Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2019

Crisis humanitaria o desastre lingstico?

Luis Toledo Sande
Granma


Cuando hace algunos meses varias voces impugnaron, individualmente o a ttulo institucional, la eliminacin de las pruebas de ingreso de espaol en los Institutos Vocacionales de Ciencias Exactas, lo hicieron por razones de peso. Una era, es, la relevancia concreta que para la sociedad deben tener quienes venzan parte de su preparacin en esos bien atendidos centros. Otra, lo que en trminos de cdigo comunicacional significa mermar reconocimiento al valor de la lengua. Una tercera, no ltima ni menor, las faltas cometidas incluso por profesionales con responsabilidad en el uso correcto del idioma.

Las faltas irrumpen en los medios de informacin de una manera que, si no se prueba lo contrario, cabe estimar creciente, y su magnitud seala que todos los empeos puestos en erradicarlas pudieran ser pocos. De esa comprensin naci Fiel del lenguaje, columna que va para varias semanas el autor de este artculo mantiene en el sitio Cubaperiodistas.

A diferencia de otros esfuerzos, ese en particular lo concibi para enfrentar, sobre todo, errores de carcter gramatical y constructivo que inundan la prensa escrita y la oral, ya sea en soporte digital o en papel. Pero tambin es ineludible enfrentar entuertos en el lxico, plano que atae directamente a la sustentacin de conceptos, de ideas.

En respuesta a una solicitud del diario Granma, el autor de Fiel de lenguaje retoma y ampla el sptimo, y ms reciente hasta hoy, de los artculos publicados en dicha seccin. Todo lo relativo al buen empleo del idioma merece la mayor atencin, sobre todo por parte de periodistas y comunicadores en general no digamos ya de quienes ejercen la enseanza, pero el hecho de que la solicitud concierna en particular a ese texto no parece fortuito.

Los medios imperiales de propaganda cosechan alarmantes xitos en la difusin de prcticas idiomticas equvocas o aviesas, que ellos y, detrs de ellos, quienes los financian y manipulan promueven francamente. Vale la pena seguir insistiendo en que el sustantivo franqueza y el adjetivo franco (o franca) y sus derivados no son albures celestiales, sino herencia de cuando los francos dominaban el territorio galo y se permitan hacer all cuanto les viniera en gana. Actuaban como los francos dominantes que eran.

El imperio de hoy acta y habla de ese modo: francamente o, para que no haya dudas, desvergonzadamente, y se vale de la ignorancia, la inercia y la desprevencin ajenas. Pinsese en el manejo de humanitario y humanitaria como sinnimos, que no son, de humano y humana, respectivamente. Terminar la Real Academia Espaola til en la medida en que coadyuve a la aconsejable unidad del idioma como instrumento de pueblos aceptando semejante equivalencia, que tantas confusiones genera? Por lo pronto, no la ha aceptado, y es de desear que no lo haga.

La ms reciente edicin de su Diccionario (23, actualizada en lnea en 2018) sigue definiendo humanitario y, por tanto, humanitaria como adjetivo que califica lo que mira o se refiere al bien del gnero humano, lo benigno, caritativo, benfico, lo que tiene como finalidad aliviar los efectos que causan la guerra u otras calamidades en las personas que las padecen. Y del nombre humanitarismo dice que indica humanidad, entendida como sensibilidad, compasin de las desgracias de otras personas.

Se corresponden esas acepciones con el uso dado hoy al citado adjetivo para calificar catstrofes y crisis que generan sufrimiento en seres humanos, a veces a grandes comunidades? Esos desastres son humanos, porque sobrenaturales o divinos no son, y resultarn inhumanos o de lesa humanidad; pero humanitarios no son.

Lo ms perverso de la confusin no es de ndole aspticamente lingstica, sino conceptual. Adems de su eventual aparicin en documentos de organismos internacionales que el imperio procura capitalizar, y que irrespeta o ignora cuando no le son dciles, tal uso parece haber tomado fuerza en un momento significativo.

Se apreci cuando la OTAN y el propio gobierno de los Estados Unidos que cre ese tratado y lo maneja a su conveniencia empezaron a dar el rango de humanitarias a operaciones genocidas con las que intentaban avalar la falacia de que buscaban salvar pueblos, sembrar democracia. En realidad, solo procuraban derrocar a gobiernos que no les resultaban mansos, y saquear a sus pueblos.

Recientemente se vivi un escandaloso ejemplo perverso de la manipulacin de humanitaria con el reforzamiento de las maniobras del imperio contra la Venezuela bolivariana. Tras haberle fabricado a ese pueblo una crisis criminal, y haberla promovido como humanitaria, urdieron una supuesta ayuda humanitaria igualmente para mostrar que intentaban socorrerlo. As calzaron cnicamente los imperialistas su afn de imponerle la demoniocracia imperial a Venezuela, para saquearle an ms sus recursos, que ya le roban con sanciones, congelamientos de cuentas bancarias y usurpacin de efectivos.

Tales prcticas se prolongan, y logran viciar hasta el lenguaje de quienes tienen la misin de desenmascarar las maniobras del imperio y sus voceros. Entre ellas han propalado otras falsificaciones, como calificar de colaterales a los daos causados por sus actos piratas, a menudo la muerte de nios y nias.

Quien domina el lenguaje domina el pensamiento, y los ejemplos citados estn lejos de ser los nicos del xito del imperialismo y sus medios en ese terreno. Con terrorismo y terrorista califican a quienes se rebelan contra sus planes, no solo a quienes de veras podran merecer tal acusacin. En otros tiempos los opresores hicieron algo similar con insurrecto, filibustero y algunos rtulos ms y, no tan remotamente, con comunista.

Ahora el patn Donald, csar de turno, personifica una cruzada contra el socialismo, como para que a los ideales comunistas no les quede como asidero ni la ilusin de un preludio posible. Qu acertado el pueblo cubano al reclamar que esos ideales perduren en la letra de su Constitucin, como garanta de que vivan en su espritu!

Aplicar radical a posiciones extremas, violentas, drsticas, acrrimas, asesinas, soslaya una tradicin revolucionaria como la martiana, esencial de modo directo para Cuba y nuestra Amrica. Definido por el propio Jos Mart, el calificativo radical debe aplicarse a quien va a la raz de los problemas para resolverlos.

Duele ver con cunta frecuencia el periodismo revolucionario hasta en Cuba reproduce mimticamente recursos siniestros propalados por los medios imperialistas. No hace mucho tiempo zarandearon categoras dignas que ellos incumplen y asesinan. Lo hicieron con libertad, democracia y derechos humanos como si fueran patrimonio exclusivo suyo, y a veces lograron que las izquierdas rehuyeran de esos conceptos, que son y deben saberse parte esencial de sus aspiraciones y sus programas de lucha.

Si junto con la honradez y la agudeza hay algo que la prensa revolucionaria no puede perder es el espritu crtico, y este ha de ejercerse como tambin reclamaba Mart que cada ser humano asumiera en general el ejercicio de pensar: con cabeza propia. A ese espritu no cabe renunciar ni siquiera al asumir lo que merezca ser compartido al servicio de la justicia, porque de ese modo podra terminar siendo mal defendido, o atascarse en la inconsistencia, si es que no queda abandonado.

Para impedir que semejante catstrofe nada humanitaria ocurra se requieren no solo buenas intenciones, y menos si estn lastradas por la desidia, la inercia o el desconocimiento: se necesita, entre otras cosas, una profesionalidad buscada con denuedo. El idioma evoluciona, pero ese camino no se le debe confiar ni a la ignorancia ni a la indiferencia. Soporte del pensamiento, el lenguaje requiere cuidado.

Sobre el tema habr que volver una vez y otra. Entre los errores que saltan a la vista figura el empleo de favoritismo como sinnimo de ventaja, cuando aquel trmino remite a violaciones de normas morales. No habr editores y jefes de redaccin con preparacin y voluntad para evitar pifias tales? En cualquier caso, nada sustituye el afn de superacin y rigor de cada profesional. Ser o no ser.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter