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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-03-2019

Caminando al fondo y a la derecha
Hacia un futuro con aroma de pasado

Alberto Acosta y John Cajas Guijarro
Rebelin


Cuando una nacin est en crisis, el FMI toma ventaja y le exprime hasta la ltima gota de sangre. Prenden fuego, hasta que finalmente la caldera explota. Han condenado pueblos a la muerte. No les preocupa si la gente vive o muere. Las polticas socavan la democracia (...) es un poco como la Edad Media o las Guerras del Opio(Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economa 2001)

En 2008 el Fondo Monetario Internacional (FMI) suspendi su revisin anual de la economa ecuatoriana luego de que entre abril y junio de 2007 tanto esta institucin como el Banco Mundial (BM) fueran expulsados del pas por parte del entonces presidente Rafael Correa . Pasaron los aos. En 2014 -con un precio del petrleo que bordeaba los 100 dlares por barril- cuando el discurso corresta de soberana ya era puro cuento y el Gobierno demandaba ms y ms recursos para sostener la fachada del -tan promocionado e inexistente- milagro econmico , Rafael Correa retorn al redil del FMI y consigui su bendicin para colocar bonos en el mercado financiero internacional. Desde entonces, con el aval inicial del Fondo, contratac una vez ms la deuda eterna . Asimismo, y sin vergenza alguna, el Gobierno de Correa permiti que el FMI retome su revisin de la economa del pas . Luego, en julio 2016 el FMI entreg un crdito de 364 millones de dlares para estabilizar la balanza de pagos ecuatoriana, crdito que el corresmo infamemente present como necesario para enfrentar la tragedia causada por el terremoto del 16 de abril.

Ahora, en marzo de 2019, y gracias al morenismo, el Ecuador consolid su retorno al fondo: el directorio del FMI concret una lnea de crdito por 4.200 millones de dlares por entregarse a lo largo de tres aos, con un desembolso inmediato de 652 millones. Con dicho crdito el FMI apoya el programa econmico del Gobierno de Lenn Moreno que, segn la Directora Gerente del fondo, Christine Legarde, busca: reducir la relacin deuda / PIB a travs de una combinacin de un reequilibrio de la masa salarial, una optimizacin cuidadosa y gradual de los subsidios a los combustibles, una re priorizacin del gasto de capital y bienes y servicios, y una reforma fiscal .

As, tomaron un poco ms de cuatro aos -entre 2014 y 2019- para que -de la mano de correstas, morenistas y dems grupos que gobiernan tras bambalinas- el futuro de nuestro pas tenga de nuevo un aroma de pasado; el aroma fondomonetarista y de otros conocidos organismos multilaterales. En efecto, Lenn Moreno en su momento anunci que el acuerdo con el FMI abrira la puerta de nuevos crditos por 6.700 millones de dlares del Banco Mundial, la Corporacin Andina de Fomento (CAF), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Fondo de Reservas Latinoamericano (FLAR). De esos recursos, 4.600 millones se desembolsaran en 2019, 3.150 millones 2020 y 2.500 millones en 2021. Del monto total por recibir, que llegara a unos 10.200 millones de dlares, 3.500 millones seran para proyectos (todava no especificados) mientras que 6.700 millones seran de libre disponibilidad. Ni las condiciones ni las caractersticas de dichos crditos an han sido difundidas en detalle.

Por cierto, aunque el entreguismo a los multilaterales es cada vez ms evidente, Lenn Moreno anunci el acuerdo con el FMI y con los dems organismos en un tono de total surrealismo: se salvara la dolarizacin y hasta la democracia; los recursos prioritariamente servirn para inversin social; se generaran nuevas oportunidades de trabajo y empleo para quienes an no encuentran un puesto estable; habra ms seguridad para cumplir con los bonos para personas de la tercera edad; pagos ms expeditos para proveedores, municipios, universidades y anticipos para el inicio de obras; aseguramiento de la construccin de escuelas, hospitales, carreteras... En pocas palabras, Moreno quiso dorar la pldora del endeudamiento multilateral vendindola casi como una salvacin.

Si bien algunos podran afirmar que el FMI ya no es el mismo de antes y que ha aprendido de sus errores del pasado, el argumento no parece del todo creble. Pensemos, por ejemplo, la compleja realidad que tienen pases como Grecia o Argentina, en donde la intervencin del Fondo no solo que no ha impedido el recrudecimiento de las crisis, sino que incluso ha aplastado a la propia idea de democracia . En contraste, se puede ver el avance -tambin con matices- que ha tenido Portugal al dejar de lado las recetas fondomonetaristas .

En fin. El caso es que el Ecuador se encamina a vivir un futuro cuyo horizonte evoca a un pasado crtico cada vez ms evidente e intenso. Justo por ello, podemos recurrir a un repaso histrico para tratar de anticipar ese futuro, que ya tiene mucho presente como veremos ms adelante.

El poder de organismos no democrticos

Como resultado de los acuerdos de Bretton Woods, en 1944 se cre el FMI originalmente para enfrentar los problemas coyunturales de la balanza de pagos, as como regularizar y estabilizar las relaciones monetarias y financieras de sus pases asociados. Pero, con el tiempo, el FMI fue incursionando en campos ms amplios y de largo plazo, confundiendo sus espacios de accin con los del Banco Mundial. Este ltimo, resultado tambin de Bretton Woods y creado para ofrecer soluciones estructurales a los pases devastados por la segunda guerra mundial, fue asumiendo el financiamiento de proyectos de desarrollo con los cuales empez a aplicar las condicionalidades de tipo coyuntural y de poltica econmica de corto plazo.

Recin a fines de los aos cincuenta y, sobre todo, en la dcada de los sesenta el FMI empez a orientarse sistemticamente hacia los pases subdesarrollados con dificultades en sus balanzas de pagos (dada esa finalidad especfica de los crditos, no pueden compararse simplonamente con crditos de la banca multilateral o privada, ni con colocaciones de bonos y facilidades petroleras). Desde esos aos, los pases latinoamericanos comenzaron a recurrir con ms frecuencia al endeudamiento externo para financiar sus programas de industrializacin. Ya en aquella poca desarrollista, se fue institucionalizando el sistema de condicionalidades, paulatinamente endurecidas.

A su vez, el FMI devino en defensor fundamental de los intereses de los grandes acreedores internacionales, en particular de los Estados Unidos (como demostr el Informe Metzler del congreso estadounidense). Ejemplo claro de ello es la distribucin de poder al interior del Fondo: de los 24 miembros que componen el Directorio Ejecutivo del multilateral , apenas 7 pases poseen su propio representante (Estados Unidos, Japn, China, Alemania, Francia, Reino Unido y Arabia Saudita); los 17 miembros restantes son bloques (por ejemplo, Ecuador pertenece a un bloque de 11 miembros que es liderado por Brasil). Para colmo, apenas tres pases, EEUU, China y Japn tienen el 28,76% del total de participacin en el FMI por su cuota de aportes al organismo .

Bajo esta lgica de un organismo mundial nada democrtico, el Fondo ha consolidado un mensaje genrico que suele venderse como recetario para enfrentar los problemas de pases altamente endeudados, pero que en la prctica termina siendo un mero andamiaje encargado de asegurar que esos pases paguen sus obligaciones a los acreedores internacionales incluyendo al propio FMI. Y, de paso, con sus polticas el Fondo y sus seguidores pretenden instaurar una economa de libre empresa (gran empresa, se entiende), cada vez ms ajustada a las demandas del capital transnacional y ms desconectada de las realidades concretas y los problemas estructurales de los pases.

En resumidas cuentas, ese mensaje fondomonetarista -muchas veces expresado en las llamadas Cartas de Intencin (o de sumisin?)-, apunta generalmente a:

- Reducir los gastos fiscales a travs de medidas de austeridad como:

Eliminar subsidios as estn dirigidos al apoyo de la industria local, la agricultura o los sectores populares.

Reducir la masa salarial pblica generalmente con menos personal (sin ajustar radicalmente las escalas salariales de la burocracia dorada).

Reducir la inversin pblica (pudiendo incluir hasta a la inversin social), creando espacios para la privatizacin.

Eliminar exoneraciones y dems incentivos tributarios que beneficien a la gran mayora de la poblacin.

- Incrementar los ingresos fiscales sin afectar a los que ms tienen a travs de:

Ampliar la recaudacin tributaria regresiva, es decir, no se carga de ms impuestos a los que ms tienen sino a la poblacin en general (p.ej. aumentando el IVA)

- Liberalizar cada vez ms la economa promoviendo:

Apertura comercial

Liberalizacin de los sistemas financieros

Mayor flexibilizacin laboral.

- Mantener una visin monetarista-fiscal de la inflacin, lo cual motiva a promover un presupuesto equilibrado.

- Desalentar las nacionalizaciones y cualquier emprendimiento estatal en la produccin, fomentando ms bien la privatizacin de los activos pblicos.

- Ajustar y hasta privatizar la seguridad social.

- Crear un clima propicio a la libre empresa y a la inversin extranjera.

- Devaluar la moneda y establecer un tipo de cambio nico y libre (medida no necesaria en una economa dolarizada)

En sntesis, la tpica frmula mgica del neoliberalismo para alcanzar el desarrollo a travs de ms mercado y menos Estado. Una frmula que, por cierto, ya prob el Ecuador en el pasado y fracas...

Un pasado cargado de un futuro preocupante

Desde la primera asesora que el FMI diera en 1949 al Gobierno de galo Plaza Lasso a la fecha hay una larga relacin del Ecuador con el Fondo. Una relacin marcada sobre todo por las recurrentes crisis de la economa del pas, las cuales a su vez son altamente dependientes de los vaivenes del mercado capitalista mundial.

Histricamente el Fondo acompa al pas desde la crisis bananera de fines de los aos cincuenta y principios de los setenta del siglo pasado, hasta 1972, cuando empezaron las exportaciones de petrleo amaznico y emergi el primer boom petrolero (primer ciclo fondomonetarista). Reapareci con fuerza con la crisis de la deuda externa en 1982 y su sombra nos acompa hasta 2007 (segundo ciclo fondomonetarista), cuando lleg el segundo boom petrolero que le permiti al corresmo enfrentar al Fondo. Sin embargo, -como ya se anot- la separacin dur solo hasta 2014, cuando el propio corresmo volvi al FMI, retorno consolidado en 2019 por el morenismo (tercer ciclo fondomonetarista).

Tanto en el primero como en el segundo ciclo fondomonetarista, las polticas exigidas por el FMI no resolvieron los problemas, es ms, muchas veces los ahondaron. De hecho, el paso del FMI por el Ecuador y su fracaso histrico est muy documentado. Y, aun as, hacia el mismo camino apunta el Ecuador del tercer ciclo fondomonetarista. Basta con que dejemos que la historia hable...

Empecemos esa historia [1] recordando que, al entrar a la dcada de los sesenta del siglo pasado, declinaron la bonanza bananera y de las exportaciones de cacao y caf. Como siempre, los sectores populares fueron los primeros en sufrir el impacto de la crisis. Hubo huelgas y reclamos, que culminaran -como en 1925- en una masacre en Guayaquil, en junio de 1959, en el primer gobierno socialcristiano. Dicho Gobierno buscaba mantener la fachada del progreso y de la democracia formal, con los mismos argumentos que tantas veces se han esgrimido al justificar el uso de medidas econmicas antipopulares (prctica que se mantiene hasta la fecha, solo recordar el anuncio surrealista de Moreno respecto al ltimo acuerdo con el FMI).

Buscando equilibrar los dficit externos y, como se afirmaba en ese entonces, para consolidar el sistema constitucional -es decir la democracia- en 1958 el pas se aproxim al FMI. Sin embargo, ante el creciente malestar popular, el Gobierno del socialcristiano Camilo Ponce Enriques se neg a devaluar el sucre como exiga el FMI. Sera el cuarto Gobierno de Jos Mara Velasco Ibarra el que tom esa medida, lo que contribuy a su desestabilizacin y derrocamiento en noviembre de 1961.

Desde entonces, en tanto se agudizaba la crisis econmica y poltica, el Ecuador recurri una y otra vez al apoyo financiero del FMI, contratando nueve crditos contingentes o stand by: junio de 1961; junio de 1962; julio de 1963; julio de 1964; julio de 1965; julio de 1966; abril de 1969; septiembre de 1970; julio de 1972, este ltimo obtenido a pocos das de que zarpara el buque-tanque Ana Cortez de la Texaco iniciando las exportaciones ecuatorianas de petrleo amaznico.

As, durante el primer ciclo fondomonetarista la vida del pas se caracteriz por exportaciones mermadas, crisis econmica-poltica, crditos contingentes del FMI y sus recetas recesivas, todo lo cual desestabiliza continuamente el precario esquema democrtico. Dicho ciclo largo de sumisiones al FMI concluira en agosto de 1972 cuando empez la exportacin de crudo oriente. Paradjicamente entre la bonanza petrolera y el endeudamiento externo agresivo de entonces con la banca privada internacional -no registrado antes en el Ecuador- desapareci directamente de escena el FMI; aunque, tras bambalinas, el Fondo, el Banco Mundial y otros organismos alentaron dicho endeudamiento, algo til a las demandas de acumulacin del capital transnacional.

Luego, en el contexto de la suspensin de pagos de la deuda externa hecha por Mxico el 17 de agosto de 1982, al igual que otros pases latinoamericanos, el Ecuador entr en moratoria. Desde entonces el pas abri la puerta a continuas negociaciones de su deuda externa con los acreedores internacionales, incorporando cada vez con ms profundidad las recomendaciones y condicionalidades del capital financiero internacional, formuladas y presionadas por el FMI y el Banco Mundial; organismos con gran poder e influencia al margen de cualquier control democrtico.

Dicho poder del FMI y del Banco Mundial no radica tanto en el monto de sus crditos, sino en la atencin prioritaria que se daba -y se sigue dando- a sus exigencias de ajuste estructural, en sus condiciones crediticias determinantes para el manejo econmico de los pases deudores, y en su capacidad para influir en la renegociacin -y hasta en la ampliacin- de la deuda externa. A la par de las presiones fondomonetaristas -enmarcadas en el Consenso de Washington- aparecieron con enorme crudeza en el pas los problemas estructurales que en la etapa petrolera se haban mantenido relativamente ocultos.

Desde 1983, el Ecuador, afectado por la crisis, oficialmente entr a su segundo ciclo fondomonetarista al suscribir varias Cartas de Intencin con el FMI, para obtener los crditos que dejaron de fluir masivamente como en aos anteriores. As, durante la larga noche neoliberal, el pas consigui -otra vez- nueve crditos stand by: julio de 1983, marzo de 1985, agosto de 1986, enero de 1988, septiembre de 1989, diciembre de 1991, mayo de 1994, abril de 2000 y febrero de 2003. Por cierto, el pas recibi solo en dos ocasiones todos los desembolsos previstos. En este lapso el Ecuador consigui tambin tres prstamos de financiamiento compensatorio del mismo Fondo: noviembre de 1983, agosto de 1986 y enero de 1988. Asimismo, el pas recurri en repetidas ocasiones al financiamiento del Banco Mundial, cuyos prstamos para el ajuste estructural y el ajuste sectorial fueron poderosos mecanismos para forzar el neoliberalismo y agravar sus efectos, tanto como para profundizar el extractivismo minero, por ejemplo.

En este segundo ciclo fondomonetarista el pas arranc una tortuosa marcha de (ajustes interminables. Los desequilibrios macroeconmicos se agudizaron por los efectos recesivos de los mismos ajustes y de la crisis de la deuda externa; la rigidez y dureza de los acuerdos alcanzados -muchas veces desde previsiones errneas del propio FMI o del Banco Mundial- hasta impidieron cumplir las propias Cartas de Intencin.

Las polticas econmicas aplicadas buscaron enfrentar los desbalances fiscales y externos con salidas de mercado. La inflacin se volvi un tema central, que fue tratado con un esquema recesivo enfocado a reducir el consumo y la inversin, pero garantizando la acumulacin del capital. Mecanismo aplicable solo con la contraccin de los salarios y el ahondamiento de los extractivismos, sobre todo petrolero y agrario (con el consiguiente deterioro de la Naturaleza). Como resultado, cay la participacin de los salarios en la distribucin de la renta nacional a mnimos histricos (de aproximadamente 30% del PIB a aproximadamente 15%, hasta que la informacin dejara de publicarse). Todos estos elementos, reflejo de una drstica flexibilizacin laboral, comprimieron an ms -el de por s limitado- mercado interno, que sufri tambin un desempleo creciente y un debilitamiento sistemtico de las organizaciones sindicales (debilitamiento cuyas secuelas se viven hasta la actualidad, y que fue agudizado durante el corresmo).

Entre los responsables del ajuste, adems de los sucesivos gobiernos y grupos de poder, estn los organismos multilaterales, que devinieron en verdaderos gestores de la poltica econmica ecuatoriana. Por ejemplo, es ineludible la responsabilidad de estas entidades en la crisis financiera de los aos noventa, a la cual se lleg como resultado de la liberalizacin fondomonetarista y que se agudiz al crearse la Agencia de Garanta de Depsitos (AGD) por presiones del Banco Mundial. Otro ejemplo, entre otros, fueron los condicionamientos del FMI para capitalizar bancos locales quebrados.

Este proceso de (des)ajuste neoliberal fue conflictivo, tortuoso, interminable, y se agrav por la presencia y recrudecimiento de los ancestrales pesos del subdesarrollo. Todo esto en medio de un ambiente marcado por la corrupcin.

Por recordar apenas un eslabn de esta larga y pesada cadena de ajustes, en enero de 1994, el gobierno de Sixto Durn Balln aprob una de las mayores alzas de los precios de los combustibles derivados del petrleo la gasolina extra subi 71% y dispuso al mismo tiempo su flotacin, segn un complejo y contradictorio reglamento que ratific la condicin fiscalista de estos precios para recoger automticamente los recursos que requera el servicio de la deuda. Instrumentada esta condicin, impuesta por el FMI para que su Directorio Ejecutivo apruebe un crdito contingente, el gobierno nacional present una nueva Carta de Intencin, en marzo de 1994. En esa ocasin la carta fue ms all de los tradicionales objetivos de corto plazo. En ella, el gobierno descubri el contenido real de la modernizacin del Estado: la privatizacin de las telecomunicaciones, los hidrocarburos y el sector elctrico; as como la reforma del sistema de seguridad social, del mercado de trabajo y de las leyes laborales. Por igual se comprometi a modificar la ley de rgimen monetario y a poner en vigencia la ley que liberaliz a las entidades financieras. Con todo ello, el gobierno de Durn Balln, en 1994, consigui renegociar la deuda en el marco del Plan Brady. Segn Abelardo Pachano experimentado renegociador de la deuda ecuatoriana y un alto funcionario de los gobiernos democristiano y socialdemcrata, el equipo gubernamental bail al comps que nos toc la banca.

En ese perodo se conform el Consejo Nacional de Modernizacin (CONAM) y se expidi la Ley de Modernizacin del Estado. Adems, se dieron mltiples reformas jurdicas y se expidieron nuevas normas legales para forzar la liberalizacin financiera, como la Ley General de Instituciones del Sistema Financiero: recomendada fuertemente por el FMI. Con estas medidas se sentaron las bases para la grave crisis del torna siglo. Por cierto, la consolidacin de esas crisis no fue homognea, basta recordar, por ejemplo, la introduccin del impuesto del 1% a la circulacin de capitales en 1999, impulsada por el entonces diputado Jaime Nebot y que ocasion la oposicin del propio FMI y el desconcierto en un gobierno inspirado por el pensamiento fondomonetarista.

Ese Gobierno, que tena a Jamil Mahuad de presidente, golpe reiteradamente la puerta del FMI. Previo a obtener un prstamo en el ao 2000, el Ecuador, que ya haba adoptado la dolarizacin oficial, se vio forzado a travs del Congreso Nacional a introducir varias reformas legales en el marco de la Ley Fundamental para la Transformacin Econmica del Ecuador (Ley Trole 1). A las pocas horas de aprobarse dicha Ley, el FMI oblig a que se introduzcan nuevas enmiendas, incluyendo medidas para reestructurar el sistema financiero. En esta Ley Trole 1 se aprobaron la dolarizacin oficial, reformas para flexibilizar ms el mercado de trabajo, esquemas privatizadores de las telecomunicaciones y de las compaas generadoras y distribuidoras de electricidad, la concesin para construir nuevos oleoductos por parte de empresas privadas, as como nuevas reformas en el sector financiero. Entre las imposiciones del FMI se estableci la superacin inmediata de la moratoria de la deuda externa bilateral y comercial, as como el alza de los precios de los combustibles derivados del petrleo, incluyendo el gas domstico. Entre los indicadores estructurales destaca la reforma tributaria (especialmente el alza del IVA, reduccin del impuesto a la renta, as como nuevos impuestos a los combustibles).

Junto a las condiciones fondomonetaristas, el Banco Mundial estableci varias restricciones y recomendaciones en el marco de un prstamo para el ajuste estructural, incluyendo medidas punitivas si el Ecuador no cumpla con lo acordado. La primera condicin del Banco Mundial no fue seguir solo sus lineamientos, sino tambin los del FMI.

Lucio Gutirrez tambin se apeg desde el inicio a la receta fondomonetarista. Atrs quedaron los ofrecimientos de cambio hechos en campaa. El coronel, cual si no tuviera quien le escriba, firm otra Carta de Intencin con el FMI apenas inici su gestin, das despus acord un programa de reformas estructurales con el Banco Mundial y recort drsticamente la inversin social efectiva. Este acuerdo no se cumpli totalmente pues el Congreso Nacional no dio paso a las pretensiones del FMI sobre todo para ampliar la flexibilizacin laboral.

En resumidas cuentas, entre los dos ciclos fondomonetaristas vividos, el primero entre inicios de los aos sesenta hasta inicios de los setenta, y el segundo entre inicios de los ochenta hasta inicios de los aos 2000, el Ecuador accedi a 18 prstamos stand by . Para todos esos casos, pero sobre todo aquellos correspondientes al segundo ciclo monetarista, fue crucial la accin sistemtica del FMI y del Banco Mundial. Accin respaldada por un hbil y no menos perverso manejo propagandstico, que encontr respaldo efectivo en varios medios de comunicacin y en analistas que a ratos llegaban a ser ms fondomonetaristas que el propio FMI. Punto vital de este manejo constituye la visin combinada de inevitabilidad y de atraso que aparentemente tena el Ecuador respecto a otros pases latinoamericano -en trminos del manejo neoliberal, se entiende-, puesto que se haba creado (como ahora) el imaginario de que el nico camino para salir del retraso se alcanzaba de la mano del FNMI y los otros multilaterales; imaginario que en el inicio del Gobierno de Rafael Correa pareca superarse, pero que simplemente termin reconstruyndose...

Con el corresmo salimos del fondo... solo para regresar al Fondo

Como anotamos al inicio de este texto, durante el inicio del Gobierno de Rafael Correa en 2008 el FMI suspendi sus revisiones anuales de la economa ecuatoriana, como lo establece el artculo 4 de su Carta Constitutiva. Sin embargo, para dar inicio a un acelerado proceso de endeudamiento externo, contando con el beneplcito del propio FMI para colocar bonos en el mercado financiero internacional, dicha revisin se retom en 2014. Dicho artculo 4 de la Carta Constitutiva del FMI establece que es funcin del FMI y es obligacin de los pases hacer esta revisin anual, pero depende de cada pas si se publica el informe completo o no. Y si bien el cumplimiento de las recomendaciones de la revisin no es formalmente obligatorio, es crucial para asegurar un crdito o la colocacin de bonos en el mercado internacional, por citar un par de ejemplos de la influencia de estas revisiones.

Aparte de que ese retorno al redil del FMI fue un elemento ms que tiraba al traste el -ya demasiado desgastado- mito de la revolucin ciudadana, llam la atencin cmo se ejecut la revisin: el Gobierno ecuatoriano pidi que la misma se hiciera a distancia, desde Washington, ciudad sede del FMI. Las entrevistas a observadores y analistas econmicos de Ecuador se hicieron telefnicamente o va Skype. La aprobacin de este procedimiento es excepcional, pero fue en extremo til para que el corresmo guarde las formas (como siempre lo intent hacer). Rara vez el FMI realiza su revisin sin una misin que visite el pas; pero al parecer fue parte del acuerdo logrado en ese entonces entre el FMI y el Gobierno de Rafael Correa para cumplir con una revisin regular.

A su vez, el reinicio de las revisiones regulares del FMI era importante para que el Ecuador emita los Bonos Soberanos 2024 por 2 mil millones de dlares, que salieron algunas semanas despus del primer anuncio de reinicio de las relaciones. El 26 de marzo, el Fondo ya haba hecho notar el incumplimiento de Ecuador sobre dicho artculo 4 y era imposible concretar la emisin de los bonos si relaciones FMI seguan totalmente rotas. El Ecuador estaba tcnicamente en pecado, es decir en moratoria, y eso solo poda resolverse con la absolucin del Fondo. Cabe recordar que esa era la primera emisin de bonos soberanos que haca el Gobierno de Correa , luego de todo un perodo donde la principal fuente de endeudamiento eran los bancos chinos (Eximbank, Banco de Desarrollo de China) y organismos multilaterales como el BID y la CAF.

Despus de la emisin de bonos, como tambin ya anotamos, el regreso del Ecuador al redil fondomonetarista de la mano de Correa sigui consolidndose con el crdito de 364 millones de dlares obtenido con el propio FMI en julio de 2016 a pretexto de enfrentar el terremoto del 16 de abril. Y como si hubiera estado preparando un regreso total -que lo est logrando el presidente Moreno- en junio del mismo ao el Gobierno de Correa aument notablemente la cuota del pas en el FMI al pasar de 500 millones en derechos especiales de giro DEG (unidad monetaria utilizada por el Fondo) a 697,7 millones en DEG (equivalentes en ese momento a alrededor de mil millones de dlares) .

De ese modo, por ms que el corresmo se llen de declaraciones de soberana y revolucin, en los hechos vivi una historia muy parecida a la de los aos setenta. En medio del boom petrolero el Ecuador -de nuevo- empez a endeudarse agresivamente, en especial con la banca china y multilaterales, y cuando empezaban a faltar recursos para mantener el ritmo de gasto estimulado tanto con la bonanza petrolera como con la deuda, se termin recurriendo a la emisin de bonos en los mercados internacionales, algo imposible sin el beneplcito del FMI.

As, qued claro que el Gobierno de Correa continu con la historia y fue quien abri las puertas al tercer ciclo fondomonetarista, as como fue ese mismo Gobierno el que firm el TLC con la Unin Europea, dej en prenda el oro de la reserva monetaria internacional para adquirir deuda externa, retorn al Banco Mundial, oficializ la explotacin de petrleo en el ITT-Yasun, arranc el impulso a la megaminera En definitiva, el Gobierno de Correa termin volvindose justamente aquello que -en el discurso- quera destruir: neoliberal ...

Pasado y futuro de un presente complejo

Viendo el reencuentro del Ecuador con el FMI cuando la crisis nos ahoga, vemos lo importante que es entender la relacin entre crisis y recetas fondomonetaristas, las cuales histricamente no han resuelto los problemas. Es ms, en realidad casi siempre los agudizaron. Una y otra vez repetimos el camino en cada uno de los ciclos fondomonetaristas: empezamos con el boom de alguna exportacin -primaria- que financia a un Estado desarrollista (que, a veces, se autoproclama nacionalista o revolucionario), para terminar en el eterno retorno neoliberal. As, poco antes de que aflore el inicio del fin del segundo boom petrolero desde fines del 2014, por la necesidad de sostener un esquema de gastos carente de toda planificacin y sentido comn, el propio Gobierno de Rafael Correa empez el retorno al neoliberalismo; regreso que el Gobierno de Lenn Moreno lo est consolidando .

Ahora, cabe entender que la consolidacin del tercer ciclo fondomonetarista por parte de Lenn Moreno y su acuerdo de obtener 4.200 millones de dlares por parte del FMI es apenas una parte ms de una renovada larga y triste noche neoliberal.

Lo cierto es que, en la actual coyuntura econmica y poltica ecuatoriana, un acuerdo con el FMI no sera ms de lo mismo, sino ms de lo peor... Hay algunas razones para afirmar esto. Aparte del olvido histrico de los fracasos fondomonetaristas que a ratos existe en la poblacin gracias a los grandes ecos mediticos (que, por cierto, no se atreven a afirmar que fue el propio -y fracasado- corresmo el que corri a pedir el apoyo del FMI), el Ecuador vive una crisis particular en donde se combina el estancamiento econmico y la deflacin (factor que se mantiene olvidado por gran parte de los analistas ortodoxos). Es decir, cmo empata la visin monetarista-fiscalista del FMI respecto a la inflacin cuando el pas resulta estar estancado y en deflacin?, no ser acaso que el Ecuador requiere de forma urgente encontrar mecanismos de recuperacin de la demanda agregada, en vez de los tpicos ajustes liberalizadores del FMI?

Por ejemplo, pensemos en la flexibilizacin laboral. A sabiendas de que los movimientos laborales y sociales estn golpeados sobre todo como resultado histrico de la arremetida conservadora del corresmo (caso contrario, ya habra enormes movilizaciones sociales en las calles en contra de Moreno), qu se puede esperar de la flexibilizacin? pues que debilite, an ms, a los sectores obreros, lo que puede implicar un mayor deterioro de la demanda agregada interna.

Y ser acaso que, con ese deterioro que implica -entre otras cosas- salarios ms bajos y mayor precariedad, aumentar la inversin y el crecimiento? Cuestionable, no solo por lo grave que puede resultar el deterioro en trminos de demanda agregada, sino que adems vivimos en un pas altamente informal; donde alrededor del 70% del empleo proviene de micro y pequeas empresas; donde los niveles de concentracin del mercado interno y externo son extremos; donde los mayores vnculos con el mercado mundial son a travs de productos primarios que, o son extrados de sectores rentistas con muy baja participacin de mano de obra -petrleo, minera- o son extrados de sectores que ya de por s prcticamente esclavizan a la fuerza de trabajo (p.ej. banano, abac ). Estos -y muchsimos otros- elementos estructurales no se pueden enfrentar con la vieja receta de liberalizacin absoluta...

Penosamente, ms all de cualquier anlisis, los hechos concretos son claros. El acuerdo con el FMI conecta con todas las dems acciones neoliberales del Gobierno de Moreno (que, adems, sincronizan con la renovada larga y triste noche neoliberal que vive gran parte de Latinoamrica). Esto fue por dems evidente con la conformacin de un gabinete en donde ahora -a diferencia de la poca de Correa- los ministros son representantes directos de mltiples grupos econmicos ; personajes que han demostrado su profunda fe fondomonetarista.

Los hechos que ratifican la condicin neoliberal del morenismo son indiscutibles, tan es as que las medidas adoptadas hasta ahora ya prefiguraban la Carta de Intencin al FMI, sobre todo las contenidas en el Cdigo de la Produccin. En este sentido podemos destacar los puntos que ya los hemos sealado en su momento :

- Concesin de millonarios beneficios a los grandes grupos econmicos, como la remisin de deudas tributarias y patronales concedida a mediados de 2018 (similar a lo hecho por el corresmo en 2015)

- Continuidad del proceso privatizador - arrancado con Correa - usando eufemismos como las concesiones, las alianzas pblico privadas y la monetizacin de activos del Estado.

- Ampliacin de la flexibilizacin laboral ( reestablecida parcialmente por Correa en el 2016), incluso con el potencial despido masivo de funcionarios pblicos en vez revisar integralmente los salarios de la burocracia dorada y minimizar los efectos sobre el desempleo.

- Limitacin a las propias instituciones pblicas cuando han incomodado al Gobierno (p.ej. los datos de deterioro laboral que incomodaron al ministro del trabajo y le costaron su puesto al director del Instituto Nacional de Estadsticas y Censos ).

- Eliminacin de golpe del subsidio a la gasolina sper , de forma irresponsable (sin publicar estimacin alguna del efecto sustitucin entre gasolinas sper y extra ni ningn otro anlisis tcnico), dejando de lado cualquier propuesta integral de manejo de subsidios energticos .

- Preparacin de un agresivo ajuste fiscal que, en vez de apelar al incremento de impuestos a los grandes grupos econmicos u otra medida redistributiva, contrae an ms la inversin pblica . As, se abre la puerta a un ajuste procclico recesivo, agravado por la rigidez impuesta por la dolarizacin, la cual limita las posibilidades de aplicar polticas monetarias contra-cclicas. Peor an, semejante circunstancia se complica por el contexto de una economa regional y mundial en desaceleracin, en donde emergen nubarrones de una crisis internacional de deuda y de divisas .

- Un punto a destacar es el suministro del ajuste a cuentagotas; es decir, el Gobierno no se atreve a aplicar un paquetazo tradicional, sino que usa un gradualismo de telenovela, buscando que cada captulo guste especialmente a los organismos multilaterales para que estos concedan nueva deuda externa (luego de todo un primer ao de gobierno en donde la deuda -cual respirador artificial - creci a un ritmo de casi mil millones de dlares mensuales).

- Sumisin de la poltica monetaria a la banca privada del pas, tanto al entregar completamente el dinero electrnico (para que la banca gane como siempre ), as como con el total -y dogmtico- impedimento de que el Banco Central adquiera ttulos del Estado o de cualquier otra institucin pblica (herramienta que, si bien el corresmo la us irresponsablemente, no deba eliminarse, menos en poca de crisis y con las limitaciones que la dolarizacin impone a las polticas contra-cclicas).

- Consolidacin del tratado comercial con la Unin Europea, firma del tratado comercial con la Asociacin Europea de Libre Comercio (EFTA) , ingreso a la Alianza del Pacfico y enorme inters en alcanzar un tratado comercial con Estados Unidos (sin llamar a esos acuerdos como lo que realmente son: tratados de libre comercio -TLC- con aderezos menores). En definitiva la puerta estaba abierta de par en par para que el morenismo alcance este tipo de acuerdos, en especial gracias a que el corresmo firm el TLC con la Unin Europea ( sin siquiera generar una transformacin productiva previa que mejore las capacidades locales para competir).

- Relativo abandono de la sumisin al imperialismo chino (promovida por Correa), para retornar a la sumisin al imperialismo norteamericano (afn a Moreno), incluso con el posible regreso de la influencia militar de EEUU en el pas y el debilitamiento de los procesos de integracin regional.

- Apertura y entreguismo frontal al capital extranjero especialmente con la reinstalacin de los Tratados Bilaterales de Inversin , que casi siempre terminan perjudicando la posicin legal del Estado frente al capital transnacional y que estn prohibidos constitucionalmente, como claramente se establece en el artculo 422 .

- Ampliacin de la explotacin del ITT junto con la continuidad del entreguismo megaminero iniciado por el corresmo (cayendo de nuevo en la represin social ).

A todo esto, sumemos las cuatro acciones concretas que el Gobierno de Moreno se ha comprometido a cumplir y que se pueden leer del acuerdo alcanzado con el FMI :

- Ajuste de la masa salarial: desde el 1 de marzo de 2019 funcionarios de mltiples instituciones pblicas han sido despedidos, tanto aquellos que contaban con contratos ocasionales y nombramientos provisionales (por no mencionar todo lo que se especula al respecto). El Gobierno de Moreno no ha dado una cifra oficial, pero extraoficialmente se habla de que habra unas 10 mil personas despedidas (solo del Ministerio de Salud aparentemente habran salido 3 mil personas) .

- Optimizacin de subsidios a los combustibles: a ms de los ajustes a los precios de las gasolinas que ya hemos mencionado, se podra esperar nuevas revisiones graduales, por ejemplo, sobre el disel...

- Repriorizacin de los gastos de capital y bienes y servicios: contrayendo an ms la inversin pblica que ya ha sufrido drsticos recortes en los ltimos aos.

- Reforma fiscal: se habla incluso de fortalecer la autonoma del Banco Central del Ecuador (ser que tambin se vuelve autnomo del FMI?) para lo cual se podra reformar el Cdigo Monetario y Financiero; asimismo se habla de aumentar la recaudacin tributaria en 1,4 puntos del PIB hasta 2021 (lo cual choca con las exoneraciones tributarias otorgadas a los grandes capitales con la Ley de fomento productivo, a menos que se genere un incremento del IVA y/o se elimine regresivamente exoneraciones tributarias).

Sin duda este anlisis deber profundizarse cuando se conozca a detalle la nueva Carta de Intencin del Gobierno de Moreno al FMI, as como cuando se tengan todos los datos y los informes sobre la economa ecuatoriana que el Fondo ha venido levantando en los ltimos meses (mucho pedir, pero al menos dejemos constancia de que el FMI ha venido recopilando datos de varias instituciones estatales; datos que, en principio, debera ser de acceso pblico y abierto al igual que todos los informes que se elaboren a partir de esos datos).

As, todo nos augura que no se trata -como ya lo dijimos- ms de lo mismo, de lo ya vivido en pocas anteriores. Si no ms de lo peor. No solo en lo econmico -en especial la combinacin entre estancamiento y deflacin- sino, sobre todo, en lo poltico [2] . La primera larga y triste noche neoliberal, al precarizar las relaciones laborales, descompuso estructuralmente al movimiento obrero ecuatoriano (que en otros tiempos poda enfrentar a las arremetidas neoliberales hasta con verdaderos paros nacionales). Luego, la estocada mayor a los movimientos sociales sera dada por la represin del rgimen de Correa, quien desde la criminalizacin de la protesta social y dems actos propios de una restauracin conservadora dej a la lucha social debilitada, dividida, aletargada

En otras palaras, el mal mayor no es ni siquiera el ahondamiento de la crisis y el cargo de la factura a los ms dbiles, sino la incapacidad de la lucha social de impedirlo. De todas formas, an la disputa est en juego, y hasta tener ms claro el panorama, al menos podemos sacar una leccin clara: con el morenismo, vamos caminando al fondo y a la derecha. Qu nos espera al final de ese trayecto? Al parecer, un futuro socialcristiano?tambin con aroma a pasado...

Notas:

[1]   Recomendamos consultar el libro de Alberto Acosta (2012): Breve historia econmica del Ecuador, Quito: Corporacin Editora Nacional, tercera edicin. La segunda edicin de este libro -donde se mencionan algunos de los elementos histricos mencionados- puede encontrarse en el siguiente enlace: https://biblio.flacsoandes.edu.ec/catalog/resGet.php?resId=42391

[2] Cabe anotar que segn la Constitucin de Montecrsti, acuerdos como los que se suscriben con el FMI o los TLC, requieren aprobacin previa de la Asamblea Nacional, como manda el artculo 419, incisos 1 y 5. En el caso del TLC con la Unin Europea firmado en el Gobierno de Correa, la Asamblea Nacional hizo la aprobacin despus de que se firme el TLC (es decir, en sentido estricto, no se cumpli lo que dicta la Constitucin). Quiz un procedimiento similar se tome en el acuerdo con el FMI.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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