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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-03-2019

Nicaragua
La oposicin del "todo o nada"

Giorgio Trucchi
Rebelin

Alianza Cvica abandona mesa y luego vuelve a sentarse. Irreductibles del caos en pugna interna reviven el cadver de la Unin Azul y Blanco y piden ms sanciones internacionales


El domingo 10 de marzo, la Alianza cvica por la justicia y la democracia, Acjd, que se ha autoproclamado representante de diferentes sectores de la sociedad nicaragense, anunci que abandonara la mesa de negociacin hasta tanto el gobierno no brinde "muestras contundentes para encontrar soluciones integrales a la crisis" iniciada en abril de 2018.

Para la oposicin esto significa libertad de presos polticos, cese de la represin y los secuestros, plena observancia y respeto de estndares internacionales para el tratamiento de los presos polticos y cese del hostigamiento a los familiares de los detenidos".

La decisin lleg menos de 24 horas despus de que la Conferencia episcopal de Nicaragua rechazara la invitacin hecha por el gobierno y la misma oposicin al Cardenal Leopoldo Brenes, para que acompaara la negociacin, junto al Nuncio apostlico Waldemar Stanislaw Sommertag y a un representante de la iglesia evanglica.

El papel de la jerarqua catlica

La jerarqua catlica nicaragense aclar en un comunicado que deben ser los laicos los que asumen directamente la responsabilidad de gestionar en este momento las cosas temporales de la nacin.

Una decisin que, lejos de significar la voluntad de los obispos de distanciarse de la negociacin para acompaar como pastores estos momentos cruciales de la patria, dedicndose a la oracin y al ministerio de la palabra, parece ms que nada ocultar una fuerte irritacin por no haber sido ratificados en el rol protagnico de mediadores, desempeado el ao pasado en el marco del primer desastroso proceso de dilogo.

En aquella ocasin, los obispos se polarizaron a favor de una de las partes - la Alianza Cvica - y trataron de imponer al gobierno una agenda (road map) que rozaba peligrosamente con la constitucin, desvirtuando en su esencia los principios de imparcialidad y neutralidad que son propios del papel de un mediador.

Adems, avalaron abiertamente el levantamiento de tranques (barricadas) en todo el pas como medida de presin contra el gobierno. Una herramienta que muy pronto fue convirtindose en instrumento y lugar de violencia, chantaje y muerte.

De esta manera, la conferencia episcopal contribuy de manera determinante al fracaso de aquel intento de buscar una salida negociada y pacfica a la crisis que ha dejado un saldo dramtico de vctimas y ha dividido an ms la sociedad.

El abandono de la mesa por parte de la Alianza Cvica estaba en contradiccin tambin con el anuncio hecho por la Organizacin de Estados Americanos, Oea, de querer enviar a Luis ngel Rosadilla como delegado del secretario general Almagro y garante internacional de la negociacin. De igual manera chocaba con la apertura mostrada pocas horas antes por el gobierno.

En un comunicado del 9 de marzo, el gobierno aceptaba incluir en la agenda de la negociacin los principales puntos propuestos por la oposicin, entre otros, el fortalecimiento de las instituciones electorales para tener en Nicaragua elecciones libres, justas y transparentes; justicia y reparacin para las vctimas; liberacin de personas detenidas en el contexto de hechos delictivos acontecidos el ao pasado que an no han sido juzgados, y revisin de expedientes de los que ya tienen sentencia condenatoria.

Tambin pidi realizar gestiones internacionales para la obtencin de apoyo a la implementacin de los acuerdos finales de la negociacin, al tiempo que hizo un llamado a la comunidad internacional a suspender toda sancin en contra del pueblo nicaragense.

La decisin tomada por la Alianza Cvica el pasado domingo parece responder principalmente a presiones internas de los sectores ms radicales de la coalicin.

Aquellos que el ao pasado echaron ms lea al fuego promoviendo el levantamiento de barricadas en todo el pas, boicoteando de manera sistemtica cualquier avance en la bsqueda de una salida pacfica a la crisis, buscando como imponer una ruptura del orden constitucional a travs de la renuncia inmediata y sin condiciones del gobierno y todas las instituciones, la instalacin de un supuesto gobierno de transicin, y el llamado a elecciones generales irrespetando los plazos previstos por la ley electoral y la Carta Magna.

Esos mismos que inundaron las redes sociales -con el apoyo de medios independientes y medios mainstream- con mentiras y verdades a medias, polarizando an ms la sociedad y alimentando un ambiente de intolerancia, enfrentamiento y violencia. La prdida progresiva e incontenible de consenso en la sociedad nicaragense, sumado a la casi inexistente capacidad de convocatoria y movilizacin, obliga estos sectores a aferrarse a la presin internacional y a una crisis econmica inducida para obligar el gobierno sandinista a capitular.

Pero qu hay de real en el mantra cotidiano de los irreductibles del caos?

Contrastando informacin

El tercer informe de la Comisin (parlamentaria) de la verdad, justicia y paz (CVJP) dice que "tras un proceso riguroso de investigacin, anlisis y verificacin" se determin que el nmero de personas fallecidas en el marco de la crisis socio-poltica del ao pasado asciende a 253, en su mayora hombres (243) y menores de 35 aos (175). Del total de muertes, 220 se encuentran directamente relacionadas al conflicto, 27 en fuego cruzado y 6 de forma indirecta.

Al menos 9 nombres retomados de listas publicadas por organismos de derechos humanos, incluso el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la OEA, no existen. Tambin hay una diferencia de 14 fallecidos entre las dos listas (CVJP y GIEI/OEA).

Otro dato importante, que desmonta en parte de la teora de la "masacre de opositores pacficos y desarmados" planteada por grupos de oposicin, organizaciones internacionales de derechos humanos y retomada por la OEA y la OACNUDH, es que del total de fallecidos, 31 pertenecen a "grupos autoconvocados", 48 tienen supuesta afiliacin sandinista, 22 son policas y para los restantes 152 no hay informacin cierta

140 personas fallecieron a consecuencia de los tranques levantados por los grupos de oposicin, 31 en protestas por la reforma de la Seguridad Social, 27 en fuego cruzado, 13 fueron asesinados (causas ajenas a la protesta) y 11 resguardando bienes pblicos y privados.

El 56% de las muertes (141) ocurri entre mayo y junio de 2018, al anunciarse la instalacin de la Mesa de Dilogo y al multiplicarse los tranques como forma de coaccin contra el gobierno.

La inmensa mayora de fallecidos eran obreros (60), trabajadores por cuenta propia (57) y desempleados (40). Tambin fallecieron 7 estudiantes de secundaria y 8 estudiantes universitarios.

Ese ltimo dato -8 estudiantes fallecidos- contradice la postura de los medios 'mainstream' y los 'medios independientes' de la oposicin, que durante meses han posicionado nacional e internacionalmente la 'noticia' de que en Nicaragua hubo un gigantesco levantamiento estudiantil pacfico, autoconvocado y desarmado, que luego fue reprimido con violencia por las fuerzas policiales y paramilitares, provocando una masacre de estudiantes.

La CVJP detect tambin la presencia en las principales crceles del pas de 438 privados de libertad en el contexto de los hechos violentos del 2018. Nuevas visitas realizadas en enero del nuevo ao confirmaron que 76 personas ya fueron declaradas no culpables, quedando un total de 362 privados de libertad. "Ninguno presentaba evidencia de lesiones corporales, y ninguno expres haber sido objeto de torturas, tratos crueles o inhumanos", se lee en el informe de la comisin parlamentaria.

Suma casi 28 millones de dlares el valor de los daos ocasionados por las protestas pacficas a instituciones, propiedades y edificios pblicos en el 55% de los municipios (84 de un total de 153).

A pesar de las repetidas solicitudes, ninguna de las organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales que han visitado y han organizado misiones en Nicaragua quiso reunirse con la CVJP para cotejar datos, cifras, nombres y apellidos de fallecidos y heridos.

Ninguna de las denuncias de militantes o simpatizantes sandinistas que sufrieron secuestros, torturas, vejaciones, tratos inhumanos durante la crisis fueron tomadas en cuenta, ni citadas en los voluminosos informes sobre los derechos humanos en Nicaragua publicados por dichas organizaciones.

Esos mismos informes que luego sirvieron de base para imponer sanciones internacionales contra el gobierno nicaragense y algunos de sus funcionarios.

Todo o nada

Para crear un ambiente de dilogo, a finales de febrero fueron otorgadas medidas alternativas a la detencin a ms de cien privados de libertad acusados de diferentes delitos en el marco de los enfrentamientos del ao pasado.

Una oposicin cada vez ms conflictiva y dividida, que carece de arraigo popular, representatividad y legitimidad, tuvo que dar marcha atrs y sentarse nuevamente a la mesa de negociacin.

La decisin fue tomada la noche del 13 de marzo, tras dos largas jornadas de reuniones con delegados del gobierno, el nuncio apostlico y el enviado especial de la Oea. Entre los acuerdos alcanzados destaca el compromiso del gobierno de liberar a un ncleo apreciable de personas que permanecen detenidas a raz de los hechos acaecidos a partir de abril de 2018. El acuerdo fue cumplido este 15 de marzo, otorgando medidas alternativas a la detencin a 50 privados de libertad.

La decisin de la Alianza Cvica de volver a la mesa de negociacin desencaden la reaccin de los sectores ms radicales de la oposicin.

Algunas siglas que integran un no muy bien definido movimiento estudiantil (las filas en estos das fuera de las universidades donde miles de estudiantes se matriculan para el prximo ao acadmico, arrojan serias dudas sobre la representatividad de supuestos dirigentes estudiantiles que, dentro y fuera de Nicaragua, hablan en nombre de miles de coetneos) y de una an menos definida articulacin de movimientos sociales y sociedad civil, decidieron apartarse de la negociacin y revivir el cadver de la Unidad Azul y Blanco, llamando a una movilizacin para este sbado 16 de marzo. Ya lo vimos el ao pasado. Es cuento viejo. Cada vez que se le daba una oportunidad a la paz, los sectores opositores ms radicales, sin representatividad y sin un proyecto alternativo de pas, boicoteaban el proceso capitalizando polticamente la crisis. Otra vez nos tocar asistir a autoataques, heridos y muertos?

Y mientras, entre obstculos que a menudo parecen insormontables y un interminable tira y afloja, las partes sentadas en la mesa de negociacin buscan como devolverle a Nicaragua la paz y la tranquilidad -que no quiere decir olvido e impunidad sino justicia verdadera y reparacin para todas las vctimas- los irreductibles del todo o nada eligen el camino ms fcil del enfrentamiento prolongado, del odio, de la ruptura del orden constitucional y de la injerencia internacional, venga de donde venga.

Lamentablemente son muchos los que todava les creen.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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