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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-03-2019

El cyber attack, el innombrable Guaid y la Revolucin Bolivariana

Adrin Sotelo Valencia
Rebelin


Con un esquizofrnico replay que reza todas las opciones estn sobre la mesa: las guarimbas, el Consejo de Seguridad de la ONU, la OEA, el crtel de Lima, la imposicin de sanciones, la crisis humanitaria de las fronteras, el bloqueo econmico y financiero, etc., los principales halcones del pentgono imperialista (Donald Trump, Mike Pence, Mike Pompeo, Elliott Abrams, Marco Rubio) que operan el hasta ahora frustrado golpe de Estado continuado contra Venezuela, antes de decidir si van a jugar o no su ltima carta la intervencin militar directa, en coalicin, por ejemplo, con Colombia o bien a travs de un ejrcito de mercenarios a sueldo desencadenaron un brutal cyber attack electromagntico el 7 de marzo, dirigido desde las ciudades de Houston y Chicago segn denunci el presidente venezolano Nicols Maduro Moros, y asegur por su lado un colaborador de la revista de negocios estadunidense Forbes, Kalev Leetaru (https://orinocotribune.com/forbes-very-realistic-thinking-us-government-launch-a-cyber-attack-against-venezuelas-electricity-grid) al admitir que ese ataque pudo provenir del extranjero, contra las instalaciones del complejo hidroelctrico Guri en el Estado Bolivar del pas con efectos gravsimos para la mayor parte de la poblacin nacional que qued sin energa elctrica durante casi 5 das y con problemas de abastecimiento de agua potable entre otros males en hospitales, hogares y escuelas, adems de los problemas y trastornos del transporte pblico y las telecomunicaciones del pas, como internet y las redes sociales.

Los comandantes imperialistas, el innombrable y sus operadores de la llamada oposicin se vanagloriaron de esta accin terrorista-genocida y celebraron que despus de la cada de estos elementos de la infraestructura vendra casi automticamente, como por arte de magia, la del presidente Nicols Maduro y por consiguiente echaban loas a viento en popa por la toma territorial y poltica del pas. Todo ello en un ambiente en el que Rusia denunciaba movimiento de tropas de Estados Unidos en las cercanas de las fronteras venezolanas del Caribe (vase Telesur del 12 de marzo de 2019).

La ultraderecha aptrida venezolana, cmplice de esta accin criminal, por boca del innombrable anunci con bombo y platillo que la restitucin de la energa elctrica vendra concomitantemente con la cada del rgimen dictatorial de Maduro. Asimismo hacan planes para la entrega de las instalaciones elctricas y los recursos naturales del pas a las empresas trasnacionales estadounidenses para acordar contratos y convenios de ayuda con el Fondo Monetario Internacional (lase neocolonial) tipo Argentina, para endeudar al pas y restituir la nefasta Cuarta Repblica neoliberal que sumergi a esa nacin en una profunda crisis en todos los rdenes desde finales de la dcada de los cincuenta del siglo pasado.

El golpe elctrico -como se ha denominadoesta nueva guerra ciberntica que es parte integrante de la actual guerra hbrida que desarrolla Estados Unidos y los sediciosos medios corporativos de comunicacin contra Venezuela y otros pases progresistas segn lo anunci el presidente Maduro en su mensaje a la nacin en cadena nacional el 12 de marzo cuyo objetivo era crear caos, convulsin social y disturbios generalizados (como anunci con sarcasmo el senador fascista Marco Rubio desde la comunidad de su cuenta Twitter, fue derrotado por el Gobierno bolivariano, anotndose un indudable triunfo, si bien parcial, dentro de la estrategia imperialista contrarrevolucionaria en curso, que se hace extensivo al conjunto del pueblo y de los trabajadores electricistas que lo lograron controlar y superar en tiempo rcord.

A la par, en esa rueda de prensa el presidente Nicols Maduro anunci la conformacin de una comisin especial de investigacin del ciberataque contra el sistema elctrico nacional y la incorporacin de especialistas internacionales en esa labor. En este sentido inform que solicitar el apoyo de la ONU y de pases con tecnologa y experiencia en ciberataques como China, Rusia, Irn y Cuba. Esto ya de por s introduce un nuevo elemento fenomnico relativo a la constatacin del declive del unilateralismo del imperialismo estadounidense que arrastra desde mediados de la dcada de los setenta del siglo pasado y el arribo a una nueva fase caracterizada por el multipolarismo dinmico y cada vez ms sobredeterminante de las relaciones internacionales que tiende a modificar el antiguo esquema denominado centro/periferia en las relaciones internacionales, tanto en lo que concierne al nuevo papel de los pases dependientes y subdesarrollados de la periferia que an conservan ese estatus, como en la relacin de estos con las nuevas potencias en ascenso: Rusia, China. India e Irn al influjo del proteccionismo redivivo y trasnochado de Estados Unidos que acenta sus funciones represivas y de violencia como mtodos de gobernanza en el mbito global.

El chavismo, en la defensa de lo que consideran la revolucin bolivariana sin discutir por ahora si se trata de una vertiente dentro del capitalismo o fuera dell, en el socialismo para contrarrestar el golpe en curso ha implementado su estrategia, hasta ahora exitosa, en el frente exterior poltico-diplomtico, en el del sistema de alianzas con China y Rusia, Turqua e Irn, entre otros, pero tambin en el interno que para nosotros es el fundamental. De este modo todo confirma que lo que en esencia hasta ahora ha contrarrestado la concrecin del golpe imperialista y evitado el desplazamiento del chavismo del bloque de poder bolivariano ha sido, ms que los factores externos identificados, la unidad cvica-militar y la movilizacin popular, an en el entorno domstico de la fuerte crisis econmica exacerbada por la guerra econmica derivada, en gran medida, de una economa hasta ahora sustentada en la renta petrolera y en la determinacin estructural de los precios de los hidrocarburos, con tendencia a la baja, en el mercado mundial.

Ello es congruente con las expectativas finalmente frustradas que tenan puestas desde un principio en el innombrable los halcones del pentgono, todas malogradas: la divisin del ejrcito bolivariano, el masivo apoyo popular al golpismo para derrocar al Gobierno, la introduccin de la llamada ayuda humanitaria por la frontera con Colombia mediante la violencia y las guarimbas, la adhesin de la poblacin a la causa opositora de sectores chavistas descontentos por la caresta y la escasez de los productos de primera necesidad, la amplia aceptacin al advenimiento de una transicin a la democracia garantizada y tutelada por Estados Unidos utilizando para ello al innombrable y sus secuaces fascistoides: la famosa democracia gobernable, viable y restringida promulgada por los idelogos neoliberales del Departamento de Estado desde Kissinger hasta Huntington pasando por Lipset y Fukuyama y que fue completamente superada por la democracia participativa y directa de Hugo Chvez y el bolivarianismo chavista que es verdadero veneno para los halcones del pentgono y la oligarqua de Venezuela al grado de constituir, junto con el intento de apropiarse de los recursos naturales y energticos por las transnacionales estadounidenses, otro de sus objetivos fundamentales consistente en destruir y erradicar ese mal ejemplo como lo afirm el magnate de la Casa Blanca en el relance de su campaa electoral para el ao entrante al atacar, como en la mejor etapa de la Guerra Fra y del macartismo anticomunista, al socialismo como la causa de todos los males de la humanidad escondiendo que estos se derivan de la propia dinmica del capitalismo y del imperialismo como sistema mundial.

De aqu que la furiosa embestida continuada por el imperialismo estadounidense contra la revolucin venezolana est envuelta en el retorno del monrosmo bajo la consigna emblemtica de amrica para los americanos pero ahora frontalmente dirigida contra las potencias en ascenso, particularmente China, que en los ltimos aos han acentuado su presencia en Amrica Latina y el Caribe, es decir en el patio trasero de los gringos que lo consideran de su exclusiva propiedad.

Todo lo anterior echa por tierra los enfoques reduccionistas que circunscriben el anlisis de la situacin venezolana a aspectos tcnicos o a factores meramente macroeconmicos como la cada de los precios de las materias primas, de los alimentos y de los energticos, el dficit fiscal del gobierno, la insuficiencia de la planta productiva, la (hiper)inflacin interna, el dlar paralelo, la especulacin monetaria, etc. Al igual que los neoliberales, ignoran los factores ideolgico-polticos, subjetivos y humanos, as como su imbricacin en el desempeo y construccin de la conciencia de clase (parafraseando a Georg Lukcs), en la movilizacin popular de calle y en la resistencia contra el golpe con un decidido apoyo al Gobierno legalmente constituido a travs de elecciones.

La conciencia antiimperialista, que entre las clases pudientes simplemente no existe, juega el rol central en la actual coyuntura crtica-poltica del proceso bolivariano en el entorno contradictorio de la intervencin y acoso del imperialismo y de la crisis capitalista mundial a la que ninguna nacin latinoamericana, subdesarrollada y dependiente puede escapar sin enfrentar, resistir y superar para sus pueblos y trabajadores sus terribles consecuencias depredadoras y antihumanas.

* Adrin Sotelo Valencia es socilogo, profesor-investigador del CELA-FCPyS-UNAM.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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