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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2019

Cartas a Samira (13)

Yassin Al Haj Saleh
Al-Jumhuriya


Sammur, en otras ocasiones te he escrito sobre cosas nada agradables, situaciones que no deberan haberse dado, y sobre un mundo que se ha vuelto peor durante los aos de tu ausencia. Esta vez, voy a escribirte sobre la esperanza que se mantiene viva incluso en un mundo como este: la amistad y la gran cantidad de solidaridad y apoyo de muchas y muchos en prcticamente todo el mundo. Y puesto que no puedo mencionarlos a todos, pero s es preciso nombrar algunos ejemplos, a travs de ti quiero decir a todas las amigas y amigos en todos los lugares del mundo que no doy por sentados la generosidad y amor que ellas (la mayora son mujeres) me profesan, que, si no les doy las gracias en cada ocasin, no se debe a que mucho de lo que han hecho es algo que merezco de forma natural por ser su amigo, ni por ser el marido de la ausente Samira. S que ellas nos dedican sus esfuerzos, tiempo y energa, y supongo que, a travs de nuestra historia y la historia de Siria, conocen esa lucha extremadamente solitaria, radical y desesperante, pero que contina a pesar de todo y, por ello, genera esperanza.

La verdad, Sammur, me resulta mucho ms difcil escribir as que cuando lo hago con un espritu crtico y analtico. He heredado una especial dificultad a la hora de expresar mis sentimientos cuya magnitud precisamente t, entre toda la gente, no necesitas que te explique, y quiz por esa razn en concreto me hice escritor: para huir de lo que no s cmo decir, y despus para pedirlo, a pesar de todo, con rodeos. Sin embargo, intentar decir algo sobre el amor a las mujeres y hombres que quieren a la ausente Samira y que apoyan a su compaero que sufre la prdida. Tambin pedir perdn por solo mencionar algunos nombres.

Naom Ramrez, desde Madrid, ha traducido y publicado cada carta que te he enviado, en ocasiones apenas unas pocas horas despus de su publicacin en rabe. Naom fue tambin quien tradujo las palabras que escribiste durante el asedio en Diario del asedio a Duma 2013 [1]. La causa de Samira se ha convertido en una causa personal, dice Naom, que aade que traduce las cartas porque cuentan la historia y vida de una activista importante de la revolucin. Tambin me cont que un hombre espaol que ley tu libro en compaa de su hija Laura, dijo que si tuviera otra hija, la llamara Samira. Naom ha apoyado la causa siria desde el principio, traduciendo, escribiendo y comunicando, y hasta hoy sigue hacindolo, no a pesar de los horrendos derroteros por los que discurre la situacin, sino debido a ellos y para enfrentarse a ellos.

Igual que Naom, Souad Labbize, la poeta franco-argelina, ha traducido las cartas al francs. Souad ha traducido las cartas porque eres muy querida para ella, y porque tu historia da una idea de la historia de Siria. Souad considera que somos una nica familia a la que une la causa de la liberacin y no la sangre o el credo. Es el parentesco de las revoluciones. Hoy en Argelia se estn produciendo manifestaciones en contra de la renovacin del mandato por quinta vez de Bouteflika, que apenas habla o se mantiene de pie (en Argelia lo llaman: la quinta regencia), y Soaud tiene el corazn all puesto.

Sammur, no sabes nada de Souad o Naom, y yo no las he conocido hasta despus de tu desaparicin. An ms, a da de hoy, no he conocido en persona a Nurah El Assouad, la talo-siria que vive en Italia desde hace muchos aos pero cuyo corazn ha permanecido ligado a Siria. Ha encontrado en las cartas tal sensacin de unin que sus amigos la avisan en cuanto se publica una nueva carta, para que la traduzca. Antes de Nurah y junto a ella, tradujeron algunas de tus cartas Sami Haddad, Filomena Annunziata, Marianna Barberio, Giovanna De Luca y Roberta Pasini. A Sami lo conozco de los aos de universidad, antes de la crcel, pero llevamos 39 aos sin vernos. Giovanna ha traducido tu libro al italiano y se publicar en breve gracias a la ayuda de Francesca Scalenci, que hace un par de meses escribi un bonito poema sobre ti y sobre Siria. Conoc hace poco a estas dos mujeres italianas, siendo t nuestro punto de unin. Creo que nuestras amigas se identifican contigo y quieren izar la bandera que cay en el campo de batalla, como dice Souad Labbize.

Al ingls las ha traducido Murhaf Fares, un joven sirio que realiza su tesis doctoral en Oslo. Murhaf quera que muchas ms personas te conocieran a ti y nuestra excepcional historia que combina lo personal con mucho de lo general. Mediante la traduccin de esta historia de combinacin inquebrantable, pero dura Murhaf ha querido expresar su solidaridad con la ausente. Nuestra historia infunde esperanza a nuestros amigos que nos dan esperanza.

Tus palabras en el Diaro del asedio a Duma 2013, que ya estn disponibles en espaol gracias a Naom, espero que puedan leerse pronto en ingls si algn editor se interesa por ellas. Sarah Hunaidi, una chica siria que vive y estudia en EEUU, ha sido la encargada de traducirlas. No nos conocemos en persona. Espero que podamos conocerla juntos.

En todas partes, en nuestra regin y en el mundo, tenemos compaeros y compaeras que no dejan de apoyarte. Fue muy emotivo recibir hace unos das la carta de una amiga britnica que me deca que haba puesto una vela por ti y por m en la catedral de Exeter, que haba pedido que se rezara por nosotros, que en todo lugar que entra a rezar deja una peticin similar y que en todas partes encender una luz por ti, Sammur.

Haba apodado a esta mujer, que s que es profundamente creyente, la santa, pero siempre se opone, diciendo que prefiere que la llame amiga. Se llama Sian, y quiere que nuestra historia se conozca para que nadie pueda decir que no saba. Dice que quienes han conocido la historia en las zonas rurales, donde ella vive con su marido, experto en medioambiente y que estudia el comportamiento de los animales salvajes por la noche y el efecto que produce en su vida la iluminacin elctrica, la paran y le preguntan por nosotros o si hay noticias.

No me he referido ms que a algunos de los que no conoces en persona y a quienes he conocido despus de tu desaparicin, pero hay muchas y muchos que conoces y no conoces, en Siria y fuera de ella, desde Lbano a Yemen, pasando por Egipto o Turqua, y realmente de todas partes. Y antes de todos ellos, estn todos los sirios y sirias, pues a pesar de las heridas que empujan a todos a encerrarse en s mismos, tras ocho aos extremadamente duros, se ve en Siria una gran humanidad, valenta y dignidad. Desgraciadamente, esta imagen est incompleta, pero las sirias y los sirios, en el exilio y dentro del pas, han demostrado que el xito asadiano a la hora de crear a sirios que se matan entre s continuamente ha sido limitado, y que hay una Siria diferente, libre, solidaria y generosa, viva en incontables sirias y sirios. Esos son la revolucin siria. La mayora de ellas y ellos pertenecen a la generacin ms joven.

Gracias a esas amigas y amigos, muchas y muchos han conocido a travs de ti a Samira de Siria y a Siria. Aspiro a que todo ser humano en este universo sepa de ti. S que es complicado, pero con la participacin de esas amigas y amigos, tu voz ha llegado lejos.
Somos un mundo completo, Sammur. No somos un barrio, un clan o una sociedad cerrada. Un mundo esperanzado que te quiere y echa de menos: el mundo de Samira.


[1] Publicado por Ediciones del Oriente y del Mediterrneo.


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