Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-03-2019

Cien aos de la Asamblea de Crdoba

Isidoro Moreno
Rebelin


Este mes se cumple el centenario de la Asamblea Andalucista de Crdoba, que vena a continuar la anterior Asamblea de Ronda y a ratificar el contenido del Manifiesto publicado el da primero de ese ao 1919, conocido como Manifiesto de la Nacionalidad. A nivel internacional, recin acabada la Primera Guerra Mundial, estaba en pleno auge la doctrina Wilson (nombre del presidente de Estados Unidos de Amrica) sobre el derecho de autodeterminacin de todos los pueblos y la necesaria construccin de una Sociedad mundial de Pueblos-Naciones. Y los parias de la tierra, los proletarios de toda Europa, vean con esperanza la toma del poder en Rusia por parte de los soviets. En lo que afecta al estado espaol, era muy profunda la crisis poltico-institucional, la descomposicin del rgimen de la Primera Restauracin Borbnica, con su turnismo de partidos cimentado en el caciquismo y la corrupcin. Y en Andaluca a esto se agregaba una crisis social que tena a muchas comarcas y pueblos al borde del estallido insurreccional por la situacin insostenible de las masas jornaleras. Eran las agitaciones campesinas, como las llamara Daz del Moral.

En este contexto andaluz, estatal e internacional, tuvieron lugar, con protagonismo central de Blas Infante, las Asambleas regionalistas de Ronda, en enero de 1918, y de Crdoba, en marzo de 1919, y se public, el 1 de enero de este mismo ao, el Manifiesto. Para el movimiento andalucista o al menos para su sector ms numeroso e influyente- estos tres hitos fueron decisivos para su rotunda afirmacin soberanista y de izquierda. Poda leerse en el Manifiesto: Sentimos llegar la hora suprema en que habr de consumarse definitivamente el acabamiento de la vieja Espaa Declarmonos separatistas de ese Estado que, con relacin a individuos y pueblos, conculca sin freno los fueros de la justicia y, sobre todo, los sagrados fueros de la libertad Ya no le vale resguardar sus miserables intereses con el santo escudo de la solidaridad o de la unidad que dicen nacional

Tanto en ese texto como en los acuerdos de la Asamblea cordobesa se asume el proyecto de Constitucin Andaluza de Antequera, de 1883, respaldado ahora por el principio wilsoniano del derecho a la autodeterminacin, y se proclama a Andaluca como realidad nacional que habra de constituirse en democracia soberana y autnoma, abierta a pactos (con)federales con otros pueblos de Iberia. Y esta proclamacin no se hace solo sobre la base de un hecho cultural diferenciado, que se reconoce, ni solo porque su personalidad se destaca hoy ms poderosamente que la de ninguna otra nacionalidad hispnica sino, sobre todo, porque una comn necesidad invita a todos sus hijos a luchar juntos por su comn redencin. De ah que se defina a Andaluca como una patria viva en nuestras conciencias y se planteen medidas concretas transformadoras si no revolucionarias- como una reforma agraria que modifique en profundidad la estructura de propiedad de la tierra, la recuperacin de las tierras comunales y de propios desamortizadas y privatizadas a lo largo del siglo XIX para hacer posible un municipalismo regenerador, la extensin de la formacin, la educacin y la cultura, la separacin de Iglesia y Estado y el poner fin a la discriminacin de la mujer, entre otras. Es en este contexto cuando aparece el grito, inquietante para los poderosos, de Viva Andaluca Libre!

Arriba los corazones! No emigreis, combatid! La tierra de Andaluca es vuestra Vuestra redencin es la de la patria nuestra El llamamiento, siendo al conjunto de la sociedad andaluza, va dirigido muy principalmente a los obreros y las clases populares y deja claro el carcter inequvocamente de izquierda del nacionalismo andaluz. Otra cosa es la indefinicin que proliferara luego, en la llamada Transicin Poltica y durante la actual Segunda Restauracin, entre algunos que tomaron el nombre de andalucistas. Otros se pusieron las etiquetas de socialistas o de populares igual de impdicamente.

Cien aos despus del Manifiesto y de la Asamblea de Crdoba, el mundo es, sin duda, muy diferente al de entonces pero Andaluca contina teniendo problemas no menos graves que aquellos. Seguimos en una situacin prcticamente colonial, con una economa extractivista al servicio de intereses ajenos, una subordinacin poltica a pesar de la supuesta autonoma que nominalmente tenemos, y una alienacin cultural que nos paraliza. La visin soberanista y de izquierda de aquellos andalucistas no podra sealar un camino para encarar hoy nuestros problemas?

Isidoro Moreno. Catedrtico Emrito de Antropologa Miembro de Asamblea de Andaluca

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter