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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2019

Carta a mis amistades no independentistas

Gustavo Duch
El Salto


Quienes escribimos nos equivocamos mucho y no me refiero a la ortografa o la gramtica, que tambin. Yo, por ejemplo, poco a poco he ido aprendiendo de los movimientos feministas a desobedecer el uso del lenguaje oficial que invisibiliza pareciera que intencionadamente al gnero femenino y por extensin a la presencia de mujeres en la sociedad, a sus pensamientos, a sus posiciones. Quizs por esta importancia que doy al lenguaje, presto (demasiada) atencin a algunos modismos que parece que van cuajando en nuestras expresiones. Me refiero cuando compaeras y compaeros no catalanes iniciis un texto con la premisa no soy independentista, pero....

Despus de ese pero llegan posicionamientos muy valiosos y muy valientes. Cuando la corriente mayoritaria fuera de Catalunya es cargar contra el proceso que aqu se est viviendo, lo que hay despus de ese pero, por ejemplo, en favor de la desobediencia en el proceso judicial, sobre la injusticia de la prisin para las polticas y polticos o el rechazo de la violencia utilizada por las fuerzas del estado durante el referndum, insisto, son magnificas oleadas de buena energa.

Lo que cuestiono es el no soy independentista. Por qu os parece tan importante hacer esa aclaracin? Claro que no lo eres, no puedes serlo, pero tampoco no serlo. Igual que tampoco yo puedo ser o no ser independentista gallego, castellano o andaluz. Igual que yo no me puedo poner en la piel de la poblacin de Escocia o del Quebec. Y no es una queja caprichosa, igual que detrs de un picor se puede esconder una pulga, creo que detrs de esta expresin hay que revisar no se esconda un sentimiento a trabajar. Un sentimiento de propiedad que, como el machismo o el antropocentrismo, casi casi parece que nacemos con ellos, o en cualquier caso es muy predominante.

Entiendo bien lo que queris decir las compaeras que utilizis esta expresin, porque con algunas de vosotras lo he hablado. Mayoritariamente me decs que no os gusta pensar en Catalunya fuera del Estado espaol, una postura legtima, que juntas estamos mejor y todas salimos ganando con una gobernanza comn. Igual me ocurri a m sobre si me gustaba o no ver marchar a mi hija de casa, con lo bien que hemos estado junta toda la familia! Quizs por eso s bien que la pregunta que tuve que hacerme es puedo yo decidir por ella?

Tena ganas de compartir esta reflexin. Os habis preguntado alguna vez si estis a favor del derecho a decidir? Del derecho a decidir de las mujeres sobre sus cuerpos, del derecho a decidir las personas migrantes a migrar o no migrar, del derecho de los pueblos a decidir o no sus polticas, y del derecho de los pueblos a decidir o no su independencia. Si estis a favor, entonces, corregid la expresin. Si la mantenis entenderis que aqu, los catalanes y catalanas, independentistas o no, pensaremos tal vez equivocadamente que no estis a favor de nuestro derecho a decidir.

Y por qu os explico esto? Porque creo que sita muy bien de qu hablamos cuando hablamos de independencia en el Estado espaol. De algo pequeo, minsculo, de muy poca relevancia global, pero con mucha importancia emocional. Que Galicia, Castilla, Andaluca, Asturias o Catalunya, un pueblo, sea o no sea independiente, no es nada ms que una situacin administrativa, un papel firmado. Lo esencial nunca se define ah, es ms profundo.

El amor y la energa para encontrar lugares comunes en un Estado, en dos o en tres; en una confederacin; en un hermanamiento... no importa, en un mundo igualmente siempre conectado donde abordar juntas los grandes problemas del mundo, el cambio climtico, la pobreza, el hambre, solo se fortalece y se hace sincero y poderoso cuando no se impone. Es una ley de la fsica, como las de Newton, la fuerza de un cuerpo que acta sobre otro (imposicin) es la misma que este cuerpo siente recibida (opresin), y ambas se anulan.

Aprender a no imponer, tal vez, es la fuerza ms radical para cambiar el mundo.

PD: Ya que estoy con esto del lenguaje os cuento otra cosa. Siento el idioma castellano como algo propio, y si a un conjunto de palabras se le puede tener amor, reconozco abiertamente que estoy enamorado del castellano. Nadie me lo impuso, fue mi madre que durmindome con sus nanas, riindome con sus vocales y consonantes, ensendome con l mil cosas, quien me hizo castellanoparlante, castellanopensante y castellanoamante. Lo mismo ocurri con el cataln a travs de mi padre. Dos regalos de nacimiento.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/independencia-de-catalunya/carta-a-mis-amistades-no-independentistas

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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