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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-03-2019

La alianza estratgica de China y Rusia destroza la hegemona occidental

Alberto Cruz
CEPRID


La Unin Europea, ese ente con apariencia de vida al igual que la tiene un zombi, celebr entre los das 12-17 de febrero su 55 Conferencia Europea de Seguridad en Munich (Alemania) y las conclusiones que saca de ella son de lo ms desalentadoras. La principal, una obviedad que llevaba dos aos esquivando pero que ahora ya no lo puede hacer: el afianzamiento de grandes potencias autoritarias ha provocado que el mundo est entrando en una nueva era de competencia de poder (1).

Evidentemente se est refiriendo a China y a Rusia, contraponiendo sus modelos polticos con el mundo occidental liberal. Si hace dos aos la UE en esa misma conferencia anual deca que se asista al surgimiento de esas grandes potencias ahora ya reconoce que se han afianzado y que han puesto los mimbres para un nuevo orden mundial que hace del multilateralismo su eje central. Tanto que ahora slo se puede certificar que "el orden internacional liberal ha sido daado hasta tal punto que es difcil que se pueda volver al status quo anterior" (2).

A estas alturas de la historia se puede afirmar sin riesgo de error que China y Rusia, los dos pases protagonistas del fin de la hegemona occidental, han logrado una alianza estratgica en la que hay un gran denominador comn: la amenaza estadounidense, en primer lugar, y la occidental en segundo trmino.

Zbigniew Brzezinski, uno de los principales pensadores geoestratgicos de EEUU, tuvo tiempo de darse cuenta de lo que estaba pasando un poco antes de su muerte (2017) e intent hacer sonar la alarma en el establishment estadounidense pero sin demasiado xito. Eran los ltimos aos de Obama en la presidencia y se consideraba a Brzezinski poco menos que un viejo con sus capacidades intelectuales muy daadas. Pero Brzezinski se fue a la tumba casi con la misma cuestin que llevaba repitiendo durante los ltimos veinte aos de su vida: que Eurasia se iba a convertir en el escenario ms peligroso para EEUU y que haba que evitar una gran coalicin de China y Rusia, coalicin que no sera ideolgica sino por reclamos complementarios. E iba un paso ms all al afirmar que en dicha coalicin sera China quien llevase la voz cantante.

No se equivoc mucho, desde luego. Pero quien s se equivoc fue el llamado estado profundo, que no vea posible esta alianza dada la no convergencia natural de intereses entre China y Rusia y sus diferencias en cultura, valores e, incluso, intereses. Y sigui haciendo lo mismo, lo nico a lo que est acostumbrado desde la desaparicin de la URSS y la hegemona incontestada de EEUU desde entonces: imponer y agredir, con el inestimable seguidismo de sus vasallos de la UE y de otros pases bajo su frula, como Japn. Y quienes eran rivales geopolticos hasta hace muy pocos aos, ms o menos hasta el 2008, comenzaron poco a poco a acercarse hasta llegar a la relacin ms completa, densa y consecuente que han tenido nunca (3).

Desde la expansin de la OTAN hacia las fronteras con Rusia a la guerra de los Balcanes, desde la guerra de Georgia contra Osetia y Abjasia al golpe neonazi del Maidn en Ucrania, los intentos de hacer retroceder a Rusia y humillarla han sido muchos. Pero cuanto ms se agreda a Rusia ms cerca se pona a este pas de China. Y China, encantada. Porque hoy es un hecho que Rusia est sobreviviendo a las sanciones occidentales, impuestas por EEUU y secundadas por la UE, gracias sobre todo a China y eso ha provocado que desde 2014 Rusia haya girado lentamente, pero de forma irreversible, hacia el este asitico y que China se haya convertido en el socio comercial ms importante para Rusia, bastante por encima de EEUU y de Alemania que ocupan los puestos segundo y tercero, respectivamente. Si a ello se aade que este ao China pasar a ser el mercado ms grande de gas para Rusia, por encima de Alemania, ya est dicho todo. Ni Rusia ha cado por las sanciones, ni caer, ni China podr ser amenazada ni bloqueada en su dependencia de petrleo y gas puesto que el grueso de lo que necesita le llega desde Rusia.

La alianza entre los dos pases es tan estrecha que comparten la misma visin de cmo EEUU est desafiando sus intereses en Europa del Este o en el Mar del Sur de China y hace lo posible y lo imposible por provocar el descontento social, en Rusia imponiendo sanciones y en China imponiendo aranceles. Por si hubiese alguna duda, cabe mencionar que en la Estrategia de Seguridad Nacional de Trump se define a China y a Rusia como competidores estratgicos, adversarios y enemigos.

No debera sorprender, por lo tanto, que China y Rusia hayan respondido afirmando su asociacin estratgica integral. Una asociacin integral, igualitaria y basada en la confianza y cooperacin estratgica, segn el ministro de Asuntos Exteriores ruso, o juntas como labios y dientes en palabras del embajador chino en Mosc (4). La alianza es tan slida que Putin no ha tenido empacho alguno en reconocer que "la lucha principal, que ahora est en marcha, es la del liderazgo mundial y no vamos a enfrentar a China en esto".

Aunque China se desgaite diciendo que no, que no es eso lo que pretende, la realidad es muy tozuda y todo el mundo lo ve. Incluida la UE que se pregunta "cmo recoger las piezas de lo que queda del liderazgo occidental?" intentando aprovechar el momento para ser alguien en geopoltica y lanzar de forma abierta la idea franco-alemana de un ejrcito europeo o intentar tener un papel ms relevante y no secundario en cuestiones econmicas (5). No lo tiene fcil cuando se tiene que reconocer que lo primero es una idea que no entusiasma a la poblacin europea pese a que tampoco entusiasma como antao el vasallaje a EEUU dado que solo el 14% de la poblacin de los 27 pases de la moribunda UE tienen confianza plena en EEUU (6).

Si China tiene algn taln de Aquiles es el militar y aqu entra Rusia con decisin y firmeza. No solo ambos pases vienen realizando maniobras y ejercicios militares conjuntos desde el ao 2015, sino que hay ya una alianza militar funcional donde los generales rusos y chinos tienen reuniones peridicas sobre la evolucin de los respectivos ejrcitos, las amenazas a que se enfrentan y sobre la transferencia de tecnologa rusa a China, que es cada vez mayor y ms completa.

A eso hay que aadir la coordinacin diplomtica en asuntos internacionales, como se ha podido observar en la ltima reunin del Consejo de Seguridad de la ONU vetando ambos pases sanciones occidentales contra Venezuela. Quien llev la voz cantante fue Rusia y China secund. Lo mismo se puede decir de todas las veces que se ha pretendido hacer lo mismo con Siria. Y al revs cuando lo que se ha tratado es de Corea del Norte, donde Rusia hace lo que dice China.

Esta coordinacin no se queda aqu, sino que se ampla a travs de la Organizacin de Cooperacin de Shanghai o el Banco Asitico de Inversin en Infraestructuras, por ejemplo, donde Rusia es el tercer contribuyente detrs de la propia China y de India. Si a ello se aade la puesta en marcha del petro-yuan, que los dos pases en octubre de 2018 decidieron vincular sus sistemas de pagos bilaterales, el China Unin y el Karta Mir, para eludir el dlar, se puede establecer casi con certeza el tiempo que le queda a Occidente hegemonizando el mundo: casi nada. Especialmente porque al dejar de comerciar en dlares o en moneda occidental, como el euro, el poder de Occidente declina de forma considerable. Como dato, solo hacer notar que China y Rusia comenzaron a comerciar en rublos y yuanes, de forma experimental, hace cuatro aos con porcentajes que no han hecho ms que crecer: del 2% del total del comercio entre ambos en 2015 se pas al 9% en 2016, fue del 15% en 2017 y se estima, porque an no hay datos, que estar muy cercano al 20% en 2018. Aunque parezca poco, el porcentaje es muy alto en solo cuatro aos y sin una decisin firme, legal, para entendernos. Si se tiene en cuenta que el comercio entre los dos pases alcanza los 100.000 millones de dlares y que para el 2024 est previsto que sean 200.000 millones, solo hay que imaginar la cantidad de dlares de menos que hay y habr en el mercado mundial. La consecuencia es que el dlar ha bajado como moneda de reserva mundial, por lo que es en esta tesitura en la que hay que situarse para entender lo que est pasando y las paranoias agresivas de EEUU y sus desesperados intentos de evitar la desdolarizacin de la economa mundial.

De la prdida de la hegemona occidental es consciente casi todo el mundo y por eso ahora, con Venezuela como ejemplo, se constata cmo slo un tercio de los pases del mundo ha reconocido al ttere Juan Guaid como presidente interino siguiendo los designios de EEUU. Esta rebelin, por pequea e insignificante que parezca, tiene mucho ms relieve que cualquier otra cosa porque significa que hay un nuevo orden mundial en marcha, un nuevo orden multilateral que ha dado al traste con el viejo orden internacional como , a su pesar, se ha visto obligada a reconocer de forma abierta la UE.

Notas:

(1) Munich Security Report 2019. The Great Puzzle: Who Will Pick Up the Pieces? MunichSecurityReport2019.pdf

(2) Ibid.

(3) Alberto Cruz, Eurasia como eje del siglo XXI https://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article2111

(4) http://www.theasanforum.org/military-aspects-of-the-russo-chinese-alliance-a-view-from-the-united-states/

(5) Munich Security Report 2019.

(6) Ibid.

Alberto Cruz es periodista, politlogo y escritor. Su nuevo libro es Las brujas de la noche. El 46 Regimiento 'Taman' de aviadoras soviticas en la II Guerra Mundial, editado por La Cada con la colaboracin del CEPRID y que ya va por la tercera edicin. Los pedidos se pueden hacer a [email protected] o bien a [email protected] Tambin se puede encontrar en libreras.

Fuente: https://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article2400



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