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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-03-2019

Resea de Otra Catalua. Seis siglos de cultura catalana en castellano, de Sergio Vila-Sanjun
Una razonable e informada respuesta a un comentario de Jordi Pujol sobre Eduardo Mendoza

Salvador Lpez Arnal
El Viejo Topo


La cuestin de fondo de Otra Catalua desde una perspectiva filosfica (que ciertamente no es el punto de vista ni la temtica central de este libro) puede ser dicha as: Manuel Sacristn, Antoni Domnech, Miguel Candel, Francisco Fernndez Buey, Mara Jos Aubet, Flix Ovejero, Jess Mostern, Juan-Ramn Capella, Santiago Lpez Petit, Jos Daniel Quesada, Antoni Beltrn, Manuel Garca-Carpintero, Ramon Jansana, Jos Romo, etc., todos ellos filsofos catalanes o con muchos aos de vida en Barcelona que han escrito una gran parte de su obra en castellano (tambin en cataln en algunos casos y en ingls), son o no son parte de la cultura catalana?

Centrmonos en Otra Catalua. Tienen una breve noticia del autor, al que tal vez conozcan por el suplemento Cultural/s de La Vanguardia, en la solapa interior del libro.

La estructura de Otra Catalua: Primera parte (1412-1700), Segunda parte (1701-1900), Tercera parte (1901-2018): I. Los aos intensos (1901.1939), II Bajo el franquismo (1940-1975) y III. Una cultura en democracia (1976-2018). Esta tercera parte es la que tiene mayor extensin: pp. 175-360. En cada uno de estos apartados, breves desarrollos (4, 5, 6 pginas) de asuntos y autores en general enlazados. Por ejemplo, Juan Boscn revoluciona la literatura espaola, Enrique de Villena, descendiente de Wifredo el Velloso o Feliu de la Pea y el carcter cataln.

No es Otra Catalua un ensayo de investigacin (aunque el autor ha hecho aportaciones en algunas temticas incluidas) sino un libro de informacin y divulgacin, de estilo periodstico si se quiere, y bien escrito y gil, que huye de las notas a pie de pgina (no hay despliegue de erudicin) e incluye una breve bibliografa, en general asequible, al final de cada captulo.

La obra puede leerse como un intento de refutacin, conseguido en mi opinin, de la siguiente reflexin de Jordi Carbonell (1924-2016), uno de los intelectuales orgnicos ms reconocidos e influyentes y admirados (en su mbito) del nacionalismo independentista (particip en la Diada de 1976, la de Sant Boi), publicada en Taula de canvi, la revista de Alfonso Carlos Comn, en su nmero de julio-agosto de 1977: El castellano es la lengua que el poder opresor ha procurado imponer en un intento de genocidio cultural que era consecuencia de una poltica imperialista. Ms an: los escritores catalanes en castellano constituyen un fenmeno cultural inimaginable sin la victoria del fascismo. Conclusin: si la cultura catalana sigue su ritmo histrico tendern a desaparecer por s solos. De hecho, Montserrat Roig, en la misma encuesta de la revista, apuntaba tres categoras: los escritores botiflers que haban cambiado de lengua en 1939 con la victoria franquista; los escritos nacidos en Catalua que no tuvieron acceso a la cultura catalana (Vzquez Montalbn, Candel, ambos citados por MR), y las lites surgidas a partir de los aos cincuenta del siglo XX que consideraban la cultura catalana localista y haban cado en la trampa poltica del franquismo al escribir en castellano).

No salan bien parados estos ltimos, tampoco los primeros por supuesto.

La ancdota que segn explicacin del propio autor desencaden todo: 23 de abril de 1997, Sergio Vila-Sanjun recorri varias libreras para escribir su crnica sobre el da de Sant Jordi para La Vanguardia. Se encontr en una de ellas, Ona es su nombre, con el entonces presidente de la Generalitat, Jordi Pujol. Sergio Vila-Sanjun le pregunt por sus lecturas y sus planes para la jornada. La respuesta del molt honorable manipulador: era un buen momento para comprar novelas porque el nivel de la narrativa catalana estaba muy alto. El gran patriarca enumer una serie de autores de primera categora en lengua catalana. Como no haba sealado ningn escritor en castellano, Sergio Vila-Sanjun le record que un peso pesado de la narrativa barcelonesa, Eduardo Mendoza, haba publicado haca muy poco Una comedia ligera, una de sus obras ms notables. La respuesta del honorable defraudador fue: No s el mateix, y pas a otro tema.

Sergio Vila-Sanjun intenta dar sentido y respuesta, desde una perspectiva crtica, a ese no es lo mismo pujolista.

Algunas de sus tesis y aportaciones (tomo pie bsicamente en las conclusiones de Otra Catalua, pp. 357-359):

1. La primera figura relevante de la literatura catalana en lengua castellana no fue Juan Boscn (siglo XVI) sino ya en el XV, tras el Compromiso de Caspe, con figuras como Enrique de Villena o Francisco de Moner.

2. Tras Boscn la lnea contina, no se interrumpe. La produccin cultural catalana en castellano no puede compararse con el Siglo de Oro pero s resulta durante largo tiempo (al menos entre 1550 y 1850, trescientos aos nada menos) absolutamente central en Catalua: los siglos XVI y XVII son los siglos de los cronistas; el XVIII es eclesistico y acadmico; el XIX es el de los grandes hombres de letras, los polgrafos y pioneros de la industria cultural; el XX el de los novelistas y poetas (tambin dramaturgos, periodistas y cantautores).

3. La produccin cultural catalana en castellano de los siglos XIX y XX tuvo un protagonismo importante en la cultura espaola.

4. La utilizacin del castellano en Catalua como lengua de cultura, en opinin de Sergio Vila-Sanjun, se debe, a lo largo de los siglos, a tantos motivos diferentes que resulta imposible una teora de conjunto. Las razones son diversas.

5. El uso del castellano fue hecho en momentos de condiciones restrictivas para el cataln pero tambin en condiciones de total libertad.

6. Algunos de estos escritores en castellano se les puede tildar de conservadores; a muchos otros no, en absoluto.

7. No puede atribuirse al franquismo la existencia de la tradicin cultural castellana ni tampoco al Decreto de Nueva Planta. No fue as, no ha sido as, digan lo que digan los ensayistas nacionalistas.

8. Considerar cultura catalana a solo una parte, la escrita en cataln, es confundir la parte con el todo.

9. Los actuales usos antroponmicos instan a referirnos a Pau Piferrer, Francesc Pi i Margall, Francesc Ferrer i Gurdia. No eran esos los nombres con los que ellos firmaban.

Breves comentarios crticos: 1. No es Laie, la librera, sino Laye de layetanos,el verdadero nombre de la revista de los aos cincuenta a la que se refiere Sergio Vila-Sanjun. 2. Se echa en falta un ndice nominal, muy til en un libro como este. 3. No estoy seguro que el ttulo sea el ms adecuado. Tal vez mejor, La Catalua olvidada (o subvalorada o incluso menospreciada). 4. Hubiera sido ms que correcto, al tratar ciertos autores y pocas, citar un libro imprescindible: En menos de libertad de Esteban Pinilla de las Heras. 5. A diferencia de lo escrito con la presentacin de otros filsofos (a Salvador Pniker, por ejemplo, que no es el nico, le dedica el autor ms de tres pginas), una sola referencia a Sacristn (esta: antes de llegar al marxismo, que en Barcelona lideraba, en el plano poltico-cultural, su amigo y compaero generacional, el ensayista Manuel Sacristn, p. 261) y ni una sola a Francisco Fernndez Buey. Sacristn, por supuesto, no slo fue un ensayista. 6. Sergio Vila-Sanjun tiende a pensar cultura escrita en trminos novelsticos y poticos, sin tocar u olvidndose de otras aristas.

Llamo la atencin por su utilidad, a pesar de la simplificacin y algunos olvidos importantes, de la cronologa final: pp. 364-365.

 

Fuente: El Viejo Topo, diciembre de 2018


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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