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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-03-2019

Alitas que migran

Ilka Oliva Corado
Rebelin


Llegan con sus ojitos tristes, perdidos en la zozobra, desesperanzados, con la urgencia de conseguir trabajo porque a eso vinieron: a trabajar. Son los nios-hombres y las nias-mujeres a quienes les robaron la infancia, a quienes hicieron crecer de golpe como a sus padres y abuelos. Tienen apariencia de nios y adolescentes pero algo les fue robado, algo no logr desarrollarse en lo que debe ser el proceso natural de crecimiento de un nio en una sociedad sana, bajo la proteccin de un Estado que debera ser el que les brinde las oportunidades de desarrollo para una vida integral.

Llegan derrotados, vencidos, con sus cuerpos como astillas, con sus sueos como alambres de pas, con el estigma como huella dactilar. Y traen la clera, la ira, el miedo, el desasosiego y las interminables noches de desvelo y las madrugadas de hambre y pesadillas; son los nios-hombres y las nias-mujeres que son expulsados del pas de origen y llegan a Estados Unidos con el anhelo de una vida que nunca ser.

Con sus alistas de mariposas, con sus alitas de golondrinas, con sus alitas de ronrn, con sus caritas agrietadas que anhelan una mirada que los cobije y que los entienda. Los nios-hombres y las nias-mujeres se pierden en el limbo de los millones que llegaron hace dcadas en igual situacin y que envejecieron siendo nios-hombres y nias-mujeres en los campos de cultivo, en las fbricas, limpiando cada peldao de los rascacielos, cuidando hijos ajenos, limpiando casas, cortando grama: en los interminables mil oficios de la clase obrera.

El trabajo es el comn denominador en la alcantarilla, la universidad est tan lejos, tan alto que es inalcanzable para quien ha sido criado para sostener el mundo en sus hombros; porque el mundo descansa jampn sobre el lomo de los excluidos. Pareciera que la vida de esos nios-hombres y de esas nias-mujeres en Estados Unidos puede cambiar, y tal vez s pero de una minora porque el enorme porcentaje viene con la responsabilidad del envo de remesas para ayudar en la crianza de hermanos menores y apoyar econmicamente a sus padres y abuelos, a sus hijos; porque s muchos de esos nios-hombres y esas nias-mujeres tambin a su corta edad tienen la enorme responsabilidad de la crianza de sus hijos: en el caso de las nias que muchas han sufrido violaciones --y no de maras exclusivamente, como se pretende silenciar sistemticamente el abuso sexual que viven dentro del propio hogar por personas conocidas o del mismo crculo familiar.

Muchas de esas nias-mujeres llegan cargando en sus brazos a bebs recin nacidos, bebs que cargarn tambin en sus espaldas en los campos de cultivo. La mayora de estos nios-hombres y de estas nias-mujeres jams pisan una escuela en Estados Unidos, aunque sean menores de edad al momento de su llegada, porque su urgencia es trabajar y los explotadores lo saben y los contratan para pagarles menos: el abuso sistemtico que no tiene fronteras.

Y sus manitas se arrugan y se les nubla la vista, sus cabellos se tornan en la nieve de los aos que en sus lomos curtidos se rompen en la dispora y; explotadas tambin una y otra vez sus alitas de mariposas, sus alitas de golondrinas y sus alitas de ronrn, porque esos nios-hombres y esas nias-mujeres nunca tendrn la vida que debi ser.

Blog de la autora: https://cronicasdeunainquilina.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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