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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2019

El discurso del capital

Alejandro Nadal
La Jornada


Hace muchos aos la economista Joan Robinson seal que tan pronto alguien cuestiona la idea de equilibrio, los economistas acuden presurosos a defender el concepto, como enjambre de abejas dispuestas a reparar el dao sufrido por su panal. Ese comportamiento propio de un insecto social es algo extrao y abre la puerta a una pregunta importante.

Quin toma la palabra cuando habla la teora econmica? Es una pregunta que puede parecer algo extraa. Alguien podra apresurarse a responder en primera aproximacin que son los economistas los que toman la palabra. Pero esa respuesta superficial no es a lo que se refiere la pregunta. La interrogante es ms rica e implica que mediante este discurso, que ya tiene unos 250 aos de edad, est hablando un sujeto histrico. Quin podra ser ese sujeto?

La pregunta necesariamente conduce a una visin histrica. Ese discurso tan peculiar que es la teora econmica no siempre existi como rama independiente de las ahora llamadas ciencias sociales. Es a partir de cierto momento en la historia que nace esta visin del mundo en la que la esfera de lo econmico se percibe como objeto de estudio autnomo. Eso significa que estas relaciones sociales econmicas pueden ser analizadas independientemente de consideraciones sobre lo jurdico, la poltica y la tica.

Es aqu donde encontramos el primer gran rompimiento en la historia del pensamiento social. Resulta que la teora econmica es el primer gran cuerpo del pensamiento sobre la sociedad que se independiza de la tica y echa por la borda el tema de la justicia. Ni el discurso sobre la poltica, ni el jurdico, haban dado ese gran salto. De verdad que es extrao este discurso de la teora econmica.

Sin embargo, estas consideraciones preliminares todava no permiten contestar nuestra pregunta inicial. Para avanzar en la reflexin sobre esa interrogante hay que examinar la evolucin de la teora econmica. Si nos remontamos a lo que se considera el texto fundador de este corpus analtico, el Ensayo sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones, de Adam Smith (1776), encontramos dos vertientes distintas para el anlisis econmico. Por un lado, en los primeros captulos de ese libro se nos ofrece una teora de precios: es la teora de la gravitacin de los precios de mercado alrededor del eje de los precios naturales. Por otro, en su debate sobre sistemas econmicos Smith nos presenta su metfora de la mano invisible.

En Smith la teora de la gravitacin de los precios de mercado alrededor de los precios naturales es una teora vinculada con la distribucin del ingreso. Y en ese vnculo asoma su cabeza el espectro de la contraposicin de intereses entre las distintas clases sociales. Smith reconoce de manera explcita esta oposicin de intereses. En cambio, en su metfora de la mano invisible nos describe un mundo de armona social en el que los planes de los agentes egostas son hechos compatibles al alcanzarse en el libre mercado un punto de equilibrio. Es esta segunda vertiente la que termin por dominar la evolucin de la teora econmica.

Desde 1830 el proyecto analtico de la teora econmica se enfoc en demostrar que el mercado era capaz de encontrar un punto de equilibrio si se le dejaba en libertad y se eliminaban los obstculos a su desarrollo. Hacia 1870 el advenimiento de la teora marginalista consolidara ese proyecto con la ayuda de modelos matemticos. La culminacin se dara con la teora de equilibrio general originalmente propuesta por Walras y continuada posteriormente por Hicks, Samuelson, Arrow y Debreu.

En lugar de preguntar cmo funciona el mercado y qu consecuencias tiene?, la teora econmica se fue trazando la misin de demostrar que el mercado es socialmente benfico. Para avanzar en este sesgo apologtico del mercado busc demostrar que las fuerzas del mercado son capaces de conducir a la sociedad a una asignacin de equilibrio. Hoy sabemos que en esa tarea la teora econmica fracas. Ese punto de vulnerabilidad es lo que provoca que, como bien observ Joan Robinson, los economistas acudan como enjambre de abejas a reparar el panal cada vez que el concepto de equilibrio es objeto de crtica.

Cabe sealar que existen varias corrientes que se consideran heterodoxas por no ajustarse a los cnones de la teora dominante. La teora poskeynesiana y el anlisis de inspiracin sraffiana son buenos ejemplos de lo anterior y no hacen la apologa del capital. Al anlisis de inspiracin marxista la teora dominante lo ha satanizado, porque es Marx el primero en haber hecho la crtica del capital y su discurso.

El sesgo apologtico de la teora econmica respecto de la sociedad capitalista de mercado es lo que hoy permite contestar la pregunta inicial. Es el capital el que toma la palabra cuando habla la teora econmica. Marx es el primero en responder correctamente a la pregunta que planteamos al principio: la teora econmica es el discurso del capital.

Twitter: @anadaloficial

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2019/03/13/opinion/020a1eco

 



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