Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-03-2019

Oportunismo y contradiccin, movilizarse por qu?, luchar por qu en Colombia?

Oto Higuita
Rebelin


Primero, cabe una franca discusin con quienes han credo que el problema grave del pas era otro, como la corrupcin, y no la disyuntiva de la guerra interna de desgaste o construir un movimiento nacional por la paz completa. Se equivocaron.

Y es lo primero que honradamente tendran que reconocer si lo que realmente quieren es recomponer la agenda poltica. Por ms que se movilizaron 11 millones de votantes contra la corrupcin, todo ese esfuerzo en qu qued? Hoy desde distintas posturas, llaman a la unidad por la defensa de los acuerdos de paz. En medio de una coyuntura totalmente diferente, con una fuerza poltica de marcada tendencia fascista (Ramiro Bejarano la llama Repblica Fascista) autoritaria y que aspira a ser mayora total para imponer su visin de la vida, de la paz y de la guerra. Que ya sabemos de sobra cul es.

Con un gobierno ttere que confirma el carcter dependiente y sumiso a la orientacin del partido Centro Democrtico, y las fuerzas que lo llevaron al poder, cuyo proyecto es la restauracin neoconservadora y autoritaria del viejo dominio oligrquico en Venezuela y su refundacin en Colombia. Para ello cumplieron ya un primer objetivo, desmovilizar militar y polticamente a las FARC y ofrecerles unas migajas que hoy les reprochan como "grandes concesiones" del gobierno "traidor" anterior; presionar la desmovilizacin del ELN; desbaratar los pedazos de la Justicia transicional JEP, para que sea un instrumento del ejecutivo y despojarla de toda autonoma para funcionar e impartir justicia, verdad y derecho a las vctimas; para que confiesen delitos y verdad solo los desmovilizados de las FARC pero salvar los agentes del Estado y sus jefes polticos y determinadores reales de los grandes crmenes y violaciones de derechos humanos en Colombia, durante el largo conflicto armado interno provocado por las oligarquas en los aos 30s, que se expandi como una vorgine con el asesinato de Gaitn en el ao 1948.

Crmenes de Estado que han podido encubrir gracias a la ventaja de preservar el poder del Estado y sus instituciones, al apoyo incondicional de los gringos, y a la ventaja de haber narrado, escrito, contado y transmitido desde sus intereses como clase la historia que hoy les exige un control en forma de tenaza de los puestos claves en las instituciones pblicas y privadas, para revisar de nuevo cmo ha sido esa historia, qu resistencia han encontrado desde los movimientos, partidos y voces crticas de la oposicin y la izquierda, e impedir la construccin social de la verdad histrica por las voces de millones de vctimas, que dejaran en evidencia los responsables primeros y principales de la larga confrontacin y de los que se han beneficiado de ella, ese es el quid del asunto, encubrir esta realidad y no dar paso a que sea construida colectivamente.

Los acuerdos de paz nacieron muertos, Santos solo se puede atribuir el triunfo de desmovilizar las FARC, a pesar de ello el ala ms radical de la oligarqua lo considera un traidor, vaya irona. Y por eso estn recomponiendo el poder, hasta ser mayora. He dicho, no tenemos las mayoras polticas para eliminar la JEP entonces en lo que debemos insistir es en introducirle mejoras.

Por eso cabe preguntarse, si los acuerdos fueron un fracaso, qu es lo que hay que recomponer, por qu es lo que hay que luchar? Por la defensa de la JEP? Por la pocas migajas a cambio de esa firma? Por la construccin de un movimiento nacional por el dilogo y acuerdo de paz completa? Por un acuerdo nacional de oposicin, amplio, que le dispute el poder a quienes lo han usufructuado por dcadas?


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter