Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Golpe militar y resistencia popular en Honduras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2019

En Honduras la bsqueda de justicia y el fin de la impunidad van de la mano con la imperiosa exigencia de verdad
Para que nunca jams se vuelva a repetir

Giorgio Trucchi
Rel-UITA


Uno de los lugares ms tenebrosos donde cientos de personas fueron torturadas, ultrajadas, asesinadas, desaparecidas, se encuentra en el municipio de Amarateca y est siendo rescatado por el Cofadeh [1]) para convertirlo en Museo de la Memoria.

Hernn Guevara Gutirrez tiene 82 aos y es un sobreviviente de la Casa del Terror. Aunque la memoria comience a fallarle, aquellos das de 1982, cuando en Honduras se aplicaba la Doctrina de Seguridad Nacional impuesta por Estados Unidos, los tiene bien marcados en su alma.

La familia de Hernn era acaudalada. Posea varias propiedades y mucha tierra. Siguiendo el ejemplo de su padre decidi estar del lado de los pobres, algo que a oligarcas y militares nunca les ha gustado.

Se involucr en la reforma agraria. A menudo visitaba a los campesinos y tambin se dio a la tarea de organizarlos para que reclamaran la tierra y defendieran sus derechos.

A sus trabajadores siempre les ofreci condiciones dignas de vida y de trabajo. Cuando el gobierno decidi expropiar parte de sus tierras, Hernn prefiri donrselas directamente a ellos.

Esta actitud le acarre muchos problemas y, tanto los terratenientes de la zona como los gobiernos ultraconservadores coludidos con los militares, comenzaron a tildarlo de comunista.

Yo no era comunista. Simplemente pona en prctica las enseanzas de mi padre, dijo Hernn Guevara durante el testimonio que brind a La Rel.

El secuestro y la prisin

En 1982, Hernn fue secuestrado. Unos agentes lo engaaron dicindole que lo acusaban de haber chocado un auto. Cuando entr a la posta de polica fue capturado, amarrado, vendado y llevado a un lugar desconocido.

Su familia comenz a buscarlo. Su mam se presentaba a la posta de polica, mandaba cartas, pero todo era intil.

Hernn se encontraba en una casa en el municipio de Amarateca, a unos 30 km de la capital, propiedad de un alto mando militar, convertida en lugar de tortura y muerte.

Tres dcadas despus ayudara al Cofadeh a detectar el lugar de sus ms grandes pesadillas.

Me mantenan encerrado en un bao, vendado y desnudo. Casi no me daban comida y slo lograba beber el agua del inodoro. Todos los das me golpeaban, me tiraban al suelo y me pateaban. Tambin encendan un ventilador a mxima velocidad para que me deshidratara ms rpido, recuerda.

La casa y el patio estaban repletos de personas que sufran toda clase de tortura y vejaciones.

Tambin haba muchos salvadoreos. Hernn recuerda que de repente los montaban en vehculos o camiones y nunca ms se saba de ellos.

Pas ms de un mes en estas condiciones. Haba perdido la esperanza y solamente esperaba que acabaran conmigo. Casi llegu a pedirles que lo hicieran porque ya no aguantaba tantos golpes, tanto sufrimiento, agreg.  

Libre por fin!

Una noche llegaron unos guardias armados, lo obligaron a ponerse la ropa ensangrentada de otro prisionero y a montarse a un vehculo. Hernn saba que lo iban a matar.

Fue un viaje largo. Se metieron por un camino de tierra y finalmente pararon el vehculo en las afueras de Ocotepeque. Lo hicieron bajar y lo tiraron al suelo con una gran patada.

Fue en este preciso momento que escuch la voz de un hombre.

No entend bien qu estaba pasando, pero este hombre les orden a los guardias que no me volvieran a tocar y que me dejaran libre. Ellos obedecieron y se fueron. Tiempo despus supe que se trataba de un militar de mayor rango apodado el Coyote, amigo de mi hermano Juan. Me salv la vida!, record Hernn Guevara.

Casi sin fuerza y todava conmocionado Hernn volvi a nacer. Camin y camin hasta llegar a un casero donde le ofrecieron algo de comer.

Despus de un largo peregrinaje para evitar los retenes militares fue reconocido por un amigo que avis a la familia en Choluteca. Tuvo que esconderse por un tiempo y luego logr salir del pas.  

Museo de la memoria

Aunque fuera muy duro revivir tanto dolor y sufrimiento, el testimonio de Hernn y de otros sobrevivientes fue fundamental para que se ubicara el lugar exacto en Amarateca.

Aquella casa ahora es propiedad del Cofadeh, que quiere convertirla en Museo de la Memoria.

Todava en Honduras exigen justicia para 184 desaparecidos y para miles de personas que fueron asesinadas en los aos 70 y 80. La impunidad es total y absoluta.

Honduras fue el primer Estado condenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) por la desaparicin forzada de dos dirigentes populares.

Es una historia que me ha marcado para siempre. Lo ms triste es ver que casi nada ha cambiado. Lo que pasa hoy es prcticamente igual a lo que pasaba en aquellos aos, concluy Hernn Guevara.

Nota:

[1] Comit de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras

Fuente: Rel-UITA

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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