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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-03-2019

Las revueltas fiscales de Jordania
Reivindicar un cambio econmico y poltico

Laith Fakhri Al Ajouni, Allison Spencer Hartnett
MERIP

Traduccin para Rebelin de Loles Olivn Hijs.


Las enmiendas constitucionales de 2016 autorizan al rey a concentrar y controlar el poder judicial, la poltica exterior, la defensa y la seguridad.

Desde principios de diciembre de 2018 todos los jueves se celebran concentraciones en el Cuarto Crculo de Amn, en el distrito de Zahran, para protestar por la versin revisada del impopular Proyecto de Ley de Impuestos introducido en junio pasado. El proyecto ya desencaden una importante revuelta fiscal en todo el pas que rpidamente se convirti en un referndum informal sobre los fracasos del avance neoliberal disminucin de los servicios sociales, reduccin de salarios y aumento del desempleo. Aunque las protestas de diciembre de 2018 y enero de 2019 reproducan los lemas econmicos de la revuelta fiscal original de junio, han adquirido carcter poltico despus de que el rey aprobara la ley revisada.

A la cabeza de estas nuevas protestas est un grupo compacto de jordanos cansados de la vieja estrategia hachem de debilitar al gobierno civil y prometer reformas. Despus de cesar al primer Ministro Hani Mulki en junio, el rey Abdul II nombr nuevo primer Ministro a Omar al Razzaz, ex economista del Banco Mundial y anteriormente Ministro de Educacin de Jordania. El rey encarg al gabinete de Al Razzaz que iniciara un nuevo dilogo nacional como paso previo para elaborar un proyecto de ley fiscal revisado. Tambin se le encomend revisar todo el sistema tributario con el fin de perfilar un claro contrato social entre los ciudadanos y el Estado que identifique derechos y deberes.

Las protestas de junio se apaciguaron mientras la opinin pblica esperaba atenta algn cambio. La oposicin a las reformas tributarias segua siendo amplia y una a jordanos de diversas clases y procedencias geogrficas contra el establishment poltico y las lites econmicas. Cuando los ministros del gobierno recorrieron el pas en septiembre de 2018 para promover la modificacin de la legislacin, las delegaciones locales de las gobernaciones del sur, de Maan y Tafileh, y del norte, de Yerash y Ajlun, expulsaron a los polticos y rechazaron el proyecto de ley con firmeza.

A pesar de seales negativas tan obvias, el nuevo proyecto de ley de impuestos recibi la aprobacin parlamentaria y monrquica y entr en vigor el 1 de enero de 2019. Desde que la ley apareci en la Gaceta Oficial el 2 de diciembre de 2018, los manifestantes han regresado al Cuarto Crculo de Amn todos los jueves, indignados no slo por el nuevo sistema tributario en una economa en decadencia, sino tambin por un proceso poltico que fomenta la corrupcin y el absolutismo. Para satisfacer a los manifestantes, la monarqua tendr que establecer los trminos de un nuevo contrato social que exige reformas econmicas y polticas profundas incluso en las ms altas esferas del poder poltico y econmico jordano.

Un contrato social obsoleto

El rgimen hachem cultiv desde las primeras dcadas de la creacin del Estado jordano un contrato social que blindaba a la lite gobernante de las exigencias de participacin poltica a cambio de proporcionar puestos de trabajo y servicios pblicos en las principales circunscripciones [1]. El gobierno utiliz las entradas de ayuda exterior para subvencionar productos bsicos y ampliar el sector pblico a fin de reforzar el empleo nacional. Con esta componenda, los ciudadanos toleraban derechos polticos mnimos a cambio de empleos estatales y asistencia econmica.

Sin embargo, la estrategia hachem en el reinado de Abdul II se ha distanciado de ese contrato social basado en el bienestar, ha favorecido los intereses de una lite capitalista en ascenso, y ha abandonado las disposiciones relativas al estado de bienestar y los apoyos gubernamentales. Las reformas econmicas neoliberales de Abdul II de principios de los aos 2000 reestructuraron los sectores pblico y privado simultneamente sin desmantelar previamente las redes clientelares de la poca de su padre. Estas redes, que dependan de las instituciones y de fondos estatales, sin acabar de desmantelarse completamente empezaron a tambalearse a medida que la poltica estatal se desplazaba hacia los intereses privados.

Los manifestantes de los jueves, de clase media y baja, rechazan asumir la doble carga que se les impone: la merma de sus derechos y al aumento de los impuestos. Por eso la Reforma del Impuesto sobre la Renta es uno de los proyectos de ley ms controvertidos del programa legislativo jordano. Entre los manifestantes del Cuarto Crculo, por ejemplo, Ahmad, de Madaba [2] reclamaba que se restaure el acuerdo previo: Queremos volver al contrato social original que los jordanos acordamos con la monarqua: la proteccin del trono a cambio de una vida decente [3].

Sin embargo, el crecimiento demogrfico, las oleadas de refugiados y las variaciones de los ingresos externos procedentes del Consejo de Cooperacin del Golfo y de los donantes occidentales han frenado la capacidad del rgimen de seguir financiando el antiguo contrato y son los bolsillos de los ciudadanos jordanos los que soportan la carga del ajuste. Ghaiz, funcionario pblico, se refera a sus escasos ingresos como la principal razn para manifestarse. Gana al mes 380 dinares jordanos (DJ, 535 dlares), insuficiente para cubrir sus necesidades bsicas. l y otros jvenes trabajadores jordanos estn malgastando su existencia en empleos que no proporcionan una vida digna [4].

A medida que disminuye la capacidad asistencial del Estado, las exigencias gubernamentales de aumentar los ingresos fiscales han repercutido duramente en los jordanos. La nueva ley tributaria ampla la base de los contribuyentes al reducir el ingreso familiar anual exento de impuestos de 24 mil DJ (33.778 dlares) a 18 mil DJ (25.334 dlares). Asimismo se han reducido las exenciones para las personas, de 12 mil DJ (16.889 dlares) a 8 mil DJ (11.260 dlares). El gobierno de Al Razzaz argumenta que la nueva ley no afecta a la mayora de los jordanos porque la mayora ingresa por debajo del nuevo umbral impositivo: hasta el 80% de los trabajadores registrados en la Corporacin Jordana de Seguridad Social ganan menos de 7.200 dinares anuales.

Los manifestantes de los jueves vuelven a las mismas reivindicaciones econmicas planteadas en junio de 2018. Proceden en su mayora de clases profesionales y medias, y algunas disposiciones de la nueva ley afectan negativamente a sus intereses. En junio expresaron su indignacin porque el proyecto de ley fiscal propuesto aumentara su carga tributaria sin proporcionar a cambio servicios pblicos adecuados, ni apoyo a la educacin, a la atencin sanitaria ni a las finanzas de las que dependen. Una encuesta nacional realizada en ese momento revel que el 77% de los jordanos apoyaba protestar para evitar la subida de impuestos. Aunque el proyecto de ley era la legislacin fiscal ms progresista desde que el rey Abdul II tom el poder en 1999, era regresivo en comparacin con las leyes fiscales introducidas en los aos ochenta y noventa. Pero es que adems, el proyecto de ley revisado que se aprob en enero ha resultado ser ms regresivo an que la reforma original de junio porque suprime las deducciones de 4 mil DJ (5.630 dlares) por gastos en educacin, tratamientos mdicos y pago de intereses de prstamos personales.

Pero es que adems, desde junio de 2018 los manifestantes tambin han utilizado el proyecto de ley fiscal para exigir mayor supervisin pblica del proceso poltico y parea expresar crticas al gobierno. Farah, joven traductora profesional, se manifest por primera vez durante las huelgas de junio. En diciembre volvi a las concentraciones del Cuarto Crculo por los efectos econmicos de la ley tributaria propuesta a la clase media pero tambin por su frustracin ante el proceso poltico general. Segn ella, no importa qu medidas econmicas adopte el gobierno. Lo que importa ahora es que estamos hartos de promesas sin compromisos [...] no queremos que el rgimen vuelva a engaarnos [5].

Corrupcin poltica y reformas neoliberales

Aunque los reclamaciones econmicas son el centro de la contestacin a la ley tributaria, los manifestantes culpan de la crisis econmica general de Jordania a la clase poltica y a su acomodaticia relacin con los intereses econmicos de la lite. Ghaiz comparte la opinin general de que si el gobierno revisara las exenciones fiscales para los poderosos capitalistas y combatiera la evasin fiscal no necesitara aumentar los impuestos a los pobres. Lo que revela la respuesta popular a la legislacin tributaria es ms bien un rechazo total a la poltica de siempre, que consideran corrupta y que beneficia slo a una pequea lite nacional y econmica.

Estas percepciones son sintomticas de las polticas de liberalizacin econmica aplicadas desde la coronacin de Abdul II en 1999. Bajo el rey Husein el gobierno estaba dirigido por un grupo de funcionarios y burcratas profesionales que mantenan la red clientelar establecida. Sin embargo, Abdul II ha recurrido a diferentes sectores de la lite para establecer las polticas del gobierno y dirigir sus asuntos, principalmente a las clases empresariales y capitalistas amanes. Algo que no ha pasado desapercibido para los manifestantes. Son muchos los que expresan que las reformas de privatizacin y austeridad de los ltimos 20 aos han sido diseadas para beneficiar a una lite capitalista corrupta [6].

La entrada de capitalistas y neoliberales en el gobierno ha desdibujado la frontera entre los intereses pblicos y privados. La lite poltica capitalista adapt rpidamente las reglas polticas del antiguo rgimen en su propio beneficio. Los parlamentarios, que tambin tienen empresas privadas, pueden tener la tentacin de orientar las polticas y los gastos del gobierno en una direccin que favorezca a sus intereses. Al no haber afrontado reformas polticas de calado, la liberalizacin econmica ha dado lugar a un sistema poltico menos inclusivo que bajo el rey Husain. Hisham, abogado jordano, manifestante, deca: Queremos una verdadera reforma econmica [y] la revisin de las polticas de privatizacin [...] Queremos que esas polticas beneficien a todos los jordanos, no slo a unas pocas personas [7].

Los jordanos creen que el gobierno no se toma en serio la lucha contra la corrupcin y que la mayora de los parlamentarios evaden impuestos y que los ricos se llevan la palma. Hisham vuelve a conectar las reformas econmicas con el sistema poltico: Las leyes electorales colocan [en el poder] a empresarios y contratistas, no a verdaderos representantes del pueblo.

De hecho, un reportaje reciente de la prensa jordana ha desvelado los estrechos vnculos entre los parlamentarios y las empresas privadas: el 60% de los parlamentarios poseen acciones por valor de unos 775 millones de dlares en aproximadamente 460 empresas jordanas. Adems, los parlamentarios tienen el privilegio de poder acceder a licitaciones pblicas que ascienden a cientos de millones de dinares jordanos.

Cuestionar el control de la monarqua

La ley tributaria ratificada el 1 de enero de 2019 subraya la necesidad de una seria reestructuracin poltica que aborde la desigual relacin entre monarqua y gobierno civil, un tema clave para los manifestantes del Cuarto Crculo. El poder de la monarqua se impone reiteradamente cada vez que para responder a las reivindicaciones populares elimina al gobierno de turno adjudicndole un papel de vlvula de escape y forzndole a ser el chivo expiatorio de las decisiones impopulares. La monarqua se antepone al gobierno y ningunea su autoridad. Sus poderes se incrementaron an ms con las enmiendas constitucionales de 2016 que otorgan al rey poderes ampliados que le autorizan a concentrar y controlar el poder judicial, la poltica exterior, la defensa y la seguridad.

Que la monarqua invalida a los gobiernos y toma decisiones por cuenta propia se ha vuelto a manifestar en las concesiones que ha hecho a los manifestantes en otros mbitos de inters, por ejemplo, respecto a las controvertidas tierras en Baqora y Ghumar arrendadas al gobierno israel bajo el Tratado de Paz de 1994. Aunque estaba previsto que el gobierno permitiera al Estado de Israel seguir utilizando esas tierras, el rey respondi a las protestas de octubre, contrarias a mantener el arrendamiento, poniendo fin de manera unilateral a las disposiciones que el propio Tratado estableca para cuando su contrato de arrendamiento de 25 aos expirase el 25 de octubre.

Este ejemplo pone de relieve la tensin fundamental a la que estn sometidas las relaciones entre el Estado y la sociedad jordana. Si el Tratado de Paz de 1994 entre Jordania e Israel fue negociado por el primer Ministro y su gabinete, es el rey el quien interviene reiterada y unilateralmente para resolver cuestiones que deberan ser competencia de cargos electos.

Aunque Abdul II suele hacer referencia a su compromiso de devolver el poder al primer Ministro y a su gabinete en el futuro, sus acciones a lo largo de este perodo de agitacin y disconformidad demuestran que la monarqua y las elites selectas se siguen reservando el poder real. Al incumplir sus promesas, el rey intenta limitar los trminos del debate a la esfera econmica, pero tanto la vieja oposicin como los jvenes manifestantes han llegado al consenso de que el cambio estructural no puede limitarse slo a la economa. Sofyan, activista comunista desde los aos setenta, cuando se prohibieron los partidos polticos, describe la situacin como de secuestro de las instituciones. El gobierno no tiene autoridad sobre las instituciones estatales [...] Toda la autoridad est concentrada en las manos de un solo hombre. El rey es el nico que toma las decisiones en este pas [8] La monarqua debe dar el primer paso para abrir la poltica parlamentaria jordana porque el rey es el nico individuo que puede decidir sobre la reforma. El gobierno no tiene autoridad. [9]

Tanto la disminucin de los recursos estatales como la ampliacin de las reivindicaciones de los manifestantes jordanos exigen una solucin a una crisis poltico-econmica. La voluntad y los recursos para mantener el viejo contrato social han menguado sin que haya surgido ninguna alternativa coherente. En cambio, el rgimen parece atrapado bajo el peso poltico de su gran sector pblico, confinado por patrones de dependencia y distribucin. Al mismo tiempo, a los pocos empresarios y capitalistas que se han beneficiado del nuevo status quo les interesa que el sistema parlamentario siga siendo dbil porque ello les permite dirigir la poltica y saquear los recursos del Estado. Cualquier nuevo contrato social tendr que establecer formas nuevas y ms inclusivas de distribuir las prestaciones estatales y al mismo tiempo aumentar la capacidad fiscal. Una cambio que, mientras no exista la voluntad poltica de llevar a cabo reformas polticas tangibles e inclusivas, ser una tarea titnica.

Ante un gobierno que ha sido diseado para ser dbil, frente a la cultura elitista del amiguismo y la corrupcin, la ciudadana jordana no est dispuesta a tener que pagar ms impuestos. El antiguo sistema ya no funciona pero el camino a seguir exige que los dirigentes jordanos aborden la necesidad de reformas institucionales esenciales tanto en el sistema econmico como en el sistema poltico que rige actualmente Jordania. Ningn nuevo contrato social entre gobernante y gobernados puede funcionar aumentando impuestos y retirando servicios pblicos a unas clases bajas y medias ya depauperadas.


Notas:

1] Tariq Tell, The Social and Economic Origins of Monarchy in Jordan (Nueva York: Palgrave Macmillan, 2013).

2] Usamos seudnimos para proteger las identidades de los manifestantes y activistas que entrevistamos en las protestas celebradas en el Cuarto Crculo de Amn entre el 1 de diciembre de 2018 y el 10 de enero de 2019.

3] Entrevista, 13 de diciembre de 2018.

4] Entrevista, 6 de diciembre de 2018.

5] Entrevista, 6 de diciembre de 2018.

6] Entrevistas con Qasim, 1 de diciembre de 2018; Saed (activista), 1 de diciembre de 2018; Salim (activista de izquierdas), 1 de enero de 2019.

7] Entrevista, 13 de diciembre de 2018.

8] Entrevista, 1 de diciembre de 2018.

9] Entrevistas con Alaa (escritor), 1 de diciembre de 2018, e Isa, 20 de diciembre de 2018.

Fuente: https://merip.org/2019/02/making-the-economy-political-in-jordans-tax-revolts/



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