en las propias filas del chavismo.

Las primeras disputas callejeras generadas por la reestructuracin burguesa de esa etapa fueron las realizadas contra la Ley de Tierras, por la autonoma de la estatal PDVSA y contra el peligro comunista en educacin por la influencia del sector de izquierdistas que acompaaban a Chvez.

Se produce el golpe de Estado del 2002 que retira de la alianza que lidera Chvez a los sectores de Fedecmaras que estaban larvando al interior del chavismo, al sector de la llamada burguesa nacionalista agrupada en Pro Venezuela y liderada por Miquilena y a numerosos militares que venan del modelo poltico que se quera cambiar, pero tambin otros a quienes les asustaban las posibles derivaciones anticapitalistas de la reestructuracin burguesa en marcha.

EE UU y los gobiernos involucrados con capitales en la industria petrolera vieron con preocupacin la reestructuracin burguesa no controlada por ellos. Se reabre un periodo de inestabilidad poltica como el ocurrido entre 1936 y 1958, el cul an no se cierra. EE UU aspira a que los nuevos gobernantes les demuestren a ellos y las naciones imperialistas europeas que no son un riesgo a la lgica del capital.

El golpe de Estado de 2002 construido desde EE UU, el cual saca a Chvez del gobierno por tres das. Chvez es rescatado de las garras de los golpistas por el pueblo humilde, que por primera vez desde 1983 vea la posibilidad de una agenda social que le diera un bienestar econmico. Ese pueblo que se lanz a las calles a salvar a Chvez haba sufrido sobre sus hombros, condiciones materiales de vida, los estragos de la crisis burguesa iniciada en 1983 y ahora vea una luz al final del tnel. Por ello, salieron de manera decidida a recatar a Chvez. Se abre una situacin revolucionaria desde los sectores populares que apunta hacia una salida revolucionaria.

Al retomar al poder Hugo Chvez inicia la reestructuracin en tres direcciones bsicas. La primera, control de la industria petrolera para administrar la renta petrolera. Segunda, iniciar un proceso de revisin de la propiedad de la tierra ociosa que funga como ttulos de valores. Tercero la construccin de una inmensa agenda social bajo el formato de Misiones, fuera del aparato formal del Estado con el propsito de lograr un efecto rpido en la socializacin de una parte de la renta entre los sectores ms deprimidos econmica y culturalmente, lo cual se logr. Pero Chvez siente la presin callejera por radicalizacin anti capitalista del proceso.

Los aos 2002 y 2003 se produce un reordenamiento de los actores encargados de la importacin de alimentos, bienes, servicios que constituyen ms del 90% de lo que se consume en el pas. Familiares y personas cercanas a los Polticos y militares, como en el periodo de Gmez, reciben autorizaciones para importar y dlares preferenciales para ello. Si bien las concesiones petroleras no se otorgan a ciudadanos, la intermediacin de funcionarios comienza a ser clave en la industria petrolera. La primera reestructuracin se refiere a colocar en manos de contratistas venezolanos los servicios de la industria petrolera, que en muchos casos son subcontratados, pero la extraccin petrolera comienza a sentir las tensiones entre neo estatizacin o apertura a capitales internacionales emergentes (chinos, rusos, de la India y Turqua, etc.). El problema para el capitalismo global es que el modelo de reestructuracin burguesa de Chvez no promueve la integracin de la burguesa venezolana al capital trasnacional en condicin de socio minoritario, sino que replica el proteccionismo centrado en las importaciones del periodo 1958-1998, solo que ahora con nuevos actores.

Estaramos en presencia de la gnesis de una nueva burguesa, aunque ello no hubiese sido formalmente declarado. Incluso, as no hubiese sido la intencin de Chvez, la realidad del manejo de volmenes gigantescos de capital para la importacin generaba mecanismos de ganancia y acumulacin que estaban en la estructura constitutiva de la burguesa venezolana en todo el siglo XX. La vieja burguesa no desaparece, sino que con su capital se convierte en factor permanente de conspiracin contra el gobierno de Chvez a travs de las viejas representaciones y otras nuevas (Primero Justicia, Voluntad Popular, Alianza Al Bravo Pueblo, entre otras). A esta nueva burguesa, como a la que le precedi es difcil monitorearla al ojo ciudadano, porque es especulativa, no monta fbricas; sus rasgos ms evidentes son el estilo de vida burgus.

Paralelamente, la izquierda radical y el pueblo que iba mejorando su nivel econmico y cultural, se comienzan a reencontrar generando nuevas experiencias y posibilidades. Se comienza a hablar de formas de poder popular para avanzar en el carcter rebelde, anticapitalista de la revolucin bolivariana, algo que no haba estado planteado en el programa inicial de Chvez. El imperialismo arreci, como lo hiciera en las dcadas del cuarenta y el cincuenta, contra la estabilidad del gobierno venezolano. Ello oblig a Chvez a buscar nuevos referentes

En 2003-2004 el sector que expresaba Mommer y el equipo poltico del cual era parte lograron colocar a Rafael Ramrez, primero como Ministro de Petrleo, luego como presidente de PDVSA, y en ambas responsabilidades. Mommer que haba estudiado el papel de AD y Rmulo Betancourt en la construccin de hegemona capitalista a travs del petrleo, vio llegar su momento estelar. El control del Banco Central de Venezuela (BVC) necesario para la liquidacin de divisas a precio preferencial para los importadores cerr el crculo de pasos institucionales para esa reestructuracin.

Una cosa quera la burguesa y los reestructuradores y otra el pueblo. Las bases chavistas se fueron radicalizando como resultado del triunfo de 2002. El caracazo y el rescate de Chvez haban hecho que el movimiento popular, los trabajadores y los sectores de izquierda se reencontraran con nimo de abrirle paso a una revolucin ms all de los lmites del capital.

Chvez es consciente de este giro y decide colocarse al frente del mismo, planteando en reuniones cerradas a finales de 2004 y de manera abierta en 2005, que el rumbo del proceso Bolivariano debera ser socialista. Entre 2005 y 2009 se da la extraa paradoja que a la par que se construyen novedosas formas comunales de poder de base, control de fbricas y redistribucin social de la renta petrolera, tambin se acelere el emerger de una nueva burguesa no productiva, importadora, que acumula capital, propiedades y tierras. Para acelerar el proceso de apropiacin de la renta se flexibilizan controles en la administracin pblica lo cual da paso al emerger de formas osadas de corrupcin, lideradas tanto por civiles (de toda orientacin poltica) como de militares.

Chvez intenta una reforma constitucional para abrirle paso jurdico a una forma no claramente definida de socialismo del siglo XXI. La reforma constitucional no logra el apoyo electoral de las mayoras, evidenciando que la idea socialista no haba construido an hegemona social, fundamentalmente por el temor a que tocara las pequeas propiedades (viviendas, abastos, parcelas)

Se hicieron intentos por organizar una central nica de trabajadores, la UNETE, liderada por comprometidos revolucionarios como Orlando Chirinos, Stalin Prez, entre otros. La burocracia sindical vinculada a la dirigencia chavista sabote el primer y segundo congreso fundacional de la UNETE y a ello se le sumaron los errores de los sectores revolucionarios. Tiempo despus se creara la Central Socialista Bolivariana de Trabajadores, aparato sindical altamente burocratizada. Los esfuerzos por reunificar las fuerzas revolucionarias obreristas fracasaron y en 2005-2006, surgen el Partido Socialismo y Libertad (PSL) y Marea Socialista como expresiones de divergencias sobre el carcter progresivo o no del chavismo. Lo cierto, es que la etapa segua abierta y el carcter del gobierno no haba cambiado ms all de los lmites de la Agenda Alternativa Bolivariana de 1996 que haba motivado el apoyo inicial a Chvez.

Sectores honestos de las fuerzas armadas y de la izquierda comienzan a denunciar la parte oscura de la reestructuracin, as como la creciente burocratizacin de la gestin pblica y el desarrollo de expresiones autoritarias contra la opinin crtica, al mejor estilo del estalinismo clsico. El evento Luces y Sombras de la Revolucin Bolivariana realizado en el CIM en el ao 2009 fue expresin de ese momento poltico, en el cul se critic el hper liderazgo de Chvez, la burocratizacin de las misiones sociales, las trabas al desarrollo del poder popular, entre otros aspectos. Entre 2009 y 2011 se genera nuevamente un ambiente de debate y construccin desde abajo. La dualidad de la transformacin hace prever una resolucin conflictiva de la contradiccin en ciernes.

La vieja burguesa heredera de Fedecmaras y Pro Venezuela segua conspirando e intentando construir una correlacin de fuerzas que le permitiera volver a retomar el control de la renta petrolera. En oposicin era evidente el surgimiento de una nueva burguesa de la cual Rafael Ramrez era solo una expresin.

Entre el 2009 y el 2013 se produce la convivencia conflictiva y en permanente tensin de la vieja burguesa cuarto republicana, la nueva burguesa de la quinta repblica y los sectores populares. Chvez mantena el equilibrio para que la reestructuracin iniciada en 1999 y su nuevo componente socialista de 2005, no estallaran por los aires. En medio de esas circunstancias Chvez enferma y muere. La designacin de Maduro como su sucesor es un intento desesperado por conseguir un sustituto que arbitrara y mantuviera los precarios equilibrios de la reestructuracin iniciada en 1999.

 

Perodo Maduro

Primero como presidente encargado y luego como presidente electo (2013-2019) Maduro se convierte en el primer presidente despus de Chvez. Su tarea continuar la reestructuracin iniciada en 1999 para salir de la crisis del rgimen burgus iniciada en 1983. No obstante el deseo de Chvez, si bien Maduro intenta mantener los equilibrios heredados de las tensiones entre capital y trabajo, sin embargo, decide afectar algunos de los intereses y representaciones que se haban constituido desde 1999: en las polticas macroeconmicas (el sector representado por Giordani, Hctor Navarro, entre otros), en los vnculos con la llamada burguesa nacionalista (ex militantes del MAS) y con el poder popular coaptado (Redes y otros), en el control de PDVSA (es desplazado Rafael Ramrez, el grupo Esperanza Patritica, Mommer y otros sectores afines), as como en el sector militar (Rodrguez Torres, Blanco Lacruz, Cliver Alcal, entre otros, claramente anti comunistas). Se abre una crisis interna en los equilibrios del chavismo y el control de la renta petrolera entra en turbulencia nuevamente. La fraccin de Rafael Ramrez es solo una parte de la burguesa surgida del 2002 para ac.

Maduro no goza del carisma de Chvez, aunque rpidamente se va apropiando de las lgicas de representacin del poder. Maduro reordena los equilibrios, pero continua con la reestructuracin iniciada con Chvez. La cada de los precios de petrleo afecta la forma como se presenta esta continuidad, pero no la altera.

La cada de los ingresos petroleros, que vena a una tasa superior a 100 dlares por barril, el cual cae en un momento a 20 dlares por barril, mientras el presupuesto pblico estaba calculado en 40, no permite mantener: a) el anclaje del dlar prcticamente a un precio fijo por casi 8 aos. Se dispara el precio del dlar pasando desde ese momento hasta ac, de 4 bolvares por dlar a 3400 bolvares por unidad; b) el subsidio a los alimentos y productos importados que se presentaba como control de precios, que en realidad era subsidio a la importacin; c) el extraordinario poder adquisitivo del salario de los trabajadores del cual dispusieron entre 2005 y 2013.

Estalla la hiperinflacin, debido a que al eliminar el subsidio a los alimentos y productos por la insolvencia de ingresos por la cada de los precios del petrleo (presupuesto calculado en 40 dlares por barril de petrleo mientras el precio apuntaba hacia los 200), estos deberan recuperar el costo real del mercado. Un ejemplo ilustrativo, un kilo de leche que en ese momento costaba 7 bolvares en Caracas, en Ccuta Colombia costaba 7000. Ante la imposibilidad de subsidiar los alimentos el gobierno de Maduro tuvo que colocar los precios al costo del mercado internacional o la fuga de alimentos hacia los pases fronterizos sera inevitable.

La cada de los ingresos petroleros afecta la agenda social y produce un revs poltico a Maduro que afectara la gobernabilidad. La oposicin gana por primera vez la mayora de la Asamblea Nacional. Los recin electos diputados de la derecha prometen dejar sin efecto buena parte de los programas sociales impulsado por el chavismo (para ese momento ms de un milln de viviendas, pensiones universales, etc.). Ante lo que errneamente catalogan como el inicio de la cada de la popularidad del presidente Maduro y del chavismo inician una ofensiva insurreccional de corte foquista, algo no experimentado en Venezuela desde la derecha poltica. Lo cualitativamente distinto en ese momento, es el emerger de una tercera fraccin protoburguesa liderada por Leopoldo Lpez.

Hasta ahora, la pugna interburguesa haba sido entre dos fracciones de la burguesa, una de la cuarta repblica y otra de la quinta. Ambas fracciones se haban constituido y sostenido bajo el amparo del Estado, y eran expresin de la crisis constitutiva iniciada en 1983, porque ambas fracciones no tenan ni la disposicin poltica ni la capacidad gerencial para integrarse al mundo competitivo del capital trasnacional como socios minoritarios, sino que preferan ser sus clientes y proveedores de materias primas, conforme haban funcionado desde 1936.

La nueva fraccin, expresada polticamente en Voluntad Popular, plantea romper con esa lgica, eliminar el proteccionismo del Estado y promover la integracin como socios del capital nacional con el capital trasnacional. En 2017 Voluntad Popular, acta como una fraccin independiente del resto de la oposicin poltica y promueve La Salida insurreccional para la toma del poder. A la par Leopoldo Lpez y Gustavo Baquero publican el libro Venezuela Energtica. Propuestas para el Bienestar y el Progreso de los Venezolanos (2017) que viene a ser la actualizacin del programa de estructuracin econmica del petrleo con el capital imperialista expresado por Betancourt y Mommer, ahora planteado en trminos de asociacin con el capital trasnacional.

El gobierno de Maduro logra frenar el plan insurreccional de la derecha con la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente que vuelve a mostrar la capacidad de convocatoria electoral del Chavismo ante la amenaza de la derecha poltica. La oposicin inter burguesa de dos fracciones capitalistas (cuarta republicana y la de vocacin trasnacional) desconocen la legitimidad y legalidad de la convocatoria de la Constituyente porque ello fren sus planes de asirse del poder. Leopoldo Lpez es puesto preso, la conspiracin controlada, Voluntad Popular sigue actuando legalmente, pero la derecha pierde la calle durante el ao 2018. La fraccin burguesa que se construye entre 2003 y 2016, sectores de izquierda y movimientos sociales, as como ocho millones de votos populares reconocen a la Asamblea Nacional Constituyente.

El triunfo en la Asamblea Nacional Constituyente no solo reagrupa al Chavismo fracturado por el efecto de la crisis econmica, sino que recompone nuevamente a las fuerzas revolucionarias al interior del chavismo. Por ello la burguesa y el capital trasnacional se apresuran a desconocer la legalidad y legitimidad de la eleccin de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), porque ello reconstituye no solo al Chavismo, sino al Chavismo que empuja hacia la izquierda.

Se comienza a gestar un giro hacia la izquierda de sectores del chavismo, ante la situacin del deterioro del salario real de los trabajadores, pero tambin ante evidentes polticas de conciliacin de clase de la administracin de Maduro. Los sectores de masas de los campesinos y de los profesores universitarios expresan estos movimientos de presiones por el giro hacia la izquierda sin romper con la administracin de Maduro.

Al fin las cosas comienzan a aclarase y surge una representacin poltica de la burguesa trasnacional en Venezuela. Esta se dedica a ganar para su estrategia a Fedecmaras y arrastrar a lo que queda de Pro Venezuela. Entre 2017 y 2019 Fedecmaras muta hacia una corporacin que desprecia el proteccionismo a las burguesas nacionales y quiere entrar como socios minoritarios del capital trasnacional. El imperialismo recibe la seal y aumenta su apuesta conspirativa.

En oposicin no logra construirse una opcin revolucionaria. El germen que se haba constituido desde 2006 denominado Marea Socialista se divide en dos grupos y diluye su capital poltico. El Madurismo expone su intencin de dialogar e ir a una negociacin global, algo que desestiman las dos fracciones burguesas opositoras.

La derecha poltica plantea que es urgente adelantar elecciones presidenciales. El ao 2018, la Asamblea Nacional Constituyente, esa misma que desconocen las burguesas de derecha, convoca a elecciones presidenciales anticipadas para el mes de mayo (la fecha prevista era inicialmente diciembre de 2018) como concesin a la derecha. Paradjicamente una parte de la derecha desconoce la eleccin presidencial, especialmente la nueva fraccin burguesa vinculada al capital trasnacional, aunque uno de los lderes de la oposicin Henry Falcn participara en la misma junto a otros candidatos. Sectores disidentes del chavismo lanzan la candidatura de Reinaldo Quijada quien a pesar de participar en las elecciones presidenciales forma parte de quienes desconocen la legalidad y legitimidad del gobierno de Maduro. Maduro es electo presidente para el periodo 2019-2024 con el caudal de votos histricos del chavismo, unos siete millones, mientras Falcn solo obtiene un milln y tanto de votos y los precarios votos alcanzados por Quijada evidencian que no hay un espacio electoral para una tercera fuerza que se auto asume despolarizada, aunque rene fragmentos del proceso.

Maduro debe tomar posesin, como lo hizo, el 10 de enero de 2019. Lo cual abre un captulo indito en la conspiracin internacional. El capital trasnacional ve en Voluntad Popular la posibilidad de salida de la situacin a favor de la lgica de restructuracin del mercado. Ms de sesenta pases imperialistas y subordinados lanzan una ofensiva meditica contra el gobierno de Maduro, bajo la figura de ayuda humanitaria.

Las tres fracciones de la burguesa continan enfrentadas por el control de la renta petrolera. La rebelda popular de sectores del chavismo de base se muestra con fuerza con las movilizaciones campesinas contra los intentos de montar una lgica de agro industria y, en el sector universitario con los sindicatos de profesores universitarios. La lucha de clases parece comenzar a derrumbar diques.

El 23 de enero, el presidente de la asamblea nacional se auto proclama presidente encargado de la Repblica. Es la punta del iceberg de una operacin que llevaba meses montando su jefe poltico Leopoldo en alianza con Borges, Ledezma y otros actores desde el exilio auspiciado por el capital trasnacional, EE UU y las naciones imperiales europeas. La alianza de gobiernos burgueses denominada Grupo de Lima acta como articulador de la ofensiva imperial junto a los republicanos; mientras que los gobiernos de Mxico, Uruguay y ahora representantes del partido demcrata norteamericano emergen como otra posibilidad de resolucin de la crisis a favor del capital trasnacional. El argumento de la crisis humanitaria, ante una evidente cada del salario real de los trabajadores, ubicado entre 6 y 12 dlares mensuales, agita el seuelo de la invasin imperialista.

El sentimiento en las calles es, como en 2002, de profundizacin revolucionaria para salir de la crisis econmica y de profunda rabia antiimperialista. El odio por el Seor Guaid y cuantos le rodeen se siente en los barrios y fbricas y, reunifica an ms al Chavismo. Evidentemente Maduro fue electo legalmente y de manera libre, pero su liderazgo real est muy mermado, aunque de haber elecciones podra ganar nuevamente por el rechazo popular a la derecha poltica, el imperialismo y quienes le hacen juego a la derecha.

Guaid convoca al ingreso de ayuda humanitaria a Venezuela desde tres pases fronterizos (Colombia, Brasil y Curazao). La idea es producir un resquebrajamiento de la alianza cvico militar y producir el derrumbe del gobierno de Maduro. Se organiza todo, teniendo como epicentro la frontera colombo venezolana, en las poblaciones de Ccuta (Colombia), Urea y San Antonio (Venezuela). Se produce enfrentamientos con presencia de unos doscientos seguidores de Guaid. El da 23 de febrero deja saldo de algunos muertos y heridos. Guaid no ingresa al pas y decide seguirse denominando como Presidente Encargado, ahora para procurar una alianza diplomtica y militar que puede desde el exterior derrocar a Maduro.

Por qu se llega al 23 F

Al 23 F 2019 se llega 1) por la incapacidad de las tres facciones de la burguesa en ponerse de acuerdo sobre un rgimen de cohabitacin; 2) porque la negociacin que ofrece la administracin Trump a la llamada burguesa bolivariana solo consiste en rendicin incondicional, la posibilidad de sobrevivir y la confiscacin de todos sus bienes dentro y fuera del pas; 3) la imposibilidad de construir una organizacin revolucionaria que pueda liderar el descontento hacia una revolucin; 4) porque an el pueblo rebelde venezolano no ha terminado de explotar, lo cual no significa que no lo har.

En uno de los prximos artculos analizaremos hacia donde se reorientan las negociaciones y los escenarios de choque, en una reestructuracin capitalista que se abre en 1983 y an hoy en da no culmina.

* Analista poltico, milita en el campo del chavismo crtico.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter