Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-03-2019

Entrevista a Carlos Hernndez, periodista y autor del libro "Los campos de concentracin de Franco"
"La magnitud de la represin franquista fue tan grande que los campos de concentracin quedaron olvidados"

Beln Remacha
eldiario.es

"Que un gobierno democrtico no haya sido capaz de exhumar a un dictador fascista demuestra que algo falla en este pas, que aquel atado y bien atado sigue vigente"


Franco cre 296 campos de concentracin en toda Espaa que estuvieron abiertos desde horas despus de su golpe de Estado hasta bien entrada la dictadura. Pasaron por ellos entre 700.000 y un milln de espaoles que sufrieron torturas fsicas y psicolgicas, enfermedades, hambre extrema y lavado de cerebro. Incontables personas fueron asesinadas o no sobrevivieron a la falta de alimentos, higiene y atencin sanitaria.

Hasta ahora se crea que haban existido ms de un centenar de centros, pero una investigacin del periodista Carlos Hernndez, a partir de la apertura de nuevos archivos y plasmada en su libro Los campos de concentracin de Franco, ha revelado estos nuevos datos de un episodio de nuestra Historia en ocasiones olvidado.

Por qu ignoramos los detalles de tanta represin de los campos de concentracin franquistas? Por qu su magnitud ha sorprendido a tanta gente?

Hay principalmente dos motivos. El ms importante es que el franquismo, dentro de su estrategia encaminada a borrar las huellas de sus innumerables crmenes, puso especial hincapi en eliminar cualquier prueba de su estrecha relacin con la Alemania nazi que le permiti, entre otras cosas, ganar la guerra. Cuando Hitler fue derrotado, Franco trat de congraciarse con los aliados y, a partir de 1945, el trmino campo de concentracin comenz a vincularse a los campos de exterminio nazi, especialmente a Auschwitz. Los sistemas concentracionarios espaol y alemn tenan algunas similitudes y no pocas diferencias. Para investigarlos tenemos que huir de comparaciones absolutas, aunque es obvio que el sufrimiento de los presos, la "reeducacin", los lavados de cerebro, el hambre extrema y, en muchos casos, incluso la esttica era muy similar. En cualquier caso, el concepto campo de concentracin vinculaba al franquismo con algo muy negativo, tanto internacionalmente como ante los propios espaoles y por eso trataron de borrar lo ocurrido.

El otro motivo es la propia magnitud de la represin. Tuvo tantas patas, tantos trabajadores esclavos, crceles que esto qued en parte olvidado, mezclado y confundido con otras estructuras, como las prisiones. Ya me estn preguntando de hecho en Twitter por qu en este estudio no aparece, por ejemplo, recintos como Valdenoceda o la Isla de San Simn. Ambos fueron terribles, pero oficialmente fueron crceles y no campos. Eso no le quita ni un pice de crueldad a estos y muchos otros lugares, pero mi trabajo se ha centrado en los campos de concentracin oficiales.

Da la sensacin de que, en general, no conocemos la verdadera escala, de que mucha informacin se nos qued por el camino.

Mucha. Para empezar, resulta imposible saber el nmero de vctimas de los campos porque no se registraban los asesinatos ni la mayora de las muertes por hambre o enfermedades. Tambin solan liberar, en ocasiones, a los prisioneros en estado terminal para que murieran en sus casas.

Tampoco se ha hablado de la ltima etapa de la represin que sufran los prisioneros, paradjicamente, cuando obtenan la libertad. Pasaban a una situacin de libertad siempre controlada, tenan que presentarse regularmente ante la Guardia Civil, eran vigilados por vecinos y falangistas y eran constantemente humillados. Se condicionaba su vida, estaban condenados a la pobreza, les expoliaron, no podan encontrar trabajo o solo los empleos ms duros o ingratos. Por poner solo uno de los muchos ejemplos, me estremeci encontrar un escrito del Ayuntamiento de Madrid pidiendo informacin sobre los antecedentes polticos de un vecino que solo pretenda abrir un bar. Como la informacin que recibi deca que no era afn al Movimiento, no le dieron la licencia de apertura. Esto no era la excepcin, sino la norma.

Se produjeron incluso suicidios de hombres que volvieron a su pueblo marcados, sin trabajo, con sus casas y terrenos expropiados. Ni siquiera con la libertad, si es que llegaba, haba verdadera libertad. Toda Espaa era un gran campo de concentracin.

Fueron los presos esclavos los que construyeron el Valle de los Cados, de qu es partidario, de resignificarlo, demolerlo, abandonarlo...?

El Valle de los Cados es un monumento que fue construido exclusivamente para ensalzar al tirano, a la dictadura y a sus verdugos: no tiene resignificacin posible. Quiz en otra nacin europea se podra hacer, pero en Espaa no estamos preparados, no hay suficiente madurez democrtica. Generara un nuevo debate que seguramente derivara en la conversin en un museo en el que se tratase a vctimas y verdugos por igual, as que soy de los que cree que demolerlo es la nica salida. Se debe hacerlo de acuerdo a la legalidad y con la mayora necesaria en el Congreso, claro. Pero el Valle de Cuelgamuros debe volver a ser ocupado por la naturaleza.

Antes de dar ese paso, hay que sacar de ah todos los cuerpos que reposan all. A los combatientes fallecidos, republicanos y franquistas, hay que darles un entierro digno. Eso no puede significar una equiparacin entre la dictadura y una repblica, con sus defectos y virtudes, pero democrtica. Al dictador hay que sacarlo de all cuanto antes y entregrselo a su familia para que lo entierre en un lugar discreto, en el que no se permitan homenajes pblicos ni la exaltacin del fascismo. Lo contrario sera contravenir la Ley de Memoria Histrica. Y creo que hay que hacer lo mismo con Primo de Rivera, es un error tomar una decisin sobre ellos por separado.

S sera posible resignificar los campos?

S soy partidario de que se resignifiquen algunos de los campos y convertirlos en museos. Y en todos ellos que se instalen placas informativas informando lo que all sucedi y recordando a las vctimas. En algunos sitios ya se ha empezado a hacer y hay que generalizarlo. Ser doloroso, iremos a un concierto, a una corrida o a un partido de ftbol y nos lo encontraremos, porque en esa plaza de toros o en ese estadio sufrieron miles de prisioneros, pero es imprescindible.

Se suele comparar el Valle de los Cados con Auschwitz para justificar su resignificacin. Sin embargo, Auschwitz no era un monumento fascista, era precisamente un campo de concentracin. El Valle es un monumento fascista, enaltecedor de la dictadura, que ha perdurado durante 80 aos como tal, no es comparable a un campo. Ojal no hubieran destruido, por ejemplo, la crcel de Carabanchel que era un edificio realmente simblico y que sera el lugar perfecto para albergar un gran museo de la Memoria.

Cmo analiza el aplazamiento de la exhumacin de Franco estos meses?

Sacar a Franco era imprescindible, es un proceso que debi iniciarse hace muchsimos aos. Ya que no se hizo, mejor es ahora que nunca, pero he echado en falta estudios previos, tanto legales como polticos, que evitaran que se diera esta demora y que el tema se enquiste en los tribunales. Se debera haber hecho de tal modo que, una vez anunciado, ya fuese absolutamente irreversible, habiendo cambiado las leyes que hicieran falta.

Espero que hayamos extrado alguna leccin de todo esto, hemos sido incapaces de hacer lo que se hizo hace 70 aos en Europa. Que un gobierno democrtico no haya sido capaz de exhumar a un dictador fascista demuestra la poca calidad de nuestra democracia, demuestra que algo falla en este pas y que aquel atado y bien atado sigue vigente. Quedan resortes en una parte de la judicatura que, aunque minoritaria, proviene o es heredera del fascismo. Y hay herederos en el poder poltico, en el econmico y en el periodstico.

Tambin se ve, supongo, en el peso y aceptacin de la opinin de la familia Franco en todo el proceso.

Todo est vinculado a esa falta de madurez democrtica de la que hablamos. Durante y despus de la Transicin, en Espaa no se reconstruy un relato histrico fiel de la guerra y la dictadura y por tanto la sociedad no conoce su historia. No se ha estudiado en el colegio, tambin porque a muchos profesores les ha supuesto un problema abordar el tema en sus clases.

Durante los primeros 30 aos tras la muerte de Franco en los medios no se hablaba de esto. Y por eso ahora la gente se sorprende al or hablar de campos de concentracin en Espaa, porque aqu no hemos tenido un proceso de revisin histrica como el de Alemania, Chile o Argentina. En este pas se han dado por normales cosas que no lo son, como que la Familia Franco tenga el poder que tiene, o que est en posesin de un ducado, un ttulo nobiliario. Eso es un insulto a la democracia.

Este marzo se cumplen tres aos de la sentencia que dicataba la exhumacin de los hermanos Lapea del Valle de los Cados tras pasar incluso por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Cmo se explica una tramitacin tan farragosa?

Es algo sintomtico lo que ha pasado con las familias de los enterrados en el Valle de los Cados, todos los obstculos judiciales y eclesisticos que se han encontrado para recuperar los restos de sus seres queridos. El papel de la Justicia ha sido lamentable, pero tambin el de la Iglesia Catlica. Si no tuviera las reminiscencias franquistas que tienen, el prior habra sido cesado. Cada cosa que ha hecho el prior tenemos que achacrsela a l, pero la Conferencia Episcopal, el Vaticano y en ltima instancia el Papa Francisco lo han permitido. Son tambin responsables, no s si llamarlos polticos o espirituales.

Quedan muchas cosas pendientes en esta legislatura, arrastradas desde hace demasiado tiempo: las fosas comunes sin abrir, las medallas de Billy el Nio o por supuesto la exhumacin de Franco. Las resolveremos algn da?

Hay das que soy ms escptico y tengo esa postura que se resume en: 'este pas no tiene solucin'. Pero en general creo de verdad que vamos a conseguir resolverlo. Es esencial para ello dar informacin sobre lo que ocurri, es eso lo que va a permitir que la sociedad reciba de forma natural medidas necesarias que ya se tomaron en Europa hace dcadas. Siempre habr reacciones negativas, pero sern cada vez ms marginales y poco a poco lo aplaudir el grueso de los espaoles. Lo que no es normal es que en este pas pase lo que no ocurre en ninguna otra nacin del mundo, as que quiero creer que, paso a paso, lo superaremos.

Hace falta una reforma de la Ley de Memoria Histrica? Cmo debera ser?

La Ley de Memoria Histrica naci con buenas intenciones, se fue edulcorando a lo largo de su tramitacin por presiones externas y tambin internas en el PSOE, y finalmente se qued en una norma a medias, claramente insuficiente. Supuso un avance, desde luego, pero pequeo, y eso a la larga ha creado un problema que era evitable, y por eso tenemos que modificarla.

Se qued corta en todo, pero sobre todo porque se centr en el mbito terico. No se establecieron medidas prcticas: pide acabar con los smbolos franquistas pero no pone plazos ni competencias ni sanciones. Tampoco resolvi el tema fundamental de la exhumacin de Franco ni el del Valle de los Cados, ni las sentencias de los tribunales franquistas. Creo que fue debido a cierta cobarda del gobierno socialista de entonces. Espero que el PSOE haya aprendido de aquel error. Me preocupa que continen esas presiones internas porque he constatado que algunas de las comunidades que menos han avanzado en temas de memoria histrica estn gobernadas desde hace dcadas por socialistas, como Extremadura o Castilla-La Mancha. An as, espero y quiero creer que entre todos algn da exhumaremos a Franco y enterraremos el franquismo.

Fuente: http://www.eldiario.es/sociedad/Carlos-Hernandez-entrevista-campos-concentracion_0_877013052.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter