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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-03-2019

Uruguay
La puerta giratoria entre la crcel y la situacin de calle

Fiorella Ciapessoni
La Diaria


Fiorella Ciapessoni es sociloga y est terminando un doctorado en Polticas sociales y Trabajo social en la Universidad de York, en Inglaterra. Su tesis tiene que ver con el vnculo entre el delito, la privacin de libertad y la situacin de calle en Montevideo. Es una de las pocas acadmicas con este enfoque. Desde 2005 estudia el tema; sus tesis de grado y de maestra fueron sobre la situacin de calle. Es integrante del Ncleo de Anlisis de la Criminalidad y la Violencia y docente en la Universidad de la Repblica.

Las personas en situacin de calle presentan extrema vulnerabilidad en reas clave, como salud, educacin, empleo, entre otras. Su esperanza de vida est entre los 45 y 50 aos. Tienen diez veces ms probabilidades de suicidio que la poblacin general. 94% son varones adultos solteros. 64% tiene menos de 40 aos, uno de cada tres tiene entre 31 y 40 aos. 55% tiene menos de seis aos de educacin. El empleo ms comn: cuidacoches (60%). 80% consume sustancias y seis de cada diez pasaron por la institucionalizacin.

La situacin de calle aparece como una consecuencia colateral de la experiencia de privacin de libertad. El encarcelamiento masivo y los limitados recursos para programas son parte del problema. 40% de las personas liberadas que salen a vivir en las calles regresan a la crcel entre seis y nueve meses despus.

Se habla de que estar en esta situacin acarrea mltiples y graves desventajas, que, sumadas al estigma que padecen las personas por vivir en la calle, generan una exclusin muy severa. Algunas de las ms comunes son la ruptura de vnculos, la falta de recursos, la poca educacin, los problemas de salud, el abuso de sustancias y haber pasado por la crcel.

Las personas no terminan en la calle como si fueran una baldosa, hay un montn de exclusiones por las que pasaron que condujeron a ese lugar. Hay que ver esos problemas entrelazados para atender desde la poltica, dice Ciapessoni, que considera que Uruguay es un pas que se encarga de esta problemtica, que est aumentando porque hay otro tipo de problemas que no se estn atendiendo y desembocan en esto. Al respecto, convers con la diaria.

-De qu hablamos cuando hablamos de situacin de calle?

Hablamos de personas que habitan a la intemperie en espacios pblicos y llevan consigo sus pertenencias, sin un lugar que pueda caracterizarse como vivienda. Tambin se considera a las personas que habitan en refugios o centros nocturnos, que no tienen un alojamiento estable. Muchas veces se tiende a pensar que las personas que estn en situacin de calle son como un gran conjunto de personas que estn fijas ah, pero no. Hay una cuestin con la movilidad de estas personas, modifican su situacin residencial cada vez que tienen la posibilidad de hacerlo. Cuando consiguen una pareja o un empleo que les permita dejar de vivir en la calle lo hacen. Estas personas son inestables residencialmente, cada vez que pueden se alejan de esa situacin, cada vez que pueden van a dormir donde consiguen hacerlo. Eso hace parte de la explicacin del fenmeno, porque a la hora de trabajar en poltica hay que pensar en la inestabilidad residencial. Los problemas de salud mental y de uso problemtico de sustancias, y el vnculo con el sistema penal son determinantes. Las personas declaran tener esos problemas, pero no han recibido tratamiento.

-Lo que vemos en 18 de Julio (principal avenida de Montevideo), en particular en las inmediaciones de la Plaza de los Bomberos y el Banco Repblica, es representativo?

Si hablamos de situacin de calle y pensamos en las personas que duermen en la agencia 19 de Junio del Banco Repblica estamos hablando de la definicin ms estricta: personas que no tienen dnde estar y que estn en el extremo de la exclusin sociohabitacional. Esa es la idea de intemperie. Pero la situacin de calle es mucho ms que eso y tiene que ver con la idea de inestabilidad. Si no introducimos esta idea nos quedamos hablando slo de las personas que duermen a la intemperie o en refugios. Si observamos la inestabilidad vemos que es un fenmeno mucho ms amplio. Ah es donde entra la dimensin de la vivienda y se puede entender esto como un problema estructural. Hay ciertas personas que no acceden a una solucin habitacional, y capaz que no tienen ningn tipo de problema, sino que el empleo no les da para pagar lo que el mercado pide.

-Decs que la salud mental y el uso problemtico de sustancias no son causas sino consecuencias de la exclusin social.

Ni la salud mental ni el abuso de sustancias son causas que originan la situacin de calle, ni siquiera estn asociadas directamente. Estos problemas estn asociados con la victimizacin temprana, ya sea en la familia, durante la niez o la adolescencia. En general, han estado privados de libertad. Hay un impacto muy alto de las experiencias de victimizacin dentro de la crcel para la salida. La evidencia muestra que cuando alguien sufre como vctima directa o como testigo de victimizacin dentro de la crcel queda afectado profundamente en lo biopsicosocial, y eso impacta directamente en las probabilidades de que se reintegre de forma eficaz a la sociedad, menos aun si no hay una poltica o instituciones que lo amparen.

-Cmo son las experiencias de institucionalizacin y qu provocan?

La experiencia de institucionalizacin ms comn para las personas que duermen en la calle es la privacin de libertad. Entre 60% y 75% ha pasado por la crcel. Se dice que hay ms personas en situacin de calle porque hay ms gente encarcelada, por ende hay ms gente que sale de la crcel. Hay cada vez ms gente en situacin de calle porque hay otros problemas que los estn originando. Hay una falla institucional que est provocando que esto pase. Si no hay programas que trabajen durante la privacin de libertad, va a ser cada vez peor.

-Las soluciones habitacionales, de las que no se habla dentro de la crcel, son un determinante fuerte para la reincidencia.

Tiene que existir la solucin habitacional como posibilidad desde que la persona sale de la crcel, previendo cmo se puede ahorrar la situacin de calle. Adems de que no se habla dentro de la crcel, seguimos el modelo de escalera, que todas las evidencias demuestran que no funciona como solucin habitacional. Primero se ingresa en un refugio nivel 1, despus se pasa al nivel 2, y cuando se llega al nivel 3 se est potencialmente preparando para llegar a una casa. Y la realidad es que no va a llegar nunca, porque en ese rgimen no llegs nunca. Al evitar hablar de una situacin habitacional distinta a un refugio, lo que ests haciendo, en parte, es seguir culpando al individuo, sea porque tiene una patologa psiquitrica, un abuso de sustancias o una ruptura de vnculos hace diez aos. No hay que trabajar en la inestabilidad residencial cuando el resultado ya est, sino antes. La solucin habitacional es la gran ausente en toda esta discusin. Se deja de lado la cuestin de la vivienda, como si no fuera parte de la solucin. Tambin es una discusin de salud pblica. Son potenciales portadores de problemas de salud, son vctimas de abuso y violencia. Es algo que cuentan: les tiran agua caliente, les queman sus pertenencias, los hacen despojarse de todo lo que les pueda quedar de lo que alguna vez fueron.

-Se discute sobre polticas de vivienda cuando se piensa en los egresos?

La discusin sobre vivienda es la gran ausente porque no hay ninguna poltica de vivienda que est por detrs de esto, ms all de la recientemente inaugurada posada de medio camino de la Direccin Nacional de Apoyo al Liberado [Dinali]. Fuera de esto y de los refugios no hay nada. No todas las personas que salen de la crcel quieren ir a un refugio ni continuar la institucionalizacin. Necesitamos otro tipo de soluciones, en las que se generen herramientas para que las personas puedan sostener autnomamente una vivienda. Hay personas que no pueden hacerlo de manera autnoma, y ah pueden contar con un equipo, pero no todo el mundo lo precisa.

-La situacin de calle es un fenmeno masculinizado.

Desde el inicio del tema, en el que se acu el trmino homeless, siempre se pens en varones que se movan de ciudad en ciudad en busca de trabajo y tenan algunos problemas. Las mujeres fueron siempre invisibilizadas, antes ni siquiera se estudiaban. Las mujeres tienden a poder tender redes de soporte, que evitan que terminen en la calle. Si bien son un nmero minoritario, tienen las peores desventajas. Son vctimas de violencia, de abuso sexual desde muy chicas, tienen problemas graves de salud mental, les sacan a sus hijos desde que son nias. El abuso y la violencia familiar aparece siempre en estos casos, son grandes precipitadores de la situacin de calle. En general son los padres los que ejercen la violencia. Esto tambin aplica en el caso de los varones jvenes; muchos se van de sus hogares porque son una fuente de violencia. No soportan ms la situacin y se van a un lugar mejor, aunque ese lugar sea la calle. La peor situacin la atraviesan las personas trans que estn en la calle, que si bien es un nmero menor en comparacin, sufren una violencia superior. Hay que diversificar las soluciones habitacionales de acuerdo a las necesidades y los problemas que tengan las personas. No es lo mismo una solucin para una mujer con hijas o hijos que para un varn que sale de la crcel.

-La mayor reincidencia luego de la privacin de libertad en las personas que duermen a la intemperie se produce entre los seis y nueve meses.

Eso responde a que los servicios que deberan aparecer cuando salen de la crcel no aparecen. En lugar de tener una visin integral de la persona y de los riesgos a los que se enfrenta, es librada al azar y ah se produce el delito. En general son delitos menores, no violentos, y tienen penas cortas. Son delitos que tienen que ver con la subsistencia. Adems, la falta de soporte familiar, por la ruptura de vnculos provocada por la crcel, genera un desamparo muy alto; ah aparece el delito.

-Todos vuelven.

Todas las personas que pasaron por el sistema penal van a volver. Es un hecho, es algo que tenemos que saber. Tenemos que pensar en cmo vamos a recibir a esa poblacin. Si vamos a seguir en una tesitura de rechazo y de no querer saber nada va a seguir pasando todo lo que est pasando, que es que cada vez tenemos peor percepcin sobre la seguridad y que la inseguridad, de hecho, nos explota en la cara. En cambio, pensar en cmo recibimos a estas personas, sabiendo que van a volver, podra hacer que las cosas fueran distintas. Tenemos problemas muy graves de violencia dentro de las crceles uruguayas. El reingreso a la sociedad no es fcil para ninguno de los liberados, porque adems de que adentro de la crcel seguro atravesaron situaciones de violencia, se agrega la complejidad que tiene que ver con reconstruir los vnculos familiares que se rompieron producto del encarcelamiento. Encima, si no tens trabajo, vivienda y ningn servicio que te apoye se complica; ah aparece la reincidencia.

-Cmo entra la idea de desistimiento, del alejamiento del mundo del delito, en este escenario?

El sistema penal es uno de los grandes generadores de inestabilidad residencial de las personas. No slo por el impacto que genera a nivel biopsicosocial, sino por lo que produce el estar entrando y saliendo. La idea de desistimiento no cree que haya un corte abrupto del delito, sino que piensa que el delito es algo que va bajando gradualmente en intensidad y gravedad. Con el apoyo institucional en cuestiones bsicas, como el empleo o la vivienda, se produce un cambio muy grande, porque se genera estabilidad. Tener un lugar para estar, para establecer una rutina alejada de lo que genera la crcel, es un aporte para que paulatinamente te puedas alejar del delito. La estabilidad puede ayudar a que la reincidencia baje. Para pensar en el desistimiento hay que pensar en la integralidad: empleo, vivienda, apoyo biopsicosocial. Cuando se genera la idea de estabilidad puede suceder el alejamiento del delito.

-Decs que hay una puerta giratoria entre la crcel y la situacin de calle.

El vnculo entre la crcel y la situacin de calle existe, pero no se sabe qu conduce a qu, si la situacin de calle origina el delito, y consecuentemente la privacin de libertad, o si la privacin de libertad provoca la situacin de calle como un resultado. Hay una idea de puerta giratoria porque las personas que pasan por el sistema penal cuando salen no tienen dnde ir y se alejan, hay un aislamiento social. Muchas veces no tienen un hogar, no quieren ir a un refugio o no quieren volver al barrio para no reencontrarse con sus pares. Toda esta situacin te lleva a estar en esta puerta giratoria: sals y volvs a entrar. Cuando no se trabaja para tratar de cortar ese crculo vicioso se convierte en una puerta giratoria. Si no hay polticas de egreso especficas para atender estas situaciones y la vuelta a la comunidad no hay forma de cortarlo.

-Cmo trabajan las polticas de egreso en Uruguay?

Los cambios en la Dinali (Direccin Nacional de Apoyo al Liberado) y la construccin de la posada de medio camino son avances evidentes. El sistema penal tendra que trabajar ms asociado con otros programas, como el programa de calle del Ministerio de Desarrollo Social. El egreso penitenciario necesariamente tiene que trabajarse con el afuera. La realidad nos dice que seis de cada diez personas que estn en la calle pasaron por el sistema penitenciario. Hay un vnculo que hay que cortar. Esto lo est generando el sistema penal. Tenemos la tasa de prisionizacin ms alta de Amrica Latina. Cae ms gente presa y sale ms gente liberada. Esto hace que exploten otras cosas, como el fenmeno de las personas que duermen en la calle. Hay que trabajar en el sistema penal antes de que esto pase. Apoyar en procesos de liberacin que se anticipen a estos problemas, comprender cules son los problemas que tienen estas personas, saber si ya ingresaron estando en situacin de calle o no, saber a dnde van a ir. Es fundamental trabajar en egresos planificados, que consideren la dimensin residencial unida a la dimensin vincular y al sistema de salud. Es fundamental tambin comprender longitudinalmente la vida de estas personas, poder tener informacin previa sobre ellas, no slo para saber sobre sus trayectorias residenciales y planificar los egresos de la crcel, sino adems para saber qu les pas en otras dimensiones, en su familia, en la salud. Son indicios para planificar el egreso y para que la vuelta a la comunidad sea menos costosa tambin para la sociedad.

-Por qu pensamos en soluciones habitacionales de corto plazo?

Tenemos que cuestionarnos por qu pensamos en soluciones habitacionales que no son seguras, que son transitorias. Por qu no animarse a tratar de que estas personas puedan vivir autnomamente, acompaarlos desde otro lado, desde otro tipo de soluciones habitacionales. Tendemos siempre a seguir institucionalizando a las personas. En el sistema de refugios reina esa cabeza, parece que nos gusta tutelar a la gente. En otros lugares del mundo hay otras alternativas, como el subsidio de alquileres, con equipos multidisciplinarios que acompaan desde la reduccin de daos. Se comprende a la vivienda como el puntapi, porque es lo primero que tiene que tener una persona para poder trabajar otras cosas, como la falta de empleo, los problemas con las drogas, etctera. La vivienda es un derecho, y no algo que te voy a dar si te ports bien. Porque esta poblacin, adems, no es la que se porta bien.

-Qu penss de quienes dicen que es un derecho vivir en la calle?

Un derecho es tener una vivienda, no vivir en la calle. Puedo entender que haya personas que digan que estn acostumbradas a vivir en la calle, que estn desde muy chicos y que no se imaginan en otro lado, pero si pensamos que eso es un derecho les estamos quitando su derecho real, que es vivir en una vivienda. El hogar es fundamental, es fuente de confianza, de seguridad, de estabilidad. Medidas como la ley de faltas no ayudan en nada a la seguridad y la convivencia. Seguimos viendo a las personas en situacin de calle como inferiores e inhumanas, creyendo que adems de todo requieren que se las penalice por su condicin. Una cosa es ir contra las medidas que criminalizan a esta poblacin, que nada bien hacen, pero otra es decir que las personas tienen derecho a vivir en la calle. Tienen derecho a tener una vivienda, a una solucin habitacional, a tener un lugar a dnde ir. La calle no es hogar para nadie. La calle no es un hogar. Las personas que duermen en la calle tienen peores indicadores en absolutamente todo. Una persona tiene derecho a estar en una vivienda, sea cual sea el problema que haya tenido. Ya sea una patologa, el abuso de sustancias o si cometi un delito. Las personas tienen derecho a habitar una vivienda y el Estado tiene que hacerse cargo de eso.

Fuente: https://findesemana.ladiaria.com.uy/ 


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