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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-03-2019

Los nuevos ropajes del capitalismo (Parte II)

Evgeny Morozov
El Salto


En esta segunda entrega de la crtica del libro de Shoshana Zuboff The Age of Surveillance Capitalism, Evgeny Morozov tambin salda cuentas con Toni Negri y las concepciones de los autonomistas italianos sobre el tecnocapitalismo.

VIII . Qu ha sido de estas teoras en 2019? El mayor desafo para los italianos ha resultado ser la dificultad de implementar su utopa de autoempoderamiento colectivo a travs de instituciones horizontales, descentralizadas y no estatales. Si bien las policlnicas o escuelas autogestionadas resultaron fciles de imaginar, especialmente en 1970, cmo se supone que podra existir una inteligencia artificial o una infraestructura de computacin en la nube autodirigida, especialmente en ausencia de un impulso prolongado por parte del Estado que durante tanto tiempo ha sido despreciado? Y, en ausencia de una infraestructura informtica dirigida por los ciudadanos, de qu servira una escuela autogestionada que dependiera totalmente de Google?

La premisa clave en la teora de los autonomistas italianos que el capital se estaba convirtiendo en algo externo al trabajo, permitiendo a los trabajadores cognitivos empoderados, ahora dispersos a travs de la fbrica social, valorizarse a s mismos parece cada vez ms cuestionable. La concepcin sobre los tecno-capitalistas de los autonomistas, quienes los muestran como rentistas pasivos y gorrones, es difcil de conciliar con las grandes inversiones multimillonarias de capital llevadas a cabo por los gigantes tecnolgicos de la actualidad. Si estos son los rentistas, quines son los capitalistas?

No obstante, los autonomistas proporcionaron una visin utpica de proporciones casi bblicas: el capital, en su transicin hacia la economa de servicios, libera involuntariamente a los trabajadores y convierte a los capitalistas en parsitos menores dentro de redes globales ms amplias de cooperacin social. Dado que algunos medios de produccin inmaterial por ejemplo, el software libre o Wikipedia ahora se encuentra ms all del control capitalista, la multitud, a diferencia de los trabajadores en la produccin en masa, puede escapar de sus prisiones y prosperar de manera autnoma. La fbrica social se convierte en una gran y feliz casa ocupa.

Como la mayora de las instituciones alternativas de la sociedad emancipada cuya aparicin fracas, la visin italiana, reducida a lemas vulgares, ahora sobrevive bajo la idea de que los usuarios de las plataformas tecnolgicas producen valor y deben ser pagados por ello a travs de un ingreso bsico garantizado o de cualquier otra manera. Algunas propuestas europeas recientes para establecer un nuevo tipo de impuesto a los servicios digitales hacen uso de disquisiciones similares, insistiendo en que los datos proporcionados por los usuarios son lo que explica su inmenso xito comercial y, por lo tanto, deben ser gravados en consecuencia.

Al contrario, ubicada mucho ms cerca de la sede administrativa de la fbrica social mundial, Zuboff, no vio a los capitalistas volverse superfluos. Tampoco ha querido hacerlo, a juzgar por sus trabajos previos a The Age of Surveillance Capitalism. Sera mucho mejor para la sociedad moderar a los capitalistas, argumentaba, exigindoles un poco de humanismo corporativo a precio bajo. Adems, no existe ninguna razn para insistir en que los datos u otros tipos de intangibles proporcionados por los consumidores requieran acuerdos fiscales nicos, y mucho menos esquemas de redistribucin nuevos, como la renta bsica. Argumentar esto implicara hacer retroceder al capitalismo distribuido: la realizacin a gran escala de las necesidades de los consumidores no sera posible sin la apropiacin de dichos datos. En el capitalismo distribuido, los consumidores satisfacen la mayora de sus complejas necesidades; en todo caso, son ellos quienes deberan pagar.

Pero en 2013, cuando Zuboff public aquel artculo en el Frankfurter Allgemeine Zeitung que finalmente culmin en su teora del capitalismo de vigilancia, los motivos de su optimismo inicial se haban esfumado. El capitalismo distribuido no haba llegado. Ms bien, la peor cara del capitalismo gerencial el mtodo taylorista de extraer conocimiento tcito para controlar a los trabajadores lleg a racionalizar toda la fbrica social, no solo sus sectores productivos. Ahora ha invadido y superado una parte clave de la economa capitalista, el consumo, que anteriormente entusiasmaba a Zuboff. Por novedosa que en 2019 pueda parecer la revolucin neo-taylorista de Zuboff, vale la pena sealar que algunos de los observadores ms radicales del capitalismo de alta tecnologa, como el socilogo britnico Frank Webster, ya plantearon la llegada del taylorismo social impulsado por la vigilancia a finales de los 80.

Si el taylorismo extrajo y racionaliz el conocimiento tcito del trabajador, el capitalismo de vigilancia hace lo mismo con el conocimiento tcito del consumidor supuestamente emancipado. Como seala Zuboff, el enfoque ha pasado de mquinas que superan los lmites de los cuerpos a mquinas que aprovechan todo conocimiento para modificar el comportamiento de los individuos, grupos y poblaciones al servicio de los objetivos del mercado. El capitalismo gerencial persigui y automatiz el cuerpo; el capitalismo de vigilancia caza y automatiza la mente.

Mientras que el poder del taylorismo era bruto y sus mtodos visibles, el nuevo rgimen oculta sus huellas, creando una ilusin de autonoma genuina. Pero bajo la fbrica social de hoy se erige una compleja red de procesos algortmicos y de extraccin de datos que convierten nuestra existencia cotidiana mundana en otra materia prima. Por lo tanto, la temerosa prediccin del primer libro de Zuboff, de que la tecnologa podra aumentar el poder panptico de los gerentes, no solo se cumpli sino que se realiz en una escala mucho mayor y en el espacio individual, muy lejos de esas compaas que su segundo libro secunda como un lugar potencial para la liberacin. Entonces, la tarea de la que se ocupa en su reciente libro es documentar la naturaleza destructiva de esta expansin, as como insistir en que an es posible un retorno al capitalismo ms humano y orientado a la ayuda: la fbrica social puede informatizar, no solo automatizar.

Observada desde la perspectiva del capitalismo de vigilancia, la utopa italiana de los trabajadores cognitivos que huyen de las cadenas del capitalismo es declarada muerta a su llegada: nuestras instituciones digitales son sordas a las demandas de la multitud, al contrario, marchan al ritmo del capitalismo de vigilancia. Esta ltima es una prfida fuerza que estructura cada una de nuestras interacciones sociales con un solo objetivo: extraer ms datos, vender anuncios, empujarnos hacia resultados sociales ms positivos, pero para quin? A medida que los capitalistas inteligentes digitalizaron la fbrica social, esta se transform nuevamente en la verdadera fbrica que siempre haba sido. En esta, el valor se genera no a travs de la extraccin de rentas, como los italianos todava discuten hoy cuando, por ejemplo, discuten las finanzas o el algoritmo PageRank de Google. No, en lugar de la figura casi precapitalista del arrendatario que aprovecha los derechos de propiedad para apropiarse de la plusvala social, estamos tratando con empresas capitalistas normales sujetas a leyes e imperativos estndar.

Pese a las similitudes, hay una diferencia clave entre Zuboff y los italianos: donde estos tienden a pensar en trminos de la multitud, por ms ambiguo y engaoso que sea este concepto, Zuboff piensa en trminos de la singularidad la del consumidor soberano. Su versin digital de la fbrica social se parece a Go, el supermercado automatizado y sin cajero que Amazon est lanzando en todo Estados Unidos: el nico actor social visible es el consumidor. Todos los movimientos sociales que ella invoca cumplen el papel secundario de ayudar a dicho consumidor en la bsqueda de la autorrealizacin; las escasas referencias al Estado en The Age of Surveillance Capitalism tambin caminan en esta direccin. Por lo tanto, predeciblemente las opciones son pocas: dejar que el consumidor aproveche el capitalismo orientado a la ayuda con el propsito de autorrealizarse o rendirse al saqueo de los capitalistas de vigilancia, quienes secuestrarn la mente del consumidor en la bsqueda de sus propios objetivos.

IX . Despus de este largo preludio de ocho captulos esta resea aspira a rivalizar con el libro en prolijidad, es hora de examinar en qu medida la explicacin de Zuboff sobre el capitalismo de vigilancia se sostiene como teora. Una de las ventajas no declaradas de operar dentro del marco chandleriano es que, si Zuboff tiene xito en la tarea que ella misma se ha propuesto tcitamente, su libro producir un modelo analtico slido que inspirar todas las interpretaciones posteriores sobre la economa digital. Despus de todo, esto es lo que sucedi con Chandler: su encuadre se convirti en el modelo dominante, aunque ocasionalmente cuestionado, para pensar en la era de la produccin en masa.

Zuboff, sin embargo, no afirma explcitamente estar ofreciendo un modelo analtico de una ambicin intelectual semejante; y apenas menciona al propio Chandler. De hecho, siempre deja la puerta abierta a una interpretacin diferente: solo quiere ilustrar la destructiva batalla por los datos mundiales que est teniendo lugar en la actualidad entre compaas como Google y Facebook, siendo la autonoma de los consumidores un efecto colateral. Una explicacin detallada de los movimientos y las consideraciones tcticas que modelan esta batalla la llevan a describir un fenmeno llamado capitalismo de la vigilancia, pero las ambiciones tericas de este concepto, segn la interpretacin actual, son muy modestas.

Para mayor claridad, llamemos a esta interpretacin Tesis I. Al ofrecer nada ms que una descripcin, la Tesis I dice muy poco sobre la durabilidad, la importancia general y el impacto del capitalismo de vigilancia en el capitalismo mismo. En definitiva, hay muchos efectos sociales negativos en ella, pero la Tesis I no los considera peores que los de otros modelos alternativos.

Zuboff se despoja demasiadas veces de su responsabilidad sugiriendo que ilustrar la Tesis I un conjunto de observaciones, no una hiptesis es todo lo que pretende hacer. Justo cuando el capitalismo de vigilancia parece revolucionario por qu si no lo iba a llamar un nuevo orden econmico que afecta incluso a las botellas de vodka y a los termmetros rectales? Zuboff admite que las leyes de movimiento del capitalismo se mantienen, simplemente complementadas en este momento por los nuevos imperativos centrados en los datos. Este libro, ledo como una exposicin meticulosa de la Tesis I, es un misterio: por qu hacer tantos esfuerzos para revelar el dao ocasional de Google y Facebook no es una novedad en 2019 sin sacar conclusiones ms amplias y audaces?

Entonces, el argumento que aparece en el libro de Zuboff, el cual podramos apodar la Tesis II, tal vez encaje mejor. Primero, esta es una hiptesis adecuada: postula que el capitalismo de vigilancia no solo produce efectos inequvocamente peores que los de los regmenes digitales alternativos, sino que tambin se est convirtiendo en la forma hegemnica del capitalismo. Las leyes ms antiguas del capitalismo se aplican, pero solo formalmente; la clase, el capital y los medios de produccin reciben atencin analtica. Para adaptarse a un entorno rpidamente cambiante, los capitalistas de hoy deben seguir los imperativos de la nueva lgica basada en la vigilancia; deben preocuparse por los medios de modificacin del comportamiento, no por los medios de produccin.

La Tesis II tiene implicaciones innovadoras. Identifica la extraccin de datos y la modificacin del comportamiento no como consecuencias ocasionales de la competencia capitalista, sino como las causas subyacentes que impulsan el surgimiento del nuevo orden econmico, mientras que sus imperativos, a su vez, superan a los del propio capitalismo. La Tesis II presagia una revolucin copernicana en nuestra manera de entender la economa digital. Pero esta revolucin se basa en fundamentos bastante frgiles, ya que Zuboff debiera demostrar, y no solo afirmar, la inversin subyacente de la causalidad. Si esto falla, volvemos a la Tesis I: los datos estn siendo apropiados extensivamente, racionalmente, de manera perversa y en ocasiones los esfuerzos para monetizarlos tienen efectos sociales perjudiciales, un argumento que seguramente es correcto, pero algo banal.

Sin embargo, la prueba crtica y determinante para demostrar la Tesis II nunca llega difcilmente una sorpresa para aquellos familiarizados con la teora empresarial chandleriana. En cambio, la simplicidad de la Tesis I y la ambicin de la Tesis II se combinan para producir la tautologa de la Tesis III, igualmente conocida por los aficionados de Chandler: los capitalistas de vigilancia participan en el capitalismo de vigilancia porque esto es lo que exigen los imperativos del capitalismo de vigilancia. Zuboff hace un uso regular de esta tesis auxiliar, pues le sirve para postular con facilidad lo que de otra manera necesitara probar.

Sin embargo, la tesis III no es una hiptesis que se pueda demostrar, sino un axioma imposible de falsear: cualquier ejemplo que no se ajuste a la teora siempre puede descartarse como algo que queda fuera del capitalismo de vigilancia tal como lo define la teora y, por lo tanto, no estar sujeto a su imperativos. Lo que se puede falsificar es la Tesis II, ya que postula mecanismos causales actuales.

Antes de que usted, querido lector, se maree, sospechando, no incorrectamente, que est por desarrollarse un ejercicio aburrido y cruel de filosofa analtica, seamos claros acerca de su lgica: sin una repeticin clara de la tesis de Zuboff en un lenguaje lcido y verificable, siempre correremos el riesgo de ahogarnos en los pantanos tautolgicos de la Tesis III. Con esta salvedad, podemos proceder con nuestro propio Tractatus Logico-Philosophicus en miniatura.

  1. La Tesis II es una amalgama de varias proposiciones:
  2. La civilizacin de la informacin podra elegir entre el capitalismo de vigilancia y el capitalismo orientado a la ayuda.
  3. Ambos aprovechan la extraccin de datos: sea para obtener un excedente conductual o para mejorar los servicios.
  4. Ciertas caractersticas de la civilizacin de la informacin han hecho que el capitalismo de vigilancia se convierta en hegemnico.
  5. A medida que se vuelve hegemnico, tambin lo hacen sus imperativos.
  6. En relacin a sus efectos sociales, el capitalismo de vigilancia es peor que sus alternativas.

La evidencia proporcionada para probar cada una de las afirmaciones de la Tesis II es a menudo incompleta y no descarta explicaciones alternativas. En tales casos, la Tesis III llena los vacos. Abordemos cada una de esas proposiciones en sus propios trminos.

X . La proposicin 1 parece indiscutible; Zuboff puede cortar el pastel intelectual del modo que quiera (como ya hizo con la informacin y la automatizacin, por ejemplo). Sin embargo, podramos preguntarnos por qu la civilizacin de la informacin solo se enfrenta a una eleccin entre dos capitalismos. Esta disyuntiva le fue perdonada a las especulaciones de Francis Fukuyama en 1989; tal vez, 2019 requiera algunos matices ms. Sin duda, esto tiene que ver con el papel sacrosanto que tiene el consumo a lo largo de la teora de Zuboff. Abordaremos esto en detalle ms adelante.

La proposicin 2 es crucial, ya que postula relaciones causales entre la extraccin de datos y los imperativos de los dos rdenes econmicos: en la civilizacin de la informacin, los datos se recopilan, ya sea porque constituyen un excedente conductual (proporcionndonos el capitalismo de vigilancia), o porque mejoran los servicios (dndonos el capitalismo orientado hacia la ayuda). La proposicin podra sostenerse en casos ideales, como Google y Apple. Pero, qu pasa con otros casos limtrofes? En qu medida el enfoque de no hay vida ms all de los datos del usuario explica la dinmica del capitalismo de la informacin en s mismo?

Fijmonos en Amazon. Los lectores electrnicos de Kindle recopilan datos constantemente libros ledos, pginas giradas, prrafos subrayados que ayudan a Amazon a decidir qu libros publicar en su propia imprenta. Esto encaja con el resumen del capitalismo orientado a la ayuda: los consumidores obtienen libros ms relevantes. Sin embargo, Amazon tambin fabrica dispositivos Kindle ms baratos que contienen publicidad. Si la publicidad es personalizada, nos encontramos ante un capitalismo de vigilancia en todo su esplendor. Si es genrica, en la tierra de nadie del capitalismo digital, atrapado entre la ayuda y la vigilancia. Si el capitalismo de vigilancia es, de hecho, diagnosticado, entonces debiera surgir un doble movimiento de algn tipo y garantizar que todos pagramos un precio total por los lectores electrnicos; de lo contrario, nuestra autonoma se encontrara en peligro.

Tengan en cuenta que esta prescripcin normativa, as como la explicacin de por qu existe la publicidad personalizada, proviene de los poderes milagrosamente persuasivos de la Tesis III. Pero no habamos postulado simplemente que los datos mejoran los servicios o modifican el comportamiento en lugar de mostrar que estos resultados ocurren? Qu sucede si esos anuncios Kindle, personalizados o no, existen simplemente para que Amazon atraiga a consumidores sensibles a los precios? Despus de todo, los hechos de que los leviathanes de la tecnologa recolectan datos y desembolsan publicidad tambin se ajustan a otras explicaciones. Qu pasa si Amazon simplemente quiere inundar el mercado con dispositivos ms baratos, asegurndose as su posicin? Por qu es ms importante la monopolizacin del suministro de datos que la monopolizacin del mercado?

Asimismo, consideremos la expansin de Amazon hacia nuestros hogares. Amazon podra estar cultivando nuestras conversaciones en los dispositivos habilitados por Alexa para modificar nuestro comportamiento; adems, incluso podra estar modificando nuestro comportamiento para extraer ms datos. Pero tambin es posible que Amazon simplemente quiera mejorar su capacidad de reconocimiento de voz, la cual luego se monetiza a travs de Amazon Web Services, la fuente principal de sus beneficios. Amazon, como la mayora de las grandes empresas de tecnologa, esconde su extraccin de datos. Pero la invisibilizacin de sus operaciones demuestra, a lo sumo, que son deshonestos. La definicin que realiza Zuboff del capitalismo de vigilancia depende de si el excedente conductual se usa para modificar el comportamiento, no de si la extraccin de datos es visible. Despus de todo, los procesos de extraccin de datos intrnsecos a la alternativa positiva de Zuboff (cuando los datos entran en el ciclo de reinversin conductual) son tan opacos como esos mismos procesos bajo el capitalismo de vigilancia, cuando los datos producen un excedente conductual.

Entonces, qu impulsa a Amazon, la rentabilidad y la supervivencia o la extraccin de datos y la modificacin del comportamiento? La revolucin copernicana de Zuboff dice que esta ltima agenda ha superado el espritu del capitalismo digital. Amazon busca un excedente conductual, escribe. Esto explica por qu la compaa se ha unido a Apple y Google en la pugna por disear el dashboard de su automvil y est forjando alianzas con Ford y BMW. Esta es la hiptesis que probablemente hubiera sido formulada antes de la revolucin copernicana de Zuboff: Amazon se ha unido a Apple y Google en la pugna por disear el dashboard de su automvil y est forjando alianzas con Ford y BMW. Como resultado, est buscando la forma de conseguir un excedente conductual.

La razn que lleva a Amazon a unirse a Apple y Google en esa misin es algo que debiera investigarse, no asumirse. Para hacerlo correctamente es probable que incluso tengamos que dejar de centrarnos en las operaciones orientadas al consumidor de dichas empresas y examinar cmo interactan en sus operaciones comerciales con empresas y gobiernos. Dado que estos ltimos no involucran a los consumidores, raramente son invocados por Zuboff a pesar de que a menudo proporcionan mrgenes de ganancia mucho ms altos que los brazos publicitarios de los gigantes tecnolgicos.

En cualquier caso, Zuboff no tiene que investigar por qu Amazon se unira a Apple (Apple ?!) y Google en dicha misin, ya que la Tesis III proporciona todas las respuestas de manera conveniente. Por lo tanto, la bsqueda de un excedente conductual se convierte en la causa, no en el efecto, de lo que mueve a las empresas tecnolgicas. Y aunque Zuboff admite que los imperativos ms amplios de la competencia de mercado determinan su lucha, estas empresas se enfrentan solo una vez que el objetivo de recoleccin de datos haya sido establecido, de manera ajena, por la Tesis III. Como era de esperar, el capitalismo de vigilancia tiene ms de vigilancia que de capitalismo.

El criterio por el cual la proposicin 2 clasifica a las empresas extraen datos para modificar el comportamiento o para mejorar los servicios? tambin produce algunos resultados extraos. Consideremos a Uber, que apenas se menciona en el libro, tal vez por una buena razn. Al no depender de los ingresos por publicidad, Uber tiene incentivos diferentes a los de Google o Facebook. Practica el capitalismo orientado a la ayuda? Sus ejecutivos lo afirmaran: las tcticas agresivas de Uber aseguran que los pasajeros obtengan servicios mejores y ms baratos. Esto cumple con la definicin de Zuboff: Si una empresa recopila datos de conducta con su permiso y nicamente como un medio para mejorar los productos o servicios sirve al capitalismo, pero no al capitalismo de vigilancia.

Sin embargo, Uber tambin hace muchas otras cosas odiosas con los datos. Consideremos el escndalo Greyball, descubierto por el New York Times en 2017. Greyball fue el sistema de espionaje interno de Uber que haca invisibles sus vehculos a ojos de los usuarios de la plataforma cuando estos se encontraban cerca de edificios gubernamentales al tiempo que inspeccionaba datos, como los detalles de las tarjetas de crdito, para saber si estos eran funcionarios gubernamentales hacindose pasar por pasajeros. En este caso, el objetivo de la extraccin de datos, por ms vil e invisible que fuera, no fue la modificacin del comportamiento del usuario ni la mejora del servicio. Ms bien, la creacin de una clase marginal permanente de no-usuarios para escapar a la regulacin en determinadas localidades y mantener sus servicio a bajo coste.

Hay una teora mucho ms simple y general para explicar la extraccin de datos y la modificacin del comportamiento que pasa por alto Zuboff, atrapada en el marco chandleriano y en su ardiente necesidad por encontrar un sucesor al capitalismo gerencial. Esta teora es la siguiente: las firmas tecnolgicas, como cualquier otra empresa, se encuentran guiadas por la necesidad de asegurar la rentabilidad a largo plazo. Lo logran dominando a sus competidores a travs de un crecimiento ms rpido, externalizando los costos de sus operaciones y aprovechando su poder poltico. La extraccin de datos y la consiguiente modificacin del comportamiento claramente, ms relevante para firmas en industrias como la publicidad en internet surgen, donde lo hacen, en ese contexto.

En otras palabras, son solo un efecto local de la causa global. Es esa causa la necesidad de garantizar la rentabilidad a largo plazo frente a la competencia lo que impulsa su estrategia de datos. Esta parsimoniosa explicacin sirve para ilustrar los casos de Google y de Uber sin ninguna necesidad de postular regmenes nuevos e hbridos como, por ejemplo, el capitalismo orientado a la ayuda. De hecho, el rgimen es el de siempreel capitalismo y usarlo como una categora analtica ayuda a evitar las numerosas deficiencias que surgen con las aproximaciones al capitalismo gerencial y al capitalismo de vigilancia.

Las revelaciones recientes sobre las controvertidas prcticas de intercambio de datos de Facebook confirman que los imperativos del capitalismo de vigilancia, si existen, son solo secundarios a los del propio capitalismo. La empresa, preocupada por el crecimiento, manej los datos como un activo estratgico: ah donde los imperativos de expansin sugirieron que deban compartirse con otras compaas tecnolgicas, lo hicieron sin dudar, dando acceso a Microsoft, Amazon, Yahoo e incluso a Apple (aunque Apple neg su participacin). Bajo el capitalismo, quien obtiene un excedente conductual apropiado es de importancia secundaria; lo que importa es quin consigue apropiarse la plusvala propiamente dicha y, por lo tanto, quien permanece en la posicin de seguir hacindolo a largo plazo.

XI . La proposicin 3, que la coyuntura actual favorece el capitalismo de la vigilancia en detrimento del capitalismo orientado a la ayuda, parece plausible. Como he sealado anteriormente, Zuboff evoca algunas afinidades selectivas entre los imperativos del capitalismo de vigilancia, los que moldearon las operaciones militares posteriores al 11 de septiembre y las iniciativas de desregulacin neoliberal. Sin embargo, esto solo explica por qu el capitalismo de vigilancia ha prosperado, y no por qu ha prosperado a expensas del capitalismo orientado a la ayuda. Para llevar a cabo esta afirmacin tendramos que mostrar que las afinidades selectivas que favorecieron al capitalismo de vigilancia no fueron tan amables con el capitalismo orientado a la ayuda.

Es eso cierto? Apple, difcilmente una vctima del neoliberalismo, canaliza dinero a travs de Braeburn Capital, un gigantesco fondo de cobertura. Amazon, con sus 600.00 empleados, es un importante beneficiario de leyes laborales dbiles. Amazon registra a la CIA como un cliente importante. El Siri de Apple procede del antiguo Instituto de Investigacin de Stanford (RSI), un beneficiario de la financiacin para Defensa. Tales afinidades selectivas se convierten en legin tras una investigacin ms profunda. Pero aqu es donde la Tesis III vuelve a hacer su magia, alterando la proposicin original: el capitalismo de vigilancia ha demostrado ser hegemnico en entornos donde ha demostrado ser hegemnico.

Sin embargo, incluso esta hegemona es propuesta, no probada. No han empujado las dinmicas de competencia a Google y Facebook a seguir el camino de Amazon y Microsoft y vender servicios de computacin en la nube e inteligencia artificial? Dado que tales proyectos informticos prometen lucrativos mrgenes de ganancias y la publicidad conlleva costos cada vez ms altos, solo puede responderse a dicha pregunta con una teora que considere que los capitalistas persiguen la rentabilidad (no la eficiencia o el excedente conductual). No podran tales servicios superar a la publicidad y la modificacin del comportamiento como modelo principal sobre el que se asienta la economa digital? Por supuesto, podran hacerlo, pero no es un problema para Zuboff, ya que la Tesis III le permite colocar esas dinmicas en la bsqueda del excedente conductual. Paradjicamente, incluso el triunfo de otras lgicas slo confirma que el capitalismo de vigilancia an impera respecto a cualquier otro rgimen.

Ya se han discutido algunas deficiencias de la Proposicin 4, la que estipula que los imperativos del capitalismo de vigilancia superan a los del capitalismo en s. Recordemos que la Tesis II explica la estrategia de los capitalistas de vigilancia por el imperativo principal de monopolizar el abastecimiento de excedente conductual. Desde 2001, Alphabet, la empresa matriz de Google, adquiri ms de 220 empresas; Facebook se hizo con ms de setenta. La bsqueda de datos impuls estas adquisiciones? O fueron algunas de estas, incluida la adquisicin de Instagram por Facebook, promovidas por una bsqueda de poder de mercado? Al observar simplemente lo que sucedi con los datos de dos empresas que se fusionan no podemos responder a esta pregunta. Sin embargo, la tesis III s que puede.

Volvamos a Uber. Extrae datos, y debemos preocuparnos por ello? Sin duda. Deberamos aceptar la revolucin copernicana de Zuboff y reinventar la economa digital al colocar la extraccin de datos en su eje?

En el caso de Uber, la narrativa pre-copernicana explica mucho ms. En 2017, Uber perdi 4.500 millones de dlares; su prdida esperada para 2018 es de una magnitud similar. La compaa se mantiene a flote en un ocano de deudas, a la espera de una oferta pblica de venta (IPO) que podra inyectar nuevos fondos de inversionistas externos, quemando el efectivo de Arabia Saudita y la compaa japonesa SoftBank, esta ltima tiene una deuda de ms de 150.000 millones de dlares. Por qu una empresa tan fuertemente endeudada invierte en una compaa que genera prdidas? Por qu la financiacin de la deuda de SoftBank ha sido tan barata? Y por qu Arabia Saudita vierte efectivo en empresas tecnolgicas? Las respuestas a estas preguntas no iluminarn lo que Uber hace con los datos, pero revelarn el principal imperativo de la compaa: aplastar a la competencia. Sin lugar a dudas, esta mxima a veces implica la extraccin de datos. Pero lo contrario no se sostiene.

Por supuesto, deberamos aspirar a equilibrar explicaciones micro y macro. Pero en el intento de Zuboff siempre intercede la lgica interna de la Tesis III. La tecnologa es una expresin de otros intereses, escribe. En los tiempos modernos, estos eran los intereses del capital, y en nuestro tiempo, es el capital de vigilancia el que domina el entorno digital y determina nuestro futuro. La conclusin de que el capital de vigilancia, y no el simple y viejo capital, dicta el desarrollo presente de la tecnologa se encuentra meramente defendida. Las categoras anteriores no chandlerianas pierden por decreto su importancia analtica. Las pruebas de esta irrelevancia son verdaderas: la explicacin de Zuboff comienza suponiendo que no importan. Tambin oper de este modo en su primer libro, donde el enfoque elegido para tratar los conflictos entre gerentes y trabajadores no dejaba espacio para un anlisis de clase. Sin embargo, en aquel entonces Zuboff no reuni el valor suficiente para afirmar que sus propias y peculiares elecciones analticas invalidaban los marcos que haba elegido anteriormente.

Semejante visin de tnel es comn en gran parte de la teora empresarial chandleriana; sus practicantes, adems, rara vez lo mantienen en secreto. El propio Chandler fue bastante explcito acerca de su enfoque en las primeras pginas de su obra La mano visible: trato con desarrollos polticos, demogrficos y sociales ms amplios solo en tanto que afectan directamente a las formas gracias a la empresa lleva a cabo los procesos de produccin y distribucin. Podemos tolerar, no sin un esfuerzo considerable, un enfoque tan estrecho en la historia empresarial, aunque solo sea porque gran parte de esta hagiografa es consumida por las propias empresas. Sin embargo, cuando se convierte en el fundamento de la teora, como lo fue la historia de Chandler para las teoras posteriores de la empresa o la de Zuboff para las teoras de la empresa digital, corremos el riesgo de sustituir el solipsismo corporativo por la visin terica.

Esto nos deja con la Proposicin 5: la idea de que los daos del capitalismo de vigilancia son peores que los de las lgicas alternativas. Llegados a este punto, la proposicin que se apoya es esta: por qu gastar tantas pginas en lo que Zuboff llama poder instrumentario si es solo uno de los muchos poderes del capitalismo digital, y posiblemente ni siquiera sea el peor de todos. Tristemente, Zuboff va siempre sobre seguro y reconoce que las prcticas monopolsticas y anticompetitivas, en el caso de Amazon y las polticas de precios, impuestos y polticas de empleo [en el caso de] Apple tambin son problemticas.

En ausencia de un marco para comparar los daos del capitalismo de vigilancia con los de otras alternativas, solo hay una solucin: pedir al lector que asuma, siguiendo la Proposicin III, que es hegemnico, y por ello sus problemas merecen ms atencin. Si no es as, por qu preocuparse ms de los consumidores que viven en los hogares inteligentes administrados por Alexa que de los trabajadores de los almacenes inteligentes neo-tayloristas de Amazon?

Al carecer de una explicacin sobre cmo opera el poder annimo bajo el capitalismo, Zuboff termina comparando el poder instrumentario del capitalismo de vigilancia con el poder totalitario de las dictaduras. Donde el totalitarismo operaba a travs de los medios de violencia el poder instrumentario opera a travs de los medios de modificacin del comportamiento y adems no tiene inters en nuestras almas o ningn principio que instruir.

Tal vez, pero qu hay de la coaccin muda de las relaciones econmicas sella el dominio de los capitalistas sobre los obreros de Marx? No representaba ningn poder en absoluto? Aqu est Friedrich Hayek, el anti-Marx, quien escribi en la dcada de 1970: La competencia produce una especie de coercin impersonal que hace necesario que numerosos individuos ajusten su estilo de vida de una manera que ninguna instruccin u orden deliberada pueda emerger . Mandatos totalitarios? No se est refiriendo Hayek aqu a la modificacin del comportamiento emprendida por fuerzas impersonales del capitalismo? Ver el capitalismo de vigilancia como nuestro nuevo Leviatn invisible es pasar por alto cmo el poder, bajo el capitalismo, ha estado operando durante varios siglos: el Leviatn invisible lleva con nosotros bastante tiempo.

XII. Las deficiencias ms pronunciadas de The Age of Surveillance Capitalismtienen que ver con la relacin que establece entre el capitalismo y el capitalismo de vigilancia, as como la forma en que prioriza los problemas de esta nueva forma de mercado respecto a las del capitalismo en s. Vamos a profundizar un poco ms en cmo se supone que operan estas dinmicas.

Por qu el capitalismo de vigilancia es capitalista? Porque, al parecer, hay una apropiacin privada de excedente conductual. Este ltimo trmino guarda cierta semejanza con la nocin de Marx de plustrabajo la idea de que, debido a la propiedad de los medios de produccin, los capitalistas pueden conseguir que los trabajadores entreguen parte de su trabajo de manera gratuita. Pero Zuboff tambin sostiene que el comportamiento y la experiencia humana son materias primas, no trabajo, sin explicar las diferencias. Por supuesto, siempre existen nuevas y emocionantes formas de expandir la teora del valor de los marxistas al incorporar otros factores adems del trabajo (por ejemplo, la naturaleza). Sin embargo, Zuboff no sigue ese camino. Su propia teora del valor es la que se usaba en The Support Economy: todo el valor es creado por consumidores emancipados.

Pero el rompecabezas an no est resuelto. El capitalismo orientado a la ayuda, la alternativa preferida de Zuboff, es tan capitalista como lo es el que lleva vigilancia como marca; tambin se distingue por la apropiacin privada del feedback de los usuarios, incluso si las empresas dicen perseguir tales apropiaciones bajo el mandato de mejorar el servicio. Entonces por qu el capitalismo orientado a la ayuda es preferible al capitalismo de vigilancia? En ausencia de la publicidad, se considera que est libre de los desequilibrios de poder que surgen del intercambio desigual, lo cual provoca que la relacin entre empresas y consumidores sea reciproca. Bajo el capitalismo de vigilancia, los consumidores se ven subyugados por imperativos que no son le son propios, su autonoma se ve socavada, y as sucesivamente.

Parece un argumento extrao que enarbolar. El hecho de afirmar que la ausencia de un excedente conductual significa que la relacin entre Apple y sus clientes se encuentra libre de la dinmica del intercambio desigual es ignorar todas las formas en que Apple zarandea a sus clientes, incluso evitando que utilicen servicios de reparacin de terceros. Ese modelo prosaico para lograr un dominio sobre el mercado no socava tambin la autonoma del consumidor? Sin embargo, dado que las firmas orientadas a la ayuda se definen solo por su negativa a apropiarse de un excedente conductual, estas manifestaciones habituales del poder corporativo no tienen cabida en su teora.

Ntese que toda comprensin de Zuboff sobre el capitalismo se apoya en su comprensin del consumo. Elimine al consumidor y no hay capitalismo de vigilancia, al igual que no hay capitalismo sin trabajo en Marx. Entre otras cosas, esto significa que el excedente conductual (y, por ende, el capitalismo de vigilancia) solo puede existir si hay un sujeto humano autnomo cuya voluntad puede ser modificada por las leyes del comercio. Por lo tanto, un fondo de riesgo que despliega satlites para estudiar el movimiento de vehculos cerca de los supermercados o almacenes una prctica comn para medir el nivel de la actividad comercial de un local se encuentra fuera del capitalismo de vigilancia, al menos como este ha sido interpretado de manera estricta.

Para que ello importara, tambin debiera hacerlo gran parte de la vigilancia comercial y rentable sobre la actividad social y econmica que no est directamente vinculada a la modificacin del comportamiento. Recordemos que el ciclo de reinversin conductual solamente se convierte en excedente conductual cuando se excede algn lmite objetivo de monitoreo necesario para mejorar el servicio del usuario. La verdadera preocupacin de Zuboff, entonces, no es la vigilancia, sino la manipulacin del comportamiento que la sigue al igual que hace treinta aos su preocupacin no era la escritura del texto electrnico en s, sino su uso para dominar, no para empoderar. Entonces por qu hablamos de capitalismo de vigilancia y no de capitalismo de modificacin conductual cuando est claro que este ltimo es el verdadero objeto de preocupacin de Zuboff?

Adems de lamentarse porque emplea a pocos trabajadores, Zuboff no identifica las dinmicas que socavan el capitalismo de vigilancia desde dentro. Extraa la ausencia de las tendencias que lo contrarrestan. Incluso Marx, convencido del inevitable declive del capitalismo, identific algunas, por ejemplo, que la automatizacin reduce el plustrabajo apropiado, lo cual empuja la tasa de ganancia a la baja, aun cuando esta tendencia tambin sirve para impulsar esa misma tasa de ganancia al abaratar los gastos de produccin.

Estn interesados los capitalistas de vigilancia descritos por Zuboff ​​en convertirnos en una masa gris uniforme, como ella postula? Tal vez, pero tambin parecen interesados ​​en que seamos diversos y excntricos. De qu otra manera podran obtener nuevo contenido viral que monetizar? Segn Zuboff, pareciera como si tambin el capitalismo de vigilancia perjudicara a todos por igual. Y, sin embargo, no sern ms propensos a desear este sistema los jubilados de Oslo, cuyas pensiones se invierten en las acciones de los capitalistas de vigilancia a travs del fondo de riqueza soberana de Noruega, que los trabajadores sin tierra de So Paulo?

Qu hay de la relacin entre las leyes del capitalismo de vigilancia y las leyes propias del capitalismo? Como he sugerido anteriormente, Zuboff postula que el capitalismo de vigilancia tiene sus propias leyes de movimiento, pero que las leyes de movimiento ms genricas del capitalismo tambin se sostienen: las empresas compiten, reducen costos, persiguen la rentabilidad. Los marxistas tambin enfatizaran la centralidad de la clase en la distribucin del poder, la propiedad privada de los medios de produccin y los corrosivos efectos sociales de la forma mercantil.

Al describir las caractersticas ms importantes del capitalismo de vigilancia, Zuboff insiste en que este rgimen se alimenta de algo ms que del trabajo tal y como los marxistas lo entendan, reconociendo indirectamente la validez de un marco interpretativo marxista. Por qu sinti la necesidad de hacerlo, eso es un misterio, ya que inmediatamente hace que su propio argumento sea vulnerable a los ataques del flanco ms radical. Ella escribe: la lucha por el poder y el control en la sociedad ya no est asociada con los hechos ocultos en la clase y su relacin con la produccin, sino ms bien por los hechos ocultos [sic] de la modificacin automatizada de la conducta.

Muchas cosas dependen de este ya no bsicamente se afirma que la clase tuvo un gran poder explicativo en alguna ocasin, pero ya no lo tiene; en su lugar, debemos fijarnos en la modificacin conductual. Adems, bajo el capitalismo de vigilancia, los medios de produccin estn subordinados a nuevos y elaborados medios de modificacin conductual. Todas estas son afirmaciones audaces que tienen vastas implicaciones polticas y tericas. Siendo meramente postuladas, no se les da realmente la atencin que merecen, y mucho menos se las somete a pruebas empricas.

No obstante, podemos intentar comprenderlas. Para Zuboff, el ciclo econmico de Google comienza con la obtencin de excedentes conductuales, los cuales, despus de pasar por los medios de modificacin conductual, se transforman en productos de prediccin; y estos se venden a clientes, como los anunciantes. Los medios de produccin convencionales parecen irrelevantes para este argumento: en el mejor de los casos ayudan a extraer el excedente conductual de los usuarios-consumidores, pero son las poderosas subastas de anuncios de Google las que realizan la mayor parte del trabajo. Sin embargo, el argumento de Zuboff es bastante parcial. La supuesta irrelevancia de la produccin es la consecuencia natural del enfoque exclusivo en el consumo, tpico de la profeca postfordista. Si tratamos a los consumidores como la principal fuente de valor es lgico que perdamos de vista el valor producido en otros lugares.

Los medios de produccin detrs del motor de bsqueda de Google incluyen en su ndice toda la informacin del mundo actualizada constantemente, basado en trillones de pginas rastreadas previamente que los usuarios consultan en tiempo real en busca de respuestas a sus preguntas. A su vez, la inmensa utilidad y confiabilidad del ndice genera un trfico enorme que luego, pero solo entonces, crea oportunidades para la monetizacin a travs de la publicidad. La personalizacin de los resultados de bsqueda, habilitada por la extraccin de datos del usuario vinculada a las consultas de bsqueda, la ubicacin del usuario y otros puntos de datos aumentan la utilidad del servicio. Ahora bien, el excedente conductual de Google no es la nica plusvala que incrementa su balance.

Para testar la afirmacin de Zuboff de que en la actualidad los medios de produccin se encuentran subordinados a los medios de modificacin conductual, simplemente debemos desactivar el crawler [rastreador] de Google y esperar cunto dura su negocio de publicidad. Qu hace que el motor de bsqueda siga funcionando? Bueno, muchos ingenieros e informticos. Se han agotado sus excedentes de mano de obra? Quizs, incluso si parecen estar demasiado ocupados como para darse cuenta. Pero lo ms probable es que exista algn otro truco. Y de hecho lo hay: Google no paga prcticamente nada por indexar el contenido procedente de otros sitios. As es como gana tanto dinero vinculando las bsquedas con publicidad dirigida; sus costos de produccin son mnimos, ya que el contenido indexado llega casi gratis.

Quin llena los ndices de Google con contenido til? Los sospechosos habituales: bots, aficionados, acadmicos, adolescentes. Pero tambin muchos profesionales precarios de los medios de comunicacin que construyen su reputacin online con la nica esperanza de producir contenido viral. Este ltimo grupo se parecera realmente a una clase, y una que no se encuentra tan oculta. Google se aprovecha del contenido producido en otros lugares y le es completamente indiferente cmo se produzca a travs del trabajo o la pasin, la risa o las lgrimas. Aquellos que tienen datos valiosos para indexar por ejemplo, Twitter consiguieron que Google les pagara enormes tarifas de licencias de datos; a Google le cuesta indexar y sacar provecho de su contenido. Sin embargo, la mayora de los proveedores de contenido no tuvieron tanta suerte, ya que carecan del poder de negociacin o incluso de la conciencia de lo que estaba sucediendo.

Zuboff no tiene mucho que decir sobre la indexacin, a pesar de mencionarlo vagamente a lo largo del libro. En su lugar, recurre a trminos marxistas como acumulacin por desposesin para argumentar que las apropiaciones violentas de materias primas son endmicas al capitalismo y no se limitan a su etapa temprana de acumulacin originaria. La nueva fase neoliberal, argumenta, intensifica tales prcticas colocando a Google como el maestro de lo que Zuboff llama desposesin digital: estn saqueando experiencias humanas aqu y all.

Trminos como desposesin, aplicados al reino intangible, a menudo confunden tanto como revelan. Despus de todo, existe un aspecto importante por el cual los datos son distintos del petrleo: no son escasos. El hecho de que Google, tras una consulta al buscador, sepa que me gustan las tostadas de aguacate no significa que me olvide al instante de que me gustan. Plantear que este es el mismo tipo de desposesin que uno que involucra que alguien venga y elimine fsicamente la tostada de aguacate de mi plato es simplemente incorrecto. No se trata de argumentar que mi bsqueda sobre tostadas de aguacate no produce ningn valor para Google, solo que tratarlo como desposesin es errneo.

Examinadas ms de cerca, las quejas de Zuboff sobre la desposesin y la acumulacin primitiva permiten golpear a desalmados capitalistas individuales, pero tambin sirven para evitar criticar la mercantilizacin, el corrosivo imperativo sistmico en el corazn del capitalismo que en su trabajo anterior se describe como una fuente de emancipacin, no de esclavitud. En la nica ocasin que Zuboff critica realmente la mercantilizacin (en dos prrafos de redaccin casi idntica separados por doscientas pginas) es para quejarse de la mercantilizacin de la conducta humana, el bien supremo en el centro de su universo.

En su lugar, prefiere agrupar los ejemplos ms banales de mercantilizacin bajo la rbrica de acumulacin primitiva y desposesin. Zuboff escribe que en nuestro tiempo de ideologa y prctica pro-mercado, este ciclo [de continua acumulacin primitiva] se ha vuelto tan generalizado que habitualmente ni siquiera notamos cuan atrevido es o impugnamos sus afirmaciones. Por ejemplo, ahora se puede comprar sangre, rganos humanos, a alguien para tener un beb o hacer la fila por usted en un parking pblico, a una persona para que lo consuele en su dolor e incluso el derecho de matar a un animal en peligro de extincin. Nada con lo que estar en desacuerdo, pero estos son ejemplos de mercantilizacin de manual, no de esa acumulacin por desposesin descrita por David Harvey (a quien ella cita con aprobacin). Esto ltimo a menudo conlleva la mercantilizacin, pero no es simplemente lo mismo. Y, en cualquier caso, no son en s mismas la mayora de actividades que forman parte de la economa del apoyo profesada por Zuboff poderosas licencias para la mercantilizacin en su estado ms avanzado?

Dejando de lado estos inconvenientes tericos, un enfoque analtico adecuado (esto es, centrado en la produccin) revelara que, incluso si Google hubiera adoptado el modelo orientado a la ayuda de Zuboff, hubiera estado sujeto a la misma dinmica que Zuboff reserva para el capitalismo de vigilancia. Por qu el parasitismo de Google cuando muestra publicidad dirigida a usuarios tras una bsqueda es un problema mayor que el parasitismo de Google a la hora de indexar contenido producido por los no usuarios, incluso si es para ofrecerles a sus usuarios un servicio superior y de pago que est libre de publicidad? Para Zuboff, lo primero es un problema ms importante porque la segunda opcin no implica modificar la conducta. El hecho de que su provisin suponga continuas extorsiones a la fbrica social para conseguir contenido indexable ni siquiera se registra como un problema en los argumentos centrados en el consumo de The Age of Surveillance Capitalism, principalmente porque dichas intimidaciones se vuelven invisibles para el usuario-consumidor final y se presentan como el inevitable subproducto de la bsqueda online.

Teniendo esto en cuenta podemos contemplar una de las principales consecuencias de la revolucin copernicana de Zuboff. El concepto de capitalismo de vigilancia desplaza el epicentro de la investigacin, y por tanto las luchas de las que da cuenta. En lugar de centrarse en la justicia de las relaciones de produccin y distribucin dentro de la fbrica social digitalizada pone el foco en la tica del intercambio entre las empresas y sus usuarios. Que el excedente conductual de los usuarios los consumidores emancipados en la obra anterior de Zuboff sea tan crucial para esta teora supone concluir que la extraccin del excedente de todos los dems lugares no importa, o tal vez que ni siquiera existe.

Es como decir que, bajo el capitalismo gerencial, las luchas entre el capital y el trabajo por la propiedad del equipo de las fbricas se subordinaron a las luchas entre los gerentes y los trabajadores por el acceso al texto electrnico. Zuboff nunca hizo esa afirmacin en su primer libro, ya que no estaba ofreciendo una teora del valor, marxista o de otro tipo, sino que, ms bien, documentaba las luchas institucionales que surgieron debido a la tecnologa de la informacin.

Este ltimo libro busca hacer ambas cosas, pero el aparato terico de Zuboff no es particularmente adecuado para dicho propsito. The Age of Surveillance Capitalism ofrece un examen exhaustivo de cmo las firmas guiadas hacia la publicidad tienen incentivos para extraer cada vez ms datos, perjudicando a los usuarios, la democracia y a muchos ms en el proceso. Lo que Zuboff no ofrece es una explicacin de cmo se produce el valor en la economa digital todo l, no solo las partes acumuladas por el excedente conductual. Dada esta ausencia, la suposicin de base de Zuboff acerca de que el capitalismo de vigilancia es el peor de todos los capitalismos de informacin posibles es difcil de evaluar, y mucho menos de justificar.

XIII . Existen pocas dudas de que la revolucin copernicana de Zuboff supone un retroceso en nuestra comprensin de las dinmicas de la economa digital. Pero incluso los marcos analticos errneos pueden producir efectos sociales beneficiosos. Sin duda, Google y Facebook se expondrn a un escrutinio mayor por parte de cualquiera que lea este libro, lo cual no es un logro trivial. Debemos aceptar la utilidad poltica del marco de Zuboff mientras rechazamos su validez analtica? Argumentar que solo podemos avanzar por ese camino si entendemos el precio de hacerlo: una mayor confusin con respecto a los orgenes, las operaciones y las vulnerabilidades del capitalismo digital.

Como buena seguidora de Chandler, Zuboff deduce, a menudo tras examinar los discursos y documentos de los principales ejecutivos tecnolgicos, algunos de los imperativos que guan a estas empresas. Un problema con los anlisis basados en el discurso es que tienden a detectar la novedad donde esta no existe realmente. Por lo tanto, al enmarcar el excedente conductual como un nuevo lugar donde se produce la apropiacin capitalista, Zuboff simplemente redescubre los mecanismos de retroalimentacin debatidos por la ciberntica desde la dcada de los cuarenta. All por 1974, el ciberntico britnico Stafford Beer quien dirigi el Proyecto Cybseryn, el breve experimento de Chile con el socialismo ciberntico describi los peligros de dejar que la industria de la publicidad entendiera la tecnologa para apropiarse del feedback de los usuarios:

Usaremos el poder de las computadoras para llevar a cabo un proceso de edicin en nombre del nico editor que ya cuenta el propio cliente si logramos codificar los intereses y las susceptibilidades de un individuo sobre la base del feedback que nos proporciona el personal de marketing utilizar esta tcnica para aumentar la respuesta a un correo, relativamente pequea hoy en da, en un 90 por ciento el condicionamiento circular que se ejerce sobre el individuo se cerrar. Entonces habremos creado un sistema fisiolgico perfecto para la comercializacin de cualquier cosa que nos guste no solo el conocimiento genuino, sino tambin la verdad poltica o la ineludible necesidad de actuar contra el gobierno electo.

El hecho de que Zuboff date el descubrimiento del excedente conductual en la incursin de Google con la publicidad oculta las bases geopolticas que hicieron posible esa incursin. Por qu emergieron Google y Facebook en Amrica y conquistaron el resto del mundo? Una explicacin histrica no funcional indicara los esfuerzos cuidadosamente planeados iniciados durante la Guerra Fra y emprendidos en Washington, Wall Street, Hollywood y, solo ms tarde, en Silicon Valley para facilitar el libre flujo de informacin global, un eufemismo para la expansin global de las empresas estadounidenses que usaban intensivamente los datos para sus negocios. Todo desafo a este rgimen procedente de los pases del Sur Global fue aplastado.

La historia del dominio de EEUU sobre las telecomunicaciones globales no comenz el 11 de septiembre, sino que esta es mucho ms larga y fea. Es importante identificar y fechar correctamente a sus vctimas e importa conocer si estas se remontan a 2003 o a 1973, cuando se reprimi el experimento chileno de Beer de un socialismo ciberntico. Afirmar que el capitalismo de vigilancia fue inventado por un grupo especfico de seres humanos en un tiempo y lugar especficos es borrar gran parte de una historia annima. Al tratar de explicar y denunciar las nuevas dinmicas del capitalismo de vigilancia, Zuboff normaliza el capitalismo mismo.

Relacionado con ello se encuentra la estructura de la eleccin (al estilo de Fukuyama) que contempla la civilizacin de la informacin: elija entre el capitalismo de vigilancia y el capitalismo orientado a la ayuda. No deberamos preguntarnos primero por qu, en torno a la dcada de los noventa, nuestras necesidades de informacin dejaron de ser satisfechas por las instituciones pblicas, como las bibliotecas, las universidades o las oficinas de correos en detrimento de las corporaciones? Se limit el neoliberalismo a incrementar el valor de los accionistas y a promover la desregulacin, como seala Zuboff al observarlo desde la perspectiva de la empresa? O existen otras dimensiones ms relevantes que inspeccionar?

Por ejemplo, uno de los factores clave que contribuyeron al xito de la agenda neoliberal fue la retrica generalizada sobre la soberana del consumidor, la cual Zuboff parece apoyar. Esta ideologa reimagin a la sociedad como un ente compuesto de consumidores oportunistas, en lugar de uno con miembros procedentes de instituciones, como los sindicatos, donde imperaba la solidaridad. El crdito y los instrumentos polticos orientados a la modificacin conductual fueron abrazados por quienes disearon las polticas neoliberales porque su trabajo era convertir esa nocin en realidad. Como dijo Margaret Thatcher, la economa es el mtodo; el objetivo es cambiar el alma . Surgir por s sola una identidad posneoliberal, receptiva a las ideas de solidaridad, sin un esfuerzo similar de modificacin de la conducta? Del mismo modo, deberamos renunciar categricamente a la modificacin del comportamiento para luchar contra el calentamiento global o el machismo?

Ms all de exigir nuevas leyes y derechos, Zuboff una reformista, no una revolucionaria no ofrece ninguna agenda concreta. Esta laguna poltica podra surgir de cmo se define el capitalismo de vigilancia y su principal producto ficticio, la experiencia humana. Claramente, nadie defiende la socializacin de la experiencia humana. Pero si definiramos el producto ficticio con la palabra datos, entonces parece posible realizar demandas polticas razonables, como la de nuevos regmenes de propiedad de los datos. Al descartar tales demandas mostrndolas simplemente como un refuerzo del status quo, Zuboff hace referencia a planes, como los del Foro Econmico Mundial, para tratar los datos como una clase de activos. Pero, qu hay de las propuestas de regmenes ms igualitarios de propiedad de datos que, trascendiendo la propiedad privada, no aparecen en el radar corporativo?

Sin embargo, atacar a Zuboff por la ausencia de una agenda poltica propias es pasar por alto sus propias restricciones en relacin a la escala del problema tratado. Al presuponer que este es la modificacin del comportamiento humano, tambin lleva a nuevos horizontes el esquema analtico que promociona la teora liberal de los derechos individuales al santuario y a el tiempo futuro. Esta respuesta es una lgica dentro del marco de Zuboff: las nuevas formas de capitalismo violan los derechos individuales; en tales casos, la sociedad acostumbra a crea nuevos derechos; eso es lo que debemos hacer ahora.

Si abandonamos las trabas epistemolgicas de la Tesis tautolgica del capitalismo en la era de la vigilancia y los mitos chandlerianos sobre la naturaleza idlica del capitalismo gerencial, descubrimos que los problemas iniciales del capitalismo eran de un mayor alcance y que se resolvan cuando lo hacan de manera diferente. Esto no significa abandonar la lucha por los derechos, sino ms bien reconocer que tambin existen luchas de otro tipo. Qu ocurre, por ejemplo, con los nuevos derechos sociales y econmicos, como el derecho al uso incondicional e ilimitado de la infraestructura computacional, a su vez respaldado por el derecho universal a mtodos de encriptacin slidos cuando sean necesarios, los cuales podran conducir a nuevas formas de coordinacin basadas en la solidaridad y no en la bsqueda del beneficio?

El principal obstculo que se interpone en el camino hacia tales derechos es que el usuario-consumidor emancipado de Zuboff es casi incapaz de hacer demandas colectivas por la va constitucional, a menos que estas se encuentren destinadas a generar ms y mejor consumo. Por lo tanto, escribe con aprobacin, la primera modernidad suprimi el crecimiento y la expresin del yo en favor de las soluciones colectivas en la segunda modernidad, el yo es todo lo que tenemos. Es mediante esta concepcin sombra de la socializacin que el consumo emerge como la institucin por excelencia de una modernidad poblada por individuos, no por colectivos.

XIV . Contrariamente a las expectativas de los tericos autonomistas italianos quienes predijeron la llegada de un feudalismo emancipador futurista bajo el cual los trabajadores cognitivos recuperaban los medios de produccin mientras asistan a la prdida del control colectivo de los capitalistas sobre la extraccin de valor, los capitalistas no desaparecieron. Solo se tomaron un breve perodo sabtico para inventar formas ms ingeniosas de taylorismo. Steve Jobs nos prometi computadoras que serviran de bicicletas para la mente; lo que obtuvimos a cambio son lneas de ensamblaje para el espritu.

Vale la pena rehacer estas lneas de montaje en talleres artesanales? Escribiendo sobre la mutacin en el capitalismo de informacin y la aplicacin de una vacuna contra el capitalismo de vigilancia, Zuboff cree claramente que es posible una alternativa capitalista ms humana. Para ello, solo necesitaramos desprendernos de la modificacin del comportamiento. Podra ser un sistema de atencin mdica proporcionado por Apple costoso pero manteniendo a salvo los datos mejor que un sistema de atencin mdica suministrado por Google gratuito pero con fugas de datos? Tal vez, pero realmente debemos elegir entre uno de los dos? O puede nuestra imaginacin institucional trazar otras alternativas?

La eleccin entre Google y Apple procede de una eleccin anterior entre capitalismo y no capitalismo que la mirada chandleriana de Zuboff no suele registrar. Dado que la empresa es la unidad bsica del anlisis, ver ms all del capitalismo es difcil, incluso si se permiten movimientos para modificar el funcionamiento del capitalismo. Aparte, Zuboff hace tiempo que ha llegado a la conclusin de que no existe nada ms all de la forma mercantil. La mercanca, como argumentaba en The Support Economy, ya no es algo que debamos temer; todo lo que puede ser mercantilizado, proclam, ser mercantilizado.

Podramos domesticar la mercanca a travs de uno de estos movimientos dobles, pero qu hay de una vida ms all de las mercancas? Olvdelo. La sociedad postindustrial ha experimentado su propio fin de la historia antes de lo planeado. No necesitamos recurrir al pesimismo elitista de la Escuela de Frankfurt extraamente, una inspiracin para Zuboff para contemplar que una teora sin nada externo al consumo es de poca ayuda para contrarrestar a los Facebook y Google. La paradoja central del pensamiento de Zuboff permanece: la experiencia humana debe ser protegida para que no se convierta en un producto ficticio, y de este modo pueda emanciparse y enriquecerse con otras mercancas.

Los autonomistas, a pesar de rendirse de una manera muy similar a las explicaciones funcionalistas y su lectura casi teolgica del capitalismo moderno, sugieren acertadamente que una existencia social ms descentralizada y no mercantilizada es posible y deseable. Su propia versin de la segunda modernidad, al igual que la de Zuboff, contempla a individuos separndose de las celdas suburbanas estandarizadas que les ha asignado la modernidad incompleta de la produccin en masa. Pero, a diferencia de ella, argumentan que la verdadera emancipacin incluso de las instituciones burocrticas masivas, no solo de los mercados no llegar con el consumo individual de servicios de ayuda, sino con la produccin colectiva de nuevas instituciones democrticas. Rechazan la idea anterior de Zuboff de un espacio individual e insisten en que el espacio de la verdadera autorrealizacin es siempre social.

Al carecer de una teora acerca de qu instituciones y prcticas deberan estar fuera de la lgica del capitalismo, a Zuboff slo le queda recurrir a los derechos individuales y al consumo. Definido de manera tan pobre, su doble movimiento preferido seguramente sea secuestrado por Tim Cook, el CEO de Apple. Deberamos darle una oportunidad a Apple solo porque su ayuda [advocacy] involucre un dispositivo con un precio excesivo que, al tiempo que ofrece un pice de privacidad, conduce a su inevitable mercantilizacin? No nos importa si el encriptado slido es un derecho universal o un servicio comercial? Es la modificacin conductual provocada por los imperativos monetarios menos mala que la opresin derivada de los datos? Si es as, nuestro problema es con el dataismo de vigilancia, no con el capitalismo de vigilancia.

Sorprendentemente, Zuboff deja esta puerta abierta a la interpretacin. Redefinido como una advertencia contra el dataismo de vigilancia, el libro se sostiene bastante bien. La profeca anti-data-ista permite a Zuboff desviar las acusaciones de tautologa reduciendo las explicaciones sobre los imperativos capitalistas. En su lugar, puede afirmar que el poder instrumentario en realidad consolida una lgica poltica ms amplia tal vez, la gubernamentalidad de Foucault que convierte a las empresas capitalistas en meros peones en el juego de disciplinar el comportamiento humano. A los capitalistas no les queda otra opcin que participar en el proyecto annimo de dominar los infinitos del devenir humano; ah donde pueden, tambin obtienen ganancias, pero esos imperativos vulgares son solo secundarios, y no su misin general. Sin embargo, tal reformulacin le roba al libro su propia razn de ser: se supone que es una teora del capitalismo, Chandlerianismo 2.0, escrita por una profesora de negocios, no un tratado sobre la sociedad disciplinaria del dataismo. Sin mencionar que gran parte de la teora social que Zuboff invoca para hablar de una tercera modernidad est directamente en contra de la oscura interpretacin foucaultiana de dicha poca.

La revolucin copernicana de Zuboff es mucho ms fcil de explicar por su deuda con Chandler que con Foucault. Generalmente, las propias recetas de Chandler se limitaban a exigir que los gerentes fueran ms responsables. Zuboff trasciende tal derrotismo. Pero su doble movimiento no ganar a menos que tanto el capitalismo gerencial como el capitalismo de vigilancia sean teorizados como capitalismo un conjunto complejo de relaciones histricas y sociales entre el capital y el trabajo, el Estado y el sistema monetario, la metrpoli y la periferia y no solo como un agregado de empresas individuales que responden a los imperativos del cambio tecnolgico y social. Que esta ltima explicacin, una miniatura de la empresa competitiva, sea la definicin del capitalismo con la que trabajan las escuelas de negocios estadounidenses no es una razn para empobrecer una discusin ms amplia sobre los fundamentos y deficiencias del sistema.

@EVGENYMOROZOV

Traduccin de Ekaitz Cancela.

Primera parte

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/tecnologia/evgeny-morozov-nuevos-ropajes-capitalismo-zuboff-surveillance-capitalism-ii



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