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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-03-2019

Uno de los problemas de las administraciones mexicanas radica en no reivindicar el factor civilista
El Estado mexicano y el fracaso en las polticas de seguridad

Erubiel Tirado Cervantes
Ibero


Introduccin

Habiendo anunciado e impulsado un conjunto de acciones en el marco de un Plan de Paz y Seguridad 2018-2024 aun antes de asumirse como gobierno en funciones, podra pensarse que ya estn acotados los planteamientos que deben plasmarse en el documento legal y estratgico de una administracin como lo es el Plan Nacional de Desarrollo.

De algn modo es as y, sin embargo, decisiones que se han tomado desde el Ejecutivo y las que han pasado por las recientes reformas legales y constitucionales desde noviembre pasado y en estos primeros casi cien das de gestin gubernamental, han generado la necesidad no slo de formular definiciones estructurales sino emprender la armonizacin de un diseo legal e institucional en materia de seguridad nacional que sea acorde con los trazos por los que el gobierno desea diferenciarse de un ejercicio que, luego de cinco aos, termina siendo una prctica burocrtica que slo se enuncia en los informes de gobierno y que no se traducen en bienestar para la poblacin. Ese ha sido el saldo de las administraciones pasadas cuando contrastamos la oferta de definiciones o planes con lo que nos dejaron en nuestras vidas cotidianas.

En este sentido, la pertinencia como discusin inicial de tres rubros amplios que se plantean para ser considerados en la confeccin del PND 2019-2024 puede ser considerada como una oportunidad para saldar las diferencias con el pasado de gestiones anteriores. Los ejes de esta intervencin se concentran en aspectos de forma y fondo, primero sobre las definiciones estratgicas del nuevo Plan, en las tres vertientes de la convocatoria, y que se pretenden sern la hoja de ruta para apuntalar y llenar de contenido los programas sectoriales del gobierno en materia de seguridad nacional, seguridad pblica, justicia y derechos humanos.

I. Concepto de seguridad nacional

Desde el ao 2005 con la Ley de Seguridad Nacional se cuenta con un concepto limitado y deficiente del trmino, producto del proceso legislativo de entonces, que no ha contribuido ni a la claridad de su tratamiento oficial y de las instancias de autoridad involucradas en el tema (tampoco por los acadmicos civiles y militares).

Teniendo la premisa gubernamental, tal como se estuvo enunciando por el titular de seguridad y proteccin ciudadana, de diferenciar los conceptos de seguridad nacional, seguridad pblica y seguridad interior, es necesario corregir la definicin inicial del primer concepto en trminos doctrinales ms claros y despojarlo de su connotacin meramente operativa o de gestin ('acciones').

De hecho, como se abordar en forma breve ms adelante, la LSN en su conjunto se encuentra no slo en dficit con las nuevas formulaciones que incluso fueron introducidas tanto en el PND y el Programa sectorial de la administracin pasada, sino que se encuentra rebasada aun por los cambios y readscripcin de responsabilidades en el gobierno actual que se definieron en el Congreso entre noviembre del ao pasado y los primeros dos meses del presente.

Esto conlleva a una necesaria reingeniera de orden legal e institucional si no se quiere dejar un conflicto normativo latente que, en caso de enfrentar alguna problemtica de alto impacto que involucre la seguridad nacional, puede ser difcil de solventar si no se cuenta con una herramienta de definicin legal que distinga mbitos de competencia claramente definidas entre las instancias del sector seguridad y defensa.

Sobre el fondo de la definicin, a menos que se decida un viraje de la terminologa, hay un trazo doctrinal y un tratamiento slido en el entendimiento de la seguridad nacional en algunos mbitos de la academia tanto en la civil como en la militar y que podra caracterizarse como propia de la nocin mexicana: se trata de la definicin en trminos sociales y de desarrollo integral del componente humano al que se dirigen las acciones del Estado mexicano y que van de la mano con la viabilidad y preservacin de sus instituciones.

El orden de la definicin podra ser la pauta distintiva de evolucin del concepto (enunciado, por cierto, desde la esfera militar en 1982) que siempre est ligado a una nocin estatocntrica. Las nuevas concepciones del gobierno, si es que no se quiere asumir por entero la tendencia de las definiciones de seguridad humana que prevalecen desde hace ms de una dcada en la doctrina y en la academia, pueden asumir una nocin, no solo eclctica sino tambin dinmica acorde con los planteamientos estratgicos que ha impulsado el gobierno.

II. Retos de gobierno en materia de SN

Antes de seguir con la lnea de argumentacin anterior sobre el marco legal e institucional, debe sealarse que existen mbitos que el nuevo gobierno puede atender y dar cumplimiento a demandas de carcter democrtico en cuanto a las definiciones estructurales de la seguridad. Por un lado, ampliar la discusin pblica del tema con la orientacin de contenidos formulados por los centros de conocimiento en las esferas civil y militar, a efecto de tener una socializacin y entendimiento que no se limite a los tecncratas de la seguridad.

Si bien los tiempos para la formulacin del PND dejan poco margen para una deliberacin en forma de consulta amplia, quiz en la confeccin del programa sectorial se pueda abordar esta discusin con dos niveles de consideracin, tanto el de los llamados especialistas como el de carcter abierto con la sociedad. Hacia esto apunta la verdadera cultura de seguridad nacional que qued como planteamiento retrico en el pasado inmediato pero que introdujo un concepto que haca falta y que no se tuvo en cuenta ni en la ley de 2005 ni antes con la fundacin del Centro de Informacin y Seguridad Nacional.

El otro lado es precisamente la necesidad de armonizar el diseo legal e institucional que se est conformando con la reformulacin de atribuciones estructurales que ataen al sector seguridad y defensa, as como la creacin de la Guardia Nacional con un esquema de capacidades y funciones que trastocan y desfasan el contexto de la seguridad nacional que se conform desde 2005.

Los planteamientos concretos que deben abordarse en trminos normativos es la revisin y reformulacin de la Ley de Seguridad Nacional, empezando por las redefiniciones (seguridad nacional y la agenda de riesgos) y, no menos importante (como ya se acot por la Mtra. Padilla de la SRE), el tratamiento institucional de la funcin de inteligencia para la seguridad nacional.

Esto no es un asunto menor a la luz de los cambios en la administracin pblica con la creacin de la Secretara de Seguridad y Proteccin Ciudadana en cuyo titular recaen atribuciones vinculadas con la seguridad pblica y con el Consejo de Seguridad Nacional. Este es un primer prolegmeno tcnico-administrativo y que representa un reto cuando se trata de decantar y diferenciar las atribuciones y responsabilidades de instancias que alimentan los procesos de toma de decisin en materia, en este caso, de seguridad pblica y de seguridad nacional.

El nuevo diseo de concentracin o de dualidad funcional debe tener una diferenciacin especfica. As como est planteado el nuevo modelo de gestin, se apuntala una concentracin de funciones sin contrapesos institucionales adems de contribuir a la confusin de los conceptos de seguridad nacional y seguridad pblica: se ha despojado el papel rector y de liderazgo que en materia de seguridad nacional tena la Segob y si los restos del Cisen se estn abocando a una dimensin de seguridad pblica, dejarle la inteligencia estratgica a la nueva Central de Inteligencia Nacional sin un claro esquema diferenciado y de reingeniera institucional y legal (con la participacin de la Segob), ocasionar una distorsin de graves consecuencias para el Estado mexicano.

En este punto, debe abordarse en trminos de funcin multinivel el desempeo de los llamados centros de fusin de inteligencia implementados en el sexenio pasado y que, salvo el nacional, los regionales se encuentran en instalaciones militares. La evaluacin de los recursos invertidos y resultados de acciones que no fueron objeto de escrutinio y regulacin alguna ser un buen comienzo para la nueva orientacin de un servicio de inteligencia que se diferencia en forma clara: la seguridad nacional y la seguridad pblica.

De hecho, la reforma constitucional que crea a la Guardia Nacional y su esquema militarizado con un horizonte temporal limitado a cinco aos, con el PND que se elabora, abre una oportunidad para hacer efectiva la desmilitarizacin gradual de la estrategia de seguridad del pas, junto con otras actividades que se han extendido a su responsabilidad (como su papel de contratistas de obra pblica, por ejemplo) y devolver al sector defensa a sus actividades que les son connaturales. Esto cumplira la demanda de los mismos militares, en Defensa y Marina, que han sealado que las tareas de seguridad distraen sus funciones estratgicas.

Mejor escenario para el PND es establecer una ambicin civilista y democrtica de mayor envergadura como lo es la necesaria reforma al sector Defensa. A lo largo de las intervenciones que se han dado por funcionarios y especialistas en esta mesa se ha indicado la falla de los modelos de seguridad pblica y policiales que se han ensayado desde hace ms de dos dcadas.

Desde mi perspectiva, buena parte de este fracaso estructural se debe a la omisin del Estado mexicano de no haber formulado una reforma a la funcin de Defensa del pas y que nos dej en un desfase involutivo institucional y legal respecto de los pases latinoamericanos que, en sus transiciones democrticas, transformaron sus instituciones militares revindicando el factor civilista en su diseo y conduccin.

Mxico no lo hizo bajo el pretexto que no padecimos rgimenes dictatoriales y represivos bajo la vieja doctrina de la seguridad nacional y el esquema de guerra fra, lo cual fue un error que favoreci a procesos de autonoma e influencia militares que se extendieron a las polticas de seguridad pblica ante el crecimiento de la violencia criminal y la guerra contra el narcotrfico.

Si el rgimen del presidente Lpez Obrador desea marcar una verdadera diferencia con el pasado poltico, debera impulsar la reforma de la Defensa y de ese modo quitar una tara a la Guardia Nacional en ciernes que, de no hacerlo, repetira los errores que hemos vivido.

El Mtro. Erubiel Tirado es docente de la Universidad Iberoamericana Ciudad de Mxico, fue uno de los acadmicos y especialistas invitados a participar en mesa de trabajo del PND.

Fuente: http://ibero.mx/prensa/analisis-el-estado-mexicano-y-el-fracaso-en-las-politicas-de-seguridad



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