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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-03-2019

Oxfam tiene razn: la concentracin del ingreso es un problema

Fernando Luengo
El Salto

La ONG habla sobre la desigualdad, poniendo el acento en los altos ejecutivos, directivos y principales accionistas del Ibex 35.


Cra ricos y te comers sus crisis. Foto: Gaelx

Acabo de concluir la lectura del informe de Oxfam Reparto desigual. Cmo distribuyen valor las empresas del Ibex 35 . Como es marca de la casa, el texto gravita en torno a la desigualdad. En esta ocasin, pone el acento en los altos ejecutivos, directivos y principales accionistas de un selecto grupo de empresas, las que integran el Ibex 35.

A la luz del diagnstico y las recomendaciones planteados en el texto, quiero compartir con los lectores algunas reflexiones sobre las polticas de represin salarial llevadas a cabo, desde hace dcadas y con espacial virulencia en los ltimos aos, en la economa espaola y en el conjunto de la Unin Europea.

Primera. Si utilizamos con propiedad el lenguaje -sin subterfugios ni enredos- hay que decir que, en sentido estricto, no se ha aplicado una poltica de contencin de salarios en lo que concierne a los percibidos por los directivos y ejecutivos de las empresas -de las grandes corporaciones, sobre todo-, que han aumentado de manera sustancial o se han mantenido en niveles astronmicos. De hecho, el aumento de la brecha salarial -adems de la que separa a las rentas del capital y del trabajo- est entre las causas ms relevantes del avance de la desigualdad.

Segunda. Economistas conservadores, grandes medios de comunicacin y gobiernos han pretendido justificar la necesidad de la austeridad salarial para reforzar la productividad y la posicin competitiva de las empresas. En apariencia, puro sentido comn. No slo se presupone, errneamente, la existencia de un nexo causal entre la presin a la baja de los salarios y la mejora de los estndares de rentabilidad de las firmas. Se ignora, adems, que, como seala con acierto el informe de Oxfam, un porcentaje sustancial de los beneficios generados por ellas se han destinado a pagar jugosos dividendos a los grandes accionistas; en su mayor parte, gestores de fondos que operan en los mercados financieros especulativos. Resulta pues, evidente, que la secuencia contencin salarial/recuperacin de los mrgenes empresariales/aumento de la inversin productiva simplemente no ha funcionado.

Tercera. En la liturgia de la economa convencional se presenta a la empresa como una comunidad de intereses, lanzando el mensaje de que si el proyecto empresarial va bien, todos, de una manera u otra, ganan. Una retrica vaca, falsa y cargada hasta la mdula de ideologa que nada tiene que ver con la realidad. Al contrario, en los episodios de crisis, los ajustes siempre recaen sobre los trabajadores, especialmente sobre los ms vulnerables, y las clases populares. Y cuando la economa recupera el tono, cuando crece el Producto Interior Bruto, como ha sucedido en los ltimos aos, tambin predomina la inequidad a la hora de repartir los buenos resultados, que sobre todo van a parar a las lites empresariales y a los grandes accionistas.

Cuarta. El informe de Oxfam califica de extravagantes las retribuciones percibidas por los dirigentes de las firmas analizadas. Y es cierto. Sus ingresos son varios cientos de veces -y en algunos casos ms de mil veces- superiores al salario promedio recibido por los trabajadores de sus empresas. Esta extravagancia slo se puede entender en clave de privilegios y relaciones de poder. Se trata de unas retribuciones que nada tienen que ver con el (supuesto) capital humano que aportan o su contribucin a la productividad del trabajo. Sus ingresos, sobre los que ellos mismos deciden (una escandalosa endogamia oligrquica), alimentan tanto los mercados financieros como el consumo suntuario y representan un factor de descapitalizacin y empobrecimiento de las empresas que dirigen.

Estas son algunos de los argumentos por las que hay que cuestionar el relato y enfrentar los injustificados privilegios de los que gobiernan los destinos de las grandes corporaciones. Tenan el poder econmico y poltico, y en estos aos de crisis lo han reforzado. Por esa razn, urge la aplicacin de una decidida poltica encaminada a repartir el ingreso; y esto significa, hay que ser conscientes de ello, debilitar el poder y el estatus de los de arriba. Avanzar en esa direccin es necesario para salir de la crisis de manera sostenible y solidaria, sanear las finanzas pblicas, mejorar las condiciones de los trabajadores y ejercer dentro de las empresas el pleno ejercicio de los derechos de la ciudadana.

Fernando Luengo es economista y miembro del Crculo de Chamber de Podemos. @FLUENGOE

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/tribuna/oxfam-tiene-razon-desigualdad-concentracion-ibex35-problema



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