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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2019

Bernard Sanders y un mea culpa deseado

Luis Toledo Sande
Granma


No se sabe si Bernard Sanders llegar a ser presidente de los Estados, pero indicios ha dado de tener esa aspiracin. En todo caso, el autor del presente artculo apunta que no ve por qu darle el tratamiento de Bernie en tierras donde achicar el nombre se asocia al afecto.

En la tradicin anglosajona parece cosa de rutina, afn a un pragmatismo que se expresa en su lengua y busca ahorrar caracteres y fonemas. Pero ello no debe seguirse mimticamente en nuestras tierras, a las que nada invita a pensar con cario en los jerarcas yanquis como si equivaliesen a Guille, Jacobito, Donaldito y otros diminutivos por el estilo. No se aade Barackito porque sonara muy raro, pero tal vez al aludido le habra satisfecho que se le diera ese nombre, para ornar tambin con l la imagen edulcorada que procur dar de s, en lo que tuvo xito.

A Sanders no le costar gran esfuerzo lograr una imagen mejor que la de Donald Trump. Lo ayudan las groseras de este ltimo, y la gran cantidad de personas a quienes por pobreza, condicin tnica, gnero, preferencia sexual, situacin migratoria y otras desventajas les urge que la nacin tome derroteros distintos de los que promueve el actual csar. Pero nadie ha de olvidar que como sus predecesores, incluidos el patn Donald y el tambin guerrerista Obama, quien tuvo la inmoral patente de corso del Premio Nobel de la Paz Sanders har lo que los rectores del imperio le permitan o le ordenen hacer. Y probablemente se sienta complacido con ello.
Una buena imagen lo beneficiara dentro y fuera de su pas. En Cuba lo ayudara que las fuerzas dominantes de la voraz potencia le propiciaran encaminar ofrecimientos como los manejados por Obama. El pueblo cubano no quiere vivir de ilusiones, pero sufre las penurias que le ha ocasionado ms que las agresiones armadas y el terrorismo patrocinados por los gobernantes de los Estados Unidos el bloqueo econmico, financiero y comercial que esa potencia le aplica desde hace seis dcadas. Naturalmente, en tales circunstancias el aflojamiento del bloqueo le aliviara la vida.

Por ello, aunque insuficientes y tmidos, los anuncios de Obama de que trabajara en pos de la normalizacin de relaciones entre los dos pases, generaron expectativas estimulantes. La posibilidad de que esos anuncios se hicieran realidad era tan importante para Cuba que le daba razones para recibirlos con entusiasmo. Pero hubo quienes, con un raro arte de deducir, concluyeron que las promesas de Obama eran casi irreversibles.
Menos mal que usaron ese adverbio menudo, casi, porque bast un cambio de csar para que lo tratado con Obama se revirtiera en escaso tiempo. Tal experiencia constituir un antdoto contra nuevas ilusiones infundadas, por muy nobles que pudieran ser; pero no estn de ms ciertos cuidados, escribi en otras circunstancias un poeta.
Ahora parece que hay quienes asumen que Sanders no es solo un poltico interesante, sino que ha lanzado ideas renovadoras como en el gobierno de su nacin no las ha habido de Roosevelt para ac. Ser sensato olvidar que la imagen de ese presidente se edulcor con la promocin, en los aos 30 del siglo XX, de una supuesta buena vecindad? Buena vecina para nuestra Amrica la potencia que Simn Bolvar, en1829, dijo que pareca destinada por la providencia a plagarla de miseria en nombre de la libertad? A la mente vienen los aos 60 de aquel siglo, con John F. Kennedy y la Alianza para el Progreso.

Es prematuro afirmar o negar que Sanders llegar a ser presidente de los Estados Unidos, aunque tiene mucho ms que un Buick. Pero todava ms seguro es que, de alojarse en la Casa Blanca, tendra que obedecer a los mandones mayores de su pas, entre los cuales descuellan los magnates de las armas y la guerra. As ocurrira aunque l fuera un comunista inconfeso, algo que nada autoriza a imaginar, o s?

Ya tiene de su lado, aunque l rechaza serlo, la aureola de socialista. Si se entiende que lo es como una de las acepciones del trmino porque ha expresado preocupacin ante problemas sociales de su pas, valga el rtulo, aunque de todos modos sera engaoso. Y si se hace porque se le regala ese ttulo a la socialdemocracia de su nacin, habra que recordar dos cosas: en todas partes del mundo la socialdemocracia sigue viviendo a expensas del socialismo, dificultndolo cada vez ms; y la de Sanders sera una socialdemocracia imperialista.
No es cuestin de malabarismos verbales. Sanders es portador de la ideologa que lleg a los futuros Estados Unidos con el May Flower y se entroniz con el positivismo all arraigado. Como en otros, en ese poltico todo pasa por el mesianismo segn el cual los ciudadanos de su pas (los blancos y ricos, lase) son superiores. Dios habla con ellos, segn deca George W. Bush que le ocurra a l, y estn llamados a dominar al mundo para engrandecerlo con sus valores: imponerle sus aspiraciones y dominarlo.

Sanders, y al igual que l otra exponente del supuesto socialismo de su pas la joven y meditica Alexandria Ocasio-Cortez, ha apoyado los planes de agresin contra Venezuela. Cuba recordar las estratagemas del Obama que vino para promover su campaa en pos de conseguir aqu con la falaz zanahoria lo que no ha logrado el garrote imperialista desde que la Revolucin triunf, y de La Habana parti para Buenos Aires. All sigui orquestando, con su lacayo local y con otros, la campaa enfilada a derrocar el proyecto bolivariano que hoy contina desafiando y venciendo las criminales maniobras del imperio empeado en aplastarlo.

Ah!, que Obama y Sanders son demcratas y el patn Donald es republicano? En crnica fechada en Nueva York el 8 de diciembre de 1886 Jos Mart escribi: El partido republicano, desacreditado con justicia por su abuso del gobierno, su intolerancia arrogante, su sistema de contribuciones excesivas, su mal reparto del sobrante del tesoro y de las tierras pblicas, su falsificacin sistemtica del voto, su complicidad con las empresas poderosas, su desdn de los intereses de la mayora, hubiera quedado sin duda por mucho tiempo fuera de capacidad para restablecerse en el poder, si el partido demcrata que le sucede no hubiera demostrado su confusin en los asuntos de resolucin urgente, su imprevisin e indiferencia en las cuestiones esenciales que inquietan a la nacin, y su afn predominante de apoderarse, a semejanza de los republicanos, de los empleos pblicos.

Con la limpieza de principios que caracteriza a Cuba, y le viene de Mart, Fidel Castro y otros fundadores, ella necesita aprovechar las fisuras que un cambio de poltica en la Casa Blanca pudiera introducir en el bloqueo que intenta asfixiarla. Tambin sabiamente se ha dicho que es difcil imaginar pero no es imposible! una poltica peor contra ella que la sostenida por la actual administracin estadounidense, salvo que llegue a la presidencia de esa nacin alguien como el abominable Marco Rubio.

Pero la propia limpieza aludida animar siempre a Cuba a no sobreponer sus intereses nacionales a los derechos de otros pueblos. Fidel dio una clara leccin de esa conducta cuando no acept mejoras para su pueblo a cambio de renunciar a la solidaridad con la causa independentista de Puerto Rico. Hoy el imperialismo urde contra Venezuela planes ms feroces an, si cabe, que los impuestos a la hermana Antilla desde 1898: entre otras razones, porque el subsuelo de esta ltima no alberga las colosales reservas de petrleo que existen en el venezolano.

En Cuba, qu no sabremos del monstruo en cuyas entraas vivi Mart, quien tan temprana, resuelta, lcida y combativamente lo denunci, e intent impedir la consumacin de sus designios? Huelga decir que este artculo no se escribe desde perspectivas estadounidenses, sino desde la defensa de los derechos y justas aspiraciones de Cuba, donde la mayora de la poblacin sabe lo que est en juego, y no se ilusionar con anlisis que, aunque se proclamaran mayoritarios, no rebasan puntos de vista de minoras ganadas por los cantos de la poltica de los Estados Unidos.

Si all se quiere encontrar una verdadera fuerza de izquierda, bsquese fuera del falaz bipartidismo que representa esencialmente los intereses de un solo partido: el de los poderosos, llmense republicanos o demcratas. Aun as, si Bernard Sanders llegara a la Casa Blanca y tuviese una conducta que dejara sin razones lo aqu escrito, el autor no vacilara en declarar: Mea culpa! Hasta lo quisiera, por el significado que tendran los hechos. Pero se sabe con razn para exclamar junto a la gran mayora de su pueblo: Aqu no se rinde nadie, ni se deja engaar!

Fuente: http://www.granma.cu/opinion/2019-03-05/bernard-sanders-y-un-mea-culpa-deseado-05-03-2019-21-03-57


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