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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2019

Sobre las realidades de un mundo de fantasa

Rodolfo Bueno
Rebelin


En el mundo de fantasa, que los medios masivos de informacin han elaborado, no se habla de que el destino de la humanidad depende de si demcratas y republicanos se ponen o no de acuerdo en cmo repartirse el pastel. Si esto se comprende, la actual geopoltica mundial se transparenta y se aclaran todas las peligrosas aventuras de Estados Unidos a lo largo y ancho del planeta.

Un ejemplo es el narcotrfico, para cuyo anlisis se expone slo los hechos evidentes. Existen lugares donde se produce la droga y lugares donde la consumen, ello exige que haya productores, narcotraficantes y consumidores de drogas. La diferencia entre el costo de produccin y el precio que paga el consumidor es tan descomunal que convierte a este ilcito en un elemento importante de la economa mundial, en un negocio gigante que engorda las arcas de todos los que en l participan y en el que la banca mundial y los parasos fiscales se han convertido, finalmente, en los grandes usufructuarios. En el ilcito participan todas las instituciones del Estado: el poder poltico, el econmico, el financiero, el judicial, el administrativo, el militar y el policial, sin cuyas complicidades sera imposible producir, transportar y distribuir la droga. El carcter ilegal del negocio y su alta rentabilidad lo convierten en una forma de competencia, en la que se emplea la violencia fsica como caracterstica principal. La Guerra contra las drogas gener la conflagracin y la ocupacin de Panam, la lucha entre los carteles mexicanos y colombianos, el Plan Colombia, el Plan Mxico y las batallas entre los que intervienen en la produccin, el transporte, el reparto, la venta y el lavado de dinero de estas drogas. El mayor logro de Estados Unidos fue conseguir que todos estos elementos devengan en un mecanismo de control social.

En Colombia, los narcos son la pesadilla de todo gobierno porque por causa de la guerra entre sus diversos miembros ha corrido mucha sangre y se cre un clima de terror y una cultura de supervivencia. La militarizacin del Estado ha convertido a ese pas en una sociedad compleja, en la que el miedo a lo que pueda pasar y la lucha por sobrevivir ha adecuado la vida al instante que se vive: la violencia que puede estallar en cualquier lugar. Para permanecer con vida se debe mirar y no ver la dura realidad que se extiende por el pas, pues esa es la nica tctica para conservar la vida en un mundo donde, ms all del mito, no se persigue al que est en el negocio de la droga y el Estado se estructura a gusto y paladar de los poderosos grupos de poder. Eso permite a las organizaciones delictivas colombianas, vinculadas al narcotrfico, enviar en los ltimos veinte aos ms de 700 toneladas de cocana anuales a Estados Unidos, Japn y Europa, el 80% de la droga que se consume en esos pases. En el ao 2016, segn la DEA, los cultivos de hoja de coca eran de 188.000 hectreas, es decir, 65.000 hectreas ms que en el 1999, ao en que se inici del Plan Colombia.

E n Colombia, los narcotraficantes estn vinculados con los paramilitares y con las ms altas autoridades de la sociedad. Nadie jode y al que jode se lo despacha. Los oligarcas, que son quienes ponen la plata para acallar a los polticos, se entienden de primera con los narcotraficantes y el ejrcito dispara contra los que se opongan, sean guerrilleros o no. El ejecutivo protege a los narcotraficantes, porque se han tomado los resortes principales del Estado y los candidatos de sus preferencias, de sus bases sociales mayoritariamente, han logrado un masivo respaldo del electorado, lo que les da una fuerza poltica muy importante en el Congreso.

Pero lo ms increble es la indiferencia de todos: ni la prensa, ni los gremios, ni el Gobierno, ni la Iglesia, ni la llamada sociedad civil, ni las ONG, ni EEUU han dicho esta boca es ma, porque, por intereses polticos, lo que ayer era malo e ignominioso, hoy se volvi til y bueno. En Colombia la plata s pesa y no las mascaradas morales, pues lo cierto es que en las elecciones los narcotraficantes presionan un poco y sus candidatos ganan. Por eso, el Congreso colombiano est al servicio del ellos, del cacicazgo y de los paramilitares. Los polticos pagan medio milln de dlares, y ellos les aseguran un curul adonde les d la gana; a cambio de ello, los elegidos se hacen de la vista gorda, y todos viven felices y contentos. Lo mejor de lo mejor es que nadie investiga nada, pues todos son parte de la misma tramoya, es que all no hay ningn representante de la sociedad al que la democracia no le rinda sus frutos. Y si por desgracias, alguien es agarrado con las manos en la masa, se lo nombra de inmediato embajador en algn pas hermano o, en el peor de los casos, se le da la pena mnima. En Colombia gobiernan los verdaderos patriotas comprometidos con su pas. Si se descubre en la legalidad a un colaborador de la guerrilla, se les muestra su nombres y ellos sealan su ejecucin. Mientras tanto, el gobierno no se entera de nada ni sabe nada de lo que pasa. As de fcil se ha vuelto el mundo para los narcotraficantes.

La situacin del narcotrfico en Mxico no se diferencia en mucho a la de Colombia, slo que all el neoliberalismo impuso un sistema corrupto con el que el pas perdi sus recursos, su actividad productiva se paraliz y se entreg las empresas del Estado a particulares que empobrecieron al pueblo. Para buena suerte, los mejicanos eligieron a Andrs Manuel Lpez Obrador, un poltico honesto que ha demostrado ser un gran estadista y ha sorprendido al mundo en el poco tiempo que gobierna Mxico. Su popularidad alcanza el 88,7%, segn la encuesta realizada por el Gabinete de Comunicacin Estratgica del 22 enero del 2019. Su principal tarea es combatir la corrupcin instaurada en todas las instituciones del Estado y cumplir su lema de campaa: Por el bien de todos, primero los pobres. Para ello debe pacificar y reconstruir el pas; terminar la falsa guerra contra el narcotrfico; privilegiar y separar lo poltico de lo econmico; combatir la corrupcin y la impunidad; reivindicar la poltica exterior mexicana de respeto irrestricto a la autodeterminacin de los pueblos; respetar a la libertad de prensa; y aplicar la austeridad para terminar con el derroche del erario pblico.

Pero Lpez Obrador gobierna un pas que tiene graves problemas. E l juicio contra El Chapo Guzmn comprob , en general, el fracaso de la Guerra contra las drogas. Desde que fue arrestado en Mxico el 2016 y extraditado a EEUU hay ms drogas ilcitas que nunca en las calles de Norte Amrica y, segn cifras oficiales de la ONU, la produccin mundial de cocana lleg a un rcord histrico.

La situacin de Mxico y la de Colombia son similares, lo confirma los cientos de miles de homicidios dolosos durante los gobiernos de Felipe Caldern y Pea Nieto. La lucha contra los actos delictivos de los capos del narcotrfico de Colombia y Mxico, llevada a cabo por la DEA, el FBI y la CIA, ha empeorado la situacin legal, social y econmica de ambos pases, que se hunden en una incontrolable espiral de violencia. Tampoco, esos pases han logrado desmantelar las redes de la droga; de hecho, cuando una asociacin delictiva sufre detenciones, mutilaciones o su completa eliminacin, el vaco creado es llenado de inmediato por otras estructuras que se apoderan del territorio sin mando, sin que la capacidad de exportar droga disminuya.

Aunque la Guerra contra las drogas sea ms brutal que nunca, Estados Unidos se ha convertido en el mayor narcotraficante y consumidor de drogas del mundo. Para dizque luchar contra el narcotrfico, EEUU invadi Panam e impuso bases militares en numerosos pases de Amrica Latina; su ayuda, lejos de acabar con el narcotrfico, ha devenido en ms muertos, ms militarizacin y ms control de la poblacin.

Segn informe del Transnational Crime and the Developing World , elaborado en marzo del 2017, s e estima las ganancias del narcotrfico entre 4 26.000 y 652.000 millones de dlares anuales . Ninguna nacin que pretenda mantener su hegemona planetaria puede obviar la importancia de este comercio a nivel global. Eso lo sabe muy bien EEUU, por eso emplea muchos recursos en la Guerra contra las drogas. Al gobierno norteamericano no le interesa acabar con el narcotrfico sino controlarlo. La DEA, el FBI y la CIA determinan los sitios donde se produce la droga, su cantidad y calidad; quienes la fabrican y quienes la comercializan; el destino de los narcticos; quienes se benefician del negocio; la logstica del narcotrfico, las cadenas de intermediacin y dnde se invierten las ganancias originadas por el ilcito.

Segn la Oficina contra las Drogas y el Delito de Naciones Unidas, el comercio total de drogas ilegales fue el 2009 de alrededor de 2.1 billones de dlares. Este mismo organismo inform de que miles de millones de dlares de la droga salvaron a los bancos globales durante la crisis financiera, por ser las nicas inversiones en capital lquido que afluan a los bancos. Los Jefes del narcotrfico son banqueros europeos y estadounidenses, que lavan los ingresos del narcotrfico. En Europa y EEUU, el dinero se dispersa en cada ciudad y Estado una vez que entra en el sistema. Adems, s i se toma en cuenta la cantidad de dinero que desde hace tres dcadas se lava por ao, se aclara que esta economa especulativa est dirigida desde Washington, que se queda con el 85% de las ganancias del trfico de cocana latinoamericana. La Guerra contra las drogas debera ser la guerra contra el sistema que lo engendra, cuya sede est en Estados Unidos y cuyos mayores accionistas son las altas esferas de Wall Street.

El The New York Times calific el 11 de diciembre del 2012 como el ms negro para un Estado de derecho. Ese da, el HSBC, el segundo banco ms grande del mundo, no pudo ser enjuiciado pese a que haba blanqueado ms de siete mil millones de dlares de la mafia mejicana de la droga y de organizaciones terroristas, como Al Qaeda.

El Departamento de Justicia de EEUU fue advertido por el Departamento del Tesoro y la FED, de que teman que tomar una medida tan agresiva contra el HSBC podra poner en riesgo a uno de los mayores bancos del mundo, lo que podra desestabilizar al sistema financiero mundial y tener efectos negativos para la economa. El Presidente del HSBC declar: Aceptamos nuestra responsabilidad por los errores anterioresNos comprometemos a proteger la integridad del Sistema Financiero Global. Y con ese fin, continuaremos trabajando estrechamente con los gobiernos y reguladores de todo el mundo. Luego de que admitiera su culpabilidad, el Estado y las autoridades federales de Estados Unidos decidieron no enjuiciar al HSBC, que slo pag una multa de 1,92 millones de dlares. Ni un banquero fue acusado, como parte del acuerdo alcanzado entre las partes.

El hecho de que el Departamento de Justicia rechazara enjuiciar al HSBC, es un signo claro de que el sistema financiero no funciona para el beneficio de la gente ni de la sociedad en su conjunto. Segn El The New York Times  al gobierno norteamericano le han vendido la nocin de que si se es demasiado grande para quebrar tambin se es demasiado grande para encarcelar. El HSBC encabeza la lista de los grandes bancos del mundo que han pagado multas por actividades penales, entre los que estn, entre otros, el Credit Suisse, el Lloyds, el ABN Amro y el ING.

Para el Departamento de Justicia de EEUU, los grandes bancos deben estar por encima de la ley, porque de no estarlo acarreara severas consecuencias para el sistema financiero. En el 2010, el Wachovia, actualmente parte de Wells Fargo, pag 160 millones de dlares en multas por el blanqueo de aproximadamente 378,4 millones de dinero de la droga. Tambin han blanqueado dinero de la droga el Banco de Amrica, el Banco de Santander, el Citigroup y la rama bancaria de American Express.

El asistente del Fiscal General de Estados Unidos, de ese entonces, Lamy A. Breuer, se refiri al acuerdo con el HSBC como un ejemplo de responsabilidad: Si se enjuicia a uno de los mayores bancos del mundo, se pone en riesgo los puestos de trabajo de mucha gente, otras instituciones financieras y las dems partes abandonarn el banco y se producira algn tipo de conmocin en la economa mundial. Los investigadores del escndalo Libor, el mayor escndalo financiero que se haya producido nunca, declararon que los mayores bancos del mundo se involucran en fraude organizado y funcionan como un crtel o una mafia.

Martin Woods, detective de la brigada antidrogas de la polica de Londres,  declar al The Observer: Nueva York y Londres se han convertido en las dos mayores lavanderas de dinero criminal y de la droga y en parasos fiscales. No las Islas Caimn, no la Isla de Man o Jersey. El gran lavado tiene lugar directamente a travs de Londres y Wall Street.

En esta guerra estn libres los verdaderos responsables. Por qu no hay capos de EEUU? Por qu no se persigue a sus narcotraficantes? Pues porque nadie, ni las autoridades ejecutivas norteamericanas, ni las legislativas, ni las judiciales, federales o estatales, quiere que se sepa quines son, pues en este negocio todos estn coludidos. Si nada se sabe es porque los secretarios de Estado, los gobernadores, los legisladores, los senadores, los jueces, los periodistas, la polica, los agentes del FBI, la CIA, la DEA y las Patrullas Fronterizas podran estar involucradas en lucrativas componendas con los narcotraficantes. As pues, nadie va a eliminar el narcotrfico ni est interesado en hacerlo, pero lo que a Estados Unidos s le interesa es controlar el riesgo de que ciertas reas del narcotrfico crezcan sin control.

Cuentan que hace mucho, Gabriel Garca Mrquez pregunt reservadamente a Bill Clinton sobre este problema. Obtuvo por respuesta que se trataba de un grave problema de Estado, cuyo meollo se conocera despus de varias dcadas, igual que los misterios de Ftima.

En estas circunstancias, cuando todo funcionaba a las mil maravillas, salvo una que otra perturbacin insignificante, arrib a la cloaca de Washington, as denomina el presidente de EEUU, Donald Trump, a la clase poltica de esa capital. La cloaca se preocup por la llegada de este advenedizo que pona en entredicho todas sus actividades, legales e ilegales. Para colmo de los colmos, a Trump se le ocurri proponer la construccin de un muro que separe Mxico de EEUU, arguyendo que existe una crisis de inmigracin ilegal e ingreso de drogas. Y no es que una pared, por slida que sea, va a resolver el problema, pero s es un elemento que perturba las apacibles aguas por donde hasta ahora han transitado las drogas, en adelante, los narcotraficantes debern encontrar nuevas rutas de entrada, areas o martimas, para introducir su mercanca ilegal a Estados Unidos.

Qu hacer? Habrn pensado en la cloaca. Y a alguien de los servicios secretos se le prendi el foquito. Hagmosle creer que el mundo le pide meter sus garras en Venezuela, que es cosa de soplar para que Maduro se caiga, que bastan unas cuantas amenazas para que las Fuerzas Armadas Bolivarianas se reviren y que el pueblo venezolano no va a defender a su pas. De esta manera, nos evitamos la tarea de eliminarlo, como hicimos con Kennedy. Y a Trump, que pertenece al grupo de los empjame que me caigo, le agrad la idea. Enseguida exigi a los militares venezolanos que dejaran de apoyar a Maduro y aceptaran a Guaid. Hoy tengo un mensaje para cada oficial que ayuda a mantener a Maduro en el poder... No debes seguir sus rdenes de bloquear la ayuda humanitaria, y si lo haces no encontrars salida y lo perders todo, los amenaz. Ahora se encuentra en el incomodo dilema de intervenir o no. En solitario es misin imposible y en esta aventura no le quiere acompaar ni siquiera Colombia.

Es que Trump pelea contra gente inflexible. Segn Ron Paul, exlegislador texano y padre del senador Rand, del Tea Party, el complejo militar industrial de Beltway (conglomerado de burcratas del gobierno federal, sus contratistas, cabilderos y multimedia, la columna vertebral de la inamovible burocracia de Washington) est detrs del sabotaje a la cumbre de Helsinki, porque le aterroriza la posible paz con Rusia, por cientos de miles de millones de razones, conocidos como dlares, que har todo lo posible para impedir el acercamiento de Trump y Putin.

Ron Paul afirma que existen facciones del deep State que estn contentas con la poltica del presidente Trump. De otra manera no se entiende cmo puede gobernar l contra viento y marea, si no contara con el apoyo de gran parte del ejrcito y el Poder Judicial. Una cosa es el pleito a muerte que en su contra tienen los servicios de seguridad y otra, las bravuconadas y rabietas del presidente nmero 45 de EEUU.

As las cosas, el pleito contra Donald Trump es a muerte y en el Congreso de EEUU se lo intenta defenestrar mediante un impeachment. Trump cree que el prximo ao podr lograr la reeleccin presidencial con resultados ms convincentes que los que obtuvo para su actual mandato. Lo que hicimos en 2016, las elecciones... nunca se ha hecho antes y creo que lo haremos de nuevo en 2020, y los nmeros van a ser incluso mayores, afirm el inquilino de la Casa Blanca durante una conferencia de sus activistas en el Estado de Maryland.

Por esta razn, Venezuela y Latinoamrica estn en capilla. Lastimosamente, la lucha se dificulta porque hay mucho traidor y mucha quinta columna. Adems, la batalla independentista es titnica porque los medios de informacin masiva distorsionan la realidad y han creado el mundo de fantasa, en el que creemos vivir. A buen hora: No hay mal que dure cien aos, ni cuerpo que lo resista.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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