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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2019

Una investigacin del periodista Carlos Hernndez documenta la existencia de 296 centros
Franco cre 300 campos de concentracin en Espaa, un 50% ms de lo calculado hasta ahora

Beln Remacha
eldiario.es

Funcionaron desde el sublevamiento militar hasta finales de los aos 60 y encerraron entre 700.000 y un milln de espaoles, pasando una media de 5 aos


Franco cre en Espaa un centenar ms de campos de concentracin de los que se crea hasta ahora. Una investigacin del periodista Carlos Hernndez plasmada en su libro Los campos de concentracin de Franco documenta 296 en total, a partir sobre todo de la apertura de nuevos archivos municipales y militares. Por los campos pasaron entre 700.000 y un milln de espaoles que sufrieron "el hambre, las torturas, las enfermedades y la muerte", la mayora de ellos adems fueron trabajadores forzosos en batallones de esclavos. Estuvieron abiertos desde horas despus de la sublevacin militar hasta bien entrada la dictadura.

El estudio anterior ms completo, de Javier Rodrigo, haba documentado hasta 188 campos de concentracin en todo el pas. Tambin en torno a 10.000 vctimas mortales entre los asesinados y los fallecidos a consecuencia de las condiciones vividas ah, pero Hernndez cree que "esa cifra se queda corta con estos nuevos datos. Es imposible documentar todos los asesinatos y muertes porque no dejaban registro, pero en solo 15 campos que han podido ser investigados en esto ya calculamos entre 6.000 y 7.000. No es una proporcin exacta porque entre esos 15 estaban algunos de los ms letales, pero nos hacemos una idea de que hay muchas ms vctimas".


Mapa elaborado por Ana Ordaz

La comunidad autnoma que ms campos alberg fue Andaluca, pero hubo por todo el territorio: el primero fue el de la ciudad de Zelun, en el antiguo Protectorado de Marruecos, abierto el 19 de julio de 1936, y el ltimo fue cerrado en Fuerteventura a finales de los aos 60. El 30% eran "lo que imaginamos estticamente como campos de concentracin, es decir, terrenos al aire libre con barracones rodeados de alambradas. El 70% se habilitaron en plazas de toros, conventos, fbricas o campos deportivos, hoy muchos reutilizados", explica Hernndez. Ninguno de los presos haba sido juzgado ni acusado formalmente ni siquiera por tribunales franquistas, y pasaron ah una media de 5 aos. Sobre todo eran combatientes republicanos, aunque tambin haba "alcaldes o militantes de izquierdas" capturados tras el golpe de estado en localidades que cayeron en manos del ejrcito franquista.

Trabajos forzosos, hambre y torturas

En los campos de concentracin de Franco se haca una labor de "seleccin". Se investigaba a cada uno de los prisioneros, principalmente mediante informes de alcaldes, curas, y de los jefes de la Guardia Civil y la Falange de las localidades natales. A partir de ah, clasificaban a los prisioneros en tres grupos, en trminos franquistas: los "forajidos", considerados "irrecuperables", iban directamente a juicio, en el que se les decretaba crcel o paredn. Los "hermanos forzados", es decir, los que crean en las ideas fascistas pero obligados a combatir en el bando republicano; y los "desafectos" o "bellacos engaados", los que estaban del lado republicano pero los represores valoraban que no tenan una ideologa firme y que eran "recuperables".

Los "desafectos" poblaron de manera estable los campos de concentracin y fueron condenados a trabajos forzosos. Durante la guerra estuvieron obligados a cavar trincheras, y al trmino del conflicto, principalmente a labores de reconstruccin de pueblos o vas. Sufrieron torturas fsicas, psicolgicas y lavados de cerebro: tenan que comulgar, ir a misa, o cantar diariamente el Cara al Sol, como ha documentado Hernndez. Tambin hay testimonios explcitos de hambrunas extremas, "la peor pesadilla de los prisioneros", enfermedades como el tifus o tuberculosis y plagas de piojos. Muchos de ellos fueron asesinados en el propio campo o por tropas falangistas que iban a buscarles, y otros muchos no sobrevivieron a la falta de alimento, higiene y atencin sanitaria.

En noviembre de 1939, meses despus del fin de la guerra, se cerraron muchos campos, "pero lo que sucede realmente es una transformacin", relata el periodista. "La represin franquista era tan bestia y tena tantas patas que evolucion en funcin de las circunstancias. Franco, aunque aliado con Italia y Alemania, quera dar una buena imagen ante Europa, quera emitir una propaganda de respeto de los derechos humanos. Por eso oficialmente los campos terminan, pero algunos perduran durante mucho tiempo". El ltimo oficial, tambin el ms longevo, fue el de Miranda de Ebro (Burgos), que dur de 1937 a 1947.

Despus hubo lo que Hernndez denomina "campos de concentracin tardos", creados durante los aos 40 y 50 y con denominaciones ya distintas. Fueron el de Nanclares de Oca (lava), La Algaba (Sevilla), Gran Canaria y Fuerteventura, estos dos ltimos para prisioneros marroques de la guerra del Ifni y cerrados en el 59. Durante el resto de la dictadura siguieron quedando vestigios: por ejemplo, en 1966 se clausur la Colonia Agrcola Penitenciaria de Tefa (Fuerteventura), en la que se encarcelaba y "reeducaba" a homosexuales.

"Ha habido miedo a hablar"

Segn Hernndez, hay que "rehuir" la comparacin que parece inevitable con los campos nazis. En primer lugar porque "al lado de Auschwitz, de millones de vctimas en la cmara de gas, cualquier crimen brutal parece menos crimen". Y en segundo porque el sistema franquista era muy diferente: as como en la Alemania nazi todo estaba ms o menos estructurado y los dividan entre los de exterminio directo y los de exterminio por trabajo, los espaoles eran mucho ms heterogneos y todo ms "catico". Los campos de Franco variaban mucho en tamao, y la suerte y destino de los prisioneros dependa en muchos casos de las decisiones del propio oficial, que los haba ms y menos sanguinarios.

Sobre el papel, estos centros estaban destinados solo a hombres: "En la mentalidad machista y falsamente paternalista de los dirigentes franquistas, las mujeres no encajaban en los campos de concentracin". Aunque s hubo grupos de cautivas en algunos como en el de Cabra (Crdoba), ellas fueron sometidas a idnticas torturas sobre todo en las crceles. Las prisiones, al igual que las unidades del Patronato de Redencin de Penas que construyeron el Valle de los Cados, no estn incluidas en esta investigacin. Hernndez la ha limitado a lo que la propia documentacin del rgimen categoriza como 'campos de concentracin' adems de los cuatro tardos porque "la represin fue de tal magnitud y tuvo tantas estructuras que para poder explicarla tienes que parcelarla".

La segunda parte del libro de Hernndez, que se publica el prximo 14 de marzo, consta de testimonios de vctimas. Quedaban pocos supervivientes que pudieran contarlo pero el autor convers directamente con media docena de los que fueran presos en uno o varios de los casi 300 campos de concentracin. Todos ellos han fallecido en los ltimos tres aos, el ltimo el pasado jueves, Luis Ortiz, quien pas por el de Irn, por el de Miranda de Ebro y por el de Deusto.

Durante muchas dcadas "ha habido vergenza y miedo" a hablar. Adems de esas conversaciones con los antiguos presos, mucho de lo recuperado por Hernndez parte de publicaciones elaboradas durante la Transicin y de documentos familiares: "Hubo mucha gente que dej escritos a sus hijos y nietos de lo que ocurri". l anima a eso, "a preguntar a la abuela, al abuelo, por lo que pas: en todas las familias espaolas hay alguien cercano con historias sobre esto. No quiero que esto sea un punto y final a la investigacin sobre los campos de concentracin, sino un estmulo para reabrir el tema".

Fuente: http://www.eldiario.es/sociedad/Franco-campos-concentracion-Espana-calculado_0_876663097.html



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