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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2019

Entrevista a Alejandro Labrador Aragn sobre el problema del agua
La sed de liberales y ultraconservadores en El Salvador

Fernando Luis Rojas
La Tizza


Fernando Luis Rojas (FLR): Hace un tiempo, La Tizza public un artculo que reseaba las luchas contra la privatizacin del agua en El Salvador. Cul es el estado de este proceso en la actualidad?

Alejandro Labrador Aragn (ALA): En julio de 2018, la Comisin de Medio Ambiente y Cambio Climtico de la Asamblea Legislativa de El Salvador retom el estudio de la Ley General de Aguas, el cual constaba de cuatro propuestas de varios sectores sociales que deban ser analizadas y consensuadas en un solo documento para ser sometido al voto de al menos 43 de los 84 escaos del congreso. La discusin haba sido abandonada a finales de 2012 cuando partidos polticos vinculados histricamente a los intereses de grandes consorcios industriales y corporativos solicitaron la introduccin de una nueva propuesta de Ley de Agua y dejaron sin efecto los avances logrados hasta el momento.

Empresas y grandes usuarios que haban dispuesto del agua a su antojo sin consideraciones cientficas, ecolgicas o econmicas de ningn tipo, reaccionaban (con retraso) al ver que sus privilegios seran replanteados y que se haban equivocado al rehuir de la discusin de estos proyectos de ley. Con la introduccin de esa propuesta de ley lograron su cometido y en ese ao detuvieron la discusin sobre la regulacin del agua. Abandonado el tema hdrico, a partir de entonces los votos de la comisin se decantaran por leyes que gozaran de la atencin pblica ms amplia (Ley de Prohibicin de la Minera)[1] o que fueran atractivas por su connotacin frente a la opinin pblica (Ley de Animales Domsticos o de Compaa). La ley del agua debera esperar.

Con estos antecedentes es posible comprender por qu el anuncio de julio de 2018, sobre que se retomara el estudio sobre el agua, no pas desapercibido. Hay, no obstante, otros factores que vale la pena sealar para explicar la tensin que la noticia suscit desde este momento. Por un lado y tal como se adelant ms arriba, la ltima ley aprobada por la Comisin fue la prohibicin definitiva de todo tipo de minera metlica en el territorio salvadoreo. Esto es algo sin precedentes incluso a nivel mundial (en 2010 Costa Rica haba prohibido solo la minera a cielo abierto y con uso de Cianuro) y condicion las expectativas sobre el perfil de las normativas relacionadas al tema ambiental a impulsarse desde la Asamblea Legislativa.

Podra obtenerse tambin una ley de aguas as deradical?

Por otro lado, no hace mucho tiempo atrs, representaciones de Naciones Unidas haban hecho llamamientos al gobierno salvadoreo, particularmente al Parlamento, para que aprobara normativas que garantizaran el Derecho Humano al Agua y su Saneamiento como prioridades para el desarrollo integral de la vida en el pas. Por ltimo, otro elemento que evit que el tema hdrico pasara desapercibido fue el que existiera una propuesta de ley de aguas presentada, con el respaldo de amplios sectores populares organizados y movilizados por ms de una dcada en torno al tema.[2]

La discusin iniciada en julio de 2018 hasta estas alturas (marzo de 2019) no ha culminado en avances respecto a un cuerpo normativo. La mayora de votos en la Comisin de Medio Ambiente estn dominados por partidos de un mismo signo poltico. Liberales y ultraconservadores dominan 5 de los 7 votos necesarios para emitir un dictamen que sea sometido a voto del plenario.

Desde el ltimo trimestre de 2018 estos partidos han bloqueado la discusin y no obstante, han cobrado un salario sin siquiera presentarse a las sesiones de trabajo de la Comisin. Los partidos en mencin son: La Democracia Cristiana, uno de los partidos ms antiguos en El Salvador y que ostent la presidencia de la Repblica en los aos 80; el Partido de Conciliacin Nacional (PCN), fundado en los aos 60 y que ha mantenido alianzas preponderantes con sectores ultra conservadores de militares y nacionalistas; el partido ARENA, instituto que impuls en los aos 90 las recetas neoliberales del Consenso de Washington y cuyo fundador fue sealado en un informe de la Comisin de la Verdad para El Salvador como iniciador de los Escuadrones de la Muerte y como autor intelectual del magnicidio de Monseor scar Arnulfo Romero; GANA, conformado por ex militantes de ARENA y que representa grupos empresariales emergentes, no de la vieja oligarqua.[3]

Otro elemento que destaca en el proceso suscitado por la Ley Agua en El Salvador es la activacin de tensiones que tienen que ver, principalmente, con cuatro aspectos aplicables tanto al tema puntual del agua como a la coyuntura poltica y social que atraviesa el pas:

El problema poltico. Las voces en la Comisin de Medio Ambiente siguen sin alcanzar mayora de votos. La propuesta del movimiento social est respaldada nicamente por 2 de los 7 votos necesarios. Divididos principalmente por el rol que se asignar a actores pblicos y privados en la administracin del agua (artculo 14 de la Ley en discusin), ha sido evidente que sigue faltando en el pas la discusin de fondo sobre el tipo de Estado que somos y cul es el rol que otorgamos al Mercado; cules son las prioridades a las que apostaremos como pas y cmo lo financiaremos. As se explican los niveles de exclusin y violencia estructural que vivimos, la deuda prolongada y en aumento, etc.

El problema social. La falta de una regulacin hdrica en el pas hace que enormes extensiones de poblacin en El Salvador an no cuenten con acceso al agua en cantidad. Aunque alrededor del 75% de los hogares en el pas cuentan con infraestructura de caera para el abastecimiento de agua (Encuesta de Hogares para Usos Mltiples, Ministerio de Economa 2012), an existe un servicio limitado que sigue obligando a las comunidades a manifestar pblicamente su descontento ante la falta o intermitencia del servicio. Suele caer poca agua o el servicio es intermitente.

Por otro lado, El Salvador se acerca al estrs hdrico por la falta de disponibilidad de agua potable, donde para cada persona hay menos de 1800 metros cbicos de agua anuales aproximadamente; mientras que en pases como Belice la cantidad de metros cbicos al ao por persona ronda los 70 mil (Global Water Partner, 2012).

Est planteada la discusin, pues, por las prioridades del agua: si se usar para abastecer a los sectores extractivistas y de monocultivo o si se privilegiar el consumo humano, es ilustrativa en estesentido.

El problema econmico. La falta de regulacin en el tema agua no permite comprender los costos y beneficios econmicos de una administracin sustentable del agua. Su no incorporacin dentro del clculo con el que se mide el Producto Interno Bruto, es una muestra del enorme desafo que hay an por considerar el agua como un bien estratgico que debe someterse a impuestos, reglas, tarifas, multas, etc. Segn el Informe Nacional del Estado de los Riesgos y Vulnerabilidades del Sistema de Proteccin Civil de El Salvador, se estableci, para 2017, que ms del 85% del territorio salvadoreo es zona de riesgo, y amenaza a cerca del 95% de la poblacin, lo que lo constata que las condiciones hidrometeorolgicas y geolgicas nos hacen un pas altamente vulnerable. Segn el Centro de Investigacin Epidemiolgico de Desastres (CRED), los desastres ocurridos en El Salvador en las ltimas cinco dcadas han costado ms de USD 6,000 millones.

El problema medioambiental. En efecto, dada la situacin de los ecosistemas martimos y terrestres, este pas centroamericano podra sucumbir ante el aumento de la temperatura, el cambio de acidez en el agua, la escasez de alimento, el estrs hdrico, el aumento de enfermedades y las afectaciones a la biodiversidad y el territorio. La amenaza, ms all de ficcin apocalptica, es real por tratarse El Salvador de un territorio que depende del agua de lluvia. Del total de aguas superficiales en El Salvador, ninguna cuenta con calidad excelente. Adems, solo el 2% de dichos cuerpos hdricos tienen posibilidades factibles de ser potabilizadas por medios convencionales (Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, 2012). Existen clculos del MARN que indican que el principal ro de El Salvador, el Ro Lempa que abastece ms del 60% del agua en la capital, podra convertirse en una quebrada de invierno antes del ao 2100.

FLR: Pareci que las luchas contra la privatizacin del agua articularon a varios sectores sociales e, incluso, partidos polticos. Fue as? Porqu?

ALA: En efecto, es de pocos precedentes la fuerza y el sentido de oportunidad con la que han actuado organizaciones y tanques de pensamiento, colectivos y espacios de sociedad civil ante la posibilidad de privatizacin del ente rector del agua en el pas. Si se trata de dar explicaciones pueden enumerarse algunas en diferentes sentidos.

Desde hace al menos una dcada diversos estudios sobre la situacin del Clima a nivel global, entre ellos el de la organizacin Germanwatch, ONG especializada en desarrollo sostenible y los impactos de la economa y la poltica de los pases del Norte Global en los del Sur, ubicaban a El Salvador como parte de los pases en el mundo ms vulnerables al Cambio Climtico. Este tipo de hechos ha permitido que la insistencia de ms y ms organizaciones a nivel nacional e internacional en la incidencia por la sustentabilidad se mantenga con un enorme sentido de actualidad y relevancia.

A la luz de las cifras y los anlisis sobre la disponibilidad del agua, sus niveles de contaminacin y las presiones a las que est siendo sometida, el recurso hdrico puede ser considerado como elemento principal para la gestin integral del territorio y la biodiversidad. La claridad cientfica sobre estos datos ha permitido una amplia difusin y sensibilizacin en este tema. Por efecto, las personas han establecido una relacin clara entre el hecho de que el agua contine sin regulaciones para su manejo sustentable y con justicia, y la amenaza para su calidad devida.

Otro elemento a destacar sobre la articulacin favorable que se dio para la incidencia en el tema hdrico es que existe desde los aos 90 una comprensin peyorativa de la palabra privatizacin. Las famosas marchas blancas lograron en esos aos cimentar en la subjetividad de mucha poblacin lo contraproducente que resultara entregar el control absoluto de servicios pblicos a manos privadas. Aunque en muchas partes del mundo los asocio pblico-privados sean cosa casi automtica en la gestin de servicios pblicos, en pases como El Salvador la privatizacin de la banca, la telefona y las pensiones, han permitido que lejos de verse como una solucin, esta concesin al mercado sea considerada ms bien como una traicin al pueblo y un error del que hay que aprender si se busca gobernar en funcin de las mayoras populares.

Cuando estallaron las manifestaciones contra el intento privatizador del ente rector del agua (julio de 2018), fueron sistemticas las marchas convocadas para expresar el rechazo. Fue comn la opinin de organizaciones y referentes de espacios para la protesta de que el pueblo salvadoreo despertaba. En efecto, era la primera vez desde las protestas contra la privatizacin de la salud hace ms de 20 aos, que la Universidad de El Salvador convoc y encabez una manifestacin hacia la Asamblea Legislativa por un tema de coyuntura. A nueve meses de iniciadas las movilizaciones pblicas se mantiene en medios sociales y espacios de opinin la presin sobre la Comisin de Medio Ambiente y Cambio Climtico y la Asamblea Legislativa, quienes an tienen el reto de recuperar la confianza del pueblo salvadoreo.[4]

FLR: Cules son las perspectivas despus del ltimo resultado electoral?

ALA: El Salvador atraviesa un momento de adecuacin y acomodacin poltica luego de haber tenido en menos de un ao elecciones de congreso y del ejecutivo. El estremecimiento del sedimento poltico ha estado marcado, como es habitual en El Salvador, por el peso de los mensajes de propaganda que han copado absolutamente a todos los espacios de comunicacin e informacin tradicionales y digitales, con la particularidad de que las propuestas de planes, programas y proyectos (tambin en muchos casos inexistentes), no han tenido explicaciones de factibilidad o de cmo sern realizables a nivel presupuestario.[5] El tono despectivo, los sealamientos ad-hominem, la poca capacidad de reconocer aspectos positivos en gestiones gubernamentales anteriores, la visin cortoplacista e irreal en trminos de financiamiento han sido la tendencia general, con algunas excepciones, de la campaa electoral que finaliz en las ltimas semanas de enero de 2019. El gobierno del FMLN se retira del Ejecutivo con los niveles de popularidad ms bajos y con el caudal electoral ms exiguo de toda su historia electoral.

Aunque todos los partidos insisten en su voluntad de evitar la privatizacin del agua, an quedan dudas sobre lo que quieren decir exactamente, ya que la Constitucin de la Repblica lo prohbe explcitamente en el artculo 4 y solo un partido (FMLN), incluy de manera integral el eje de sustentabilidad donde el agua es considerada un elemento medular de gestin. El enorme reto para este instituto poltico era hacer coincidir su posicin con el resto de partidos, quienes de hecho hacen mayora en el Parlamento.

Por su parte el partido GANA, cuyo candidato fue Nayib Bukele, retom tambin el tema del agua pero plante prcticamente un refrito de lo establecido por el segundo gobierno de izquierdas (FMLN, 20142019) en cuanto a prioridades en la gestin del agua.

En definitiva, las propuestas que en los medios de comunicacin han abundado por parte de la mayora de los partidos polticos an falta que sean ms especficas sobre su posicin respecto a la privatizacin del ente rector. An faltan votos para evitar que manos privadas sean mayora en el ente rector del agua. Incluso el partido ARENA ha sostenido que es el Estado la entidad propicia para la administracin y gestin del agua, pero entonces falta an conocer sobre la proporcin de intereses privados y pblicos en la composicin de la autoridad hdrica que estn considerando. Tampoco sus declaraciones se han traducido en votos a la hora de garantizar una Ley General de Aguas con enfoque de sustentabilidad.

El reto para el movimiento social, pues, se mantiene en la misma va: popularizar la lucha y masificar las opiniones y la incidencia contra una autoridad hdrica con mayora de privados. Esta es una lucha de gran envergadura tratndose de que los partidos que promueven la privatizacin de la autoridad hdrica son representantes de sectores econmicamente poderosos, incluyendo el sector caero que en El Salvador ha sido tradicionalmente muy influyente a todo nivel en el control del Ejecutivo y el Legislativo, es decir, en el tipo de poltica pblica que se impulsa y las leyes que permiten la realizacin de la primera. Y vaya que tienen intereses jugosos que proteger y que explican por qu, junto con la industria de la construccin (empresa Salazar Romero, Grupo Roble, Grupo Fnix, etc.) y las embotelladoras (JUMEX, Sab Miller, Industrias La Constancia / Coca Cola, entre otras), son quienes han bloqueado por los ltimos 13 aos el avance de una ley de aguas con enfoque de sustentabilidad. El sector de la caa ocupa el 40% de las aguas superficiales que se utilizan para el riego en El Salvador y recientemente el pas ha ratificado un intercambio comercial de azcar con China, cuya clase media urbana ronda los 225 millones de personas.

FLR: Qu es el proyecto Plataforma Global y a qu se dedica en El Salvador?

ALA: Plataforma Global El Salvador es un centro de capacitacin y activismo juvenil en Centroamrica con presencia en la zona paracentral del pas desde 2007. Desde un enfoque de Derechos Humanos nuestra organizacin propone la politizacin y el involucramiento de la juventud a travs de la metodologa de reflexin y accin participativa en ejes temticos como la produccin multimedia, la agroecologa, la facilitacin pedaggica para el liderazgo y la accin pblica en campaas de incidencia social.

Plataforma Global El Salvador forma parte de una red global de centros juveniles denominados Plataformas ubicados en pases del Sur Global (Tanzania, Kenia, Ghana, Zambia, Jordania, Palestina, Myanmar y Bangladesh).

Nuestro proyecto consta de cuatro grandes programas, a saber:

a) EducAccin: Conjunto de procesos de formacin y capacitacin impulsados desde un enfoque de derechos humanos a juventudes centroamericanas en bsqueda de tomar accin contra la erradicacin de la desigualdad y las causas estructurales de lapobreza.
b) EcoActivismo: Programa a travs del cual se impulsan procesos de formacin en Agroecologa, se promueve la participacin de jvenes en la Mesa de Soberana Alimentaria y Nutricional en El Salvador y que gestiona a travs del voluntariado la prctica experimental y de permacultura en un huerto comunitario con ms de 25 cultivos ubicado en nuestras instalaciones en Suchitoto, Cuscatln.
c) Comunidades en Accin: Programa que comprende procesos de capacitacin de manera descentralizada en las comunidades de El Salvador y Centroamrica para la conformacin de una red de facilitadores multidisciplinarios, capaces de promover metodologas y aprendizajes complementarios a la hora de trabajar con juventudes en la regin. Este programa cuenta con una unidad mvil equipada con metodologas, equipo tcnico y tecnolgico para el acompaamiento de procesos de formacin y de incidencia.
d) El Lab: Programa que consta de un laboratorio de experimentacin multimedia para la politizacin de juventudes con habilidades y motivaciones para la produccin audiovisual y musical. Festivales, giras artsticas internacionales, productos multimedia son las actividades principales de este programa.

FLR: Qu importancia ves en la realizacin del evento Paradigmas Emancipatorios en LaHabana?

ALA: Un evento de este tipo es de enorme importancia para m porque permite la fraternizacin entre activistas, defensores de derechos, educadores y educadores de todo el mundo. Por otro lado, las discusiones promovidas durante el evento permiten incorporar elementos de una discusin ms profunda y prolfera cuyas implicaciones son totalmente relevantes para la coyuntura poltica de los pases Centroamericanos.

La diversidad de temas abordados permite elaborar un panorama ms amplio de las tensiones globales y de las maneras en que los pueblos en lucha se estn posicionando ante ellas. Para el caso salvadoreo, sin ninguna intencin de ser exhaustivo, este tipo de encuentros adems permiten fortalecer una discusin desde la izquierda que sigue pendiente y que es ms relevante que nunca, dada la tendencia de desaceleracin que ha tenido el instrumento histrico que ha representado el FMLN. Considerar nuevas aristas y enfoques para la emancipacin (la globalidad, la corporalidad, los territorios y las narrativas como escenarios de disputa) nos permiten avanzar y profundizar en categoras, supuestos y desafos que estn ms acordes a los tiempos que vivimos.

Particularmente significativo ha sido el poder identificar, en las discusiones y en los debates, aquellas oportunidades que la historia y el devenir de las sociedades latinoamericanas develan para la construccin de un nuevo paradigma de lucha as como para hacer posible la revolucin de la revolucin.

Notas:

[1] En 2015 una encuesta del Instituto de Opinin Pblica de la UCA reiter lo que un estudio de percepciones de las y los salvadoreos haba confirmado en 2007: de cada 10 salvadoreos, 7 u 8 consideraban que la Minera Metlica representaba una amenaza para la calidad de vida de las personas.

[2] La Unidad Ecolgica Salvadorea UNES y Critas presentaron en 2006 la primera propuesta de Ley General de Aguas. En 2011 una actualizacin del Anteproyecto de Ley General de Agua fue presentado por una alianza de Juntas Comunitarias de Agua, Organizaciones, Comunidades y Tanques de pensamiento, aglutinados en el Foro del Agua El Salvador. En 2012, el rgano Ejecutivo mediante el ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) presentan un Anteproyecto de Ley General de Aguas.

[3] En ninguna medida las caractersticas adjudicadas a cada instituto poltico buscan ser exhaustivas y son solo alusiones para que el lector ubique generalidades de los partidos en mencin.

[4] En 2017 el Instituto de Opinin de la UCA (IUDOP) public un estudio de la percepcin de confianza de la poblacin salvadorea respecto a las instituciones y declar que los partidos polticos y la Asamblea Legislativa son las instituciones que gozan de menor credibilidad (3% y 3.7% respectivamente).

[5] La deuda total en El Salvador (que incluye la del Sector Pblico Financiero y la del Sector Pblico No Financiero) equivale a alrededor del 72% del Producto Interno Bruto, segn datos del Ministerio de Haciendo.

Alejandro Labrador Aragn es educador y activista social salvadoreo. Coordinador de Plataforma Global El Salvador.

Fuente: http://medium.com/la-tiza/la-sed-de-liberales-y-ultraconservadores-en-el-salvador-7b5388033b26

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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