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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2019

Stavros Tombazos y la discordancia de los tiempos

Michel Husson
Viento Sur


En 1994, Stavros Tombazos public un libro titulado Le temps dans lanalyse conomique 1/ . Acaba de aparecer su nuevo libro, Global Crisis and Reproduction of Capital 2/ . El libro de 1994 ha superado la prueba del tiempo, ya que ha sido objeto de una traduccin al ingls, publicada veinte aos ms tarde. Tombazos propuso en l una relectura de El Capital, estructurada como la articulacin de tres temporalidades: Las categoras de los tres libros tericos de El Capital se inscriben de modo distinto en el tiempo. Las del primer libro obedecen a una temporalidad lineal y abstracta, homognea, a un tiempo supuestamente calculable, medible. Este ltimo lo denominamos tiempo de la produccin. Las determinaciones del segundo libro se inscriben en una temporalidad cclica. Las diferentes categoras del tiempo de la circulacin se refieren a la rotacin del valor. Finalmente, el tercer libro es el del tiempo orgnico del capital, unidad del tiempo de la produccin y del tiempo de la circulacin.

Este esquema de lectura sirve para confrontar la lgica de Marx y la de Hegel ofreciendo herramientas metodolgicas para la comprensin del capitalismo contemporneo. Tombazos indica a este respecto que hay que saber pensar el inmovilismo del cambio. A Michel Aglietta, quien propone evitar el uso del trmino reproduccin, Tombazos replica que valor y capital son elementos invariables del capitalismo.

Ya en aquel entonces, el pasaje sobre el capital portador de inters destaca lo que tienen de absurdo las teoras financiaristas que oponen esquemticamente el beneficio industrial al beneficio financiero. Para Tombazos, debera estar claro, por el contrario, que el beneficio industrial es ante todo, lgicamente, uno e indivisible; despus se comparte real o idealmente entre prestamistas y prestatarios, tipos de inters y beneficio empresarial. Estas dos ltimas categoras, entendidas como dos partes del trabajo excedentario, no tienen nada de misterioso. Son, al igual que el salario y la ganancia, formas fenomenales de la plusvala y al mismo tiempo momentos del imaginario social o momentos de lo que Marx llama fetichismo.

Ms all de estas anotaciones metodolgicas, que conservan hoy en da toda su pertinencia, la tesis fundamental del libro de 1994 es que el funcionamiento del capital se basa en una organizacin autnoma de ritmos. Con ello aporta una clave de lectura de la crisis del organismo social como una especie de arritmia, es decir, una perturbacin momentnea de la coherencia del sistema. En el fondo, este es el esquema que se utiliza en el ltimo libro de Tombazos para analizar la crisis reciente.

Primera discordancia: beneficio y acumulacin

Es bastante fascinante ver cmo las categoras relativamente abstractas que elabor Tombazos en su primera obra las retoma en su nueva contribucin para aplicarlas al anlisis de la crisis reciente y proponer una visin coherente de la misma.

El primer captulo del libro est consagrado al tiempo de la produccin, es decir, a la relacin entre rentabilidad y acumulacin de capital. En su introduccin, Tombazos ofrece un resumen de su mtodo general: El concepto mismo de capital hace referencia a una articulacin de tres ritmos econmicos fundamentales: el ritmo de la valorizacin, el ritmo de la acumulacin y el ritmo de la realizacin del valor. El crecimiento capitalista presupone una compatibilidad relativa entre estos tres ritmos, y las crisis econmicas se producen a raz de la divergencia excesiva de uno de estos ritmos con respecto a los dems. Toda crisis econmica puede describirse como una arritmia orgnica del sistema. Una vez ms, es asombroso comprobar que esta problemtica retoma en sus mismos trminos la del libro de 1994.

Tombazos analiza en detalle una primera discordancia, entre beneficio y acumulacin: Durante el periodo neoliberal, la tasa de beneficio se recupera, pero la tasa de acumulacin no le sigue: aparece una divergencia entre la curva de la tasa de beneficio y la de la tasa de acumulacin. La relacin entre plusvala (o beneficio) y acumulacin aumenta. Este primer hecho estilizado dio pie a un debate entre marxistas que nos remite a la cuestin delicada de la medicin del capital, que precisamos para calcular la tasa de beneficio y la tasa de acumulacin. Tombazos evita meterse en berenjenales y razona sobre la parte acumulada de la plusvala, demostrando que esta desciende sobre la base de los datos empricos disponibles.

Otro debate se refiere al papel de las finanzas. Segn una vulgata bastante extendida, las finanzas depredadoras, al apoderarse de una parte creciente de la plusvala, impiden que el buen capitalismo cumpla su funcin, a saber, acumular capital. Tombazos rechaza de plano esta interpretacin: Es por tanto un error explicar la creciente divergencia entre la tasa de beneficio y la tasa de acumulacin, o el aumento de la relacin plusvala/inversin neta, por el aumento de la parte de la plusvala absorbida por el capital monetario. A cambio, propone otra (que compartimos): si el capitalismo invierte cada vez menos en las actividades productivas, se debe a que no existen nuevas actividades productivas que prometan una tasa de beneficio aceptable. De ah que invierta gran parte de su plusvala en ttulos de otros sectores, de la banca, los fondos de inversin, etc. El aumento de los intereses y de los dividendos como parte de la plusvala es el sntoma y no la causa de la divergencia entre beneficio y acumulacin.

Tombazos se remite nuevamente a Marx y, en particular, al captulo II de El Capital, titulado Las metamorfosis del capital y su ciclo, del cual cita el siguiente pasaje: El ciclo total se presenta, para cada forma funcional del capital, como su ciclo especfico, y el hecho es que cada uno de estos ciclos condiciona la continuidad del conjunto del proceso. La rotacin de una forma funcional condiciona la otra. Es indispensable para el proceso de produccin total, especialmente para el capital social, que sea al mismo tiempo un proceso de reproduccin y, por consiguiente, un ciclo de cada uno de sus momentos [...]. Las formas son, pues, formas fluidas, y su simultaneidad es obra de su sucesin. 3/ La leccin que extrae Tombazos es metodolgicamente importante: Debemos leer los tres circuitos de cada capital individual, y tambin los del capital social, no solo horizontalmente (como una transformacin o metamorfosis de cada forma funcional), sino tambin verticalmente (como la coexistencia simultnea de cada forma funcional).

Segunda discordancia: explotacin y mercados

La articulacin entre los captulos 2 y 3 tiene lugar en torno a la dilucidacin de un segundo hecho estilizado: La parte del consumo privado en el PIB parece evolucionar de manera independiente de la parte de los salarios en el PIB. As, desde la dcada de 1980, la proporcin entre consumo privado y parte de los salarios aumenta en todas las grandes regiones del mundo desarrollado.

Cmo explicar esta nueva discordancia? Tombazos contempla varios mecanismos posibles: la entrada de capital en los pases en cuestin; una disminucin de la tasa de ahorro de los hogares; un aumento del consumo de los capitalistas. Ninguno de estos tres factores parece suficiente, y se centrar en un cuarto, a saber, el aumento de la parte de la ganancia industrial transferida a las clases sociales de ingresos medios y bajos (trabajadores, autnomos, etc.) en forma de crdito al consumo.

Tombazos procede entonces a alternar de nuevo entre los datos empricos y los esquemas tericos. Despus de recordar la lgica de los esquemas de reproduccin de Marx, propone una extensin de los mismos que tiene en cuenta su hiptesis central. En cierto modo, retoma aqu los anlisis de Costas Lapavitsas, 4/ que habla de explotacin directa a travs del endeudamiento de los trabajadores, pero los inserta en un esquema riguroso. Los patrones de reproduccin de Marx han podido dar pie a lecturas engaosas al interpretarlos como un modelo de crecimiento equilibrado. Sin embargo, estos esquemas fueron utilizados por Marx para mostrar, por el contrario, la inevitabilidad de las crisis. Lo mismo hace Tombazos, que los reinterpreta en su lgica temporal.

En efecto, una cosa es construir un esquema de reproduccin adecuado al capitalismo neoliberal y otra distinta es deducir que es sostenible. En otras palabras, este esquema desequilibrado tena los das contados: Agotar su horizonte temporal absoluto tan pronto como la proporcin de los salarios disponibles disminuya hasta el punto en que la reproduccin de la fuerza de trabajo ya no sea compatible con el servicio de la deuda. Y este horizonte temporal se acerca en funcin de cuatro parmetros: 1) aumento de la tasa de plusvala; 2) incremento en la parte de la plusvala proveniente del servicio de la deuda; 3) incremento del tipo de inters; 4) disminucin del perodo de servicio de la deuda.

El esquema no tuvo tiempo de alcanzar su lmite y se derrumb desde el momento en que los mercados comenzaron a dudar de que los derechos acumulados sobre los salarios futuros fueran reembolsados. Este anlisis lleva a una lectura de la crisis que otorga un papel preponderante al endeudamiento de los hogares: es cierto que inicialmente permiti que la demanda se mantuviera en un contexto de congelaciones salariales, pero se quebr con la disminucin del ingreso disponible de los hogares. As, desde el principio, el esquema reproductivo neoliberal tena fecha de caducidad. Su crisis se manifiesta inicialmente, en su dimensin financiera, como una acumulacin de deudas privadas insostenibles.

Tercera discordancia: marxismo ortodoxo y marxismo dialctico

Tombazos subraya repetidamente que la crisis actual no se deriva de la ley de baja tendencial de la tasa de beneficio, a diferencia de la de mediados de la dcada de 1970, pero a su modo de ver existe un vnculo entre ambas, en la medida en que la crisis actual es el resultado de las polticas aplicadas para hacer frente a la cada de la rentabilidad en la dcada de 1970. Es bsicamente la crisis de la respuesta neoliberal a la crisis de la dcada de 1970.

Deberamos calificar entonces a Tombazos de subconsumista? En general, es el reproche que hacen los marxistas ortodoxosa quienes se niegan a explicar la crisis por la mera cada de la tasa de beneficio. Estos ltimos son, segn ellos, discpulos de Rosa Luxemburg (en el mejor de los casos), y quizs incluso de los reformistas keynesianos. Sin embargo, esto equivale a no entender la lgica misma de los patrones de reproduccin cuya idea bsica resume Tombazos del modo siguiente: Un patrn de reproduccin del capital solo puede perpetuarse si la oferta de valores de mercado de los diversos sectores productivos corresponde a una distribucin del ingreso que garantice ms o menos su realizacin. Despus da este ejemplo que muestra cmo su lectura de Marx se articula con las diferentes temporalidades del capital: Si el valor de los productos destinados al consumo de la clase trabajadora no se puede alcanzar o reconocer socialmente porque la distribucin de las rentas no permite su compra a su valor, el ritmo de realizacin del valor se frena. Los tres ritmos del capital no son compatibles entre s. La crisis econmica no es ms que esta arritmia.

En la lnea de Ernest Mandel (a quien est dedicado el libro), Tombazos rechaza cualquier interpretacin monocausal de la crisis. Y toda su elaboracin en torno a la nocin de arritmia tiende precisamente a mostrar que el esquema de reproduccin, incluso el que a priori es ms coherente, puede averiarse en cualquier punto del circuito. En este caso, la causa del desencadenamiento de la crisis contempornea es para l la desaceleracin estructural del ritmo de realizacin del valor con respecto al ritmo de valorizacin del valor.

Cuarta discordancia: plusvala y capital ficticio

Fiel a su metodologa de ir de lo abstracto a lo concreto, buscando aproximarse a la realidad introduciendo gradualmente en el anlisis las dificultades que plantea su comprensin, Tombazos dedica la segunda mitad de su libro a los instrumentos que hicieron posible la crisis financiera.

La descripcin de los diversos instrumentos financieros (derivados, titulizacin, etc.) es bien conocida, pero Tombazos restablece maravillosamente su fundamento, que es una forma de ceguera ideolgica, incluso metafsica. As, escribe: Los productos financieros derivados oscurecen hasta tal punto la realidad que cualquier intento de comprensin cientfica degeneraba fcilmente en una especie de geometra metafsica en la que incluso la cuadratura del crculo pareca factible. Ms precisamente, la comprensin fragmentaria de la realidad adoptada por el enfoque dominante (ultramatematizado, pero a fin de cuentas metafsico) cre la ilusin de que el desplazamiento del riesgo financiero equivala a su desaparicin.

La deriva de las finanzas se bas efectivamente en una primera ilusin, bastante estpida si lo pensamos, segn la cual bastaba traspasar el riesgo para que fuera posible olvidarlo. Las diferentes entidades se pasaron as entre ellas la patata caliente, pero esta transferencia continua del riesgo hacia el Otro generalizado, 5/ lejos de constituir una gestin racional del riesgo, transforma el riesgo individual en riesgo social, el riesgo privado en riesgo sistmico, el riesgo local en riesgo nacional y mundial. El Otro generalizado somos todos nosotros, es el sistema global.

Ms fundamentalmente, todo se basaba en otra ilusin, a saber, que el dinero puede generar dinero sin pasar por la casilla de la explotacin. Para disipar esta representacin fantasmagrica que las finanzas capitalistas tienen de s mismas, es necesario disponer de una teora del valor, marxista en este caso, que permita comprender por qu las rentas reales derivadas de las finanzas no pueden ser otra cosa que una fraccin de la plusvala, como ya insisti Tombazos en su libro de 1994.

El olvido de esta realidad permite el desarrollo de un capital ficticio, para retomar el trmino de Marx, que se presenta como una enorme acumulacin de derechos de giro sobre una plusvala que an no se ha creado; la crisis se produce cuando se percibe que nunca llegar a crearse. Por lo tanto, Tombazos no hace ms que parafrasear a Marx cuando escribe que el capital monetario est integrado en el capital industrial: no es una entidad independiente. Sin embargo, desde el punto de vista de su propietario, el dinero que ha prestado al industrial parece tener la propiedad (meta)fsica de multiplicarse con el tiempo.

El capital ficticio da lugar a derechos de giro virtuales, lo que Tombazos llama un valor txico cuyo volumen no viene dado de antemano. Es objeto de un conflicto social. Se trata de una dimensin esencial para el anlisis del perodo posterior a la crisis: en efecto, uno de los objetivos de las polticas aplicadas consiste en gran medida en impedir la depreciacin de este capital txico, en suma, defender el capital ficticio.

Quinta discordancia: la zona del euro y Grecia

Stavros Tombazos (que es chipriota) form parte de la Comisin de la verdad sobre la deuda griega. Por lo tanto, no es extrao que la crisis del sistema del euro se examine en gran medida a travs del prisma griego. Tombazos niega la responsabilidad de una deuda pblica excesiva en el estallido de la catstrofe griega. En realidad, el mecanismo perverso fue el siguiente: la homogeneizacin de los tipos de inters nominales dio lugar a una fuerte cada de los tipos de inters reales en los pases perifricos, debido a que sus tasas de inflacin eran ms elevadas. Esta cada provoc una burbuja inmobiliaria, que se hinch hasta que los capitales extranjeros dejaron de acudir a financiar los dficit comerciales. Fue el rescate de los bancos privados el que llev posteriormente al fuerte aumento de la deuda pblica.

No podemos sino suscribir este anlisis, aunque sin duda es incompleto porque no tiene en cuenta una de las principales taras del sistema del euro. Era previsible que la recuperacin por parte de los pases perifricos (que efectivamente se produjo en un primer momento, como seala Tombazos) llevara a un aumento de sus dficit comerciales. En la versin optimista, las entradas de capitales deban invertirse en las economas perifricas y dar pie al aumento de la productividad, que a su vez permitira una convergencia real. Sin embargo, tambin debido a la cada de los tipos de inters reales, el capital entr en los sectores de escaso potencial en trminos de productividad antes de refluir.

Esta cuestin de la productividad es sin duda el punto oscuro del libro. Tombazos solo se refiere en su conclusin a la desaceleracin de los aumentos de productividad: Y, por supuesto, el ritmo de progresin de la productividad del trabajo se encuentra en un nivel bajo, sin precedentes en los tres polos principales de las economas avanzadas. No obstante, este fenmeno no apareci con la crisis reciente. Uno de los rasgos esenciales del perodo del capitalismo neoliberal es, de hecho, la desaceleracin tendencial de los aumentos de productividad. Sin embargo, estos ltimos constituyen un elemento fundamental de la dinmica de la tasa de beneficio. Y si, como subraya Tombazos, no ha habido una tendencia a la baja de la tasa de beneficio, ello se debe a que todos los dispositivos empleados (globalizacin, financiarizacin, aumento de la explotacin, desigualdades, endeudamiento, etc.) eran necesarios para asegurar la tasa de beneficio a pesar del declive del aumento de la productividad.

Sexta discordancia: capitalismo y salida de la crisis

En el captulo de conclusin, Tombazos condensa las tesis principales de su libro y las aplica a la trayectoria futura del capitalismo. Para l, est claro que la salida de la crisis no puede pasar por una profundizacin del neoliberalismo, y mucho menos por la adicin de medidas de supervisin del sistema bancario. Tombazos constata que la tasa de beneficio se ha recuperado desde la Gran Recesin, superando los niveles de antes de la crisis, pero que la brecha con la tasa de acumulacin se ha ampliado an ms. Esto significa que el esquema de reproduccin neoliberal funciona, pero a un ritmo ms lento: la regulacin ms estricta de la banca y la estabilizacin de la tasa de endeudamiento de los hogares contribuyen a frenar la acumulacin.

Sin embargo, como para el capitalismo no existe un modelo de recambio, la reproduccin neoliberal del capital solo lograr mantenerse con el apoyo de polticas econmicas que provoquen nuevas burbujas y catstrofes sociales. Vivimos en el callejn sin salida de un patrn reproductivo dominado por el capital monetario, cuya existencia solo es posible a costa de graves recesiones peridicas, regresiones sociales y crisis polticas.

Posdata

Stavros es un amigo, todava ms desde nuestra participacin comn en los trabajos de la Comisin de la verdad sobre la deuda griega. Pero lo cierto es que llevbamos tiempo en connivencia intelectual. La lectura de su libro de 1994 influy en mi reflexin, de manera tal vez subliminal, como ocurre a menudo en el seno de un colectivo de pensamiento. Compartimos, por ejemplo, la misma deuda con respecto a Ernest Mandel, cuya impronta se encuentra en muchos de nuestros trabajos, as como a otros dedicatarios de los libros de Stavros: Daniel Bensad, Georges Labica y Jean-Marie Vincent.

Nuestros intercambios informales en Atenas (donde Stavros intent, en vano, iniciarme en la lgica de Hegel) han contribuido sin duda a acercar un poco ms nuestros puntos de vista. Esta es la razn de este pequeo apndice que explica por qu esta recensin es poco crtica e incluso podra ser sospechosa de complacencia. Lo que ocurre es que comparto la mayora de las proposiciones del libro. Sin embargo, el ltimo apartado de este artculo muestra que todava hay diferencias de enfoque, sin duda porque Stavros es al menos tan filsofo como economista. Me parece que es posible articular una lectura del capitalismo contemporneo con la evolucin de la productividad, en otras palabras, insistir en su creciente incapacidad para generar aumentos de productividad. Hay ah otra temporalidad que debera combinarse con los tiempos del capital destacados por Stavros.

Notas:

1/ Stavros Tombazos, Le temps dans lanalyse conomique. Les catgories du temps dans Le Capital, edicin Socit des Saisons. Traduccin inglesa: Time in Marx. The Categories of Time in Marxs Capital, Brill, 2014. Nos remitimos a dos recensiones, la de Daniel Bensaid, Le sens des rythmes, Lignes n. 95, 1994, y la de Maxime Durand, Les temps du capital, Critique communiste n142, 1995.

2/ Stavros Tombazos, Global Crisis and Reproduction of Capital, Palgrave Insights into Apocalypse Economics, 2019.

3/ Karl Marx, El Capital, Libro II, p. 93.

4/ Costas Lapavitsas, Profiting without Producing. How Finance Exploits Us All, Verso, 2013.

5/ Tombazos hace referencia al concepto de Generalized other desdarrollado por George H. Mead en Mind, Self, and Society, 1934.

Texto original en francs

Traduccin: viento sur

Fuente: https://vientosur.info/spip.php?article14645

 

 



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